{"id":10934,"date":"2021-04-04T00:13:00","date_gmt":"2021-04-03T23:13:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=10934"},"modified":"2021-04-04T22:21:02","modified_gmt":"2021-04-04T21:21:02","slug":"via-lucis-por-lourdes-grosso-garcia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/via-lucis-por-lourdes-grosso-garcia\/","title":{"rendered":"Via Lucis"},"content":{"rendered":"\n<p>Ahora, de la mano de Mar\u00eda, empezamos el recorrido de nuestro <em>Via lucis<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">1\u00aa Estaci\u00f3n: \u00a1Cristo vive!: \u00a1ha resucitado!<\/h4>\n\n\n\n<p>Si nos acercamos al relato del Evangelista san Marcos contemplamos c\u00f3mo nos introduce, desde lo cotidiano, al gran acontecimiento que hoy conmemoramos. Dice as\u00ed:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cPasado el s\u00e1bado, Mar\u00eda la Magdalena, Mar\u00eda la de Santiago y Salom\u00e9 compraron aromas para ir a embalsamar a Jes\u00fas. Y muy temprano, el primer d\u00eda de la semana, al salir el sol, fueron al sepulcro. Y se dec\u00edan unas a otras: \u00bfQui\u00e9n nos correr\u00e1 la piedra de la entrada del sepulcro? Al mirar vieron que la piedra estaba corrida, y eso que era muy grande&#8230;\u201d (Mc 16, 1-4).<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Qu\u00e9 clave tan sencilla cuanto importante para la vida espiritual!: reconocer <strong><em>el poder de la gracia m\u00e1s all\u00e1 de nuestros l\u00edmites<\/em><\/strong><em>.<\/em> Cuando el coraz\u00f3n nos lleva a actuar en nombre de Cristo, por amor a \u00c9l, no temamos, su gracia nos precede y nos asiste.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">2\u00aa Estaci\u00f3n: Jes\u00fas se aparece a Mar\u00eda Magdalena<\/h4>\n\n\n\n<p>San Juan (20, 10-18) relata que Mar\u00eda se qued\u00f3 all\u00ed, \u201cjunto al sepulcro, llorando. Sin dejar de llorar, volvi\u00f3 a asomarse al sepulcro. Entonces vio dos \u00e1ngeles, vestidos de blanco, que le preguntaron: \u2014Mujer \u00bfpor qu\u00e9 lloras? \u2014Porque se han llevado a mi Se\u00f1or y no s\u00e9 donde lo han puesto.<\/p>\n\n\n\n<p>Dicho esto se volvi\u00f3 hacia atr\u00e1s y entonces vio a Jes\u00fas que estaba all\u00ed, pero no le reconoci\u00f3 y Jes\u00fas le pregunt\u00f3: \u2014Mujer, \u00bfmujer por qu\u00e9 lloras? \u00bfA quien est\u00e1s buscando? Ella creyendo que era el jardinero le contest\u00f3: \u2014Se\u00f1or, si te lo has llevado, dime d\u00f3nde lo has puesto y yo misma ir\u00e9 a recogerlo\u201d. Entonces Jes\u00fas <strong>la llam\u00f3 por su&nbsp; nombre<\/strong>: \u201c\u2014\u00a1Mar\u00eda! Ella se acerc\u00f3 y exclam\u00f3 \u2014\u00a1Maestro!\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 no te vemos, Se\u00f1or? T\u00fa nos llamas a cada uno por nuestro nombre. Estoy convencida de que es posible o\u00edr esta llamada directa, personal e intransferible, pero para ello hay que \u201ctener limpias las razones de la vida de toda escoria\u201d como dice Fernando Rielo en su poema <em>V\u00edrgenes mundos<\/em>; para ello tengo que liberar mi embotado coraz\u00f3n que me impide o\u00edr adecuadamente, dejar de lamentarme por tu ausencia, de llorar porque no s\u00e9 d\u00f3nde te han puesto, porque las l\u00e1grimas nublan mi visi\u00f3n\u2026 y sobre todo, porque \u00a1est\u00e1s aqu\u00ed!<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">3\u00aa Estaci\u00f3n: Jes\u00fas se aparece a las mujeres<\/h4>\n\n\n\n<p>Mateo (28, 8-10) narra c\u00f3mo los \u00e1ngeles anuncian a las mujeres que Cristo ha resucitado, y ellas salen a toda prisa del sepulcro y, con temor pero con mucha alegr\u00eda, corren a llevar la noticia a los disc\u00edpulos. Jes\u00fas les sale al encuentro y les saluda. Ellas se echaron a sus pies y le adoraron.<\/p>\n\n\n\n<p>Ah\u00ed est\u00e1n los \u00e1ngeles del sepulcro de Jerusal\u00e9n, uniendo su voz a los \u00e1ngeles de la noche de Bel\u00e9n. Adquiere plenitud aquel anuncio: del \u201cAlegraos, os ha nacido un Salvador\u201d (Lc 2, 10), hoy es \u201cAlegraos, he aqu\u00ed al Salvador\u201d\u2026; \u201c\u00bfpor qu\u00e9 busc\u00e1is entre los muertos al que vive? No est\u00e1 aqu\u00ed; ha resucitado\u201d (Lc 24, 5). Aquel anuncio de \u201cpaz a los hombres de buena voluntad\u201d (Lc 2, 14), resonar\u00e1 nuevo en boca de Nuestro Se\u00f1or resucitado cuando apareci\u00e9ndose a los suyos les diga: \u201cla paz sea con vosotros\u201d (Jn 20, 19).<\/p>\n\n\n\n<p>Nos inunda una alegr\u00eda indescriptible porque se ha cumplido la promesa; nuestro Dios ha vencido a la muerte, el mal no tiene poder sobre el Amor. \u201cLa muerte ha sido absorbida por la victoria. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1, muerte, tu victoria? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1, muerte, tu aguij\u00f3n?\u201d (I Cor 15, 55).<\/p>\n\n\n\n<p>Su resurrecci\u00f3n es preludio de la nuestra; su presencia resucitada que irrumpe en nuestro tiempo, transcendi\u00e9ndolo, nos sit\u00faa en una nueva forma de vivir con \u00c9l, da sentido, contenido nuevo a la existencia, es una clara convocatoria a que nuestra vida, tu vida y la m\u00eda, salga de las garras de la muerte, para ir pasando \u201cde la muerte a la vida\u201d. Es la esperanza certera de que tambi\u00e9n a nosotros nos espera ese destino.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">4\u00aa Estaci\u00f3n: Los soldados custodian el sepulcro de Cristo<\/h4>\n\n\n\n<p>Pero incluso el momento m\u00e1s sublime de la historia est\u00e1 acechado por el mal y la mentira (Mt 28, 11-15). Los soldados se dejan comprar; ellos que pod\u00edan haber sido, junto con las mujeres, los primeros testigos de la resurrecci\u00f3n, prefieren mentir a cambio de una buena suma de dinero y decir que sus disc\u00edpulos le robaron de noche.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Cu\u00e1n grande es la terquedad humana! La poca fe, la soberbia de la que ya hemos hablado, que impide aceptar lo que no constatemos con nuestra peque\u00f1a y pobre raz\u00f3n: nos cuesta aceptar el poder de Dios y c\u00f3mo, si se lo permitimos, va llev\u00e1ndonos de la muerte a la vida, nos va resucitando. Queremos gobernar la propia historia, aunque a menudo ni nos demos cuenta de ello. Pero el poder s\u00f3lo es de Dios. Su signo es la potestad sobre la vida y sobre la muerte. El nuestro la dependencia, la creaturalidad. \u00c9l puede darse la vida a s\u00ed mismo; a nosotros s\u00f3lo nos la da \u00c9l.<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto me parece intuir el significado de un proverbio de Fernando Rielo: \u201cCada ma\u00f1ana despertamos en resurrecci\u00f3n \/ para la muerte. \/ Si lo entiendes&#8230; \/ no saldr\u00e1s de tu asombro\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La gran tentaci\u00f3n del ser humano es la <strong><em>autonom\u00eda<\/em><\/strong>, el no aceptar la dependencia total respecto de \u00c9l; por eso,la clara respuesta de los santos es la <strong><em>consagraci\u00f3n<\/em><\/strong>. Consagrarse es zambullirse totalmente en la dependencia de \u201cotro\u201d renunciando definitivamente a la autonom\u00eda que nos seduce tanto (Luzbel, Eva, Ad\u00e1n\u2026). Aqu\u00ed se conjugan maravillosamente la <em>muerte a s\u00ed<\/em> y la resurrecci\u00f3n, que es <em>vida en \u00c9l.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Tenemos que suplicar la limpieza de coraz\u00f3n y una raz\u00f3n formada por la fe para reconocer la verdad y no ceder nunca al enga\u00f1o, a la manipulaci\u00f3n por propios intereses, en definitiva, a una falsa autonom\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">5\u00aa Estaci\u00f3n: Pedro y Juan contemplan el sepulcro vac\u00edo<\/h4>\n\n\n\n<p>Un relato que me resulta de especial ternura es cuando Pedro y Juan se dirigen al sepulcro (Jn 20, 3-10). Es f\u00e1cil imaginar c\u00f3mo latir\u00eda el coraz\u00f3n de ambos y qu\u00e9 ideas pasar\u00edan por sus mentes. Corr\u00edan los dos juntos, pero Juan corri\u00f3 por delante m\u00e1s r\u00e1pido que Pedro, y lleg\u00f3 primero al sepulcro. Se inclin\u00f3 y vio las vendas en el suelo; pero no entr\u00f3. Cuando lleg\u00f3 Pedro entraron, vieron y creyeron.<\/p>\n\n\n\n<p>Pueden darse muchas explicaciones de este episodio; para m\u00ed es representativo de <strong><em>la virtud del honor<\/em><\/strong>. La inmensa conmoci\u00f3n que sienten no impide que Juan reconozca la primac\u00eda a quien le ha sido dada aun cuando Pedro, siendo mayor que \u00e9l, haya corrido menos y llegado despu\u00e9s al sepulcro. \u00a1Qu\u00e9 lecci\u00f3n respecto del trato que nos debemos! En primer lugar a nuestros superiores, d\u00e1ndoles siempre el honor y la consideraci\u00f3n que les corresponde; y tambi\u00e9n sabiendo atender a cada hermano y hermana en sus caracter\u00edsticas, en sus tiempos. Esta forma de proceder no viene de la carne ni de la sangre, s\u00ed de la acci\u00f3n de Cristo resucitado en m\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">6\u00aa Estaci\u00f3n: Jes\u00fas en el Cen\u00e1culo muestra sus llagas a los ap\u00f3stoles<\/h4>\n\n\n\n<p>(Lc 24, 36-43) \u201cEstaban hablando de estas cosas, cuando \u00e9l se present\u00f3 en medio de ellos y les dijo: La paz con vosotros. Sobresaltados y asustados, cre\u00edan ver un esp\u00edritu. Pero \u00e9l les dijo: \u00bfPor qu\u00e9 os turb\u00e1is, y por qu\u00e9 se suscitan dudas en vuestro coraz\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<p>Mirad mis manos y mis pies; soy yo mismo. \u00bfpor qu\u00e9 dud\u00e1is todav\u00eda?\u201d \u00a1Cu\u00e1nta ternura y cu\u00e1nta premura de amor en esas palabras! Mira, toca mis llagas\u2026 \u00a1qu\u00e9 otra prueba puedo darte de mi amor, de mi permanencia a tu lado en cada momento y para siempre!&#8230; \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s quieres?<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cYo estar\u00e9 con vosotros siempre\u201d <\/em>(Mt 28, 20).<em> <\/em>Yo estoy contigo siempre. Yo soy la resurrecci\u00f3n y la vida. Ya no hay lugar para el temor, la decepci\u00f3n, la soledad, el desasosiego. Mi presencia est\u00e1 asegurada; \u00e9ste es el sentido de mis apariciones, de la forma en que me estoy mostrando a ti, a vosotros: no te turbes, \u00a1soy yo mismo!<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">7\u00aa Estaci\u00f3n: En el camino de Ema\u00fas<\/h4>\n\n\n\n<p>(Lc 24, 13-32)Todos recordamos bien la historia de aquellos dos que iban deJerusal\u00e9n a un pueblo llamado Ema\u00fas, entristecidos, conversando entre s\u00ed sobre todo lo que hab\u00eda pasado.<\/p>\n\n\n\n<p>El camino de Ema\u00fas es el camino de las esperanzas perdidas, de la decepci\u00f3n, del sentimiento de abandono, el camino de los que piensan que es mejor dejarlo todo, marcharse de la ciudad donde quedaron sepultados los \u00faltimos sue\u00f1os juveniles&#8230; \u00a1Cu\u00e1ntas veces estamos tentados de recorrer ese camino!<\/p>\n\n\n\n<p>Y es ah\u00ed donde Cristo se hace el encontradizo, no como el Maestro lleno de gloria que desvela de golpe el misterio de lo que ha sucedido, sino como un viajero m\u00e1s, un compa\u00f1ero que camina a mi lado y paso a paso me va comentando los hechos, iluminando la verdad, el porqu\u00e9 de lo que est\u00e1 ocurriendo para, finalmente, darse a conocer en la fracci\u00f3n del pan, en su eucarist\u00eda, y hacer que se abran mis ojos y arda mi coraz\u00f3n. Pero para que llegue ese momento hay que caminar con \u00e9l, dejarse acompa\u00f1ar, creer, esperar, y escuchar&#8230;&nbsp; escuchar mucho&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Una vez constatada su presencia, aunque de nuevo desaparezca de nuestra vista, nos deja en un estado de alegr\u00eda y fortaleza suficientes para volver a la ciudad de antes, a la de siempre, pero con los ojos abiertos del amor renovado, redimido, resucitado; nos hace capaces de releer la propia historia y recuperarla para dar testimonio de \u00e9l, para darle gloria.<\/p>\n\n\n\n<p>La vivencia de esta presencia de Cristo Resucitado es la plenitud del tiempo abierto a la eternidad, en esta vida. En la vida eterna es estado beat\u00edfico. \u201cSe dijeron uno a otro: \u00bfNo estaba ardiendo nuestro coraz\u00f3n dentro de nosotros cuando nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">8\u00aa Estaci\u00f3n: Jes\u00fas da a los ap\u00f3stoles el poder de perdonar los pecados<\/h4>\n\n\n\n<p>(Jn 20, 19-23) Jes\u00fas les dijo otra vez: \u201cLa paz con vosotros. Como el Padre me envi\u00f3, tambi\u00e9n yo os env\u00edo. Dicho esto, sopl\u00f3 sobre ellos y les dijo: Recibid el Esp\u00edritu Santo. A quienes perdon\u00e9is los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los reteng\u00e1is, les quedan retenidos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Uno de los mayores regalos del cristianismo es <strong><em>el perd\u00f3n<\/em><\/strong>. Jes\u00fas lo practic\u00f3 durante toda su vida, y es su primera palabra en la cruz: \u201cPadre, perd\u00f3nales\u201d. Ahora transmite ese poder a los suyos, confiri\u00e9ndoles el car\u00e1cter sacramental de perdonar los pecados, algo que, bien sabemos, s\u00f3lo puede hacer Dios. Por eso, cuando en el episodio de la curaci\u00f3n del paral\u00edtico le dice \u201cHijo, tus pecados te son perdonados\u201d, algunos escribas pensaban entre s\u00ed: \u201c\u00bfC\u00f3mo habla \u00e9ste as\u00ed? Blasfema. \u00bfQui\u00e9n puede perdonar pecados sino s\u00f3lo Dios?\u201d (Mc 2, 5-7).<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora, da a los ap\u00f3stoles este poder como v\u00eda ordinaria de sanaci\u00f3n, \u00bfpuede haber mayor compasi\u00f3n? Y todos, de alguna manera, participamos de este rasgo divino cuando ejercemos el perd\u00f3n. Un fruto de la resurrecci\u00f3n de Cristo ha de ser en m\u00ed, en nosotros, la disposici\u00f3n total para el perd\u00f3n. Cualquier rencor, prejuicio, desconfianza, que manche la figura de mi hermano ha de ser purificada en mi coraz\u00f3n. Esto s\u00f3lo es posible por la obra de la gracia, y tenemos la gracia suficiente para ello.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">9\u00aa Estaci\u00f3n: Jes\u00fas fortalece la fe de Tom\u00e1s<\/h4>\n\n\n\n<p>(Jn 20, 26-29) Esta forma de perdonar, de proceder de Jesucristo, se manifiesta una vez m\u00e1s en su aparici\u00f3n a Tom\u00e1s. \u201cSe present\u00f3 Jes\u00fas en medio estando las puertas cerradas, y dijo: La paz con vosotros. Luego dice a Tom\u00e1s: Acerca aqu\u00ed tu dedo y mira mis manos; trae tu mano y m\u00e9tela en mi costado, y no seas incr\u00e9dulo sino creyente. Tom\u00e1s le contest\u00f3: Se\u00f1or m\u00edo y Dios m\u00edo. Le dijo Jes\u00fas: Porque me has visto has cre\u00eddo. Dichosos los que no han visto y han cre\u00eddo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Dichosos, s\u00ed, porque \u00bfpuede haber alguien m\u00e1s libre y m\u00e1s feliz que quien lo ha apostado todo por Cristo, a fondo perdido y sin reserva alguna, de verdad, y vive con total confianza en la Providencia del Padre? A los que a\u00fan no hemos llegado a ese santo y bendito despojo, nos sigue asaltando la a\u00f1oranza, el temor, la sombra de la duda.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00ed. Son felices los que creen sin ver.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">10\u00aa Estaci\u00f3n: Jes\u00fas resucitado en el lago de Galilea<\/h4>\n\n\n\n<p>(Jn 21, 1-7)Despu\u00e9s de esto, se manifest\u00f3 Jes\u00fas otra vez a los disc\u00edpulos a orillas del mar de Tiber\u00edades. Recordamos bien ese episodio. \u201cLes dijo Jes\u00fas: Muchachos, \u00bfno ten\u00e9is pescado? Le contestaron: No. El les dijo: Echad la red a la derecha de la barca y encontrar\u00e9is. La echaron, pues, y ya no pod\u00edan arrastrarla por la abundancia de peces. El disc\u00edpulo a quien Jes\u00fas amaba dice entonces a Pedro: Es el Se\u00f1or. Pedro se puso el vestido, pues estaba desnudo, y se lanz\u00f3 al mar\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Fernando Rielo, aplicando este pasaje evang\u00e9lico a la vocaci\u00f3n, dec\u00eda que esta requiere dos elementos: que haya unos ap\u00f3stoles que se lancen a pescar y que Cristo est\u00e9 presente, como en Tiber\u00edades, para dirigir esa pesca. Podemos estar muy afanados incluso en las cosas m\u00e1s sagradas, dedicar esfuerzo, tiempo, creatividad, todas nuestras energ\u00edas; pero la bendici\u00f3n y la fecundidad no est\u00e1 sujeta a la propia capacidad, ingenio o profesionalidad, viene del saberse enviados por Cristo, humildes instrumentos de su gracia. Aqu\u00e9l que dijo a San Pedro: <em>\u201cTe har\u00e9 pescador de hombres\u201d,<\/em> nos enviar\u00e1 el Esp\u00edritu Santo para indicarnos la forma adecuada de actuar en cada momento, d\u00f3nde hemos de echar nuestras redes.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">11\u00aa Estaci\u00f3n: Jes\u00fas confirma a Pedro en el Amor<\/h4>\n\n\n\n<p>(Jn 21, 15-19)<strong> \u201c<\/strong>Despu\u00e9s de haber comido, dice Jes\u00fas a Sim\u00f3n Pedro: Sim\u00f3n de Juan, \u00bfme amas m\u00e1s que \u00e9stos?\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Pregunta que nos evoca aquel \u201c<em>\u00bfVes que hago nuevas todas las cosas?\u201d.<\/em> Cristo resucitado restaura el amor de Pedro. No hay en \u00c9l palabra alguna de recriminaci\u00f3n, ni siquiera de advertencia para el futuro, ese \u201cya te lo hab\u00eda dicho\u201d tan humano con el que nos echamos en cara las cosas unos a otros. No. Dios no act\u00faa as\u00ed. \u00c9l restaura, eleva, porque su justicia es severa ante el malvado que conscientemente, soberbiamente, se le opone, pero infinitamente misericordiosa ante los d\u00e9biles, los necesitados. \u00c9l, que pas\u00f3 su vida cur\u00e1ndonos, tambi\u00e9n lo hace ahora, ya resucitado, restaurando con su triple pregunta \u201cPedro, \u00bfme amas?\u201d, la triple negaci\u00f3n que ten\u00eda herido de profund\u00edsimo dolor el coraz\u00f3n del pobre Pedro. Y con la restauraci\u00f3n el paso a otra forma de amor, a la verdadera, que va m\u00e1s all\u00e1 del sentimiento, del afecto y de las buenas intenciones, al amor que \u2014imagen del amor divino\u2014 es donaci\u00f3n, misi\u00f3n corredentora: \u201cApacienta a mis ovejas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">12\u00aa Estaci\u00f3n: Jes\u00fas encarga su misi\u00f3n a los ap\u00f3stoles<\/h4>\n\n\n\n<p>(Mt 28, 16-20)Y he aqu\u00ed la misi\u00f3n: \u201cMe ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced disc\u00edpulos a todas las gentes bautiz\u00e1ndolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Esp\u00edritu Santo, y ense\u00f1\u00e1ndoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y he aqu\u00ed que yo estoy con vosotros todos los d\u00edas hasta el fin del mundo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Id y predicad<\/em><\/strong> lo que hab\u00e9is visto y o\u00eddo, lo que vive vuestro coraz\u00f3n, para que todas las gentes lleguen a ser mis disc\u00edpulos. Es el momento de la misi\u00f3n, del imperativo apost\u00f3lico para que la alegr\u00eda del Evangelio llegue a todos los rincones de la tierra y del coraz\u00f3n humano.<\/p>\n\n\n\n<p>Vamos finalizando nuestro <em>via lucis, <\/em>que culminar\u00e1 con dos estaciones en las que se nos invita a meditar en las correspondientes festividades lit\u00fargicas: la Ascensi\u00f3n y Pentecost\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">13\u00aa Estaci\u00f3n: Jes\u00fas asciende al cielo<\/h4>\n\n\n\n<p>(Hch 1, 9-11)Y dicho esto, fue levantado en presencia de ellos, y una nube le ocult\u00f3 a sus ojos.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">14\u00aa Estaci\u00f3n: La venida del Esp\u00edritu Santo en Pentecost\u00e9s<\/h4>\n\n\n\n<p>(Hch 2, 1-4) \u201cAl llegar el d\u00eda de Pentecost\u00e9s, estaban todos reunidos en un mismo lugar.&nbsp; De repente vino del cielo un ruido como el de una r\u00e1faga de viento impetuoso [\u2026] quedaron todos llenos del Esp\u00edritu Santo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta entonces, recorramos gozosos este camino de luz que la Pascua ha iniciado, recogiendo estas ense\u00f1anzas que brevemente he descrito y tantas otras que Cristo mismo ir\u00e1 depositando en nuestro coraz\u00f3n mientras nos acompa\u00f1a por el camino de la vida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ahora, de la mano de Mar\u00eda, empezamos el recorrido de nuestro Via lucis. 1\u00aa Estaci\u00f3n: \u00a1Cristo vive!: \u00a1ha resucitado! Si nos acercamos al relato del Evangelista san Marcos contemplamos c\u00f3mo nos introduce, desde lo cotidiano, al gran acontecimiento que hoy conmemoramos. Dice as\u00ed: \u201cPasado el s\u00e1bado, Mar\u00eda la Magdalena, Mar\u00eda la de Santiago y Salom\u00e9 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":10935,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[47],"tags":[],"class_list":["post-10934","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-firmas","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10934","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10934"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10934\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10935"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10934"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10934"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10934"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}