{"id":61797,"date":"2026-07-02T06:00:00","date_gmt":"2026-07-02T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/?p=61797"},"modified":"2026-06-04T10:22:54","modified_gmt":"2026-06-04T08:22:54","slug":"lecturas-de-domingo-xiv-del-tiempo-ordinario-a","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/lecturas-de-domingo-xiv-del-tiempo-ordinario-a\/","title":{"rendered":"La humildad que revela. Domingo XIV del tiempo ordinario (A)"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\">Las lecturas de hoy nos presentan a Jesucristo como el verdaderamente humilde. En la primera lectura encontramos la imagen de un Mes\u00edas humilde; en el Evangelio, Jes\u00fas mismo declara que es manso y humilde de coraz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 tiene de particular la humildad de Cristo? \u00bfQu\u00e9 podemos aprender de ella? La humildad de Cristo est\u00e1 inseparablemente unida a la verdad: a la verdad de la revelaci\u00f3n que nos muestra qui\u00e9n es verdaderamente Dios. Dios se revela en la humildad, y quienes reciben esa revelaci\u00f3n deben acercarse a \u00c9l tambi\u00e9n con un coraz\u00f3n humilde. La revelaci\u00f3n de Dios se realiza en un contexto de humildad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la primera lectura, el Mes\u00edas entra en Jerusal\u00e9n de una manera profundamente humilde: \u201c<em>Mira que viene tu rey, justo y triunfador, pobre y montado en un borrico, en un pollino de asna<\/em>\u201d. El Mes\u00edas no viene con poder ni esplendor mundanos, sino con sencillez y mansedumbre. La humildad es inseparable de la verdad. No hay verdad m\u00e1s grande que el conocimiento de Cristo. El Evangelio destaca las condiciones necesarias para recibir esta revelaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jes\u00fas alaba al Padre por la manera en que ha revelado sus misterios: \u201c<em>has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y se las has revelado a los peque\u00f1os<\/em>\u201d. Los sabios y entendidos, en este contexto, no son condenados por su conocimiento, sino por el orgullo que les impide acoger una verdad que va m\u00e1s all\u00e1 de sus propios esquemas y expectativas. Puesto que Dios se revela en humildad, la disposici\u00f3n adecuada para recibirlo tambi\u00e9n debe ser la humildad. Jesucristo, el \u00fanico revelador del Padre, viene en la humildad y solo puede ser comprendido verdaderamente por los sencillos como ni\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La humildad de Cristo es tambi\u00e9n fuente de descanso. Jes\u00fas nos invita a aprender de su coraz\u00f3n, porque en \u00c9l descubrimos la verdad m\u00e1s profunda acerca de Dios y acerca de nosotros mismos. Las preocupaciones de la vida cotidiana se vuelven soportables cuando se llevan con Cristo y con el mismo esp\u00edritu con que \u00c9l llev\u00f3 su propia cruz. Cuando participamos de esa misma disposici\u00f3n interior, incluso las cargas de la vida se transforman. Por eso Jes\u00fas dice: \u201c<em>Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de m\u00ed, que soy manso y humilde de coraz\u00f3n, y encontrar\u00e9is descanso para vuestras almas<\/em>\u201d. El yugo de Cristo no nos aplasta; nos aligera. No nos oprime; nos eleva. Es el yugo del amor, el yugo de la humildad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, para aprender la humildad de Cristo, debemos poseer el Esp\u00edritu de Cristo. La segunda lectura nos recuerda que el <em>\u201cEsp\u00edritu de Dios\u201d<\/em> habita en nosotros, y que sin el <em>\u201cEsp\u00edritu de Cristo\u201d<\/em> no le pertenecemos. Debemos permitir que el Esp\u00edritu Santo nos forme y nos gu\u00ede, pues \u00c9l nos ense\u00f1a la humildad y abre nuestro coraz\u00f3n para recibir la verdad revelada en Cristo.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las lecturas de hoy nos presentan a Jesucristo como el verdaderamente humilde. En la primera lectura encontramos la imagen de un Mes\u00edas humilde; en el Evangelio, Jes\u00fas mismo declara que es manso y humilde de coraz\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 tiene de particular la humildad de Cristo? \u00bfQu\u00e9 podemos aprender de ella? 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