{"id":62988,"date":"2026-07-22T06:00:00","date_gmt":"2026-07-22T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/?p=62988"},"modified":"2026-07-22T09:33:35","modified_gmt":"2026-07-22T07:33:35","slug":"el-poder-de-las-palabras-literatura-para-una-vida-mejor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/el-poder-de-las-palabras-literatura-para-una-vida-mejor\/","title":{"rendered":"El poder de las palabras: literatura para una vida mejor"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Son muchos los autores que han tratado de dar una respuesta a la eterna pregunta sobre qu\u00e9 es la literatura, y entre ellos, es muy sugerente y reveladora la del franc\u00e9s Charles du Bos, en su libro <em>Aproximaciones<\/em>: <em>\u201c[la literatura] no es m\u00e1s que la vida misma, cuando [\u2026] a ella se le une la plenitud de expresi\u00f3n\u201d<\/em>. Quiere dejar clara, ante todo, la uni\u00f3n \u00edntima e indisociable entre vida y literatura, de tal manera que <em>\u201csin la vida, la literatura estar\u00eda sin contenido; pero, sin literatura, la vida no ser\u00eda nada m\u00e1s que una cascada, una cascada ininterrumpida en la que cada uno de nosotros estar\u00edamos sumergidos, una cascada carente de sentido\u201d<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Du Bos contin\u00faa explicando que <em>\u201csi la literatura debe a la vida su contenido, la vida debe a la literatura su supervivencia, le debe esa inmortalidad que solo se detiene en el umbral de lo eterno, esa inmortalidad m\u00e1s all\u00e1 de la cual comienza la vida eterna\u201d<\/em>. Es decir, en la literatura vamos a encontrar las esencias de la vida, nos vamos a topar siempre con los grandes temas de la existencia humana, con los interrogantes profundos que se han planteado los hombres de todas las \u00e9pocas, desde la Antig\u00fcedad hasta nuestros d\u00edas, y que Italo Calvino enumera as\u00ed: <em>\u201cla forma de mirar al pr\u00f3jimo y a s\u00ed mismo, [\u2026] de atribuir valor a cosas grandes y a cosas peque\u00f1as, [\u2026] de encontrar las proporciones de la vida, el lugar que en ella ocupa el amor, as\u00ed como su fuerza y su ritmo, y el lugar que corresponde a la muerte, la forma de pensar en ella o de no pensar en ella [\u2026], la duraci\u00f3n, la piedad, la tristeza, la iron\u00eda, el humor\u201d<\/em>. Ahora bien, entre todas las manifestaciones art\u00edsticas, la literatura se caracteriza por la palabra. Ah\u00ed radica su poder, su fuerza, y una funci\u00f3n y una misi\u00f3n insustituibles, porque, como dice Calvino, la palabra <em>\u201cune la huella visible con la cosa invisible\u201d<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El poder misterioso de la palabra<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La palabra nos permite acceder al misterio de la vida, al misterio del ser. Es la clave de todo. Las palabras contienen esas <em>\u201cvibraciones de lo originario\u201d<\/em>, de las que hablaba Steiner y nos hacen entrar en lo desconocido, nos llevan hasta <em>\u201cm\u00e1s all\u00e1 de la l\u00ednea de sombras\u201d<\/em>, huyendo del vac\u00edo y el sinsentido, a\u00f1orando un para\u00edso en el que el hombre se relacionaba con Dios, o una etapa mitol\u00f3gica en la que dioses y hombres, mejor o peor, conviv\u00edan e interactuaban. Las palabras en las obras literarias no son aleatorias ni est\u00e1n escritas al azar; por el contrario, son transformadoras, exploran posibilidades ilimitadas buscando una verdad, aquella verdad que, en lo m\u00e1s hondo, trata de dar plenitud a la vida, transport\u00e1ndola a un orden metaf\u00edsico y, por qu\u00e9 no, religioso.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La huella dactilar de Dios<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero, asociado a la palabra, no podemos olvidar algo fundamental, que act\u00faa como motor y potencia que hace elevar la literatura hasta las m\u00e1s altas cimas. Me refiero al siguiente vers\u00edculo del primer cap\u00edtulo del Evangelio de san Juan: <em>\u201cY el Verbo se hizo carne y habit\u00f3 entre nosotros\u201d<\/em>. Esto revoluciona la forma de relacionarnos con las palabras. El Verbo, la Palabra se hace carne, se hace hombre: Dios se encarna, Dios asume la naturaleza humana hasta las \u00faltimas consecuencias.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nada humano es ajeno a Dios. De ahora en adelante, las palabras se convierten, con mayor raz\u00f3n, en esos vestigios de lo divino, que buscan el sentido profundo de la vida. Ya no se puede concebir ninguna manifestaci\u00f3n literaria que prescinda de esta realidad. Es l\u00f3gico afirmar, con bella expresi\u00f3n de Nicolas G\u00f3mez D\u00e1vila, que se ha impreso la <em>\u201chuella dactilar de Dios en la arcilla humana\u201d<\/em>. Y, a pesar de los innumerables intentos por borrar esa huella, todos ellos est\u00e1n condenados al fracaso.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El callej\u00f3n sin salida del absurdo<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En efecto, cuando Samuel Beckett, tras finalizar la Segunda Guerra Mundial, con su estela de destrucci\u00f3n, muerte y deshumanizaci\u00f3n, escribe <em>Esperando a Godot<\/em>, se plantea la gran pregunta del sentido de la vida. Responder\u00e1 mostrando el absurdo de la existencia humana, plasmando y reflejando el fracaso de la Salvaci\u00f3n, el cuestionamiento de la bondad y misericordia de Dios, y la angustia existencial derivada de todo ello. Ante la ausencia radical de Dios, Beckett plantea pensar el mundo sin \u00c9l. Y en esa puesta en escena a trav\u00e9s de unos personajes reducidos a su m\u00ednima expresi\u00f3n, que no re\u00fanen los atributos necesarios para ser considerados como tales, ni siquiera tienen nombres que los humanicen, muestra el callej\u00f3n sin salida en el que est\u00e1 inmersa una humanidad que ha sustituido la esperanza por la angustiosa espera que se despliega en un tiempo c\u00edclico e inmutable.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A trav\u00e9s de una extraordinaria perfecci\u00f3n t\u00e9cnica rompe con todo lo establecido. Lo inacabado, la repetici\u00f3n, el hartazgo existencial, producidos por el efecto machacante de la estructura y el ritmo binarios, se convierten en caracter\u00edsticas de este nuevo hombre al que no le queda m\u00e1s alternativa que la espera vacua o el suicidio. Las palabras reflejan el vac\u00edo de la existencia; el orden gramatical abandona su funci\u00f3n para transparentar el fracaso del lenguaje, que ya no sirve para comunicar, sino para llenar con sonido un silencio atronador. Por tanto, cada secuencia gramatical, cada palabra, se convierten en un motivo tem\u00e1tico, donde predominan las alusiones a la Crucifixi\u00f3n y su sentido, al igual que a la imagen de Dios que se va alejando de la misericordia para convertirse en cruel y violento, hasta la m\u00e1s absoluta indiferencia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El reencuentro con los v\u00ednculos vitales<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por el contrario, muy avanzada ya la Segunda Guerra Mundial, Antoine de Saint-Exup\u00e9ry publica <em>El Principito<\/em>, donde tambi\u00e9n se plantea la misma pregunta sobre el sentido de la existencia. Sin embargo, la respuesta es radicalmente distinta, pues habla de ascensi\u00f3n tras la ca\u00edda, de relaci\u00f3n, de amor; de encuentro y de restablecimiento de los v\u00ednculos con quienes forman parte de nuestro n\u00facleo vital primario. Solo as\u00ed se supera la soledad y solo as\u00ed es posible el amor. Recuperar la unidad perdida se convierte en la misi\u00f3n de su vida. Con un marcado estilo po\u00e9tico, por medio de s\u00edmbolos, va sugiriendo el sentido de trascendencia y la necesidad de un amor, fuente de luz y agua que calma la sed, de evidentes resonancias evang\u00e9licas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En definitiva, la literatura nos adentra en los misterios de la vida y del ser, y haciendo esto, procura ir desvelando y alumbrando una verdad sobre el hombre. Las palabras despliegan significados sugerentes que remiten a algo que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1, la Palabra, una Palabra que es Verdad y Vida. La vida es, pues, infinitamente m\u00e1s rica con la literatura y sin lugar a dudas, como afirma Tzvetan Todorov, <em>\u201cpermite que todos respondamos mejor a nuestra vocaci\u00f3n de seres humanos\u201d<\/em>. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Son muchos los autores que han tratado de dar una respuesta a la eterna pregunta sobre qu\u00e9 es la literatura, y entre ellos, es muy sugerente y reveladora la del franc\u00e9s Charles du Bos, en su libro Aproximaciones: \u201c[la literatura] no es m\u00e1s que la vida misma, cuando [\u2026] a ella se le une la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2425,"featured_media":62989,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[552,548],"tags":[14,2647,1653],"class_list":["post-62988","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-educacion","category-foco","tag-literatura","tag-master-de-cristianismo-y-cultura-contemporanea","tag-universidad-de-navarra","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62988","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2425"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=62988"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62988\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/62989"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=62988"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=62988"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=62988"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}