{"id":63305,"date":"2026-07-25T07:18:00","date_gmt":"2026-07-25T05:18:00","guid":{"rendered":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/?p=63305"},"modified":"2026-07-22T11:32:54","modified_gmt":"2026-07-22T09:32:54","slug":"la-sainte-chapelle-del-hormigon-armado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/la-sainte-chapelle-del-hormigon-armado\/","title":{"rendered":"La Sainte-Chapelle del hormig\u00f3n armado"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1923 se inaugur\u00f3 en Le Raincy, cerca de Par\u00eds, una iglesia que algunos contempor\u00e1neos apenas sab\u00edan c\u00f3mo interpretar. Construida enteramente en hormig\u00f3n armado, se parec\u00eda m\u00e1s al mundo industrial que a lo que se esperaba de un edificio cristiano. No era solo una cuesti\u00f3n de estilo. La Primera Guerra Mundial hab\u00eda destruido centenares de iglesias, y la reconstrucci\u00f3n obligaba a repensar m\u00e9todos, costes y formas. El hormig\u00f3n aparec\u00eda entonces como una soluci\u00f3n r\u00e1pida y econ\u00f3mica, aunque muchos siguieran consider\u00e1ndolo impropio de un templo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Una iglesia para el siglo XX<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sus arquitectos fueron Auguste y Gustave Perret, pioneros en el uso del hormig\u00f3n en la arquitectura moderna. Pero la ambici\u00f3n de los Perret no era romper con la tradici\u00f3n, sino continuarla con nuevos medios. Uno de sus principios era la sinceridad constructiva: un edificio deb\u00eda expresar con claridad su propia estructura. Hasta entonces, los edificios nobles ocultaban el hormig\u00f3n bajo capas de piedra o estuco. En Le Raincy, en cambio, aparece desnudo, tratado como un material noble.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El debate al que dio lugar el proyecto es elocuente. Desde el diario comunista L\u2019Humanit\u00e9, Jacques Mesnil la describi\u00f3 como un edificio incoherente y arbitrario, hasta el punto de anunciar ir\u00f3nicamente su propio fracaso como templo: \u201cQuiz\u00e1 los Perret hayan actuado en esta circunstancia como hombres avisados que pensaron que, ante la pr\u00f3xima Revoluci\u00f3n, m\u00e1s val\u00eda concebir una iglesia de manera que pudiera transformarse en pocos a\u00f1os en cine, o incluso en sala de baile\u201d, dec\u00eda el 17 de agosto de 1923. En los medios cat\u00f3licos, en cambio, tuvo una acogida muy distinta. En un texto anterior, aparecido en La Croix del 7 de septiembre de 1922, A. Fulcran la consider\u00f3 un modelo de construcci\u00f3n econ\u00f3mica y funcional. \u201cLa arquitectura moderna nacer\u00e1 de tentativas l\u00f3gicas como la iglesia de Le Raincy, no de fantas\u00edas de artistas que buscan una forma nueva sobre el papel\u201d, dec\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La discusi\u00f3n ven\u00eda de antes. En 1914, L\u00e9once Marraud (bajo el pseud\u00f3nimo Faber) hab\u00eda planteado el problema en La Vie et les Arts liturgiques: si hubiera que reconstruir Notre-Dame, no tendr\u00eda sentido hacerlo \u201ca la manera de Viollet-le-Duc\u201d; antes de elegir entre rom\u00e1nico, g\u00f3tico o bizantino, hab\u00eda que preguntarse por la \u201cfunci\u00f3n actual de una iglesia\u201d, que no pod\u00eda reducirse a un monumento hist\u00f3rico ni a un simple local pr\u00e1ctico. <\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Una Sainte-Chapelle moderna<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La iglesia de los Perret parec\u00eda responder a ese problema desde su propia construcci\u00f3n. Su forma es sorprendentemente simple. Una serie de columnas muy delgadas sostiene las b\u00f3vedas, mientras que los muros se reducen a una celos\u00eda de hormig\u00f3n agujereado por multitud de peque\u00f1as ventanas. El edificio funciona como una estructura ligera envuelta por una inmensa superficie de vidrio. El efecto recuerda a las grandes iglesias g\u00f3ticas, donde los muros desaparecen para dar paso a la luz de las vidrieras. Sin embargo, no hay un solo arco apuntado. La b\u00f3veda es un ca\u00f1\u00f3n rebajado, casi plano. La referencia hist\u00f3rica no viene de la forma, sino de la luz. Paul Jamot, en un texto publicado por la Gazettedes Beaux-Arts en 1923, lo resumi\u00f3 con una f\u00f3rmula que har\u00eda fortuna: Le Raincy era \u201cla Sainte-Chapelle del hormig\u00f3n armado\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.omnesmag.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Eglise_Notre-Dame_du_Raincy_-_Merimee_PA00079948_-_1-597x1024.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-63311\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Foto: Wikimedia commons<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero lo esencial no era solo la innovaci\u00f3n t\u00e9cnica. Al liberar los muros de su funci\u00f3n portante, el hormig\u00f3n armado permit\u00eda organizar el interior como un espacio claro, abierto y unitario. A diferencia de muchas iglesias hist\u00f3ricas, llenas de capillas laterales y rincones oscuros, aqu\u00ed la mirada no se dispersa: todo conduce hacia el altar. Fulcran pensaba que esa eficacia visual era el logro fundamental: \u201cTodo el mundo ver\u00e1 el altar desde cualquier lugar, y el artificio de un suelo en pendiente, como en los anfiteatros, a\u00f1adir\u00e1 todav\u00eda m\u00e1s a este resultado de buena visibilidad\u201d. Mesnil interpretaba ese mismo dispositivo de manera exactamente opuesta. Para \u00e9l, la iglesia estaba concebida \u201ccomo una especie de sala de teatro\u201d, donde los sacerdotes aparec\u00edan \u201ccomo actores sobre un escenario\u201d y los fieles como espectadores pendientes de<br>sus \u201cgesticulaciones y clamores\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Vidrieras y memoria de la guerra<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El interior est\u00e1 dominado por las vidrieras dise\u00f1adas por Maurice Denis, una figura central del simbolismo y del renacimiento del arte religioso en Francia. Denis intentaba demostrar que el arte cristiano pod\u00eda servirse de lenguajes contempor\u00e1neos sin perder su dimensi\u00f3n espiritual. Esa preocupaci\u00f3n desemboc\u00f3 en 1919 en la fundaci\u00f3n de los Ateliers d\u2019Art Sacr\u00e9 (Talleres de Arte Sacro) junto a Georges Desvalli\u00e8res. El objetivo no era solo crear una escuela de estilo moderno, sino devolver al arte religioso una dimensi\u00f3n colectiva y lit\u00fargica, como imaginaban que hab\u00eda sucedido en las grandes catedrales medievales. En Le Raincy, esa aspiraci\u00f3n tom\u00f3 una forma concreta: Denis realiz\u00f3 los cartones de las escenas figuradas, mientras que Marguerite Hur\u00e9 ejecut\u00f3 las vidrieras con la colaboraci\u00f3n de j\u00f3venes artistas vinculados a los Ateliers.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las grandes ventanas recorren todo el per\u00edmetro del edificio formando una gama crom\u00e1tica que va del amarillo al azul profundo del presbiterio. En el centro de muchas de ellas aparece una escena figurada: episodios de la vida de la Virgen, pero tambi\u00e9n una imagen inesperada, la batalla del Ourcq, librada cerca de all\u00ed durante la Primera Guerra Mundial. Le Raincy era, en parte, un monumento conmemorativo vinculado a la batalla del Marne y al episodio de los taxis que trasladaron tropas francesas hacia el frente en septiembre de 1914. De ah\u00ed el apodo popular de \u201cSaint-Taxi\u201d, repetido con iron\u00eda por la prensa de la \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La vidriera dedicada a la victoria del Ourcq concentraba la mezcla que Mesnil consideraba intolerable. La Virgen aparece sobre un paisaje de guerra moderna, entre soldados, veh\u00edculos militares y explosiones. Para Mesnil, aquello convert\u00eda el programa de Denis en una forma de propaganda piadosa revestida de patriotismo conservador. Pero esa tensi\u00f3n explica tambi\u00e9n la singularidad hist\u00f3rica de Le Raincy. La iglesia intentaba responder a una pregunta de la posguerra europea: c\u00f3mo construir un espacio sagrado en una sociedad atravesada por la industrializaci\u00f3n, la guerra moderna y la fragmentaci\u00f3n cultural.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Un homenaje del siglo XX a Dios<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Uno de los artistas que colaboraron en la ejecuci\u00f3n de las vidrieras era Pierre-Charles-Marie Couturier, entonces un desconocido de veinticinco a\u00f1os, que reflej\u00f3 su entusiasmo en una carta de la \u00e9poca. La iglesia le hab\u00eda producido \u201cla alegr\u00eda que puede sentir<br>un artista y un cristiano al contemplar en la Casa de Dios el fruto de unos esfuerzos que, por primera vez, son dignos de Ella\u201d. Aunque la falta de recursos hab\u00eda obligado a simplificar la decoraci\u00f3n, el conjunto le parec\u00eda \u201cextremadamente moderno\u201d, de una \u201ccompostura y una solemnidad verdaderamente reconfortantes\u201d. Y esto era algo m\u00e1s que una reacci\u00f3n individual. \u201cPara nosotros, los j\u00f3venes artistas \u2014escrib\u00eda\u2014 vemos en ella el primer resultado de los esfuerzos y las doctrinas que hemos amado y defendido contra viento y marea. El homenaje del arte del siglo XX a Nuestro Se\u00f1or y a Nuestra Se\u00f1ora: \u00a1qu\u00e9 hermosa alegr\u00eda!\u201d. Con el tiempo, Couturier se convertir\u00eda en una figura decisiva de la renovaci\u00f3n del arte sacro en Francia, defensor de la colaboraci\u00f3n entre la Iglesia y los artistas de vanguardia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La iglesia de los Perret deja un legado sencillo y exigente: la belleza no se hereda ni se identifica con un estilo hist\u00f3rico. Se conquista con las t\u00e9cnicas y las preguntas de su tiempo. All\u00ed, los nuevos materiales permitieron redescubrir uno de los principios m\u00e1s antiguos de la arquitectura sagrada: construir era tambi\u00e9n organizar la luz.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En 1923 se inaugur\u00f3 en Le Raincy, cerca de Par\u00eds, una iglesia que algunos contempor\u00e1neos apenas sab\u00edan c\u00f3mo interpretar. Construida enteramente en hormig\u00f3n armado, se parec\u00eda m\u00e1s al mundo industrial que a lo que se esperaba de un edificio cristiano. No era solo una cuesti\u00f3n de estilo. 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