{"id":11911,"date":"2021-06-16T10:01:00","date_gmt":"2021-06-16T09:01:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=11911"},"modified":"2022-09-21T12:57:51","modified_gmt":"2022-09-21T11:57:51","slug":"20-de-junio-domingo-xii-del-tiempo-ordinario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/20-de-junio-domingo-xii-del-tiempo-ordinario\/","title":{"rendered":"Lecturas domingo XII del Tiempo Ordinario"},"content":{"rendered":"<p>Llega la noche y Jes\u00fas ha predicado a orillas del lago, ha contado varias par\u00e1bolas, explicadas despu\u00e9s a sus disc\u00edpulos en privado; ha sanado enfermos, ha expulsado demonios. <\/p>\n\n\n\n<p>Multitudes de personas han acudido a \u00e9l: no tuvo tiempo ni para comer. Est\u00e1 muy cansado, pero no le da importancia y dice a sus disc\u00edpulos: <em>\u201cCrucemos a la otra orilla\u201d<\/em>. Es la oriental, habitada por gente pagana. Jes\u00fas no se da descanso y quiere ir a otros pueblos a llevar su palabra. Los disc\u00edpulos despiden a la multitud y lo llevan<em> \u201ccon ellos, c\u00f3mo estaba, en la barca\u201d,<\/em> ahorr\u00e1ndole nuevos trabajos. <\/p>\n\n\n\n<p>Tal \u201ccomo estaba\u201d: desecho por el cansancio. Jes\u00fas, confiando en su experiencia de pescadores, se abandona, no aguanta m\u00e1s, y ahora que otros piensan en remar y conducir el bote, se acerca al coj\u00edn que est\u00e1 en la popa, se inclina y se derrumba en un sue\u00f1o profundo.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Se\u00f1al\u00f3 el Papa Francisco el 27 de marzo de 2020 en la plaza de San Pedro que es la \u00fanica vez que el Evangelio describe a Jes\u00fas dormido. En su esencialidad, aparte comidas y cenas, el Evangelio no se detiene tanto en describir aspectos de la vida diaria del Se\u00f1or. Los pocos que cuenta nos ayudan mucho: as\u00ed le percibimos m\u00e1s cercano a nuestra vida. En el trasfondo de esa narraci\u00f3n est\u00e1 la historia de Jon\u00e1s durmiendo con un mar tormentoso, pero la discontinuidad es que aqu\u00ed el protagonista dormido es el mismo que calma la tormenta con su mandato. S\u00f3lo Dios manda sobre el mar, vientos y tormentas, como Job recuerda:<em> \u201c\u00bfQuien cerr\u00f3 el mar entre dos puertas, cuando sali\u00f3 precipitadamente del vientre de su madre, cuando lo vest\u00ed de nubes y lo envolv\u00ed en una nube oscura, cuando le puse un l\u00edmite?\u201d. <\/em>O, como relata el salmista: \u201c<em>La tempestad se redujo al silencio, las olas del mar callaron. Al ver la calma se regocijaron, y \u00e9l los condujo al puerto ansiado<\/em>\u201d (107, 28-30).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los disc\u00edpulos tienen cierta fe en \u00e9l y lo despiertan para que los salve, pero a base de una desconfianza:<em> \u201c\u00bfNo te importa que estemos perdidos?\u201d.<\/em> Su fe a\u00fan no es plena y firme, como les dice Jes\u00fas: <em>\u201c\u00bfTodav\u00eda no ten\u00e9is fe?\u201d.<\/em> Jes\u00fas ordena calma al mar, como al diablo que salga del hombre en la sinagoga: Marcos usa el mismo verbo (cfr. Mc 1, 25). Se entiende que se pregunten:<em> \u201c\u00bfQui\u00e9n es este?\u201d<\/em>. Dan un paso m\u00e1s hacia la fe en que Jes\u00fas realmente se preocupa por ellos, y se preparan para verlo durmiendo en la cruz y en la tumba. All\u00ed tambi\u00e9n les costar\u00e1 creer que esa tormenta de la cruz se resolver\u00e1 en la calma de la resurrecci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Este episodio nos ayuda a pedir al Se\u00f1or que aumente nuestra fe en el poder de Dios, que se manifiesta en la debilidad de la humanidad que el Verbo Encarnado quiso asumir sobre s\u00ed mismo, y en la de su Iglesia, en las tormentas de la historia.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Llega la noche y Jes\u00fas ha predicado a orillas del lago, ha contado varias par\u00e1bolas, explicadas despu\u00e9s a sus disc\u00edpulos en privado; ha sanado enfermos, ha expulsado demonios. Multitudes de personas han acudido a \u00e9l: no tuvo tiempo ni para comer. 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