{"id":5915,"date":"2020-05-01T15:29:05","date_gmt":"2020-05-01T15:29:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.omnesmag.com\/?p=5915"},"modified":"2021-02-03T14:27:55","modified_gmt":"2021-02-03T14:27:55","slug":"el-papa-en-abril-en-tiempos-dificiles-solidaridad-memoria-y-esperanza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/el-papa-en-abril-en-tiempos-dificiles-solidaridad-memoria-y-esperanza\/","title":{"rendered":"En tiempos dif\u00edciles: solidaridad, memoria y esperanza"},"content":{"rendered":"\n<p>Es <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/homilies\/2020\/documents\/papa-francesco_20200327_omelia-epidemia.html\">mi\u00e9rcoles santo<\/a>, \u00faltima hora de la tarde. Ante una plaza de san Pedro vac\u00eda y humedecida por la lluvia, respaldado por el crucifijo de <em>San Marcello al Corso<\/em> y la imagen de la <em>Salus Populi Romani,<\/em> Francisco se dirige a los millones de telespectadores que le contemplan con el alma en vilo, la mayor\u00eda confinados en sus hogares a causa del Covid-19.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Con Dios la vida nunca muere<\/h4>\n\n\n\n<p>Contempla el Papa la escena evang\u00e9lica de los ap\u00f3stoles en una barca agitada por la tempestad que se ha desatado en el lago de Genesaret. <em>\u201cMaestro, \u00bfno te importa que perezcamos?&#8230; \u00bfPor qu\u00e9 ten\u00e9is miedo?\u201d<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEn esta barca estamos todos\u201d \u2013nos mira Francisco\u2013. <em>\u201cComo esos disc\u00edpulos, que hablan con una \u00fanica voz y con angustia dicen: <\/em>perecemos<em>, tambi\u00e9n nosotros descubrimos que no podemos seguir cada uno por nuestra cuenta, sino solo juntos\u201d<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cEs f\u00e1cil\u201d<\/em> \u2013observa el sucesor de Pedro\u2013 <em>\u201cidentificarnos con esta historia, lo dif\u00edcil es entender la actitud de Jes\u00fas\u201d<\/em>. Tambi\u00e9n les pasaba a ellos. No hab\u00edan dejado de creer en su Maestro, pero no ten\u00edan la fe suficiente. \u00bfNo te importa que perezcamos? <em>\u201cPensaron que Jes\u00fas se desinteresaba de ellos, que no les prestaba atenci\u00f3n\u201d.<\/em> Y eso desat\u00f3 tambi\u00e9n una tempestad en el coraz\u00f3n de Jes\u00fas \u2013porque siempre le importamos\u2013, que se apresur\u00f3 a salvarlos.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cLa tempestad\u201d<\/em> \u2013se\u00f1ala Francisco con argumentos que ha repetido durante estas semanas\u2013 <em>\u201cdesenmascara nuestra vulnerabilidad y deja al descubierto esas falsas y superfluas seguridades con las que hab\u00edamos construido nuestras agendas, nuestros proyectos, rutinas y prioridades\u201d<\/em>. Esta tempestad <em>\u201cnos muestra c\u00f3mo hab\u00edamos dejado dormido y abandonado al que alimenta, sostiene y da fuerza a nuestra vida y a nuestra comunidad\u201d<\/em>. Tercer punto, <em>\u201cla tempestad pone al descubierto todos los intentos de encajonar y olvidar lo que nutri\u00f3 el alma de nuestros pueblos; todos esos intentos de anestesiar con aparentes rutinas \u2018salvadoras\u2019, incapaces de apelar a nuestras ra\u00edces y evocar la memoria de nuestros ancianos, priv\u00e1ndonos as\u00ed de la inmunidad necesaria para hacer frente a la adversidad\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos pide el Papa que nos hagamos fuertes con el ejemplo de tantas \u201cpersonas comunes\u201d que, si bien no salen habitualmente en los peri\u00f3dicos ni en las pasarelas, escriben hoy acontecimientos decisivos de nuestra historia, porque han comprendido que \u201cnadie se salva solo\u201d; y sirven incansable y heroicamente: en los hospitales, en los trabajos, en los hogares, sembrando serenidad y oraci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>No somos autosuficientes, no podemos salvarnos solos. Pero tenemos a Jes\u00fas y con \u00c9l a bordo, no se naufraga. <em>\u201cPorque esa\u201d <\/em>\u2013se\u00f1ala Francisco\u2013<em> \u201ces la fuerza de Dios: convertir en algo bueno todo lo que nos sucede, incluso lo malo. \u00c9l trae serenidad en nuestras tormentas, porque con Dios la vida nunca muere\u201d.<\/em> Jes\u00fas nos invita a confiar en \u00c9l, a servir con la fuerza de la solidaridad y el ancla de la esperanza, abrazando en su Cruz las contrariedades del tiempo presente.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">La omnipotencia del amor&nbsp;<\/h4>\n\n\n\n<p>La imagen de Jes\u00fas dormido en la barca sigue presente cuando escuchamos frecuentes preguntas en tiempos de crisis (como el actual): <em>\u00bfd\u00f3nde est\u00e1 Dios ahora? \u00bfPor qu\u00e9 permite el sufrimiento? \u00bfPor qu\u00e9 no resuelve r\u00e1pidamente nuestros problemas?&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed es la l\u00f3gica meramente humana, tal como planteaba el Papa en su audiencia general del 8 de abril. Contemplaba la entrada de Jes\u00fas el Domingo de Ramos en Jerusal\u00e9n, manso y humilde, y el rechazo posterior de quienes pensaban: <em>\u201cEl Mes\u00edas no es \u00c9l, porque Dios es fuerte, Dios es invencible\u201d<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esa l\u00f3gica contrasta con otra que aparece al final del relato de la Pasi\u00f3n. A la muerte de Jes\u00fas, el centuri\u00f3n romano, que no era creyente \u2013no jud\u00edo, sino pagano\u2013 despu\u00e9s de verle sufrir en la cruz y o\u00edr que hab\u00eda perdonado a todos, es decir, despu\u00e9s de haber palpado su amor sin medida, confiesa: <em>\u201cVerdaderamente este hombre era Hijo de Dios\u201d<\/em> (Mc 15, 39). Es la l\u00f3gica contraria, la l\u00f3gica de la fe, que reconoce a Jes\u00fas como el Dios verdadero.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfCu\u00e1l es \u2013se preguntaba Francisco\u2013 <em>el verdadero<\/em> rostro de Dios? \u00bfC\u00f3mo es realmente, no c\u00f3mo nos lo imaginamos? \u00c9l vino a nuestro encuentro en Jes\u00fas, y se nos revel\u00f3 totalmente, tal cual es, <em>en la Cruz. \u201cAll\u00ed \u2013en la cruz\u2013 aprendemos los rasgos del rostro de Dios. No olvidemos, hermanos y hermanas, que la cruz es la c\u00e1tedra de Dios\u201d<\/em>. Por eso, para liberarnos de los prejuicios sobre Dios, el Papa nos invitaba en primer lugar a <em>mirar el Crucifijo<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En segundo lugar, nos animaba a <em>tomar el Evangelio<\/em>, para ver c\u00f3mo act\u00faa Jes\u00fas ante los que quieren hacer de \u00c9l un Mes\u00edas terreno: evita que le hagan rey, se esconde, enmudece, no quiere ser malinterpretado, tomado por <em>\u201cun dios falso, un dios mundano que da espect\u00e1culo y se impone con la fuerza\u201d<\/em>. \u00bfY c\u00f3mo muestra su verdadera identidad? La respuesta es: en su entrega por nosotros en la Cruz. Por eso el centuri\u00f3n reconoce: <em>\u201cVerdaderamente era Hijo de Dios\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>La conclusi\u00f3n es clara: <em>\u201cSe ve que Dios es omnipotente en el amor, y no de otro modo\u201d<\/em>. As\u00ed es Dios, su fuerza no es otra sino la del amor. Su poder es diferente al de este mundo. Si ya entre nosotros el amor es capaz de dar la vida por los dem\u00e1s \u2013como vemos estos d\u00edas al ver <em>\u201clos santos de la puerta de al lado\u201d\u2013<\/em> el amor de Dios es capaz de darnos una Vida que sobrepasa la muerte.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>De esta manera la Pascua que sigue a la Semana Santa nos dice que <em>\u201cDios puede convertir todo en bien\u201d<\/em>. Y esto no es un espejismo, sino la verdad. Aunque nuestras angustiosas preguntas sobre el mal no desaparecen de golpe, la resurrecci\u00f3n de Cristo nos ense\u00f1a, primero, que Dios ha cambiado la historia y ha vencido el mal y la muerte: <em>\u201cDel coraz\u00f3n abierto del Crucificado, el amor de Dios llega a cada uno de nosotros\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas nos ense\u00f1a tambi\u00e9n c\u00f3mo podemos actuar nosotros: <em>\u201cPodemos cambiar nuestras historias acerc\u00e1ndonos a \u00c9l, acogiendo la salvaci\u00f3n que nos ofrece\u201d<\/em>. Por eso, Francisco propone para estos d\u00edas de Semana Santa y Pascua, y siempre: <em>\u201cAbr\u00e1mosle todo el coraz\u00f3n en la oraci\u00f3n [\u2026]: con el Crucifijo y con el Evangelio. No lo olvid\u00e9is: Crucifijo y Evangelio\u201d<\/em>. As\u00ed comprenderemos que Dios no nos abandona, que no estamos solos, sino que somos amados, porque el Se\u00f1or no se olvida de nosotros jam\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde ah\u00ed comprendemos, como ha dicho el Papa en una entrevista con Austen Ivereigh (publicada en ABC el mismo d\u00eda que la audiencia general, 8 de abril), que ahora es tiempo de trabajar en lo que podamos por los dem\u00e1s. No es tiempo de bajar los brazos, sino de servir con creatividad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora \u2013segu\u00eda apuntando\u2013 es tiempo de crecer en la experiencia y en la reflexi\u00f3n que nos podr\u00e1n llevar luego a mejorar en la atenci\u00f3n a los m\u00e1s vulnerables, a fomentar una econom\u00eda que replantee las prioridades, a una conversi\u00f3n ecol\u00f3gica que revise los modos de vivir, a rechazar la cultura utilitarista del descarte, a redescubrir que el verdadero progreso solo se logra desde la memoria, la conversi\u00f3n y la contemplaci\u00f3n, contando con los sue\u00f1os de los ancianos y las profec\u00edas \u2013los testimonios y los compromisos\u2013 de los j\u00f3venes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Poco despu\u00e9s, durante la Vigilia Pascual \u2013celebraci\u00f3n de la noche en que Cristo resucit\u00f3\u2013 Francisco dec\u00eda que es una noche en que hemos conquistado <em>\u201cel derecho a la esperanza\u201d<\/em>. No a una esperanza meramente humana en que \u201ctodo ir\u00e1 bien\u201d: <em>\u201cNo es un mero optimismo, no es una palmadita en la espalda o unas palabras de \u00e1nimo de circunstancia\u201d<\/em>; sino <em>\u201cuna esperanza nueva, viva, que viene de Dios\u201d<\/em>, capaz de <em>hacer salir de la tumba la vida.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Eso nos permite esperar, conclu\u00eda, que terminen la muerte y las guerras: <em>\u201cQue se acabe la producci\u00f3n y el comercio de armas, porque necesitamos pan y no fusiles. Que cesen los abortos, que matan la vida inocente. Que se abra el coraz\u00f3n del que tiene, para llenar las manos vac\u00edas del que carece de lo necesario\u201d. <\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es mi\u00e9rcoles santo, \u00faltima hora de la tarde. 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