{"id":62999,"date":"2026-07-23T06:00:00","date_gmt":"2026-07-23T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/?p=62999"},"modified":"2026-07-02T13:34:39","modified_gmt":"2026-07-02T11:34:39","slug":"lecturas-del-domingo-xvii-del-tiempo-ordinario-a","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/lecturas-del-domingo-xvii-del-tiempo-ordinario-a\/","title":{"rendered":"La mejor inversi\u00f3n: invertirlo todo. Domingo XVII del tiempo ordinario (A)"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\">La liturgia de hoy trata sobre la inversi\u00f3n. Los expertos financieros pueden recomendar otra cosa, pero quienes comprenden la din\u00e1mica de la vida espiritual saben que la mayor inversi\u00f3n es aquella en la que lo damos todo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el Evangelio de hoy, Jes\u00fas compara el Reino de los Cielos con un tesoro escondido en un campo, con una perla de gran valor y, finalmente, con una red echada al mar. Las dos primeras par\u00e1bolas son especialmente semejantes, tanto en su mensaje como en la respuesta que exigen. El hombre que encuentra el tesoro y el comerciante que descubre la perla llegan ambos a la misma conclusi\u00f3n: lo que han encontrado vale m\u00e1s que todo lo dem\u00e1s que poseen. La misma prudencia humana ordinaria los llevar\u00eda a vender todo lo que tienen para obtener algo infinitamente m\u00e1s valioso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estas par\u00e1bolas apelan no s\u00f3lo a nuestra inteligencia, sino tambi\u00e9n a nuestra libertad. Exigen una decisi\u00f3n. Una vez descubierto el tesoro, la neutralidad ya no es posible. O uno se aleja de \u00e9l o lo entrega todo para poseerlo. La pregunta central de la liturgia de hoy es, por tanto, esta: \u00bfcu\u00e1l es nuestra respuesta al encuentro con Cristo? \u00bfEstamos dispuestos a apostarlo todo por \u00c9l? No podemos poseer el tesoro del Reino mientras nos aferramos fuertemente a cosas menores. Para alcanzar el bien mayor, debemos estar dispuestos a desprendernos de falsas seguridades, ambiciones ego\u00edstas, etc.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al mismo tiempo, Jes\u00fas es realista. No todos encuentran el tesoro, y no todos los que lo encuentran est\u00e1n dispuestos a pagar el precio necesario para poseerlo. Por eso la \u00faltima par\u00e1bola habla de la red que recoge peces de toda clase y de la separaci\u00f3n que tendr\u00e1 lugar al final de los tiempos. El Evangelio nos recuerda que nuestras decisiones tienen consecuencias eternas. Por ello, se nos anima no solo a buscar activamente el tesoro del Reino, sino tambi\u00e9n a tener el valor de adquirirlo cueste lo que cueste.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La figura de Salom\u00f3n en la primera lectura es un hermoso ejemplo de alguien que hizo la inversi\u00f3n correcta. Al comienzo de su reinado, el Se\u00f1or le dio lo que podr\u00edamos llamar un cheque en blanco: \u201c<em>P\u00eddeme lo que deseas que te d\u00e9<\/em>\u201d. Salom\u00f3n podr\u00eda haber pedido poder, larga vida o la derrota de sus enemigos. Sin embargo, pidi\u00f3 algo m\u00e1s grande: \u201c<em>Concede, pues, a tu siervo, un coraz\u00f3n atento para juzgar a tu pueblo y discernir entre el bien y el mal<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la petici\u00f3n de Salom\u00f3n vemos la grandeza de su alma. Reconoci\u00f3 la verdadera perla de gran valor y se neg\u00f3 a conformarse con cosas menores. Salom\u00f3n lleg\u00f3 a ser famoso en todo el mundo por su sabidur\u00eda. Dios se complace en un coraz\u00f3n magn\u00e1nimo, un coraz\u00f3n que busca lo eterno antes que lo pasajero. La \u00fanica inversi\u00f3n que nunca fracasa es la inversi\u00f3n total en Dios. El Reino cuesta todo porque lo da todo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La liturgia de hoy trata sobre la inversi\u00f3n. Los expertos financieros pueden recomendar otra cosa, pero quienes comprenden la din\u00e1mica de la vida espiritual saben que la mayor inversi\u00f3n es aquella en la que lo damos todo. 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