{"id":61795,"date":"2026-06-25T06:00:00","date_gmt":"2026-06-25T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/?p=61795"},"modified":"2026-06-23T09:28:02","modified_gmt":"2026-06-23T07:28:02","slug":"lecturas-de-domingo-xiii-del-tiempo-ordinario-a","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/lecturas-de-domingo-xiii-del-tiempo-ordinario-a\/","title":{"rendered":"Ser dignos de Cristo. Domingo XIII del tiempo ordinario (A)"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\">Continuamos nuestra lectura del Evangelio de Mateo, y hoy se nos presentan las condiciones para ser dignos de Cristo. Jes\u00fas dice a sus ap\u00f3stoles: \u201c<em>El que quiere a su padre o a su madre m\u00e1s que a m\u00ed, no es digno de m\u00ed; el que quiere a su hijo o a su hija m\u00e1s que a m\u00ed, no es digno de m\u00ed; y el que no carga con su cruz y me sigue, no es digno de m\u00ed\u201d<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Uno recuerda la pregunta que el obispo hace durante el rito de la ordenaci\u00f3n, antes de ordenar a los candidatos: <em>\u201cScis illos esse dignos?\u201d<\/em>, <em>\u201c\u00bfSabes si son dignos?<\/em>\u201d. Es una pregunta solemne y seria, no solo para quienes se preparan para el sacerdocio, sino para todos los que desean seguir a Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfSomos realmente dignos de Cristo? \u00bfPuede alguien ser verdaderamente digno de \u00c9l? \u00bfY qu\u00e9 significa ser digno de Cristo? Ser digno de Cristo significa amarlo por encima de todas las personas y de todas las cosas. Significa estar dispuestos a tomar nuestra cruz y seguirle adondequiera que nos lleve.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta dignidad implica la paradoja tanto del costo como de la recompensa. El costo es todo, y la recompensa es todo. Estamos llamados a entregarlo todo para ganarlo todo. Jes\u00fas dice: \u201c<em>El que encuentre su vida la perder\u00e1, y el que pierda su vida por m\u00ed, la encontrar\u00e1<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A primera vista, esto parece contradictorio. En la vida ordinaria, perder y encontrar son opuestos: cuando algo se pierde, ya no se encuentra; cuando se encuentra, ya no est\u00e1 perdido. Pero en nuestra relaci\u00f3n con Dios ocurre lo contrario. Cuando nos perdemos por Cristo, cuando nos entregamos completamente a \u00c9l, entonces descubrimos verdaderamente qui\u00e9nes somos. Solo en Cristo nos encontramos plenamente a nosotros mismos. Esa es la paradoja cristiana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta misma paradoja del dar y recibir tambi\u00e9n se expresa mediante el tema de la hospitalidad presente tanto en la primera lectura como en el Evangelio. Estamos llamados tanto a dar generosamente como a recibir con gratitud. En el Evangelio, Jes\u00fas dice a sus disc\u00edpulos: \u201c<em>El que os recibe a vosotros, me recibe a m\u00ed, y el que me recibe, recibe al que me ha enviado<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estas palabras quedan bellamente ilustradas en la primera lectura. Una mujer rica de Sunem acogi\u00f3 al profeta Eliseo en su casa. En agradecimiento por su hospitalidad, Eliseo le prometi\u00f3 que tendr\u00eda un hijo, y efectivamente lo tuvo al a\u00f1o siguiente. M\u00e1s tarde, el ni\u00f1o muri\u00f3 repentinamente, Eliseo le devolvi\u00f3 la vida. La generosidad de esta mujer fue abundantemente recompensada. A trav\u00e9s de su hospitalidad y apertura al profeta de Dios, se hizo digna de la bendici\u00f3n divina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ser dignos de Cristo, entonces, significa vivir con total generosidad, entreg\u00e1ndonos completamente a Dios. Y cada vez que nos damos al Se\u00f1or, descubrimos que \u00c9l nunca se deja ganar en generosidad.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Continuamos nuestra lectura del Evangelio de Mateo, y hoy se nos presentan las condiciones para ser dignos de Cristo. 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