{"id":60363,"date":"2026-05-01T06:39:00","date_gmt":"2026-05-01T04:39:00","guid":{"rendered":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/?p=60363"},"modified":"2026-04-14T15:19:33","modified_gmt":"2026-04-14T13:19:33","slug":"verdadera-educacion-en-la-fe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/verdadera-educacion-en-la-fe\/","title":{"rendered":"Las notas de una verdadera educaci\u00f3n en la fe\u00a0"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\">Si queremos exponer las verdaderas notas de la educaci\u00f3n en materia religiosa; es indispensable que incluyamos el desenmascaramiento de los errores actuales que llenan el ambiente; debemos rebatir los \u201cslogans\u201d que confunden a mucha gente fiel y piadosa, porque no alcanzan a comprender el car\u00e1cter her\u00e9tico de estos \u201cslogans\u201d y su incompatibilidad con la verdadera fe cristiana. Hay cuatro errores que est\u00e1n abri\u00e9ndose camino en la supuesta \u201creforma\u201d de la ense\u00f1anza de la religi\u00f3n. Vamos a examinar brevemente cada uno de ellos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">I. EL MITO DEL \u201cHOMBRE MODERNO\u201d<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El primer error es el mito del \u201chombre moderno\u201d, proclama el cambio total de la naturaleza del hombre de nuestro tiempo. Se aduce que el hombre ha cambiado tan radicalmente que no podemos esperar tenga la misma forma de acercarse a la Iglesia, que tuvo en los pasados dos mil a\u00f1os. Porque el hombre vive ahora en un mundo industrializado, se cree que ha sufrido un cambio total; cada vez puede dominar m\u00e1s al mundo a trav\u00e9s del progreso tecnol\u00f3gico. Y esto, supuestamente, le hace una criatura diferente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El mito del \u201chombre moderno\u201d ha sido inventado por unos cuantos soci\u00f3logos, pero ha sido, desgraciadamente, aceptado por muchos como una verdad sencilla e indudable. Ciertamente, la vida exterior ha cambiado mucho, pero el hombre mismo no ha cambiado. Los principios de felicidad son los mismos que han sido siempre: el amor, el matrimonio, la familia, la amistad, la belleza, la verdad y, sobre todo, la paz interior, una buena conciencia. Sus enemigos morales son los mismos que lo fueron antes: la soberbia, la concupiscencia y sus frutos, las malas pasiones, la ambici\u00f3n desordenada, la envidia, el deseo ciego de poder, la avaricia, la codicia, etc. Lo mismo puede decirse de las virtudes morales, cuya pr\u00e1ctica se le exige: justicia, integridad, pureza, generosidad, humildad, caridad. El hombre tiene hoy la misma condici\u00f3n que ten\u00eda antes, las mismas capacidades de inteligencia, de conocimiento y de voluntad libre, el mismo coraz\u00f3n que puede alegrarse y sufrir, el mismo destino. Tiene tanta necesidad de redenci\u00f3n como antes. Las palabras de San Agust\u00edn se le aplican tanto como antes: \u201cNos has creado, Se\u00f1or, para Ti, y nuestros corazones est\u00e1n inquietos hasta que encuentren su descanso en Ti\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En realidad, \u00bfcu\u00e1l es la fuente de que sirven los soci\u00f3logos para saber que el hombre de hoy ha cambiado totalmente? \u00bfEn qu\u00e9 basan la existencia de este \u201chombre moderno\u201d? \u00bfHan hecho pruebas, una encuesta y preguntado a cada hombre si \u00e9l es un \u201chombre moderno\u201d, con necesidades completamente diferentes, a quien ya no se aplican las mismas normas morales? \u00bfY c\u00f3mo pueden, aquellos que proclaman al mismo tiempo que todo conocimiento est\u00e1 limitado por el tiempo, asumir que sus tesis sobre \u201chombre moderno\u201d no ser\u00e1n objeto de risa dentro de cincuenta a\u00f1os?<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">a) La naturaleza del hombre no cambia<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En realidad, la naturaleza del hombre no ha cambiado a trav\u00e9s de la historia. Basta leer los di\u00e1logos de Plat\u00f3n o a Herodoto, para ver que el hombre permanece siempre el mismo en su estructura b\u00e1sica. Hay un solo cambio radical en la historia: la venida de Cristo, la Redenci\u00f3n del hombre a trav\u00e9s de su muerte en la cruz, el don de la vida de gracia a trav\u00e9s del bautismo. As\u00ed, por su vocaci\u00f3n a la santidad todo hombre est\u00e1 llamado a realizar este cambio dentro de s\u00ed mismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A pesar de la identidad de la naturaleza del hombre a trav\u00e9s de todas las \u00e9pocas de la historia, hay, naturalmente, grandes diferencias entre hombres y hombres, en su mentalidad, en sus criterios morales e intelectuales. Pero estas diferencias se encuentran entre los hombres de cualquier \u00e9poca. La pretensi\u00f3n, por tanto, del cambio completo en el hombre es un mito, no \u00fanicamente porque la naturaleza del hombre no ha cambiado b\u00e1sicamente, sino tambi\u00e9n porque el mismo \u201chombre moderno\u201d es un mito; \u00a1como si en una \u00e9poca todos los hombres tuvieran la misma mentalidad y estructura! Es una pretensi\u00f3n completamente arbitraria sin ning\u00fan fundamento cient\u00edfico. De hecho, la diferencia de mentalidad entre los hombres de la misma \u00e9poca es a\u00fan m\u00e1s grande que el contraste entre las diferentes \u00e9pocas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">b) Una influencia fatal<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este mito del \u201chombre moderno\u201d tiene una influencia fatal en la educaci\u00f3n, especialmente en la educaci\u00f3n religiosa. Existen demasiados pedagogos de religi\u00f3n que creen que al ni\u00f1o de hoy debe d\u00e1rsele una dieta religiosa completamente distinta. Dan por supuesto que la educaci\u00f3n religiosa de tiempos pasados no puede ser provechosa hoy; y esto no porque tuviera defectos, sino porque iba dirigida a un \u201cjoven que hoy ya no existe\u201d. Dan por supuesto que los m\u00e9todos de ense\u00f1anza e incluso el contenido de la ense\u00f1anza, deben ser adaptados a este ser m\u00edtico, al \u201chombre moderno\u201d. Olvidan reconocer la igualdad b\u00e1sica de la naturaleza del hombre en todos los tiempos, incluso la identidad de la juventud. El hombre ha tenido siempre las mismas necesidades espirituales, los mismos peligros del coraz\u00f3n o el enga\u00f1o de s\u00ed mismo, la misma falta de madurez durante la pubertad, las mismas tendencias de la carne, la misma sed de Dios del alma naturalmente cristiana. La naturaleza del hombre est\u00e1 siempre propensa a la misma rebeld\u00eda contra la autoridad, por una parte; y es, por otra, el mismo ser inclinado por los falsos \u201cmaestros\u201d. El hombre siempre tiene en lo profundo de su alma la misma necesidad y la misma sed de direcci\u00f3n ejercida por una autoridad verdadera. En lugar de ver todo esto, esos pedagogos caen v\u00edctimas del ilusorio concepto de \u201cjoven moderno\u201d, que por lo visto, solo puede ser alcanzado a trav\u00e9s de un tipo de educaci\u00f3n religiosa completamente nuevo. Pero el peor efecto de este mito es que estos pedagogos creen que no solamente los m\u00e9todos deben ser cambiados, sino tambi\u00e9n el contenido mismo de la educaci\u00f3n religiosa&#8230; Es decir, la misma verdad religiosa debe adaptarse a esta mente moderna. Tal actitud lleva claramente a la vacuidad de la fe, a la destrucci\u00f3n de la verdad revelada y de la doctrina de la Iglesia, y a suplantar el supuesto esp\u00edritu de una \u00e9poca, lo cual es una contradicci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">II. LA EXPERIMENTACI\u00d3N<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El segundo error b\u00e1sico de la creencia que para hallar el camino m\u00e1s eficaz de guiar las almas de la gente joven a una vida religiosa no formalista, sino vital, ha de recurrirse a la experimentaci\u00f3n. A la base de esta noci\u00f3n de experimentaci\u00f3n o de la \u201cfelicitaci\u00f3n de la ciencia natural\u201d, la ingenua creencia de que el \u00fanico m\u00e9todo de conseguir cualquier certeza en el conocimiento es el del laboratorio; de que el \u201c\u00e1ngulo de visi\u00f3n experimental\u201d se olvida que esto puede conducir a resultados solo en ciertos campos, y que su uso en otros es la m\u00e1xima expresi\u00f3n del m\u00e9todo anticient\u00edfico. No tiene sentido \u2014y es completamente imposible\u2014 usar el m\u00e9todo experimental en campos espirituales como la moralidad, religi\u00f3n, matrimonio, amor; y en materias intelectuales como l\u00f3gica, ontolog\u00eda, matem\u00e1ticas, etc. En todos estos objetos, la \u00fanica forma de obtener un conocimiento seguro es a trav\u00e9s de un m\u00e9todo completamente diferente. Todos estos son asuntos en los cuales uno debe obtener un conocimiento intuitivo, una verdadera evidencia. Para todas estas cosas, los experimentos no tienen sentido. Nadie dir\u00eda: debemos hacer experimentos para saber que 2 y 2 son 4, o para descubrir el principio de contradicci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero la experimentaci\u00f3n en algunos de estos campos no puede ser desechada solamente porque no tiene raz\u00f3n de ser, porque es inaplicable y est\u00e9ril, es decir, por razones epistemol\u00f3gicas en algunos casos, debe ser desechada tambi\u00e9n porque es inmoral, incompatible con la reverencia que ciertas cosas exigen o con la misma naturaleza de un ser. La experimentaci\u00f3n implica la posibilidad de un control y la repetici\u00f3n de un suceso bajo las mismas circunstancias. Ahora bien, hay muchos campos en los que las mismas circunstancias no pueden producirse en intentos sucesivos y en los que someter algo a prueba contradice, adem\u00e1s, la misma naturaleza de ese algo. Supongamos un hombre que dice: \u201cvamos a hacer experimentos sobre la contrici\u00f3n: debes primero cometer un robo, luego adulterio y despu\u00e9s observaremos si tu contrici\u00f3n tiene las mismas caracter\u00edsticas en ambos casos. La observaci\u00f3n es inmoral de tal proposici\u00f3n debe parecer evidente a cualquiera que est\u00e9 en su sano juicio. No se trata \u00fanicamente de que la gravedad de cualquier pecado proh\u00edba la investigaci\u00f3n experimental, sino que, adem\u00e1s, es imposible hacer del pecar un objeto de experimentaci\u00f3n. Ni la observaci\u00f3n por otra persona, ni la observaci\u00f3n propia pueden conducir a ning\u00fan resultado digno de consideraci\u00f3n, porque la verdadera contrici\u00f3n est\u00e1 dirigida hacia Dios y basada en el hecho de que nosotros le hemos ofendido. En cuanto hago de ella un \u201cexperimento\u201d o dejo de verla con una actitud neutral de laboratorio, deja de ser contrici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta clase de experimentaci\u00f3n, terrible y vac\u00eda, no es sino una acci\u00f3n enga\u00f1osa del tipo de las que se encuentran en el desarrollo de los Masters y Johnson, donde la relaci\u00f3n sexual se hace objeto de estudio de laboratorio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todos sabemos el entusiasmo con que muchos defienden la experimentaci\u00f3n en los campos de la liturgia y de la educaci\u00f3n religiosa. Se cree que la experimentaci\u00f3n es remedio para superar el convencionalismo en la educaci\u00f3n, que indudablemente se ha difundido mucho en los \u00faltimos tiempos. La experimentaci\u00f3n es colocada como un m\u00e9todo realista; nos pone en contacto vivo con la realidad, sustituye teor\u00edas por hechos, nos permite escuchar la realidad en su plenitud y variedad. Pero esta misma tendencia de que la experimentaci\u00f3n es la \u00fanica forma de entrar en contacto vivo con la realidad, es teor\u00eda pura y, adem\u00e1s, err\u00f3nea. Convierte la vida, la plenitud del ser, con todo su sabor, riqueza y belleza en un mero laboratorio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para saber cu\u00e1l es el mejor m\u00e9todo de educaci\u00f3n religiosa debemos ciertamente atender a la realidad. Pero este atender se opone, no s\u00f3lo a teor\u00edas abstractas, sino tambi\u00e9n, en la misma medida, a la experimentaci\u00f3n. Atender a la realidad, en este contexto, significa, por una parte, un profundo an\u00e1lisis de la naturaleza de la religi\u00f3n, y por otra, un an\u00e1lisis de la forma adecuada de transmitir la verdad religiosa a las almas. Esta segunda tarea exige un an\u00e1lisis del alma humana en general, y de la naturaleza de cada joven en particular. Lo que aqu\u00ed es esencial es una actitud reverente, una admiraci\u00f3n que es la base de la verdadera filosof\u00eda. Supone esta actitud y tambi\u00e9n el deseo de comprender los elementos inteligibles del ser. Sin una verdadera reverencia, no podremos alcanzar un entendimiento m\u00e1s profundo de las verdades ni descubrir las causas de los fallos pasados. Tales verdades s\u00f3lo se dejan captar por esta actitud reverente, comprensiva, y nunca por aquel acceso neutral de laboratorio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esencialmente inmoral hacer de las almas de los ni\u00f1os un objeto de experimentaci\u00f3n con respecto a la \u00fanica cosa necesaria, a la fundamental cuesti\u00f3n de la fe, de la uni\u00f3n con Cristo. Este enfoque socava<em> ab ovo<\/em> cualquier educaci\u00f3n religiosa verdadera; es una especie de vivisecci\u00f3n espiritual, una abominaci\u00f3n a los ojos de Dios.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">III. LA ACOMODACI\u00d3N<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El tercer error b\u00e1sico es el equ\u00edvoco concepto de la \u201cvitalizaci\u00f3n\u201d. Los nuevos pedagogos dicen que la religi\u00f3n no deber\u00eda ser algo abstracto para el joven, algo separado de su vida diaria, algo sobre lo que \u00e9l piensa en la Iglesia, pero que olvida r\u00e1pidamente cuando sale; algo que es tan extra\u00f1o, que est\u00e1 tan en las nubes que nunca se siente c\u00f3modo en ello, algo a lo que nunca se acaba de acostumbrar. Pero eso no significa pseudo-reformadores, debemos presentar la religi\u00f3n de una manera que encaje en la vida diaria del joven, que se haga parte de su mundo en el cual \u00e9l normalmente se mueve y vive. Debemos adaptar el contenido de la religi\u00f3n al tiempo presente; debemos adaptarla a la mentalidad de nuestra \u00e9poca de tal forma que el joven la pueda aceptar con facilidad. Las lecciones de religi\u00f3n se deben combinar con cosas que le diviertan y atraigan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed tambi\u00e9n \u2014siguen\u2014 el culto debe ser adaptado. La misa debe ser presentada con jazz y rock and roll para que el joven se encuentre como en casa. Ver\u00e1 entonces el culto religioso, no como una mera obligaci\u00f3n aburrida, sino como algo alegre y vivo. Como ha se\u00f1alado en mi libro El caballo de Troya en la Iglesia, esta idea de una \u201creligi\u00f3n vivaz\u201d descubre una ignorancia completa de la naturaleza de la religi\u00f3n y de la revelaci\u00f3n cristiana. Trae consigo, no la vivificaci\u00f3n, sino el entierro de la religi\u00f3n. La verdadera vivificaci\u00f3n de la religi\u00f3n consiste precisamente en lo opuesto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin duda, el mal de una religi\u00f3n meramente \u201cconvencional\u201d estaba muy extendido en los \u00faltimos cincuenta a\u00f1os antes del Concilio Vaticano II. Por religi\u00f3n convencional entiendo aquella en la que el hombre considera su relaci\u00f3n con Cristo y con la Iglesia como una simple legalidad, similar a lo que ten\u00eda el Estado del que es ciudadano. Es cat\u00f3lico porque naci\u00f3 cat\u00f3lico y pertenece a la Iglesia, igual que pertenece a su familia y a su pa\u00eds. Cumple las obligaciones derivadas de esto: va mucho como algo que se espera de \u00e9l; asiste a misa los domingos, y al menos una vez al a\u00f1o se confiesa y comulga. Se casa en la Iglesia, y no se vuelve a casar si tiene la desgracia de separarse.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este forma de religi\u00f3n se considera como parte normal de la vida convencional del hombre, algo que encaja en su forma de vivir. El hombre no tiene el m\u00e1s ligero deseo de interiorizar la religi\u00f3n en la que naci\u00f3. Pero nunca realiza una confrontaci\u00f3n real con Cristo. Nunca se da cuenta de la necesidad que el hombre tiene de redenci\u00f3n; nunca llega a hacerse cargo de que Cristo nos ha redimido. Nunca siente el mundo de Dios, un mundo absoluto, nuevo y sagrado. No tiene ojos espirituales para la realidad sobrenatural que se nos ha revelado en la Santa Humanidad de Cristo. Este hombre religioso convencional no se ha dado cuenta de algo de la Iglesia, ante el hecho de que ella ha engendrado innumerables santos, siendo cada uno de ellos una prueba inequ\u00edvoca de la redenci\u00f3n del mundo por Cristo. Nunca ha visto en el santo un ejemplo luminoso del motivo mismo de nuestra vida, la mism\u00edsima raz\u00f3n de ser de nuestra existencia: glorificar a Dios a trav\u00e9s de nuestra transformaci\u00f3n en Cristo, llegar a ser una nueva criatura en Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tan pronto como hemos comprendido la verdadera naturaleza de la religi\u00f3n viva, existencial, que es la ant\u00edtesis genuina de una religi\u00f3n meramente convencional, vemos f\u00e1cilmente que el intento de enturbiar la diferencia entre lo natural y lo sobrenatural es precisamente la forma de despojar a la religi\u00f3n, y de socavar la posibilidad de un verdadero desarrollo interior. Los fallos del pasado ten\u00edan sus ra\u00edces en el hecho de que las verdades religiosas eran presentadas de una manera abstracta, conceptual. La sorprendente realidad de lo sobrenatural y su radical diferencia de lo natural, nunca fue colocada de una forma y con un estilo correcto; es decir, de manera que diera al estudiante una conciencia viva e intuitiva de las grandes cosas que ten\u00eda delante de s\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La fe, entonces, se hizo convencional porque nadie preparaba suficientemente las almas de los ni\u00f1os en un encuentro de la belleza y gloria infinitas de la Revelaci\u00f3n de Cristo; nadie desarroll\u00f3 suficientemente su sentido hacia lo sagrado, la belleza intr\u00ednseca de la santidad, para percibir el abismo que separa la santidad de la simple eficiencia; nadie le descubri\u00f3 suficientemente la diferencia entre cualquier felicidad humana y la felicidad que s\u00f3lo Dios puede derramar en el alma de todo el que cree en \u00c9l y le ama, una felicidad que puede estar presente y ser saboreada ya en esta vida terrena.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Una amarga iron\u00eda<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y qu\u00e9 amarga es la iron\u00eda con que ahora nos enfrentamos: lo que antes se omit\u00eda como una especie de modorra burocr\u00e1tica es aquello a lo que algunos de hoy apuntan de una forma sistem\u00e1tica, expl\u00edcita y consciente: el oscurecimiento de la diferencia entre lo sagrado y lo profano, la supresi\u00f3n del sentido de lo sobrenatural. Y esto se hace a guisa de desconven- cionalizar la fe y hacerla viva. Es una cura singular que intenta combatir la enfermedad a base de producir una mayor abundancia de la misma enfermedad. Y esto que no es m\u00e1s que un caso de inmunizar por inoculaci\u00f3n. La \u201ccura\u201d del secularismo es prescrita por esos pedagogos que han perdido la verdadera fe. Ya no entienden lo sobrenatural ni el alma del hombre: aquel al que Dios llama y donde el hombre es arrollado hacia \u00c9l, y aquel al que llaman los placeres mundanos, el esp\u00edritu del mundo. Estas ant\u00edtesis con que la gente moderna est\u00e1 enfrentada a la ense\u00f1anza religiosa. Nunca preguntan por qu\u00e9 los j\u00f3venes son atra\u00eddos: \u00bfest\u00e1n atra\u00eddos por el aut\u00e9ntico mundo de Cristo? \u00bfo es que lo que se les ofrece ha sido adaptado al ambiente y al esp\u00edritu que los rodea, en un mundo desnaturalizado y deshumanizado que, naturalmente, tiene un atractivo propio hasta el punto que el contenido de la religi\u00f3n est\u00e1 completamente falsificado?<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">IV. UN CREDO SECULARIZADO<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y esto nos lleva a la consideraci\u00f3n de un cuarto error. En su af\u00e1n por hacer que la ense\u00f1anza de la religi\u00f3n tenga \u00e9xito, los \u201cnuevos pedagogos\u201d olvidan la naturaleza del verdadero \u00e9xito, que es lo \u00fanico que interesa. Est\u00e1n satisfechos si un medio tiene \u00e9xito, aunque est\u00e9 completamente antit\u00e9tico a su fin genuino. Socavan el significado aut\u00e9ntico y raz\u00f3n de ser de la educaci\u00f3n religiosa, que es exclusivamente transmitir a la gente la ense\u00f1anza de la Iglesia, plantar en sus almas una fe profunda, inconmovible y promover en ellos el amor a Cristo, un deseo pleno de seguirle y de vivir de acuerdo con los mandamientos de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estos pedagogos se felicitan por el brillante \u00e9xito de su \u201cnuevo enfoque\u201d en la ense\u00f1anza religiosa; no parecen darse cuenta de que el atractivo de su m\u00e9todo se compra a base de repudiar, por su parte, las mismas verdades y realidades sobrenaturales que supuestamente trataban de impartir. Su \u201c\u00e9xito\u201d, entonces, es comparable al del cirujano que se jacta: \u201cLa operaci\u00f3n ha sido un \u00e9xito brillante, pero el paciente ha muerto\u201d. As\u00ed, al fin al que tend\u00edan y que es su sentido a la operaci\u00f3n se sacrifica por la brillantez de la operaci\u00f3n. La fe de cualquier joven que ha sufrido este tratamiento desgraciado no es ya la verdadera fe cristiana. Un credo secularizado y humanitario que carece de las caracter\u00edsticas b\u00e1sicas de la Revelaci\u00f3n de Cristo, ha sido inculcado en su mente. No cree ya en el pecado original, en la necesidad de redenci\u00f3n, en el hecho de que hemos sido redimidos por la muerte de Cristo en la Cruz. No cree ya en la \u00fanica cosa necesaria: nuestra transformaci\u00f3n en Cristo, nuestra amorosa relaci\u00f3n personal con Cristo. Ignoran completamente la verdadera caridad que puede nacer exclusivamente en el coraz\u00f3n del que ama a Dios sobre todas las cosas; a Dios tal y como se ha revelado a s\u00ed mismo en Cristo. El conocimiento de la fe que tiene no incluye el papel de la contrici\u00f3n, el horror al pecado, la gloriosa uni\u00f3n sobrenatural de todos los miembros del Cuerpo M\u00edstico de Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 sentido, qu\u00e9 significaci\u00f3n tiene una ense\u00f1anza religiosa, qu\u00e9 derecho tiene a existir si lleva a un credo que tiene m\u00e1s afinidad con el New York Times que con el Evangelio y el dep\u00f3sito de la fe? \u00bfQu\u00e9 importa entonces que muchos j\u00f3venes sean atra\u00eddos a esta ense\u00f1anza religiosa? \u00bfPor qu\u00e9 la gente es atra\u00edda a esta ense\u00f1anza pseudo religiosa? \u00bfQu\u00e9 tiene de particular este pseudo catolicismo que es f\u00e1cil y alegremente aceptado por la juventud; que \u201ccoopere\u201d con el maestro sin dificultad? Este \u00e9xito es, en realidad, un \u00e9xito falso. Puede quiz\u00e1s satisfacer la vanidad del maestro, pero es el sepelio de la verdadera y la traici\u00f3n de la verdadera vocaci\u00f3n del maestro. Esta operaci\u00f3n de ense\u00f1anza ha sido realmente un \u201c\u00e9xito\u201d: \u00a1la fe de los estudiantes est\u00e1 muerta!<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Hay que presentar la fe aut\u00e9ntica<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La verdadera ant\u00edtesis de un cristianismo convencional es la vitalidad enraizada en la aut\u00e9ntica fe cat\u00f3lica, la inconmovible en el Credo que nuestro Santo Padre el Papa Pablo VI proclam\u00f3 solemnemente al final del A\u00f1o de la Fe. Es el profundo amor a Cristo, la decisi\u00f3n de seguirle, el anhelo por \u00c9l, el amor a su Iglesia, el alcance y la posesi\u00f3n de su belleza y esplendor, la honda gratitud a Dios por todos sus dones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si entendemos lo que antecede, podemos m\u00e1s claramente elaborar las notas de una verdadera educaci\u00f3n religiosa. En primer lugar, que sea realmente fruct\u00edfera. En primer lugar, el contenido de nuestra fe no puede presentarse como un tema m\u00e1s del saber, a la manera de la historia o de las matem\u00e1ticas. Debe presentarse en su absoluta singularidad, en el esp\u00edritu de la Misa del S\u00e1bado de Pascua: Annuntio vobis gaudium magnum, os anuncio una gran alegr\u00eda. Las verdades fundamentales deben presentarse a los j\u00f3venes oyentes de tal forma que les sea transmitida la atm\u00f3sfera inefablemente santa de la revelaci\u00f3n. Un aura sobrenatural debe rodear estas verdades: la creaci\u00f3n del mundo y del hombre, la ca\u00edda de Ad\u00e1n, el pecado original, la Revelaci\u00f3n del Antiguo Testamento, Dios, que habla a Abraham y a Mois\u00e9s, la formidable Revelaci\u00f3n del Dec\u00e1logo y la voz solemne, abrumadora de todos los profetas, especialmente de Jerem\u00edas e Isa\u00edas, y luego el inefable misterio de la Encarnaci\u00f3n, la Epifan\u00eda de Dios en Cristo, la revelaci\u00f3n del mismo Dios en la Santa Humanidad de Cristo, los milagros de Cristo, sus palabras eternas, su muerte en la cruz, su gloriosa Resurrecci\u00f3n y Ascensi\u00f3n, y Pentecost\u00e9s, el nacimiento de la Santa Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">V. EL MAESTRO<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo esto requiere una fe profunda por parte del maestro. Nunca podemos sobreestimar la importancia de la irradiaci\u00f3n de la personalidad del maestro, su propio acercamiento reverente a estos misterios y su delicadeza por evitar cualquier impresi\u00f3n de dejadez, autocomplacencia y vulgaridad en su estilo. No solamente debe estar hondamente enraizado en la cristiandad \u2014en su amor y fidelidad a la Iglesia\u2014 sino que debe tambi\u00e9n emanar en su manera de ense\u00f1ar, en su di\u00e1logo con los estudiantes. Su profundo sentido de lo sobrenatural y su amor a Cristo deben empapar su ense\u00f1anza. Y en ese momento el estudiante no debe ser para \u00e9l un chiquillo que va a la escuela, un alumno corriente como en las otras asignaturas, sino m\u00e1s bien un alma infinitamente amada por Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El maestro de religi\u00f3n que quiera tener verdadero \u00e9xito ha de evitar una falta que se ha cometido con frecuencia en el pasado: el abuso de autoridad. La autoridad dura, pedante, burocr\u00e1tica impuesta a los ni\u00f1os y j\u00f3venes es, en s\u00ed misma, algo desnaturalizado, y lo es especialmente dentro del contexto de la educaci\u00f3n religiosa. Sin embargo, debemos insistir en\u00e9rgicamente en que una ausencia completa de autoridad es todav\u00eda mucho peor: un d\u00e9bil ceder a los caprichos de los j\u00f3venes o una familiaridad afectada, un tono de camarader\u00eda, el usar un tono, como expresi\u00f3n francesa, de fr\u00e8re et cochon.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al acercarse al muchacho de una manera recatada, en la que una noble reserva se entrelaza con un gran amor, el maestro deber\u00e1 actuar con una aut\u00e9ntica autoridad. Debe tambi\u00e9n tratar de mostrar a la gente joven la belleza y dignidad de la verdadera autoridad y su diferencia de la pseudo-autoridad que tan f\u00e1cilmente se apodera de la juventud. Me refiero a la pseudo-autoridad de aquellos que tienen la habilidad de impresionar a los j\u00f3venes con slogans, con supuestos independientes y a base de presentarse como los pioneros del futuro, como los \u00eddolos modernos, de moda. Una tarea grande e importante, especialmente hoy, es ayudar a la gente joven a adoptar una actitud esc\u00e9ptica hacia esos profetas falsos. Estos \u201cprofetas\u201d han de ser desenmascarados y reconocidos como lo que son: hombres contradictorios. Sus teor\u00edas, en su mayor parte, han de ser puestas al descubierto. Y ellos mismos han de ser estigmatizados, dada su condici\u00f3n pasajera, como moscas ef\u00edmeras.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Libertad o esclavitud<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nunca ser\u00e1 bastante todo lo que el maestro haga para mostrar que ser fascinado por la mayor autoridad de los falsos profetas es la mayor esclavitud intelectual y una abdicaci\u00f3n de la propia libertad. Por el contrario, someternos a la Sagrada autoridad de Dios y de su Santa Iglesia nos hace libres. Nos da la posibilidad de conocer la verdadera jerarqu\u00eda de bienes, de descubrir los instintos egoc\u00e9ntricos y, sobre todo, de la esclavitud a nuestra propia soberbia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este contexto debe mencionarse un gran logro de la educaci\u00f3n religiosa del pasado: la misi\u00f3n de mostrar la belleza y profundidad de los bienes naturales nobles como el amor humano, la amistad, el matrimonio y la belleza en la naturaleza y en el arte. Esto fue una gran equivocaci\u00f3n. Cuando el maestro despierta en el muchacho su sentido por los bienes naturales nobles y muestra la diferencia entre \u00e9stos y los bienes meramente pasajeros o bienes mundanos, est\u00e1 preparando el alma de su alumno para la ascensi\u00f3n a bienes incomparablemente m\u00e1s altos, a los bienes sobrenaturales. Estos bienes naturales nobles son un reflejo de la gloria infinita de Dios, un gran regalo de su bondad. Tienen la capacidad de evocar la nostalgia por el Absoluto, a quien reflejan de una manera natural. San Agust\u00edn subraya esto admirablemente en sus Confesiones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ciertamente los bienes creados pueden separarnos de Dios si nos apegamos demasiado a ellos, si los convertimos en \u00eddolos. Pero, por otra parte, tambi\u00e9n tienen esta gran misi\u00f3n positiva: arrastrar nuestras mentes hacia arriba y preparar nuestras almas para el mensaje sobrenatural de Dios. Y cuando hemos encontrado a Cristo, cuando nuestro coraz\u00f3n ha sido tocado por el bien sobrenatural, cuando llegamos a aprehender la incomparable superioridad de lo sobrenatural sobre lo natural, entonces los verdaderos bienes naturales no se descartan. Antes bien, son transfigurados por Cristo y somos incluso capaces de comprender su valor m\u00e1s hondamente: \u201cEn la luz vemos la luz\u201d, dice el salmista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una de las tareas m\u00e1s urgentes de la educaci\u00f3n religiosa hoy d\u00eda es desarrollar el sentido moral de los alumnos, despertar en sus almas el sentido de la fascinadora belleza y esplendor de los valores morales y un profundo horror al pecado. El amoralismo es hoy uno de los s\u00edntomas m\u00e1s catastr\u00f3ficos de decadencia espiritual y una amenaza singular para una relaci\u00f3n verdadera con Cristo. Y tambi\u00e9n aqu\u00ed debemos decir que, con frecuencia, el mundo de la moralidad ha sido presentado de una manera demasiado abstracta, demasiado negativa. Afirmaciones sobre la bondad y maldad de los actos han sido basadas en argumentos d\u00e9biles. Esto tiene que ser corregido. Hay que exponer la importancia \u00faltima de las categor\u00edas del bien y del mal moral. Hay que insistir en la primac\u00eda de los valores morales sobre todos los dem\u00e1s valores. Solamente los valores morales tienen proyecci\u00f3n eterna. Ya S\u00f3crates vio esta primac\u00eda de una manera grandiosa cuando dijo: \u201cEs mejor para el hombre sufrir la injusticia que cometerla\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Una responsabilidad grave<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La responsabilidad del educador religioso en el momento presente es grande. En medio de las olas de apostas\u00eda entre los cat\u00f3licos, en medio de la deplorable desintegraci\u00f3n que est\u00e1 ocurriendo en la Iglesia es una tarea dif\u00edcil pero hermosa remar contra corriente y ayudar a establecer una fe cat\u00f3lica firme e inconmovible en las almas de los j\u00f3venes. Es bella la tarea de despertar en los j\u00f3venes el verdadero amor a Cristo, el deseo fuerte de una mayor uni\u00f3n con \u00c9l, la decisi\u00f3n firme de seguir los mandamientos de Dios y el prop\u00f3sito de acercarse a todos los bienes naturales nobles con la luz de Cristo y con profunda gratitud a Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para cumplir esta tarea a conciencia, el educador religioso tendr\u00e1 que enfrentarse con muchas persecuciones provenientes no s\u00f3lo del mundo, sino tambi\u00e9n, y especialmente, de los falsos hermanos. Pero tales persecuciones nunca se deducir\u00e1n hasta el punto de llevarle a hacer componendas. Las palabras de Nuestro Se\u00f1or deben estar siempre en la mente del maestro: \u201cAl que escandalizare a uno de estos peque\u00f1os que creen en m\u00ed, m\u00e1s le valiera que le colgasen al cuello una piedra de molino de asno y le hundieran en el fondo del mar\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como en todas las tareas dif\u00edciles, sin embargo, podemos sacar gran consuelo de las palabras de San Pablo: \u201cNada puede separarnos del amor a Cristo\u201d. Que los fieles maestros de religi\u00f3n emprendan su tarea, grande y noble, llenos de esperanza y de ardor ferviente. Que recuerden que Nuestro Se\u00f1or dijo: \u201cEl cielo y la tierra pasar\u00e1n, pero mis palabras no pasar\u00e1n\u201d.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si queremos exponer las verdaderas notas de la educaci\u00f3n en materia religiosa; es indispensable que incluyamos el desenmascaramiento de los errores actuales que llenan el ambiente; debemos rebatir los \u201cslogans\u201d que confunden a mucha gente fiel y piadosa, porque no alcanzan a comprender el car\u00e1cter her\u00e9tico de estos \u201cslogans\u201d y su incompatibilidad con la verdadera [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2425,"featured_media":60384,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[552,548],"tags":[590,2587],"class_list":["post-60363","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-educacion","category-foco","tag-educacion","tag-educacion-catolica","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60363","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2425"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=60363"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60363\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/60384"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=60363"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=60363"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=60363"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}