{"id":62689,"date":"2026-06-24T06:18:00","date_gmt":"2026-06-24T04:18:00","guid":{"rendered":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/?p=62689"},"modified":"2026-06-23T16:23:52","modified_gmt":"2026-06-23T14:23:52","slug":"la-sorprendente-conversion-de-un-cristiano-al-cristianismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/la-sorprendente-conversion-de-un-cristiano-al-cristianismo\/","title":{"rendered":"La sorprendente conversi\u00f3n \u00abde un cristiano al cristianismo\u00bb"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay una pregunta que incomoda, precisamente, a quienes m\u00e1s motivos tienen para no tener que hac\u00e9rsela: \u00bfpuede alguien haber recibido una buena formaci\u00f3n cristiana \u2014en casa, en la escuela y la universidad\u2014 y no haber tenido todav\u00eda un encuentro personal con Jesucristo? La respuesta es s\u00ed. Y no es un caso raro ni marginal. Es, sin duda, un fen\u00f3meno habitual.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Miles de personas que han crecido en parroquias activas, en colegios cat\u00f3licos con buena doctrina, en parroquias, movimientos y realidades eclesiales con d\u00e9cadas de historia y frutos indudables, pueden llegar a la madurez con una fe intelectualmente s\u00f3lida, ritualmente cumplidora y emocionalmente tibia. Una fe que sabe mucha teor\u00eda sobre Dios, pero que parece no haber tenido con \u00c9l un verdadero encuentro personal. Una fe que conoce el mapa del territorio, pero que no parece haber encontrado la perla preciosa escondida en el campo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El contexto actual<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En muchos pa\u00edses \u2014tambi\u00e9n en Espa\u00f1a\u2014 la gente ya no alimenta su fe en un \u00fanico lugar. Acude a realidades distintas, recorre caminos diversos y, en el momento m\u00e1s inesperado, la Gracia de Dios sorprende a uno cuando menos se lo esperaba.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y no siempre es en el lugar donde m\u00e1s tiempo pas\u00f3 o m\u00e1s formaci\u00f3n recibi\u00f3, a veces es precisamente fuera de \u00e9l. Esta es la historia de Tito Unda. Y en cierto modo, es tambi\u00e9n la de muchos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por supuesto, esto no quiere decir que muchas personas sigan encontrando su camino espiritual en un \u00fanico itinerario, con una sola espiritualidad o en la misma parroquia de toda la vida. Lo sorprendente es c\u00f3mo Dios sigue saliendo al encuentro de cada alma en los recodos m\u00e1s inesperados del camino, muchas veces tras fracasos -al menos aparentes- o tras un viaje con muchas paradas en el camino.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Un cristiano con mucha formaci\u00f3n&nbsp;<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si hubiera que dise\u00f1ar sobre el papel el perfil de alguien que deber\u00eda haber tenido ya un encuentro profundo con Dios, ese perfil podr\u00eda ser el de Tito. Estudi\u00f3 en un colegio del Opus Dei en Madrid. Asisti\u00f3 a medios de formaci\u00f3n (c\u00edrculos), retiros y convivencias en un centro de la Obra durante su adolescencia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por parte materna, una parte de su familia era muy cercana al Camino Neocatecumenal y en ocasiones hab\u00eda participado en Misas y actividades de este <em>iter eclesial<\/em>. Y, por si esto fuera poco, tambi\u00e9n ten\u00eda una parroquia con bastante vida -San Ignacio, en Torrelodones- y una excelente relaci\u00f3n con el p\u00e1rroco.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aqu\u00ed no acaba el itinerario de conocimiento directo de instituciones eclesiales. Tito tambi\u00e9n conoci\u00f3 Comuni\u00f3n y Liberaci\u00f3n cuando sus padres se acercaron al movimiento, en su casa acogieron a un joven de la Comunidad del Cen\u00e1culo, hizo un retiro de Effet\u00e1 y peregrin\u00f3 a Tierra Santa con Hakuna en los inicios de la asociaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Un a\u00f1o especial&nbsp;<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, su aut\u00e9ntico encuentro con Dios no lleg\u00f3 en ninguno de esos contextos. Lleg\u00f3 a los 36 a\u00f1os, hace tan solo unos meses, despu\u00e9s de un periodo en el que se sucedieron varias desgracias en su entorno m\u00e1s cercano: perdi\u00f3 a dos hijos a los pocos meses de embarazo; una amiga colombiana, casada y con una ni\u00f1a, muri\u00f3 de c\u00e1ncer tras a\u00f1os de lucha; otros amigos perdieron a un hijo de 2 a\u00f1os de forma repentina; un sobrino, tambi\u00e9n peque\u00f1o, pas\u00f3 semanas en una UCI; tambi\u00e9n una prima y despu\u00e9s una buena amiga.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo llamativo no es solo la acumulaci\u00f3n de malas situaciones una detr\u00e1s de otra, sin coincidir pero sin apenas descanso. No hubo enfado con Dios. No hubo crisis de fe. Tampoco fue un golpe dram\u00e1tico que lo dejara en el suelo y desde el que clamara hacia el cielo desesperado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fue algo m\u00e1s sutil y profundo: \u201cYo no pensaba que estuviera hecho polvo, pero claramente la sucesi\u00f3n de todas esas cosas y el ejemplo de c\u00f3mo las viv\u00edan los protagonistas me estaban ablandando much\u00edsimo. Fueron doce meses que me hicieron ser m\u00e1s consciente de mi vulnerabilidad, de que hay cosas que tienes que poner en manos de Dios.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La chica colombiana ocupa un lugar especial en su relato. La mujer de Tito se hizo amiga suya durante su enfermedad, empezaron a ir juntas a un grupo de adoraci\u00f3n de Hakuna, y algo en ese proceso fue tirando de la cuerda tambi\u00e9n en \u00e9l. \u201cTengo claro que ese fue el momento que cataliz\u00f3 mi \u2018conversi\u00f3n\u2019. Era una persona que ten\u00eda su fe, pero lo que te remov\u00eda de ella era c\u00f3mo sobrelleva la enfermedad con alegr\u00eda, con aceptaci\u00f3n. Lo m\u00e1s parecido a un \u00e1ngel en la tierra que he conocido. Si me voy al cielo, la primera persona de la que tengo la certeza absoluta de que est\u00e1 ah\u00ed es ella\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>De la cabeza al coraz\u00f3n<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde el punto de vista laboral, Tito es emprendedor y ha trabajado en varias <em>startups <\/em>tecnol\u00f3gicas, pero tambi\u00e9n tiene un marcado perfil intelectual. Es de esos adolescentes que hab\u00edan le\u00eddo a Dostoievski antes de los 18 a\u00f1os y, quiz\u00e1 por eso, tiene esa tendencia a procesar todo por la cabeza d\u00e1ndole muchas vueltas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La paradoja es que un hombre que hab\u00eda pasado su vida en entornos de formaci\u00f3n cristiana, que hab\u00eda le\u00eddo, estudiado, ido a Misa, que sab\u00eda perfectamente qui\u00e9n era Jesucristo en t\u00e9rminos doctrinales, y que sin embargo no era algo vivo y real en su d\u00eda a d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que hizo que su fe se encendiera como nunca hasta entonces fue realizar, junto a su mujer, un Seminario de Vida en el Esp\u00edritu de la Renovaci\u00f3n Carism\u00e1tica Cat\u00f3lica en octubre de 2025.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La clave, dice Tito, no estaba en recibir m\u00e1s contenido, m\u00e1s doctrina, m\u00e1s argumentos. La clave fue que la Gracia decidi\u00f3 tocar su coraz\u00f3n de una forma nueva, de forma que se sinti\u00f3 amado por Dios de un modo que nunca hab\u00eda comprendido.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cMe hab\u00eda pasado la vida buscando a Dios, pero poniendo el acento en m\u00ed, en mi comprensi\u00f3n, pero Cristo no entra por la cabeza, la cabeza puede ayudar a anclar ciertas cosas. Pero la cabeza sola\u2026, Cristo no es un argumento, es una persona viva. \u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para \u00e9l, uno de los descubrimientos m\u00e1s importantes fue descubrir la oraci\u00f3n de alabanza: \u201cuna oraci\u00f3n a la que t\u00fa no vas ni a pedir por una intenci\u00f3n, ni a dar gracias, ni a pedir perd\u00f3n. Y cuando haces eso, dejas de orar desde el yo, nada gira en torno a ti. Lo importante es \u00c9l. Apagas tus capacidades, te abres y le dejas actuar\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Aprendi\u00f3 a abandonarse<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tito es el primero en reconocer que su formaci\u00f3n anterior no fue un obst\u00e1culo. Fue, de hecho, una base necesaria. Lo que le faltaba no era saber m\u00e1s, sino ceder el control de su vida. Y eso, para alguien con un perfil muy racional, muy competente, acostumbrado a medir resultados en entornos empresariales, no es f\u00e1cil.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando empez\u00f3 a preguntarse qu\u00e9 quer\u00eda Dios de \u00e9l \u2014qu\u00e9 significaba todo este proceso, qu\u00e9 cambios implicaba\u2014 busc\u00f3 direcci\u00f3n espiritual. Dio con un sacerdote del Opus Dei y tuvo una conversaci\u00f3n que, seg\u00fan cuenta, lo dej\u00f3 hecho polvo. \u201cSal\u00ed de ah\u00ed desconcertado. Vine a buscar respuestas y me fui del rev\u00e9s. Me dijo que la voluntad de Dios no era que hagas cosas. Que la voluntad de Dios es conquistar mi coraz\u00f3n. Y yo estaba buscando un <em>business plan <\/em>con hitos concretos, algo medible que guiara mis pasos con seguridad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa tensi\u00f3n entre responsabilidad personal para asumir sus obligaciones y abandono en los brazos de Dios es uno de los hilos conductores de su proceso. De la Obra aprendi\u00f3 la cultura del esfuerzo y la responsabilidad y del Camino el amor gratuito de Dios. Sin embargo, la renovaci\u00f3n carism\u00e1tica le ayud\u00f3 a \u201cconseguir integrar la responsabilidad y el abandono. Es muy f\u00e1cil abandonarse en Dios cuando solo el milagro es posible, cuando una enfermedad no deja otra opci\u00f3n. Lo dif\u00edcil es abandonar en Dios cosas que crees que dependen de ti\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e1s all\u00e1 de los debates habitualmente est\u00e9riles sobre si unos carismas son mejores que otros, quiz\u00e1 lo m\u00e1s razonable es reconocer la absoluta soberan\u00eda de la Gracia de Dios, que opera siempre al margen de las clasificaciones, tocando las fibras m\u00e1s \u00edntimas del coraz\u00f3n de cada persona en el momento preciso y de la manera en que decide hacerlo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u00bfC\u00f3mo vive ahora?<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tito confiesa que vivi\u00f3 muchos a\u00f1os anclado m\u00e1s en el Antiguo Testamento que en el Nuevo. \u201cViv\u00eda m\u00e1s en la norma de los diez mandamientos que en la alegr\u00eda de la resurrecci\u00f3n\u201d, y ahora confiesa que \u201cvive m\u00e1s en los Hechos de los Ap\u00f3stoles, los primeros siglos del cristianismo, las cartas de los ap\u00f3stoles y los padres de la Iglesia\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A\u00f1ade que no est\u00e1 mucho m\u00e1s loco que otros cristianos. \u201cTodos afirmamos creer en la resurrecci\u00f3n de Cristo, pero yo hasta hace poco no me daba cuenta de lo que implicaba eso en mi vida\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y no deja de ser llamativo que Dios no haya eclipsado la racionalidad que preside habitualmente la vida de Tito, m\u00e1s bien la ha potenciado: desde entonces lee la Escritura y el Catecismo con m\u00e1s atenci\u00f3n; ha le\u00eddo a santa Teresa y San Ignacio de Loyola, el Kempis y otros cl\u00e1sicos de espiritualidad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy Tito va a alabanzas los martes con su mujer. Tiene tres hijos y espera el cuarto. Acaba de aceptar una nueva oferta de trabajo. Y cuando habla de Jesucristo en conversaci\u00f3n corriente, ya no le suena raro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Treinta y seis a\u00f1os no son un retraso. Son, a veces, el tiempo permitido por la Providencia para derramar su Gracia.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Disponible en <a href=\"https:\/\/www.amazon.es\/dp\/B0H15QY2WJ\">Amazon<\/a>, y gratuitamente en versi\u00f3n electr\u00f3nica <a href=\"https:\/\/books.apple.com\/es\/book\/embotado\/id6766814115\">Apple Books<\/a>, <a href=\"https:\/\/play.google.com\/store\/books\/details?id=1XnWEQAAQBAJ\">Google Play<\/a> y <a href=\"https:\/\/www.amazon.es\/dp\/B0H15PFBYB\">Kindle<\/a><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay una pregunta que incomoda, precisamente, a quienes m\u00e1s motivos tienen para no tener que hac\u00e9rsela: \u00bfpuede alguien haber recibido una buena formaci\u00f3n cristiana \u2014en casa, en la escuela y la universidad\u2014 y no haber tenido todav\u00eda un encuentro personal con Jesucristo? La respuesta es s\u00ed. Y no es un caso raro ni marginal. 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