El Santo Padre Francisco ha presidido la celebración del Domingo de Ramos y de la Pasión del Señor en la Plaza de San Pedro, tras recibir el alta médica. Tanto en la homilía de la Misa como en el Ángelus, ha invitado a seguir el amor de “Jesús abandonado” en la cruz, y cuidar a tantos “cristos abandonados”, pueblos enteros, emigrantes, presos, ancianos, niños no nacidos, enfermos o discapacitados.