{"id":12100,"date":"2021-05-01T10:15:00","date_gmt":"2021-05-01T09:15:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=12100"},"modified":"2022-01-10T11:03:25","modified_gmt":"2022-01-10T10:03:25","slug":"el-papa-en-marzo-dejarse-resucitar-para-ser-testigos-de-la-misericordia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/el-papa-en-marzo-dejarse-resucitar-para-ser-testigos-de-la-misericordia\/","title":{"rendered":"El Papa en marzo. Dejarse resucitar para ser testigos de la misericordia"},"content":{"rendered":"<p>Siguen la pandemia, la crisis social y econ\u00f3mica y los conflictos armados, recordaba Francisco en su mensaje <em>urbi et orbi<\/em>. Pero en Cristo resucitado est\u00e1 nuestro asombro y nuestra esperanza. \u00c9l nos apremia a dejarnos resucitar con \u00c9l a una vida nueva (m\u00e1s coherente desde ahora), a una vida de testimonio y de misericordia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Asombro y confianza ante la cruz<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Ya durante la liturgia del domingo de ramos, como introducci\u00f3n a toda la celebraci\u00f3n del misterio pascual, el Papa hab\u00eda manifestado, y propuesto para todos, un sentimiento de asombro por <em>\u201cel hecho de que llegue a la gloria por el camino de la humillaci\u00f3n\u201d<\/em> (homil\u00eda 28-III-2021). <em>\u201cDios est\u00e1 con nosotros en cada herida, en cada miedo. Ning\u00fan mal, ning\u00fan pecado tiene la \u00faltima palabra. Dios vence, pero la palma de la victoria pasa por el madero de la cruz.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Por eso las palmas y la cruz est\u00e1n juntas\u201d<\/em> (ib\u00edd.). Por eso hemos de pedir la gracia del asombro; sin ella, la vida cristiana se vuelve gris y tiende a refugiarse en el legalismo y el clericalismo. Hemos de vencer la rutina, los remordimientos, las insatisfacciones, sobre todo la falta de fe. Necesitamos abrirnos al don del Esp\u00edritu, a esa \u201cgracia del asombro\u201d. Asombro al descubrirnos amados por Dios, que <em>\u201csabe llenar de amor incluso el morir\u201d<\/em> (ib\u00edd.).<\/p>\n\n\n\n<p>El mi\u00e9rcoles santo Francisco plante\u00f3 la celebraci\u00f3n del misterio pascual \u2013en el conjunto de estos d\u00edas\u2013 como un renovar o revivir<em> \u201cel camino del Cordero inocente inmolado por nuestra salvaci\u00f3n\u201d <\/em>(audiencia general, 31-III-2021).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Al d\u00eda siguiente, en la misa crismal, explic\u00f3 la necesidad de la cruz; pues, como manifiesta Jes\u00fas en su predicaci\u00f3n, en su vida y en su entrega, <em>\u201cla hora del anuncio gozoso y la hora de la persecuci\u00f3n y de la Cruz van juntas\u201d<\/em> (homil\u00eda, 1-IV-2021). Como consecuencia, el Papa propon\u00eda, especialmente para los sacerdotes presentes, dos reflexiones. En primer lugar, la presencia de la Cruz como horizonte, \u201cdesde antes\u201d de que se desencadenaran aquellos infaustos acontecimientos, como un \u201ca priori\u201d (algo profetizado y previsto, aceptado y asumido y abrazado). Y no como una mera consecuencia o un da\u00f1o colateral determinado por las circunstancias. <em>\u201cNo. La cruz est\u00e1 siempre presente, desde el principio. En la cruz no hay ambig\u00fcedad\u201d<\/em> (ib\u00edd.).<\/p>\n\n\n\n\n\n<p>En segundo lugar, si bien es verdad que la cruz es parte integral de nuestra condici\u00f3n humana y de nuestra fragilidad, tambi\u00e9n en la cruz est\u00e1 la mordedura de la serpiente, el veneno del maligno que pretende acabar con el Se\u00f1or. Pero lo que consigue, como explica san M\u00e1ximo el confesor, es lo contario. Pues al encontrarse con la mansedumbre infinita y la obediencia a la voluntad del Padre, eso se convirti\u00f3 en un veneno para el demonio y un ant\u00eddoto que neutraliza su poder sobre nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>En definitiva: <em>\u201cHay Cruz en el anuncio del Evangelio, es verdad, pero es una Cruz que salva\u201d<\/em>. Por tanto, no debemos asustarnos ni escandalizarnos ante los gritos ni las amenazas de los que no quieren o\u00edr la Palabra de Dios; ni tampoco hacer caso de los legalistas que quisieran reducirla a moralismo o clericalismo. Porque el anuncio del Evangelio recibe su eficacia no de nuestras palabras, sino de la fuerza de la cruz (cfr. 2 Co 1, 5; 4, 5). Tambi\u00e9n por eso hemos de acudir a la oraci\u00f3n, sabiendo que <em>\u201csentir que el Se\u00f1or nos da siempre lo que pedimos, pero lo hace a su modo divino\u201d<\/em>. Y eso no es masoquismo, sino amor hasta el final.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u201cIr a Galilea\u201d: recomenzar<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>En el evangelio, y tambi\u00e9n en nuestra vida, todo ello desemboca en la invitaci\u00f3n pascual: <em>\u201c\u00c9l va por delante de vosotros a Galilea. All\u00ed lo ver\u00e9is\u201d<\/em> (Mc 16, 7). <em>\u00bf\u201cQu\u00e9 significa para nosotros ir a Galilea\u201d<\/em>, se preguntaba Francisco en su homil\u00eda de la vigilia pascual, el s\u00e1bado santo (3-IV-2021).<\/p>\n\n\n\n<p>Ir a Galilea significa para nosotros tres cosas. En primer lugar, recomenzar siempre, a pesar de los fracasos y de las derrotas, desde los escombros del coraz\u00f3n, tambi\u00e9n despu\u00e9s de estos meses oscuros de pandemia, no perder nunca la esperanza, porque Dios puede construir con notros una vida nueva, una historia nueva.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Tercero, significa ir a las fronteras:a los que tienen dificultades en su vida cotidiana<em>, <\/em>a su entusiasmo o resignaci\u00f3n, sus sonrisas y l\u00e1grimas:<em> \u201cNos asombrar\u00e1 c\u00f3mo la grandeza de Dios se revela en la peque\u00f1ez, c\u00f3mo su belleza brilla en los sencillos y en los pobres\u201d<\/em>. Y as\u00ed podremos abatir las barreras, vencer los prejuicios, superar los miedos, descubrir <em>\u201cla gracia de la cotidianeidad\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Ser <em>misericordiados<\/em> y volverse misericordiosos<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Cristo resucitado se aparece a sus disc\u00edpulos. Los consuela y los fortalece. Son <em>\u201cmisericordiados\u201d <\/em>y se vuelven misericordiosos. Son misericordiados <em>\u201cpor medio de tres dones: primero Jes\u00fas les ofrece&nbsp;la paz, despu\u00e9s&nbsp;el Esp\u00edritu, y finalmente&nbsp;las llagas\u201d <\/em>(homil\u00eda en el II Domingo de Pascua, 11-IV-2021).<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas les trae la paz, la paz del coraz\u00f3n, que les hace pasar del remordimiento a la misi\u00f3n. <em>\u201cNo es tranquilidad, no es comodidad, es salir de uno mismo. La paz de Jes\u00fas libera de las cerrazones que paralizan, rompe las cadenas que aprisionan el coraz\u00f3n\u201d<\/em>. No los condena ni los humilla. Cree en ellos m\u00e1s de lo que creen en s\u00ed mismos; <em>\u201cNos ama m\u00e1s de lo que nosotros mismos nos amamos\u201d<\/em> (san John Henry Newman).<\/p>\n\n\n\n\n\n<p>Les da el Esp\u00edritu Santo y, con \u00c9l, el perd\u00f3n de los pecados. Esto nos ayuda a comprender que <em>\u201cen el centro de la Confesi\u00f3n no estamos nosotros con nuestros pecados, sino Dios con su misericordia\u201d<\/em> (ib\u00edd.). Es el sacramento de la resurrecci\u00f3n: misericordia pura.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Les ofrece sus llagas. <em>\u201cLas llagas son canales abiertos entre \u00c9l y nosotros, que derraman misericordia sobre nuestras miserias\u201d<\/em> (ib\u00edd.). En cada Misa adoramos y besamos esas llagas que nos curan y nos fortalecen. Y ah\u00ed recomienza siempre el camino cristiano, para dar algo nuevo al mundo.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Antes discut\u00edan sobre qui\u00e9n ser\u00eda el m\u00e1s grande. Ahora han cambiado porque han descubierto que tienen en com\u00fan el Cuerpo de Cristo y, con \u00c9l, el perd\u00f3n y la misi\u00f3n. Y por eso no temen curar las llagas de los necesitados. Y Francisco nos anima a preguntarnos si somos misericordiosos o, por el contrario, vivimos una \u201cfe a medias\u201d. A dejarnos resucitar para ser testigos de la misericordia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Superar el virus de la indiferencia<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>En la misma l\u00ednea, el Papa animaba a los obispos del Brasil \u2013una de las conferencias episcopales m\u00e1s grandes de la Iglesia\u2013 a ser instrumentos de unidad. Unidad que no es uniformidad, sino armon\u00eda y reconciliaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En un videomensaje el 15 de abril les exhortaba a <em>\u201ctrabajar juntos para superar no s\u00f3lo el coronavirus, sino tambi\u00e9n otro virus, que desde hace tiempo infecta a la humanidad: el virus de la indiferencia, que nace del ego\u00edsmo y genera injusticia social\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n\n\n<p>El desaf\u00edo \u2013les recordaba\u2013 es grande; pero con las palabras de san Pablo, el Se\u00f1or <em>\u201cno nos dio un esp\u00edritu de timidez, sino de fortaleza, caridad y templanza\u201d<\/em> (2 Tm 1, 7). Y ah\u00ed, en Jes\u00fas resucitado, su perd\u00f3n y su fuerza, est\u00e1 nuestra esperanza.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Abrirse al asombro ante la vida de Cristo y resucitar con \u00c9l, recomenzando por medio de la confesi\u00f3n de los pecados. Y ser testigos del amor y de la misericordia que transforman la vida. Tal es la propuesta para esta Pascua en tiempos recios.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Siguen la pandemia, la crisis social y econ\u00f3mica y los conflictos armados, recordaba Francisco en su mensaje urbi et orbi. Pero en Cristo resucitado est\u00e1 nuestro asombro y nuestra esperanza. \u00c9l nos apremia a dejarnos resucitar con \u00c9l a una vida nueva (m\u00e1s coherente desde ahora), a una vida de testimonio y de misericordia.&nbsp; Asombro [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":20,"featured_media":12101,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[59,537],"tags":[396,580],"class_list":["post-12100","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ensenanzas-del-papa","category-recursos","tag-papa-francisco","tag-pensamiento","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12100","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/users\/20"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12100"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12100\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12100"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12100"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12100"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}