{"id":62365,"date":"2026-06-16T06:48:00","date_gmt":"2026-06-16T04:48:00","guid":{"rendered":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/?p=62365"},"modified":"2026-06-12T11:26:24","modified_gmt":"2026-06-12T09:26:24","slug":"immanuel-kant-critica-de-la-razon-pura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/immanuel-kant-critica-de-la-razon-pura\/","title":{"rendered":"Immanuel Kant: Cr\u00edtica de la Raz\u00f3n Pura"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\">Una versi\u00f3n m\u00e1s extensa de este art\u00edculo\u00a0<a href=\"https:\/\/www.omnesmag.com\/articulos\/borrador-automatico\/\">puede verse aqu\u00ed<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Cronolog\u00eda<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">1755 <em>Historia general de la naturaleza y teor\u00eda del cielo<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">1770. Profesor de l\u00f3gica y metaf\u00edsica de la universidad de K\u00f6nigsberg.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">1781: <em>Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pura<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">1788: <em>Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pr\u00e1ctica<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nace, vive y muere en K\u00f6nigsberg (1724-1804). Educado en un evangelismo pietista que nunca abandon\u00f3, y m\u00e1s tarde en el racionalismo de Leibniz y Wolff, explica\u00a0 en 1755 la formaci\u00f3n del sistema solar en una nebulosa, y explica la v\u00eda Lactea como una galaxia, noci\u00f3n a la que pone nombre. La lectura hacia 1770 del ataque de Hume a la causalidad le lleva a salvarla como apriorismo mental en su <em>Cr\u00edtica de la Raz\u00f3n Pura<\/em> y a salvar la realidad de Dios y la libertad humana en su <em><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Cr%C3%ADtica_de_la_raz%C3%B3n_pr%C3%A1ctica\">Cr\u00edtica de la Raz\u00f3n Pr\u00e1ctica<\/a><\/em>.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">A) <strong>Exposici\u00f3n: \u201cDespert\u00e9 del sue\u00f1o dogm\u00e1tico\u201d<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al leer a Hume Kant despert\u00f3 de su sue\u00f1o dogm\u00e1tico.&nbsp; El ataque de David Hume a la causalidad y a las dem\u00e1s categor\u00edas anunciaba consecuencias funestas en metaf\u00edsica y en las ciencias experimentales que estudian las causas de los fen\u00f3menos. Al reparar en que, sin causalidad es imposible conocer, Immanuel ve la luz que le va a sacar de su abatimiento intelectual.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El giro copernicano en filosof\u00eda<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfNo ser\u00e1 que la causalidad y dem\u00e1s categor\u00edas no son sino las condiciones de posibilidad de nuestro conocimiento, nuestra propia facultad de conocer, tanto en el conocimiento sensible -la formaci\u00f3n de nuestras <em>intuiciones<\/em>-, como&nbsp; en el intelectivo-formaci\u00f3n de <em>conceptos<\/em>-, como en la raz\u00f3n, donde formamos nuestras <em>ideas<\/em>?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para contestar, se embarca en su estudio de los juicios, a fin de averiguar c\u00f3mo son posibles en la mec\u00e1nica, formulada tan solo un siglo antes por Isaac Newton, gozando de ese reconocimiento universal que a nadie permite dudar de la veracidad de sus proposiciones. La pregunta a continuaci\u00f3n deber\u00e1 ser si esa misma certeza y universalidad es posible en metaf\u00edsica (se trata pues de un intento de mimetizaci\u00f3n del m\u00e9todo cient\u00edfico).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Clasificar\u00e1 los juicios, seg\u00fan extraigan su verdad de la experiencia o sean anteriores a ella, en <em>juicios a posteriori<\/em> (el hierro se dilata con el calor) o&nbsp; <em>juicios a priori<\/em> (1327 + 2935= 4262, pues s\u00e9 que ambas cantidades suman la tercera, antes de la experiencia de contar; o&nbsp; el juicio de que dos rectas paralelas a una tercera son paralelas entre s\u00ed, pues es algo que s\u00e9 antes de verlas).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y clasificar\u00e1 tambi\u00e9n los juicios en <em>sint\u00e9ticos<\/em>, si aportan verdad genuinamente nueva, o<em> anal\u00edticos<\/em>, si su verdad est\u00e9 contenida en los conceptos que tal juicio pone en relaci\u00f3n, y simplemente aflora al analizarlos. Decir que el hierro se dilata con el calor es un juicio sint\u00e9tico pues no se deduce de un an\u00e1lisis del concepto de hierro; y lo es&nbsp; tambi\u00e9n el anterior juicio sobre una suma, pues el n\u00famero&nbsp; que suman no se deduce de las definiciones de los sumandos; y el de tambi\u00e9n el citado juicio de las tres rectas paralelas, por la misma raz\u00f3n; Y la consideraci\u00f3n que concluye ambas clasificaciones es que, para haya verdadera ciencia, ciencia de validez universal, han de darse en ella juicios que sean a la vez sint\u00e9ticos -para que sean avance del conocimiento- y a priori, pues si dependen de nuestras experiencias particulares no tienen validez universal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es as\u00ed que hay ciencia universalmente v\u00e1lida, pues ese es el caso de la mec\u00e1nica, de reciente descubrimiento, luego hay <em>juicios sint\u00e9ticos a priori<\/em>. Y siendo as\u00ed que hay en ellos verdad nueva, pues son sint\u00e9ticos, la pregunta natural es: \u00bfde d\u00f3nde extraen esos juicios su verdad, ya que no es de sus propios t\u00e9rminos ni tampoco de la experiencia, puesto que la anteceden? Solo puede haber una respuesta: la extraen de nuestra propia facultad de conocer. La verdad de esos juicios sint\u00e9ticos a priori estaba ya en ella. Esto ha de ser as\u00ed tanto en el conocimiento sensible, como en el intelectual, como en nuestra raz\u00f3n. Sabe pues ya Kant, por esta consideraci\u00f3n, que Kant en nuestra sensibilidad, en nuestro entendimiento y en nuestra raz\u00f3n, ha de haber formas a priori, y el objeto de la obra que de este modo introduce, consistir\u00e1 en indagar en cada una&nbsp; de esas tres facultades nuestras para encontrar encontrar en ella sus formas a priori.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Era mental lo que cre\u00edamos real<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como todo conocimiento se inicia en los sentidos, Kant comienza por analizar, en su <em>est\u00e9tica transcendental<\/em>, nuestra facultad de producir intuiciones sensibles (\u03b1\u03b9\u03c3\u03b8\u03b7\u03c4\u03b9\u03ba\u03b7 = relativo a lo sensible). Imagine el lector la sala de estar de su casa, y desp\u00f3jela en su imaginaci\u00f3n, progresivamente -uno a uno &#8211; de cada uno de sus muebles, luego de su techo, paredes, suelo, e intente finalmente despojarla tambi\u00e9n de su espacio \u00a1ah, esto \u00faltimo ya no es posible, ya no lo puede imaginar el lector! Luego el espacio de su sala de estar no estaba en esa sala sino en su propia facultad de conocer, \u00e9sa es la raz\u00f3n de que no haya podido desprenderse del espacio en su imaginaci\u00f3n \u00a1porque estaba en ella! El espacio forma parte de todas nuestras intuiciones sensibles -ninguna se da sin un lugar-\u00a0 porque es en realidad una forma a priori, una intuici\u00f3n pura de nuestra sensibilidad. Una discusi\u00f3n an\u00e1loga puede hacerse con el tiempo: todo lo percibimos en un lugar y en un tiempo determinados porque espacio y tiempo son formas a priori de nuestra sensibilidad: son <em>intuiciones puras<\/em>. Todas las dem\u00e1s intuiciones son formadas a partir de las impresiones que nos llegan del mundo exterior al ser ordenadas por nuestra sensibilidad seg\u00fan un cierto lugar y un antes y un despu\u00e9s, de modo que la realidad exterior, la \u201ccosa en s\u00ed\u201d como la llama Kant, la cosa despojada de todo espacio y tiempo, permanece desconocida para nosotros, por lo que la llama tambi\u00e9n el Ignotum X (como, en matem\u00e1ticas, se suele designar x una variable desconocida).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pasamos a continuaci\u00f3n a nuestro entendimiento -que Kant estudia en su <em>anal\u00edtica transcendental<\/em>-, es decir a nuestra capacidad de categorizar las intuiciones formadas en nuestra sensibilidad hasta convertirlas en<em> conceptos<\/em>: no ya un sonido de voz, no ya una tonalidad de piel y cabello, una forma agradable, sino una persona, un hombre o una mujer ante m\u00ed, con quienes me relaciono. Tambi\u00e9n aqu\u00ed se dan formas a priori del entendimiento, es decir <em>conceptos <\/em>puros, tambi\u00e9n llamados categor\u00edas<em>.&nbsp; <\/em>La clasificaci\u00f3n que hace de tales categor\u00edas se corresponde m\u00e1s o menos con los predicamentos cl\u00e1sicos, sustancias y accidentes, y con sus subdivisiones, apareciendo entre tales categor\u00edas la muy importante relaci\u00f3n de causalidad. Es aqu\u00ed pues -en nuestra facultad de formar conceptos- y no en la realidad exterior, donde Kant ubica la relaci\u00f3n de causalidad, relaci\u00f3n clave tanto para la ontolog\u00eda filos\u00f3fica como para la fundamentaci\u00f3n de las ciencias experimentales.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pasamos finalmente a la raz\u00f3n, donde formamos nuestras ideas sobre el mundo que nos circunda, sobre nosotros mismos y nuestras ideas sobre Dios. Se trata del lugar propio, por tanto, de la filosof\u00eda, y, en general, de nuestro pensamiento. Tambi\u00e9n aqu\u00ed encuentra Kant formas a priori, o <em>ideas puras<\/em> de la raz\u00f3n. Se trata de ideas que son condici\u00f3n de posibilidad de su actividad, pues sin ellas no podemos razonar, la raz\u00f3n misma pierde su est\u00edmulo: la primera es la idea preconcebida de que tiene que haber unidad y simplicidad en la realidad que nos circunda. Esta convicci\u00f3n, aun no expresada, es la que nos lleva a buscar relaciones, conexiones entre los hechos, todo aquello a lo que llamamos razonar. Es a esa idea de orden y unidad en la realidad fuera de m\u00ed a lo que Kant llama<em> Mundo<\/em>, como los fil\u00f3sofos antiguos llamaban Cosmos al mundo ordenado.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n es idea preconcebida de la raz\u00f3n la unidad en m\u00ed de todas mis experiencias&nbsp; -son <em>mis<\/em> sensaciones, son mis pensamientos- , y es a esa unidad a la que me refiero cada vez que hablo del Yo, de m\u00ed mismo. Y es, finalmente, idea pura de la raz\u00f3n la idea de un Dios, garante -seg\u00fan la filosof\u00eda de Descartes, predominante en la \u00e9poca en que escribe-&nbsp; de la validez de esa unidad del Mundo conmigo a la que&nbsp; llamamos verdad, la verdad de mi conocimiento&nbsp; de&nbsp; \u00e9l. <em>Yo, Mundo, Dios<\/em> -la unidad en m\u00ed, la unidad fuera de m\u00ed, y el garante de la unidad de ambas- son los tres temas perennes de la filosof\u00eda que aparecen ahora aqu\u00ed, en la filosof\u00eda de Immanuel Kant, como las ideas puras de la raz\u00f3n, es decir, como los presupuestos que hacen posibles todas nuestras dem\u00e1s ideas, los presupuestos que&nbsp; hacen posible nuestro razonar, y lo estimulan.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La ciencia y la filosof\u00eda<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y aqu\u00ed es cuando&nbsp; Kant llega a su objetivo de desentra\u00f1ar la ra\u00edz de la verdad en las ciencias. \u00bfPor qu\u00e9 son posibles las matem\u00e1ticas? Porque estudian las formas a priori de nuestra sensibilidad, el&nbsp; espacio y el tiempo (aqu\u00ed incluye no solo la geometr\u00eda sino tambi\u00e9n la aritm\u00e9tica pues es intuici\u00f3n temporal la iteraci\u00f3n ,origen el n\u00famero). Por ser esas formas a priori de la sensibilidad -el espacio y el&nbsp; tiempo- las mismas para todos nosotros, pues todos tenemos igual facultad de conocer sensiblemente, su estudio tiene validez universal. Esa es la raz\u00f3n de la validez universal de las matem\u00e1ticas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sigamos: \u00bfPor qu\u00e9 son posibles las ciencias experimentales, es decir, el estudio de los fen\u00f3menos por sus causas? De nuevo, porque estudian formas a priori del entendimiento, ya que la forma a priori es la causalidad. De nuestra propia facultad de conocer extrae pues la mec\u00e1nica newtoniana la verdad de sus juicios sint\u00e9ticos a priori, y por eso goza de esa envidiable universalidad, pues de nuevo son formas a priori son las mismas para todos nosotros.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y finalmente, \u00bfes posible el saber -como saber universal validez- la metaf\u00edsica, ese razonamiento nuestro sobre el Mundo, sobre nosotros mismos, sobre Dios? La respuesta, en principio, es afirmativa, aunque con un muy importante <em>pero: <\/em>&nbsp;es posible, s\u00ed, pues se trata tambi\u00e9n de formas a priori, y por tanto de formas universales, que hay en nuestra raz\u00f3n. Pero al punto nos advierte que la metaf\u00edsica s\u00f3lo puede subsistir como un<em> tribunal <\/em>de la raz\u00f3n que guarde a esta de aventurarse en lo que&nbsp; Kant llama la <em>ilusi\u00f3n transcendental: <\/em>&nbsp;poner como si fueran realidades exteriores a lo que solo son ideas de nuestra raz\u00f3n: Yo, Mundo, Dios.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">B) <strong>Cr\u00edtica: David contra Goliat<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<ol start=\"2\" class=\"wp-block-list\"><\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pues no otra cosa puede ser que un matem\u00e1tico critique al m\u00e1s famoso de los fil\u00f3sofos modernos. Pero, como el joven belenita, no me arredrar\u00e9 ante este gigante del pensamiento puesto que, al fin y al cabo, Kant s\u00f3lo ha querido hacer con la filosof\u00eda lo que hacemos nosotros con las matem\u00e1ticas y con las ciencias matematizadas, cuales y de estas tenemos ahora una comprensi\u00f3n mucho m\u00e1s madura que la se ten\u00eda en el tiempo en que&nbsp; escrib\u00eda Immanuel Kant<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La flagrante contradicci\u00f3n en Kant<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo esto se ha hecho para salvar la causalidad y otras categor\u00edas del naufragio de Hume. Pero \u00bfhac\u00eda falta realmente o el naufragio fue s\u00f3lo imaginario?&nbsp; A Kant y otros fil\u00f3sofos de su tiempo le convencieron los ataques a la causalidad de David Hume, pero no resultan convincentes ahora, ya que sus supuestos han sido ampliamente superados por el avance de la ciencia (pero, desafortunadamente, no podemos ahora volver el reloj hacia atr\u00e1s, pues la obra de Hume ya jug\u00f3 su papel deconstructor de la filosof\u00eda): recordemos que Hume afirmaba que nunca se podr\u00eda encontrar conexi\u00f3n alguna necesaria \u2013es decir, relaci\u00f3n de causalidad-&nbsp; entre el hecho de comer pan u otro alimento y el de que sean renovadas nuestras fuerzas. Esto podr\u00eda decirse y creerse en su \u00e9poca, pero nadie ahora, con una m\u00ednima formaci\u00f3n cient\u00edfica, lo sostendr\u00eda, ya que hemos comprendido, hasta la \u00faltima, las reacciones qu\u00edmicas con que esto sucede, de hecho casi las inversas del ciclo de Krebs de la funci\u00f3n clorof\u00edlica, aquel por el que la energ\u00eda solar es captada y almacenada como energ\u00eda de enlaces qu\u00edmicos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La segunda cr\u00edtica es cl\u00e1sica, y fue formulada por sus propios seguidores (Friedrich Jacobi, Schopenhauer, Fichte) como grieta&nbsp; peligrosa en el magn\u00edfico edificio kantiano: Si la causalidad no es algo real, algo que se d\u00e9 fuera de m\u00ed, sino solo una categor\u00eda de mi propio conocer \u00bfc\u00f3mo es posible que el ignotum X &#8211; la realidad exterior-&nbsp; \u201ccause\u201d en m\u00ed ciertas impresiones, aquellas que yo ordeno seg\u00fan espacio y tiempo, dando con ello origen a mi conocimiento? La dificultad no queda saldada con un simple cambio de palabra, con omitir la expresi\u00f3n \u201ccausa impresiones\u201d y decir, en cambio, \u201cproducir impresiones\u201d. De hecho, es m\u00e1s que una fisura: todo el edificio cae por su base como gigante con pies de barro, o con pies, a\u00fan peor, que son pura representaci\u00f3n mental, sin correspondiente exterior.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero el edificio es magn\u00edfico y los seguidores no renunciar\u00e1n a \u00e9l, sino m\u00e1s bien a esa realidad exterior, informe y extra\u00f1a para m\u00ed, a la que Kant ha llamado Ignotum&nbsp; X,&nbsp; <em>la cosa en s\u00ed.<\/em> Veremos en siguiente art\u00edculo la soluci\u00f3n de Schopenhauer en <em>El mundo como representaci\u00f3n y voluntad<\/em> : considerar al mundo tambi\u00e9n como representaci\u00f3n (para recuperarlo luego -\u00e0 la Kant- como voluntad), de modo que nada contradictorio haya en que la causalidad sea representaci\u00f3n y enlace el mundo exterior con su imagen sensible en m\u00ed, ya que tambi\u00e9n el mundo es representaci\u00f3n (habr\u00eda contradicci\u00f3n en que un clavo pintado en la pared -la causalidad kantiana- sostuviese una cadena real&nbsp; -la realidad exterior- pero no la hay en que un clavo pintado en la pared sostenga una cadena tambi\u00e9n pintada en la pared, es decir, no hay contradicci\u00f3n si causalidad y mundo son ambos representaci\u00f3n).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero la soluci\u00f3n m\u00e1s radical la dar\u00e1 Georg Hegel, siguiendo a Fichte: desprenderse del molesto Ignotum X, de la realidad exterior, y quedarse con solo un universo de ideas: es el idealismo o panlogismo alem\u00e1n. Alejados cada vez m\u00e1s del ser, se habr\u00e1&nbsp; perdido, al final, del todo, la realidad. Panlogismo. Todo es idea.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Al diablo con los juicios sint\u00e9ticos a priori<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y tras este golpe -prestado-, David desenvaina espada y corta cabeza. Sabido es que la ciencia se construye sobre una base experimental de leyes tales como \u201cel hierro se dilata con el calor\u201d,&nbsp; basadas en la experiencia. Cuando eso decimos, estamos afirmando que el hierro se ha dilatado con el calor en todas las experiencias que hemos realizado, lo que es un juicio a posteriori, y por supuesto sint\u00e9tico, pero no es juicio sint\u00e9tico a priori; y tambi\u00e9n decimos que as\u00ed mismo ocurrir\u00e1 siempre, pero esto ya no es un juicio -algo que pueda ser verdadero o falso- sino una predicci\u00f3n: algo que puede cumplirse o no cumplirse. Por tanto, en la base experimental de la ciencia -el enunciado de leyes experimentales- no se producen juicios sint\u00e9ticos a priori.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A la base experimental sigue la teor\u00eda cient\u00edfica, en la que se ponen unos postulados desde los que deducir esas leyes que se hab\u00edan encontrado experimentalmente y otras muchas m\u00e1s. Pero los postulados no son juicios, ya que no se afirman, sino que se \u201cpostulan\u201d, es decir, se \u201cpide\u201d sean admitidos para&nbsp; dar lugar a las deducciones desde ellos. Todo lo que entonces se deduzca ser\u00e1 juicio anal\u00edtico, puesto que es deducido de (o por an\u00e1lisis de) esa definici\u00f3n de los conceptos cient\u00edficos bajo estudio que son los postulados ( el objeto es todo aquello que cumpla los postulados). No son, por tanto, juicios sint\u00e9ticos a priori. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n pues los famosos juicios sint\u00e9ticos a priori de la ciencia, si no se encuentran ni en su base experimental ni en el desarrollo te\u00f3rico desde los postulados de la teor\u00eda? Simplemente, no est\u00e1n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando, al construir&nbsp; la base experimental, dec\u00edamos que el hierro se dilata por el calor, solo hac\u00edamos un juicio a posteriori, basado en la experiencia. Y cuando volvemos a decirlo en la teor\u00eda cient\u00edfica -en la teor\u00eda del estado s\u00f3lido- deducido desde los principios de la mec\u00e1nica cu\u00e1ntica por an\u00e1lisis de su estructura molecular, estamos entonces haciendo un juicio anal\u00edtico ya que lo deducimos por an\u00e1lisis de la definici\u00f3n del hierro: su n\u00famero at\u00f3mico 26. Nunca es sint\u00e9tico a priori. Tambi\u00e9n es juicio anal\u00edtico decir que 2+5=7 pues se deduce de los axiomas de Peano de la aritm\u00e9tica, y de la definici\u00f3n en ella del 2, del 5 , del 7 y de la suma, y lo mismo sucede con cualquier otra suma. Y es juicio anal\u00edtico que dos rectas paralelas a una tercera sean paralelas entre s\u00ed, pues se deduce en la proposici\u00f3n 30 del libro de Euclides de los postulados de la geometr\u00eda eucl\u00eddea y de la noci\u00f3n que en ella se da de paralelismo (o en matem\u00e1tica actual, de los axiomas de Zermelo-Fraenkel m\u00e1s el axioma de elecci\u00f3n, en los que se basa la teor\u00eda de conjuntos, es decir, toda la matem\u00e1tica).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si los juicios sint\u00e9ticos a priori no se dan ni siquiera en la ciencia \u00bfpor qu\u00e9 hemos de exig\u00edrselos a la metaf\u00edsica? Y si no se dan tales juicios \u00bfqu\u00e9 necesidad tenemos de suponer en nuestro conocimiento formas a priori que justifiquen la verdad de tales juicios?<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una versi\u00f3n m\u00e1s extensa de este art\u00edculo\u00a0puede verse aqu\u00ed. Cronolog\u00eda 1755 Historia general de la naturaleza y teor\u00eda del cielo. 1770. Profesor de l\u00f3gica y metaf\u00edsica de la universidad de K\u00f6nigsberg. 1781: Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pura 1788: Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pr\u00e1ctica Nace, vive y muere en K\u00f6nigsberg (1724-1804). 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