{"id":10023,"date":"2021-03-11T13:12:08","date_gmt":"2021-03-11T12:12:08","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=10023"},"modified":"2021-03-11T13:26:27","modified_gmt":"2021-03-11T12:26:27","slug":"sacerdotes-santos-san-francisco-de-sales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/sacerdotes-santos-san-francisco-de-sales\/","title":{"rendered":"Sacerdotes santos: San Francisco de Sales"},"content":{"rendered":"<p>San Francisco de Sales nace en 1567 en el castillo de Sales (Thorens, Saboya), en una de las m\u00e1s antiguas y nobles familias de Saboya. Estudi\u00f3 Derecho en la Universidad de Padua, alcanzando el grado de Doctor. Fue nombrado abogado del Senado de Saboya, pero decidi\u00f3 seguir su vocaci\u00f3n sacerdotal, siendo ordenado en 1593.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Su vida<\/h4>\n\n\n\n<p>A petici\u00f3n de su obispo, inici\u00f3 con su primo Luis la reevangelizaci\u00f3n del Chablais, regi\u00f3n situada al sur del lago de Ginebra, que se hab\u00eda pasado en masa al calvinismo. Se dedic\u00f3 a imprimir hojas volantes con contenido doctrinal, que pegaba en los muros de las casas y hac\u00eda circular entre la poblaci\u00f3n, por lo que P\u00edo XI, con ocasi\u00f3n del tercer centenario de su muerte, lo nombr\u00f3 patrono de los periodistas cat\u00f3licos. En setiembre de 1598 volvieron a la fe cat\u00f3lica m\u00e1s de 3.000 calvinistas.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1599 fue nombrado obispo coadjutor de Ginebra y en 1602 obispo residencial, con sede en Annecy, porque Ginebra era casi totalmente calvinista. En 1604 conoci\u00f3 a santa Juana Francisca Fr\u00e9myot de Chantal, cofundadora con \u00e9l de la Congregaci\u00f3n de la Sant\u00edsima Virgen, Madre de Dios de la Visitaci\u00f3n, en 1610.<\/p>\n\n\n\n<p>El 28 de diciembre de 1622 muere en el convento de la Visitaci\u00f3n en Lyon, y el 23 de enero del a\u00f1o siguiente su cuerpo fue trasladado y sepultado en la Bas\u00edlica de Annecy. Fue beatificado en 1662 y canonizado en 1665. El 19 de julio de 1877, P\u00edo IX lo declar\u00f3 Doctor de la Iglesia. Su fiesta se celebra el 24 de enero.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Sus obras<\/h4>\n\n\n\n<p>Escribi\u00f3 numerosas obras,&nbsp;que se pueden clasificar as\u00ed: 1) Obras de controversia; 2) Tratados de vida espiritual; 3) Conferencias a las Visitandinas; 4) Sermones; 5) Epistolario; 6) Documentos de su ministerio episcopal; 7) Constituciones de la Congregaci\u00f3n de la Visitaci\u00f3n; 7) Op\u00fasculos varios.<\/p>\n\n\n\n<p>Sus obras m\u00e1s famosas son los tratados de vida espiritual:&nbsp;<em>Introducci\u00f3n a la vida devota<\/em>&nbsp;y el&nbsp;<em>Tratado del amor de Dios<\/em>. El primero, su obra maestra, es un aut\u00e9ntico&nbsp;<em>best-seller<\/em>&nbsp;de la espiritualidad cristiana, y sigue public\u00e1ndose en la actualidad, porque el libro responde a los deseos religiosos m\u00e1s profundos del coraz\u00f3n humano. En \u00e9l, su autor se dirige a todo cristiano que vive en el mundo y desea corresponder a las exigencias de santidad que comporta el haber recibido el Bautismo. Las verdades que all\u00ed propone palpitan de fe, amor y cordialidad.<\/p>\n\n\n\n<p>El segundo libro, se\u00f1ala el santo en el&nbsp;<em>Prefacio<\/em>, se ha escrito para ayudar al cristiano ya devoto a progresar en su camino de santidad. En esta obra se presenta la historia de la incesante b\u00fasqueda del hombre por parte de Dios y de Dios por parte del hombre, y constituye una especie de comentario al&nbsp;<em>Cantar de los Cantares<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>San Francisco de Sales tiene fama de gran escritor. En la literatura francesa su prosa es citada y se\u00f1alada como modelo de ductilidad, de delicadeza, de vivacidad de im\u00e1genes y de riqueza expresiva.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Sus ense\u00f1anzas sobre la santidad cristiana<\/h4>\n\n\n\n<p>Me limitar\u00e9 a se\u00f1alar aqu\u00ed sus ense\u00f1anzas sobre la santidad cristiana, a la que seg\u00fan el santo obispo han de aspirar todos los cristianos. Por este motivo ha sido considerado como un precursor de la llamada universal a la santidad, proclamada por el Concilio Vaticano II.<\/p>\n\n\n\n<p>En el&nbsp;<em>Prefacio<\/em>&nbsp;de&nbsp;<em>Introducci\u00f3n a la vida devota<\/em>, presenta el objetivo de este libro y los destinatarios del mismo: \u00abCasi todos los que han escrito sobre la devoci\u00f3n, lo han hecho con vistas a la instrucci\u00f3n de las personas muy alejadas del mundo, o, al menos, han ense\u00f1ado una suerte de devoci\u00f3n que conduce a este total retiro. Mi intento es instruir a los que viven en las ciudades, en familia, en la corte; a los que por su condici\u00f3n est\u00e1n obligados a vivir entre sus semejantes (\u2026). A \u00e9stos les ense\u00f1o que un alma en\u00e9rgica y constante puede vivir en el mundo sin absorber sus venenos, encontrar sus manantiales de una dulce piedad en medio de las olas amargas de este siglo y volar entre las llamas de las concupiscencias terrenas, sin que se quemen las alas de los santos deseos de una vida devota\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Vida devota sin salir del mundo<\/h4>\n\n\n\n<p>Pero \u00bfen qu\u00e9 consiste concretamente esa devoci\u00f3n o vida devota, que se puede vivir sin salir del mundo? San Francisco de Sales lo explica en los dos primeros cap\u00edtulos. El primero se titula:&nbsp;<em>Descripci\u00f3n de la verdadera devoci\u00f3n<\/em>, y el segundo:&nbsp;<em>Caracter\u00edsticas y excelencia de la verdadera devoci\u00f3n<\/em>. He aqu\u00ed el texto clave del primer cap\u00edtulo: \u00abLa viva y verdadera devoci\u00f3n (\u2026) presupone el amor de Dios; mas no un amor cualquiera, porque, cuando el amor divino embellece a nuestras almas, se llama gracia, la cual nos hace agradables a su divina Majestad; se llama caridad cuando nos da fuerza para obrar el bien; pero cuando llega a un tal grado de perfecci\u00f3n, que no s\u00f3lo nos hace obrar bien, sino adem\u00e1s con cuidado, frecuencia y prontitud, entonces se llama devoci\u00f3n\u00bb. <\/p>\n\n\n\n<p>La devoci\u00f3n es, por tanto, un cierto estilo, un modo de practicar el amor de Dios, esto es, con diligencia, siempre y con prontitud. Por ello a\u00f1ade el santo obispo: \u00abEn una palabra, la devoci\u00f3n no es m\u00e1s que una agilidad y una viveza espiritual, por cuyo medio la caridad hace sus obras en nosotros, o nosotros por ella, pronta y afectuosamente\u00bb, y concluye as\u00ed este primer cap\u00edtulo: \u00abLa caridad y la devoci\u00f3n s\u00f3lo se diferencian entre s\u00ed como la llama y el fuego; pues siendo la caridad un fuego espiritual, cuando est\u00e1 bien encendida se llama devoci\u00f3n, de manera que esta llama de la devoci\u00f3n nada a\u00f1ade al fuego de la caridad, m\u00e1s bien la hace pronta, activa y diligente.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">La dulzura de las dulzuras<\/h4>\n\n\n\n<p>Y al final del segundo cap\u00edtulo ofrece esta definici\u00f3n de la devoci\u00f3n: \u00abLa devoci\u00f3n es la dulzura de las dulzuras y la reina de las virtudes, porque es la perfecci\u00f3n de la caridad. Si la caridad es la leche, la devoci\u00f3n es la nata; si es una planta, la devoci\u00f3n es la flor; si es una piedra preciosa, la devoci\u00f3n es el brillo: si es un b\u00e1lsamo precioso, la devoci\u00f3n es el aroma, el aroma de suavidad que conforta a los hombres y regocija a los \u00e1ngeles\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Como se puede observar, para san Francesco di Sales la devoci\u00f3n o vida devota es sin\u00f3nimo de perfecci\u00f3n de la caridad, o sea, de vida cristiana perfecta: en \u00faltimo extremo,&nbsp;&nbsp;este concepto significa en sus ense\u00f1anzas la santidad cristiana.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Seg\u00fan la propia condici\u00f3n<\/h4>\n\n\n\n<p>En el cap\u00edtulo tercero, titulado:&nbsp;<em>La devoci\u00f3n se adapta a toda clase de vocaciones y profesiones<\/em>, explica que la devoci\u00f3n o perfecci\u00f3n de la caridad puede ser vivida de distinta manera seg\u00fan la propia condici\u00f3n o estado de vida. \u00c9ste es el texto clave: \u00abDe diferente manera han de practicar la devoci\u00f3n el noble y el artesano, el criado y el pr\u00edncipe, la viuda, la soltera y la casada; y no solamente esto, sino que es menester acomodar la pr\u00e1ctica de la devoci\u00f3n a las fuerzas, a los quehaceres y a las obligaciones de cada persona en particular (\u2026) <\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfSer\u00eda cosa razonable que el obispo quisiera vivir en la soledad, como los cartujos? Y si los casados no quisieran ahorrar nada, como hacen los capuchinos, y el artesano estuviese todo el d\u00eda en la iglesia, como los religiosos, y si el religioso tratase continuamente con toda clase de personas por el bien del pr\u00f3jimo, como lo hace el obispo, \u00bfno ser\u00eda esta devoci\u00f3n rid\u00edcula, desordenada e insufrible? (\u2026). No, la devoci\u00f3n nada echa a perder, cuando es verdadera; al contrario, todo lo perfecciona, y, cuando es contraria a la vocaci\u00f3n de alguno, es, sin la menor duda, falsa (\u2026). Es un error, y aun una herej\u00eda, querer desterrar la vida devota de las compa\u00f1\u00edas de los soldados, del taller de los obreros, de la corte de los pr\u00edncipes y del hogar de los casados\u00bb.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>San Francisco de Sales nace en 1567 en el castillo de Sales (Thorens, Saboya), en una de las m\u00e1s antiguas y nobles familias de Saboya. 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