{"id":12404,"date":"2021-05-24T00:00:00","date_gmt":"2021-05-23T23:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=12404"},"modified":"2022-09-14T09:36:23","modified_gmt":"2022-09-14T08:36:23","slug":"memoria-de-ernestina-de-champourcin-1905-1999","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/memoria-de-ernestina-de-champourcin-1905-1999\/","title":{"rendered":"Memoria de Ernestina de Champourcin (1905-1999)"},"content":{"rendered":"\n<p>Aparte de haber sido una de las dos mujeres (la otra fue Josefina de la Torre) incluidas por el propio <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/actualidad\/cultura\/un-paron-para-la-poesia-releer-a-gerardo-diego-en-sus-versos-divinos\/\">Gerardo Diego<\/a>, en 1934, en la segunda edici\u00f3n de su <em>Poes\u00eda espa\u00f1ola contempor\u00e1nea<\/em> \u2013ejemplo de antolog\u00eda premonitoria que estableci\u00f3, en buena medida, la n\u00f3mina de los autores oficiales de su generaci\u00f3n, la del 27\u2013 y disc\u00edpula predilecta del Nobel Juan Ram\u00f3n Jim\u00e9nez, son bastantes los m\u00e9ritos que le dan actualidad a Ernestina de Champourcin.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Fue capaz de convertir su propia vida en una convencida valedora de la feminidad, primero como miembro del <em>Lyceum Club<\/em>, asociaci\u00f3n aconfesional y apol\u00edtica, impulsada s\u00f3lo por mujeres de \u00e1mbitos culturales ilustrados, donde colabor\u00f3 como secretaria de la secci\u00f3n de Literatura desde 1926, en sus inicios espa\u00f1oles, hasta 1936, y despu\u00e9s, a partir de su exilio mexicano (de 1939 a 1972, en que regresa a Espa\u00f1a), tras descubrir en 1952 su vocaci\u00f3n al <a href=\"https:\/\/opusdei.org\/es-es\/\">Opus Dei<\/a>, afianzando as\u00ed su convencimiento en la radical igualdad fundamental de naturaleza y derechos entre los dos sexos, que siempre predic\u00f3 su fundador, y que ella con tanta constancia supo defender en el terreno que mejor conoc\u00eda, el de la l\u00edrica: \u201cNunca he logrado pensar\u201d \u2013respondi\u00f3 en cierta ocasi\u00f3n\u2013 \u201cen la poes\u00eda como algo exclusivamente masculino o femenino\u201d.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>De ah\u00ed que afirmara en el pr\u00f3logo de su compilaci\u00f3n para la BAC titulado <em>Dios en la poes\u00eda actual<\/em>: \u201cMe doy cuenta de que son muchas las voces femeninas escogidas por m\u00ed si se compara su n\u00famero con el que han incluido otros ant\u00f3logos [\u2026]. En contraste con esta sobriedad o penuria, yo me he atrevido a elegir poemas de quince mujeres, que van a ser diecis\u00e9is si mis editores siguen insistiendo en que se incluya la propia ant\u00f3loga\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Dios como cimiento<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Por m\u00e9ritos propios, era l\u00f3gica esa inclusi\u00f3n en su propia antolog\u00eda, y, adem\u00e1s, con cinco poemas. M\u00e1xime cuando no pod\u00eda ser de otro modo: Dios mismo constituye el cimiento sobre el que se asienta su producci\u00f3n literaria, completamente autobiogr\u00e1fica, marcada tal vez al principio por una <em>presencia a oscuras<\/em> de la divinidad:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group is-layout-flow wp-block-group-is-layout-flow\">\n<p>\u00a1Qu\u00e9 divino regalo<br>es esta vida a oscuras<br>para vivir amando!,<\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<p>pero en crecida a partir de su exilio mexicano, con un <em>\u201cahondamiento\u201d <\/em>\u2013cada vez mayor, a\u00f1adimos\u2013 \u201cen su fe y en las consecuencias en su vida diaria\u201d, y establecida \u201cen la sima sin fondo del Dios que llevo dentro\u201d.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, en carta dirigida con 84 a\u00f1os a su amiga Rosario Camargo, expresa la l\u00ednea evolutiva de su vida interior: \u201cYa s\u00f3lo puedo rezar y rezar y escribir cuando Dios quiere y no como quieres t\u00fa. Siempre lo hice as\u00ed y me divierte que te pongas tan pesada cuando tocas este tema. \u00bfTodav\u00eda no sabes que Dios y la poes\u00eda son algo inseparable?\u201d. En todo momento consciente de que su orientaci\u00f3n po\u00e9tica \u201ces una vocaci\u00f3n: escribo cuando Dios quiere\u201d lleg\u00f3 a afirmar, no hay que verla ni genuinamente \u201cm\u00edstica\u201d, a la manera sanjuanista, ni poeta con horario establecido para componer versos, sino mujer sensible, espiritual, con una vida propia muy rica, que supo descubrir a Dios como su gran valor y, a ra\u00edz del fallecimiento del marido, como su gran e inquietante Amor.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Circunstancias hist\u00f3ricas y literarias<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Apenas se accede a cualquiera de sus poemarios, tiene la suya el sello indeleble de la&nbsp; aut\u00e9ntica, intensa y penetrante poes\u00eda, inmersa l\u00f3gicamente en unas circunstancias hist\u00f3ricas y literarias concretas, en las que tuvieron un enorme poder\u00edo las vanguardias, a lo que se sum\u00f3 tanto el magisterio de Juan Ram\u00f3n Jim\u00e9nez y sus precedentes rom\u00e1ntico-simbolistas como el de los grandes m\u00edsticos abulenses, que ella conoc\u00eda desde su adolescencia, o, en buen grado \u2013aunque est\u00e1 poco estudiado\u2013, su conocimiento y meditaci\u00f3n del salterio, aparte de la ense\u00f1anza de Escriv\u00e1 de Balaguer a trav\u00e9s de sus escritos y de su mensaje evangelizador.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, pese (o gracias) a ese bagaje cultural, se la descubre asentada en un mundo personal con una escritura l\u00edrica inconfundible, a veces ret\u00f3rica, que la delata por su celebrada religiosidad \u2013hay m\u00e1s peso existencial que literario en su poes\u00eda\u2013, con abundantes incursiones en su misma interioridad.<\/p>\n\n\n\n<p>De ah\u00ed que en uno de sus tantos poemas oracionales escriba: \u201cEns\u00e9\u00f1ame [Se\u00f1or] a callar de veras, hacia adentro \/ a asomarme al vac\u00edo donde pueda escucharte. [\u2026] Ens\u00e9\u00f1ame en lo oscuro, en el hosco desierto \/en donde te han buscado los que saben hallarte\u201d.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Clamor y confianza que le advienen desde la profundidad de la fe y que, como apuntamos antes, traen a la memoria su permeabilidad para asimilar los salmos:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group is-layout-flow wp-block-group-is-layout-flow\">\n<p>Nada puedo sin Ti. Contigo nada temo.<br>S\u00e9 mi escudo, Se\u00f1or, mi b\u00e1culo y mi antorcha.<br>En Ti lo puedo todo y olvido mi flaqueza<br>si tu brazo me gu\u00eda y tu amor me sostiene\u201d.<\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<p>Y es que para Ernestina la poes\u00eda fue su modo m\u00e1s palmario de entender su amistad o, mejor dicho, su relaci\u00f3n amorosa con Dios: un lugar de asentamiento \u00edntimo que le tra\u00eda el hecho de saberse viva, en verdadera actitud contemplativa, como refleja la siguiente d\u00e9cima:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group is-layout-flow wp-block-group-is-layout-flow\">\n<div class=\"wp-block-group is-layout-flow wp-block-group-is-layout-flow\">\n<p>Ya no hay flor que no me huela<br>a tu perfume, Se\u00f1or,<br>ni alegr\u00eda ni estremecido,<br>parece buscar su nido<br>en tu secreta morada;<br>y mis ojos no ven nada<br>donde no est\u00e9s escondido\u201d.\u00a0<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>En ese proceso testimonial suyo, sumido en constantes vaivenes, con mayores o menores logros po\u00e9ticos, su sed y trato con Dios se hacen compatibles finalmente con una poes\u00eda celebratoria de la vida ordinaria, en cuyos pilares se asientan, especialmente, muchos de sus hai-kais espirituales, en los que se abre al poema lac\u00f3nico, resultado de lo que pod\u00edamos denominar el caleidoscopio de sus tareas rutinarias: \u201clo de todos los d\u00edas\u201d, como ella lo llama, en perseverante di\u00e1logo con \u201cel Juego de la Gracia\u201d, en el que nunca ces\u00f3 de implicarse hasta finalmente \u201ccerrar los ojos para abrirlos un d\u00eda\u2026 [\u2026] \/ inmutable y eterno\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aparte de haber sido una de las dos mujeres (la otra fue Josefina de la Torre) incluidas por el propio Gerardo Diego, en 1934, en la segunda edici\u00f3n de su Poes\u00eda espa\u00f1ola contempor\u00e1nea \u2013ejemplo de antolog\u00eda premonitoria que estableci\u00f3, en buena medida, la n\u00f3mina de los autores oficiales de su generaci\u00f3n, la del 27\u2013 y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":55,"featured_media":12405,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[39],"tags":[14,383],"class_list":["post-12404","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","tag-literatura","tag-opus-dei","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12404","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/users\/55"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12404"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12404\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12405"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12404"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12404"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12404"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}