{"id":9555,"date":"2021-02-28T17:23:24","date_gmt":"2021-02-28T16:23:24","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=9555"},"modified":"2021-02-28T23:28:45","modified_gmt":"2021-02-28T22:28:45","slug":"rezar-no-es-escapar-de-las-dificultades-de-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/rezar-no-es-escapar-de-las-dificultades-de-la-vida\/","title":{"rendered":"\u00abRezar no es escapar de las dificultades de la vida\u00bb"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\">El Santo Padre comenzaba sus palabras recordando el pasaje del Evangelio de la Transfiguraci\u00f3n, recogido en la liturgia de la Misa: \u00abEste segundo domingo de Cuaresma, nos invita a contemplar&nbsp;<em>la transfiguraci\u00f3n<\/em>&nbsp;de Jes\u00fas en el monte, ante tres disc\u00edpulos (cf.&nbsp;<em>Mc<\/em> 9,2-10). Poco antes, Jes\u00fas hab\u00eda anunciado que, en Jerusal\u00e9n, sufrir\u00eda mucho, ser\u00eda rechazado y condenado a muerte. Podemos imaginar lo que debi\u00f3 ocurrir en el coraz\u00f3n de sus amigos, de sus amigos \u00edntimos, sus disc\u00edpulos: la imagen de un Mes\u00edas fuerte y triunfante entra en crisis, sus sue\u00f1os se hacen a\u00f1icos, y la angustia los asalta al pensar que el Maestro en el que hab\u00edan cre\u00eddo ser\u00eda ejecutado como el peor de los malhechores. Y precisamente en ese momento, con esa angustia del alma, Jes\u00fas llama a Pedro, Santiago y Juan y los lleva consigo a la monta\u00f1a\u00bb.<\/p>\n\n\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Subir al monte<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Francisco reflexion\u00f3 sobre el significado de subir al monte, como un lugar elevado que anticipa la gloria del Cielo: \u00abDice el Evangelio: \u00abLos llev\u00f3 a un monte\u00bb (v. 2). En la Biblia el monte siempre tiene un significado especial: es el lugar elevado, donde el cielo y la tierra se tocan, donde Mois\u00e9s y los profetas vivieron la extraordinaria experiencia del encuentro con Dios. Subir al monte es acercarse un poco a Dios. Jes\u00fas sube con los tres disc\u00edpulos y se detienen en la cima del monte. Aqu\u00ed, \u00c9l se transfigura ante ellos. Su rostro radiante y sus vestidos resplandecientes, que anticipan la imagen de Resucitado, ofrecen a estos hombres asustados&nbsp;<em>la luz<\/em>, la luz de la esperanza, la luz<em>&nbsp;para atravesar las tinieblas<\/em>: la muerte no ser\u00e1 el fin de todo, porque se abrir\u00e1 a la gloria de la Resurrecci\u00f3n. Jes\u00fas, pues, anuncia su muerte, los lleva al monte y les muestra lo que suceder\u00e1 despu\u00e9s, la Resurrecci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta anticipaci\u00f3n, la podemos vivir durante la Cuaresma, \u00abcomo exclam\u00f3 el ap\u00f3stol Pedro (cf. v. 5), es bueno estar con el Se\u00f1or en el monte, vivir esta \u00abanticipaci\u00f3n\u00bb de luz en el coraz\u00f3n de la Cuaresma. Es una invitaci\u00f3n para recordarnos, especialmente cuando atravesamos una prueba dif\u00edcil \u2014y muchos de vosotros sab\u00e9is lo que es pasar por una prueba dif\u00edcil\u2014, que el Se\u00f1or ha resucitado y no permite que la oscuridad tenga la \u00faltima palabra\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Momentos de oscuridad<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abA veces pasamos por momentos de oscuridad en nuestra vida personal, familiar o social, y tememos que no haya salida. Nos sentimos asustados ante grandes enigmas como la enfermedad, el dolor inocente o el misterio de la muerte. En el mismo camino de la fe, a menudo tropezamos cuando nos encontramos con el esc\u00e1ndalo de la cruz y las exigencias del Evangelio, que nos pide que gastemos nuestra vida en el servicio y la perdamos en el amor, en lugar de conservarla para nosotros y defenderla\u00bb. <\/p>\n\n\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ante esos periodos de dificultad, contin\u00faa el Papa, \u00abnecesitamos, entonces, otra mirada, una luz que ilumine en profundidad el misterio de la vida y nos ayude a ir m\u00e1s all\u00e1 de nuestros esquemas y m\u00e1s all\u00e1 de los criterios de este mundo. Tambi\u00e9n nosotros estamos llamados a subir al monte, a contemplar la belleza del Resucitado que enciende destellos de luz en cada fragmento de nuestra vida y nos ayuda a interpretar la historia a partir de la victoria pascual\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">El peligro de la pereza espiritual<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para concluir, Francisco quiso advertir del peligro de la pereza espiritual: \u00abpero tengamos cuidado: ese sentimiento de Pedro de que \u201ces bueno estarnos aqu\u00ed\u201d no debe convertirse en&nbsp;<em>pereza espiritual<\/em>. No podemos quedarnos en el monte y disfrutar solos de la dicha de este encuentro. Jes\u00fas mismo nos devuelve al valle, entre nuestros hermanos y a nuestra vida cotidiana. Debemos guardarnos de la pereza espiritual: estamos bien, con nuestras oraciones y liturgias, y esto nos basta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00ab\u00a1No! -exclam\u00f3 el Papa para terminar-. Subir al monte no es olvidar la realidad; rezar nunca es escapar de las dificultades de la vida; la luz de la fe no es para una bella emoci\u00f3n espiritual. No, este no es el mensaje de Jes\u00fas. Estamos llamados a vivir el encuentro con Cristo para que, iluminados por su luz, podamos llevarla y hacerla brillar en todas partes. Encender peque\u00f1as luces en el coraz\u00f3n de las personas; ser peque\u00f1as l\u00e1mparas del Evangelio que lleven un poco de amor y esperanza: \u00e9sta es la misi\u00f3n del cristiano\u00bb.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Santo Padre comenzaba sus palabras recordando el pasaje del Evangelio de la Transfiguraci\u00f3n, recogido en la liturgia de la Misa: \u00abEste segundo domingo de Cuaresma, nos invita a contemplar&nbsp;la transfiguraci\u00f3n&nbsp;de Jes\u00fas en el monte, ante tres disc\u00edpulos (cf.&nbsp;Mc 9,2-10). Poco antes, Jes\u00fas hab\u00eda anunciado que, en Jerusal\u00e9n, sufrir\u00eda mucho, ser\u00eda rechazado y condenado a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":22,"featured_media":9556,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[51],"tags":[588],"class_list":["post-9555","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vaticano","tag-cuaresma","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9555","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/22"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9555"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9555\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9556"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9555"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9555"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9555"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}