{"id":12975,"date":"2021-06-14T00:00:00","date_gmt":"2021-06-13T23:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=12975"},"modified":"2021-09-30T11:36:37","modified_gmt":"2021-09-30T10:36:37","slug":"herencias-y-retos-de-la-teologia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/herencias-y-retos-de-la-teologia\/","title":{"rendered":"Herencias y retos de la teolog\u00eda"},"content":{"rendered":"<p>Recordaremos en este art\u00edculo con qu\u00e9 fermentos se hace la teolog\u00eda. Resumiremos luego las aportaciones de la teolog\u00eda del siglo XX. Nos situaremos ante los nuevos retos. Y de ah\u00ed obtendremos, finalmente, unas l\u00edneas de trabajo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Los fermentos de la teolog\u00eda<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>La teolog\u00eda tiene cuatro motivos que la hacen crecer en todas las \u00e9pocas.<\/p>\n\n\n\n<p>1. La \u201cfe que busca entender\u201d, seg\u00fan la inmortal frase de san Anselmo: <em>fides quaerens intellectum<\/em>. No nos limitamos a repetir las palabras del mensaje, sino que queremos entenderlas para alimentarnos y combinarlo con nuestra experiencia. Los cristianos creemos en la unidad del saber, porque el mismo Dios que hizo el universo se ha revelado en nuestra historia y ha usado nuestras palabras.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>2. La fe se ense\u00f1a. Esto exige ordenar su contenido y explicarlo seg\u00fan el nivel de los oyentes, desde la catequesis hasta la formaci\u00f3n de los futuros sacerdotes y de los cristianos a nivel acad\u00e9mico. Cuando se ense\u00f1a, se aprende. El esfuerzo de ense\u00f1ar, especialmente a los sacerdotes, ha dado forma hist\u00f3rica a la teolog\u00eda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>3. La fe afronta dificultades internas y externas. La historia muestra las disensiones y p\u00e9rdida de comuni\u00f3n, que son las herej\u00edas. Suelen requerir mucho discernimiento teol\u00f3gico. Y lo mismo las incomprensiones y cr\u00edticas externas: exigen una claridad que ha dado lugar a la apolog\u00e9tica cristiana. Se ha de combinar con las otras fuentes para no centrar la teolog\u00eda solo en las cuestiones en litigio.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>4. Es preciso interpretar aut\u00e9nticamente las Escrituras. Por una parte, la Iglesia ya ha recibido y posee el mensaje, y no dependemos de la \u00faltima interpretaci\u00f3n. Pero las Escrituras son un testimonio fiel de la Revelaci\u00f3n y su lectura atenta y piadosa es una constante inspiraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Las grandes renovaciones de la teolog\u00eda del siglo XX&nbsp;<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>En el siglo XIX, la separaci\u00f3n de la Iglesia y el Estado en los pa\u00edses cat\u00f3licos afect\u00f3 y sigue afectando a la vida de la Iglesia. Al mismo tiempo, por gracia de Dios, se produjo un renacimiento espiritual y religioso, que originar\u00eda en el siglo XX un gran n\u00famero de entusiastas te\u00f3logos y una \u00e9poca de oro de las facultades de teolog\u00eda. As\u00ed, a la gran teolog\u00eda patr\u00edstica de los siglos III al V, y a la escol\u00e1stica cl\u00e1sica de los siglos XI a XIII, se a\u00f1adi\u00f3 una tercera gran \u00e9poca, que abarca los siglos XIX (Newman, M\u00f6hler, Scheeben) y sobre todo, XX.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuatro grandes fermentos han inspirado esa renovaci\u00f3n: el mejor conocimiento de la Biblia, la recuperaci\u00f3n de la teolog\u00eda de los Padres, la renovaci\u00f3n lit\u00fargica y la influencia del pensamiento personalista, entre otros.<\/p>\n\n\n\n<p>1. Los estudios b\u00edblicos aportaron una inmensa erudici\u00f3n sobre la historia, lenguaje y contextos de la Biblia; de los grandes conceptos b\u00edblicos de enorme importancia teol\u00f3gica (Historia de la salvaci\u00f3n, Alianza, Mes\u00edas, Reino, Ruah\u2026); y de las instituciones hebreas que son la base del sentido tipol\u00f3gico (Qhal Yahveh, fiestas, culto, templo, pr\u00e1ctica sinagogal\u2026). Hay una labor pendiente para compendiar esta riqueza que tiende a dispersarse y produjo tambi\u00e9n cierto desconcierto sobre el n\u00facleo del mensaje b\u00edblico.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>2. La vuelta a los Padres, emblem\u00e1ticamente representada por la colecci\u00f3n <em>Sources Chr\u00e9tiennes<\/em> y por el trabajo de De Lubac y Dani\u00e9lou, se reforz\u00f3 con los contactos con la teolog\u00eda rusa en el exilio (Lossky, Berdiaev) y el trato con la teolog\u00eda oriental (Congar). Permiti\u00f3 centrar la teolog\u00eda en los misterios, como hab\u00eda hecho Scheeben, y construir el tratado sobre la Iglesia. Supuso el fin de la escol\u00e1stica manual\u00edstica, que se presentaba como la \u00fanica forma posible de la teolog\u00eda cat\u00f3lica. Y permiti\u00f3 purificar la tradici\u00f3n tomista con la vuelta a sus fuentes perennes (la obra de santo Tom\u00e1s de Aquino) y un conocimiento mejorado de su historia y contexto (Chenu, Grabmann) y de su filosof\u00eda (Gilson).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>3. En paralelo a la vuelta a los Padres, y con fecundas sinergias, se desarroll\u00f3 la teolog\u00eda lit\u00fargica (Dom Gueranger, Guardini, Casel). Transform\u00f3 la sacramentaria, contribuy\u00f3 a la comprensi\u00f3n del misterio de la Iglesia e inspir\u00f3 al Concilio Vaticano II. Pero no conviene confundir esta renovaci\u00f3n con la aplicaci\u00f3n posconciliar, a veces improvisada y espont\u00e1nea, de modas lit\u00fargicas. En gran parte, la aut\u00e9ntica formaci\u00f3n teol\u00f3gica de los cristianos seg\u00fan la voluntad del Concilio sigue pendiente.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>4. La inspiraci\u00f3n personalista puso de relieve algo muy importante. La idea de persona, con tanto relieve cultural y jur\u00eddico, tiene una historia teol\u00f3gica. Hay una aportaci\u00f3n cristiana sobre la dignidad del ser humano como imagen de Dios, llamado a identificarse en Cristo, que sigue siendo muy relevante. Adem\u00e1s, la idea de que persona implica relaci\u00f3n, tanto en la Trinidad como en los humanos, permite entender la realizaci\u00f3n de las personas en el doble mandamiento de la caridad, e inspira los modelos de convivencia. A semejanza de la Trinidad, se da la comuni\u00f3n de los santos en la Iglesia y en el Cielo, y la de las familias, y la de cualquier comunidad humana aut\u00e9ntica. Tambi\u00e9n ayuda a profundizar en la relaci\u00f3n personal del ser humano con Dios (yo y T\u00fa), y a renovar la idea del alma, como ser querido por Dios personalmente, con una relaci\u00f3n eterna.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Concilio y posconcilio&nbsp;<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Este espectacular florecimiento inspir\u00f3 el Concilio Vaticano II que, promovido por Juan XXIII, quiso relanzar la vida de la Iglesia y la evangelizaci\u00f3n. Marc\u00f3 las pautas y renov\u00f3 la vida de la Iglesia en muchos puntos, que son las gu\u00edas de nuestra \u00e9poca.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Desgraciadamente, fue seguido por una masiva crisis posconciliar que ha reducido la pr\u00e1ctica cristiana y las vocaciones en los pa\u00edses cat\u00f3licos occidentales al menos a una sexta parte de lo que era. La teolog\u00eda menos centrada jug\u00f3 un papel en la desviaci\u00f3n (Holanda), pero la causa principal fue una interpretaci\u00f3n sesgada y una aplicaci\u00f3n precipitada y desnortada de los deseos del Concilio. Se necesita un juicio sereno para entender lo sucedido y revalidar la interpretaci\u00f3n aut\u00e9ntica, como hicieron Juan Pablo II y Benedicto XVI.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, la reducci\u00f3n tan grande de los candidatos al sacerdocio ha dejado bajo m\u00ednimos a muchas facultades europeas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Algunos retos ambientales<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Con esto, la teolog\u00eda se encuentra en un contexto muy diferente de la \u00e9poca anterior. En los pa\u00edses de tradici\u00f3n cat\u00f3lica, todav\u00eda se vive de ser \u201ciglesias establecidas\u201d, es decir identificadas con las costumbres, cultura, fiestas y ritmos de una naci\u00f3n. No son Iglesias de misi\u00f3n, no tienen instituciones ni h\u00e1bitos de ese tipo, sino que mantienen el culto y la catequesis, cada vez con menos gente. La estructura eclesi\u00e1stica, con su patrimonio, sigue siendo enorme, pero se vac\u00eda, lo que genera tambi\u00e9n un problema financiero. El clero que disminuye puede sostenerse con los fieles que disminuyen, pero los edificios, no. No es el problema principal, pero absorbe mucha energ\u00eda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Todav\u00eda vivimos en la vieja Europa cristiana el ciclo de la Modernidad, con la separaci\u00f3n de la Iglesia y el Estado. Junto con los aspectos positivos, de mayor libertad y autenticidad cristiana, se padece una secularizaci\u00f3n buscada como programa pol\u00edtico. En la ense\u00f1anza teol\u00f3gica es preciso contar bien este proceso.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Casi todo el siglo XX estuvo dominado por la sorprendente expansi\u00f3n mundial del comunismo. Lo que supuso para la Iglesia una persecuci\u00f3n en los pa\u00edses comunistas y una intensa cr\u00edtica en todo el mundo. Tambi\u00e9n fue una tentaci\u00f3n para muchos cristianos, que sintieron que el comunismo encarnaba aspectos evang\u00e9licos m\u00e1s aut\u00e9nticamente que la propia Iglesia. Otro aspecto pendiente de estudiar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La desaparici\u00f3n casi milagrosa del comunismo, en tiempos de Juan Pablo II, dej\u00f3 el enorme vac\u00edo posmoderno. Pero el impacto de la revoluci\u00f3n rusa del 17 fue sustituido por el de la revoluci\u00f3n francesa del 68. Fracas\u00f3 en su intento ut\u00f3pico de transformar las sociedades burguesas, pero transform\u00f3 las costumbres sexuales, y provoc\u00f3 un nuevo motivo de distanciamiento de la fe, que hizo crisis en la recepci\u00f3n de <em>Humanae vitae<\/em>. Adem\u00e1s, origin\u00f3 la ideolog\u00eda de g\u00e9nero, que presiona cultural y pol\u00edticamente sobre la vida de la Iglesia y contrasta con el mensaje cristiano sobre sexo y familia. Parece que estamos a las puertas de una nueva persecuci\u00f3n donde no habr\u00e1 m\u00e1rtires. Hay que discernir sobre las objeciones y encontrar el lenguaje para expresarse.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Retos de formaci\u00f3n e informaci\u00f3n&nbsp;<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>En el pasado, las familias cristianas, la catequesis de las parroquias rurales y los colegios cat\u00f3licos en las ciudades consegu\u00edan transmitir la fe cristiana con una eficacia y un grado de identidad muy alto. Ya no es as\u00ed. La irrupci\u00f3n de la televisi\u00f3n en todos los hogares y m\u00e1s recientemente, las redes sociales han cambiado la educaci\u00f3n familiar: lo que aparece en la televisi\u00f3n y en las redes pasa a ser la norma y el modelo social en lugar de los padres. La fe solo se trasmite en familias muy comprometidas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, la catequesis ordinaria resulta del todo desproporcionada en relaci\u00f3n al volumen de informaci\u00f3n y formaci\u00f3n que cualquier ni\u00f1o recibe en otras \u00e1reas del conocimiento. Y tanto los colegios cat\u00f3licos, generalmente religiosos, como los seminarios han sufrido la crisis posconciliar con p\u00e9rdida de efectivos y problemas de orientaci\u00f3n. Se da la paradoja creciente de que la mayor parte de los cristianos se informan sobre la vida de la Iglesia en medios que no son cristianos. Es un reto muy grande para una Iglesia que es, por naturaleza, evangelizadora.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Retos espec\u00edficos de la teolog\u00eda&nbsp;<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>El balance no es muy alentador, y el tama\u00f1o de los problemas desborda. Pero la Iglesia vive de fe, esperanza y caridad. Y es dirigida en la historia por su Se\u00f1or, que, en cada \u00e9poca, suscita los carismas necesarios. La teolog\u00eda no puede vivir en el limbo de una inercia acad\u00e9mica, sino conectar con estas exigencias tan perentorias. Recordando los cuatro fermentos que se\u00f1al\u00e1bamos al principio, urge:<\/p>\n\n\n\n<p>1. comprender la fe tambi\u00e9n en relaci\u00f3n con nuestra cultura actual human\u00edstica y cient\u00edfica;<\/p>\n\n\n\n<p>2. formar a las nuevas generaciones de sacerdotes ante las exigencias de evangelizaci\u00f3n. Mantener y sintetizar la riqueza de nuestro patrimonio a\u00f1adiendo lo mejor de la teolog\u00eda del siglo XX que est\u00e1 al nivel de nuestra \u00e9poca. Y superar la tendencia acumulativa que se ha producido en los tratados teol\u00f3gicos al pretender resumir todas las dificultades del pasado;<\/p>\n\n\n\n<p>3. responder a las grandes objeciones de nuestra \u00e9poca. Las que siguen de la cr\u00edtica de la Modernidad, las del materialismo cient\u00edfico; y actualmente, la ideolog\u00eda de g\u00e9nero, donde es preciso discernir y encontrar el lenguaje adecuado para dialogar y presentar atractivamente el mensaje cristiano sobre sexo y familia. Tambi\u00e9n hay que atender a los problemas internos como la contestaci\u00f3n interna y el cisma de Lefevbre;<\/p>\n\n\n\n<p>4. centrar y compendiar la teolog\u00eda b\u00edblica para que alimente la teolog\u00eda y la formaci\u00f3n sacerdotal y cristiana.<\/p>\n\n\n\n<p>Otras tareas m\u00e1s concretas:<\/p>\n\n\n\n<p>5. defender la interpretaci\u00f3n aut\u00e9ntica del Concilio Vaticano II y ampliar su aplicaci\u00f3n;<\/p>\n\n\n\n<p>6. contribuir al empe\u00f1o ecum\u00e9nico y al di\u00e1logo interreligioso que el Concilio impuls\u00f3;<\/p>\n\n\n\n<p>7. estudiar la historia reciente por lo menos en cuatro puntos: el ciclo de la Modernidad, con sus inspiraciones cristianas y sus distancias; la crisis posconciliar; la influencia marxista; y el di\u00e1logo con las ciencias;<\/p>\n\n\n\n<p>8. atender al enorme reto de formaci\u00f3n de los cristianos. Aunque la teolog\u00eda se concentra en la ense\u00f1anza acad\u00e9mica, necesita abrirse a otros espacios. Y esto tiene muchas exigencias de estilo y lenguaje.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Conclusi\u00f3n&nbsp;<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>No todo son inconvenientes. Tenemos un patrimonio intelectual riqu\u00edsimo de comprensi\u00f3n del mundo y del ser humano, que contrasta con el inmenso vac\u00edo dejado por las ideolog\u00edas del siglo XX o con la trivialidad del consumismo global. Nunca hemos estado en una situaci\u00f3n intelectual tan fuerte, aunque medi\u00e1ticamente sea tan d\u00e9bil.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hay felices puntos de encuentro con nuestra \u00e9poca. Primero, porque el mensaje evang\u00e9lico conecta con las aspiraciones humanas m\u00e1s profundas hoy y siempre (anima <em>naturaliter christiana<\/em>). Con sus deseos de plenitud, de conocimiento y de salvaci\u00f3n, que se manifiestan tambi\u00e9n en la b\u00fasqueda de una vida m\u00e1s natural y humana, o en un sano ecologismo y respeto por la naturaleza. Tambi\u00e9n las crisis ambientales y sanitarias suscitan una b\u00fasqueda m\u00e1s profunda del sentido de la vida.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Y, en definitiva, contamos con la presencia del Se\u00f1or y la asistencia del Esp\u00edritu. La experiencia de la debilidad es parte esencial del ejercicio de la fe y de la teolog\u00eda. As\u00ed se supera la da\u00f1ina tentaci\u00f3n de sustituirla por nuestras ideas. Solo es teolog\u00eda si es \u201cfe que busca comprender\u201d, tambi\u00e9n para transmitirla gozosamente. Lo que toca es una teolog\u00eda m\u00e1s humilde, m\u00e1s testimonial, m\u00e1s espiritual, m\u00e1s lit\u00fargica; o, como escribi\u00f3 von Balthasar, m\u00e1s arrodillada. Tambi\u00e9n una teolog\u00eda m\u00e1s cercana a los pobres y sencillos, como pide el Papa Francisco. En definitiva, una teolog\u00eda m\u00e1s teol\u00f3gica. <\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Recordaremos en este art\u00edculo con qu\u00e9 fermentos se hace la teolog\u00eda. 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