{"id":58993,"date":"2026-03-08T03:17:00","date_gmt":"2026-03-08T02:17:00","guid":{"rendered":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/?p=58993"},"modified":"2026-05-04T12:56:03","modified_gmt":"2026-05-04T10:56:03","slug":"discurso-del-metodo-rene-descartes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/discurso-del-metodo-rene-descartes\/","title":{"rendered":"\u201cEl Discurso del M\u00e9todo\u201d y las \u201cMeditationes de Prima Philosophia\u201d de Ren\u00e9 Descartes\u00a0\u00a0"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\">Una versi\u00f3n m\u00e1s resumida de este art\u00edculo <a href=\"https:\/\/www.omnesmag.com\/recursos\/el-discurso-del-metodo-de-rene-descartes\/\">puede verse aqu\u00ed<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ren\u00e9 Descartes, formado en matem\u00e1tica, literatura y filosof\u00eda cl\u00e1sicas en los jesuitas de La Fl\u00e8che, licenciado en leyes en Poitiers en 1616, descubre, acuartelado en Baviera en el invierno de 1619, su m\u00e9todo y su vocaci\u00f3n de fil\u00f3sofo y matem\u00e1tico. Se instala en los Pa\u00edses Bajos desde 1622 y publica en 1637 su Discours de la M\u00e9thode, que, junto con su ap\u00e9ndice La G\u00e9om\u00e9trie, fueron fundadores de la filosof\u00eda racionalista y de la geometr\u00eda anal\u00edtica. Muere en Estocolmo en 1650, tras cuatro meses como<br>preceptor consejero de la reina Cristina de Suecia.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>1<\/strong>. <strong>Exposici\u00f3n&nbsp;<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li><\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estos dos op\u00fasculos del fil\u00f3sofo franc\u00e9s deben ser considerados conjuntamente pues, el <em>Discurso<\/em> es m\u00e1s bien autobiogr\u00e1fico \u2013interesante para comprender la g\u00e9nesis de su pensamiento- , hall\u00e1ndose \u00e9ste m\u00e1s bien contenido, o contenido con mayor detalle en las <em>Meditationes, <\/em>de las que tomaremos las citas del segundo apartado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;Cuenta Ren\u00e9 Descartes en su Discurso que, a los veintitr\u00e9s a\u00f1os, concibi\u00f3 el m\u00e9todo que dio lugar despu\u00e9s a su filosof\u00eda. Cansado de tener que tomar por indudables un sinf\u00edn de d\u00e9biles certezas, propuestas a su esp\u00edritu como indiscutibles verdades durante su vida de estudiante, decidi\u00f3 que el m\u00e9todo que habr\u00eda de seguir para llegar a alcanzar verdad tendr\u00eda que ser un m\u00e9todo del todo nuevo en filosof\u00eda que tomara lo mejor del m\u00e9todo filos\u00f3fico, del l\u00f3gico y del matem\u00e1tico. Se trataba de atenerse a los siguientes preceptos:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;\u201cFue el primero, no admitir como verdadera cosa alguna, como no supiese con evidencia que lo es; es decir, evitar comprender en mis juicios nada m\u00e1s que lo que se presentase tan clara y distintamente a mi esp\u00edritu, que no hubiese ninguna ocasi\u00f3n de ponerlo en duda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El segundo, dividir cada una de las dificultades que examinare, en cuantas partes fuere posible y en cuantas requiriese su mejor soluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El tercero, conducir ordenadamente mis pensamientos, empezando por los objetos m\u00e1s simples y m\u00e1s f\u00e1ciles de conocer.&nbsp; para ir ascendiendo poco a poco, gradualmente hasta el conocimiento de los m\u00e1s compuestos, e incluso suponiendo un orden entre los que no se preceden naturalmente.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y el \u00faltimo, hacer en todos unos recuentos&nbsp;tan integrales y unas revisiones tan generales, que llegase a estar seguro de no omitir nada\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cualquier persona m\u00ednimamente familiarizada con las matem\u00e1ticas reconoce que es \u00e9ste el m\u00e9todo de una demostraci\u00f3n en esta disciplina. Las demostraciones matem\u00e1ticas dividen la dificultad en peque\u00f1os \u201cpasos\u201d, cuya verdad es aprehendida por separado y de un solo golpe de vista, como muy evidente, de modo que esos sencillos pasos, concluyen como en s\u00edntesis, todos juntos una verdad. As\u00ed llegamos a tener certeza de una verdad que no hab\u00eda sido inicialmente admitida por no ser por s\u00ed misma evidente, sino que era posible dudar de ella. De hecho, el propio Ren\u00e9 Descartes dice a rengl\u00f3n seguido: \u201cEsas largas series de trabadas razones, muy plausibles y f\u00e1ciles, que los ge\u00f3metras acostumbran a emplear para llegar a sus m\u00e1s dif\u00edciles demostraciones, hab\u00edanme dado ocasi\u00f3n de imaginar que todas las cosas de que el hombre puede adquirir conocimiento, se siguen unas a otras de igual manera.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con todo, aunque se sinti\u00f3 capaz de utilizar este m\u00e9todo en la actividad matem\u00e1tica y en otras ciencias y campos de la vida, no se sinti\u00f3 inicialmente con madurez suficiente para emplearlo en filosof\u00eda como fundamento de una metaf\u00edsica propia, de modo que quedase por ella fundamentado su conocimiento en todos los campos. Pero al cabo de varios a\u00f1os en que adquiri\u00f3 m\u00e1s experiencia de la vida, y despu\u00e9s de entrenarse en el uso de este m\u00e9todo con otros campos del saber, se sinti\u00f3 con madurez suficiente para aplicarlo, de modo implacable, a la metaf\u00edsica, en una meditaci\u00f3n que recoge en el <em>Discurso del M\u00e9todo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Comienza por aplicar el primero de sus preceptos&nbsp; al primero de nuestros conocimientos, el que nos llega por los sentidos. Pero los sentidos nos enga\u00f1an a veces, por ejemplo cuando o\u00edmos voces o vemos im\u00e1genes en sue\u00f1os que creemos reales, resultando, al despertar,&nbsp; que no lo eran. Por tanto, metodol\u00f3gicamente los habr\u00e1 de tener por siempre falaces \u2013es decir que no contar\u00e1 con ellos-&nbsp; puesto que cabe dudar de quien alguna vez ha enga\u00f1ado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero entonces llega a una situaci\u00f3n muy grave, pues, como atribuido a santo Tom\u00e1s, \u201cnihil est in intellectu quod prius non fuerit in sensu\u201d, es decir que todo conocimiento empieza por los sentidos (en efecto, incluso las nociones m\u00e1s abstractas que podamos concebir, como puede ser la de Dios, tienen su base en realidades captadas inicialmente por los sentidos como la de mi propio padre, o la de un alfarero modelando la obra de sus manos). Y digo grave, porque habiendo decidido no tener por cierto, metodol\u00f3gicamente, el dato de los sentidos, debe concluir que tampoco puede tener por cierto dato alguno suministrado por su conocimiento, puesto que se basa en los sentidos. No puede dar fiabilidad pues a ninguna de las ideas que ha concebido, no puede suponer que correspondan a realidad alguna, no s\u00f3lo a las ideas que concibe como quimeras \u2013cuando piensa, por ejemplo, en un unicornio- sino tampoco a las que concibe como realmente existentes, como la idea que pueda tener de una cabra (ejemplo que \u00e9l mismo&nbsp;pone). La gravedad de la situaci\u00f3n est\u00e1 en que ha perdido la realidad misma y el acceso que a ella ten\u00eda a trav\u00e9s de su conocimiento.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero entonces, en medio de aquella noche oscura en que su propio m\u00e9todo le ha sumido, una primera luz se enciende, un ser escapado a la radicalidad del primer precepto de su m\u00e9todo. Se trata de un ser inmune a la duda, del que no puede dudar por m\u00e1s que se lo proponga puesto que emerge de la misma duda: \u00a1\u00c9l mismo! En efecto si duda, la misma duda da noticia inequ\u00edvoca de alguien que est\u00e1 dudando. Y enuncia este gozoso descubrimiento en aquel famoso&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u201cPienso, luego existo\u201d&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esto ha hallado Descartes la primera verdad, la verdad conocida de modo claro y distinto, en la cual poder fundamentar cualesquiera otras verdades, primera verdad de la \u201cscience universelle\u201d en que debe consistir su propio pensamiento, como deducido de una verdad en s\u00ed misma evidente \u2013 \u201cdadme&nbsp; un punto de apoyo\u201d cita \u00e9l- como toda verdad geom\u00e9trica se deduce de unas pocas verdades en s\u00ed mismas evidentes, llamadas postulados (as\u00ed estaba dispuesta la geometr\u00eda en los elementos de Euclides, y as\u00ed la hab\u00eda aprendido Descartes).&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y, primero de todo, se dispone a fundamentar en esta primera verdad la proposici\u00f3n \u201cDios existe\u201d, lo que hace de modo familiar para quien conoce las v\u00edas de Santo Tom\u00e1s, modo familiar tambi\u00e9n para \u00e9l, pues hab\u00eda sido instruido en la filosof\u00eda cl\u00e1sica que ense\u00f1aban los padres jesuitas en el colegio de La Fleche, en el oeste de Francia: yo no puedo ser la causa de m\u00ed mismo, pues si yo mismo me hubiera creado no lo hubiera hecho con estas indeseables imperfecciones que se dan en m\u00ed, comenzando por la misma imperfecci\u00f3n que supone dudar, es decir, no conocer con certeza. Luego tiene que haber al menos otro ser, aparte de m\u00ed, que haya sido mi causa. (Observamos, pues, que mantiene intacto el principio de causalidad, sin siquiera hacerlo expl\u00edcito, como veremos que mantiene intactos tambi\u00e9n otros primeros principios en los que ha sido instruido). O bien ese ser es causa de s\u00ed mismo, o bien ha sido causado por otro ser. Se remonta as\u00ed en una cadena causal que tiene que acabar necesariamente en un primer ser, causa de s\u00ed mismo, puesto que si esa primera causa se retira, todas las causas intermedias quedan cesadas en su causaci\u00f3n. Es este Ser, causa de s\u00ed mismo, al que llamamos Dios. Ha llegado pues a Dios como \u201ccausa sui\u201d, algo que puede parecer m\u00e1s o menos lo mismo que la causa incausada de Santo Tom\u00e1s, pero que en modo alguno es lo mismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ofrece otra prueba de la existencia de Dios, a partir de la idea misma que tiene de \u00c9l, como ser infinito, e infinito en todos sus atributos: infinitamente sabio, bueno, poderoso. La idea de cada uno de ellos est\u00e1 en m\u00ed, ciertamente, pero no puede ser que haya sido causada por m\u00ed, puesto que yo soy mucho m\u00e1s imperfecto que todo eso, y no puede lo imperfecto ser causa de lo perfecto (otro primer principio que no ha quedado pues en suspenso en el pensamiento de Ren\u00e9). Esas ideas deben proceder pues de un ser que s\u00ed tenga esas perfecciones, y las tenga en grado infinito. Y no puede ser que haya un ser que haya puesto en m\u00ed la idea de perfecta sabidur\u00eda, otro que haya puesto la idea de infinita bondad, etc\u00e9tera, sino que uno es el sabio, el bueno, y el poderoso, as\u00ed que concluye que hay un solo Dios, con todas perfecciones cuantas se puedan concebir. En particular, la unidad o simplicidad \u2013el hecho de no tener partes- es una perfecci\u00f3n, luego necesariamente&nbsp; Dios ha de ser simple. Es as\u00ed como recupera, uno a uno, los atributos de Dios de que trata la m\u00e1s cl\u00e1sica teodicea, atribuidos todos ellos en grado infinito.&nbsp;(Y Ren\u00e9 Descartes aporta una tercera demostraci\u00f3n de la existencia de Dios que no recordamos aqu\u00ed porque el lector ya la conoce, aquella debida a san Anselmo, donde llega a la existencia de Dios desde su pura esencia: el Ser. No es de extra\u00f1ar que tal prueba sea tan admirada por los fil\u00f3sofos de la Edad Moderna).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Llegados a este punto, se ve ya en buena posici\u00f3n para seguir filosofando, puesto que, siendo Dios infinitamente bueno e infinitamente poderoso, no es concebible que me haya creado con este entendimiento que tengo tan s\u00f3lo para enga\u00f1arme. En consecuencia, debo tener por verdadero todo aquello que el entendimiento me presente como cierto, de modo claro y distinto, pero no debo usar mal de la libertad que Dios me ha dado para su uso, es decir, teniendo por cierto aquello que no se le presenta con certeza sino como susceptible de duda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hasta ahora dos son las ideas claras y distintas que su entendimiento le ha presentado, y por tanto ya con raz\u00f3n suficiente para fiarse de ellas: la idea del \u201cyo\u201d, como sustancia pensante, como \u201cres cogitans\u201d , pues&nbsp; ha llegado a la \u201ccosa que piensa\u201d en modo que no admite duda; y la idea de \u201cDios\u201d como \u201ccausa sui\u201d, pues ha llegado a ella desde el \u201cyo\u201d con un razonamiento sin resquicios, como cuando en matem\u00e1ticas se demuestra que la suma de \u00e1ngulos de un tri\u00e1ngulo son dos rectos (as\u00ed lo dice en su <em>Discurso<\/em>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay por fin una tercera idea que su entendimiento le muestra de modo claro y distinto, y de la que, por tanto, va a fiarse: las realidades corp\u00f3reas que le rodean, es decir \u201cel mundo\u201d. Pero el mundo s\u00f3lo en cuanto se le presenta con idea clara y distinta, como algo que su entendimiento puede estudiar con exactitud, sin mezcla de duda, con el instrumento de las matem\u00e1ticas. Se trata, pues, de los cuerpos concebidos como \u201cres extensa\u201d, como sustancias que tienen extensi\u00f3n. Todas las otras cualidades que en ellos percibimos -sonido, colores, olores, sabor-se deben reducir pues a extensi\u00f3n , es decir, son cualidades secundarias, siendo la extensi\u00f3n la cualidad primaria (el tema cl\u00e1sico de las&nbsp; cualidades primarias y secundarias, que ha resultado no andar muy descaminado pues ahora sabemos que no s\u00f3lo el sonido es movimiento \u2013es decir variaci\u00f3n temporal de la extensi\u00f3n- pues consiste en el movimiento de mol\u00e9culas de aire, sino que tambi\u00e9n la luz es movimiento del campo electromagn\u00e9tico, correspondiendo los diversos colores a determinadas franjas de frecuencia de su vibraci\u00f3n. En todo caso, se trata de cualidades que pueden ser estudiadas con el instrumento matem\u00e1tico \u2013n\u00facleo de la intuici\u00f3n cartesiana-, pero lo que no admitir\u00eda la filosof\u00eda tradicional es que se reduzcan a cualidades \u2013ni a varias ni a una s\u00f3la-&nbsp; las sustancias corp\u00f3reas).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su propio cuerpo aparece en este marco de la realidad corp\u00f3rea, pero s\u00f3lo como \u201cres extensa\u201d, como sustancia que tiene extensi\u00f3n. La conmitancia y coordinaci\u00f3n pues de cuerpo y alma, \u201cres extensa\u201d y \u201cres cogitans\u201d en un \u00fanico ser que soy yo, es pues problem\u00e1tica y no va a ser tema f\u00e1cil en la filosof\u00eda cartesiana. De hecho no parece que d\u00e9 a esto una respuesta satisfactoria, y queda m\u00e1s bien como tema abierto del que se ocupar\u00e1n sus seguidores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Acabamos pues, o al menos \u00e9l as\u00ed lo entiende Descartes, en confianza: Desde la misma duda, hemos recuperado como realidades indudables, los tres temas perennes de la filosof\u00eda: Dios, el mundo y yo, las tres ideas claras y distintas de la filosof\u00eda de Ren\u00e9 Descartes.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>2<\/strong>. <strong>Textos&nbsp;<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<ol start=\"2\" class=\"wp-block-list\">\n<li><\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">MEDITACI\u00d3N PRIMERA: DE LAS COSAS QUE ES POSIBLE PONER EN DUDA.<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo lo que hasta ahora he admitido como absolutamente cierto lo he percibido de los sentidos o por los sentidos; he descubierto, sin embargo, que \u00e9stos enga\u00f1an de vez en cuando y es prudente no confiar nunca en aquellos que nos han enga\u00f1ado aunque s\u00f3lo haya sido por una sola vez\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Finalmente me veo obligado a reconocer que de todas aquellas cosas que juzgaba anta\u00f1o verdaderas no existe ninguna&nbsp; sobre la que no se pueda dudar, no por inconsideraci\u00f3n o ligereza, sino por razones fuertes y bien meditadas. Por tanto, no menos he de abstenerme de dar fe a estos pensamientos que a los que son abiertamente falsos, si quiero encontrar algo cierto\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En consecuencia, no actuar\u00e9 mal, seg\u00fan conf\u00edo, si cambiando todos mis prop\u00f3sitos me enga\u00f1o a m\u00ed mismo y las considero alg\u00fan tiempo absolutamente falsas e imaginarias\u2026<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">MEDITACI\u00d3N SEGUNDA: DE LA NATURALEZA DEL ESP\u00cdRITU HUMANO; Y QUE ES M\u00c1S F\u00c1CIL CONOCER QUE EL CUERPO<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Arqu\u00edmedes no ped\u00eda m\u00e1s que un punto que fuese firme e inm\u00f3vil, para mover toda la tierra de su sitio; por lo tanto, he de esperar grandes resultados si encuentro algo que sea cierto e inconcuso\u2026&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Supongo, por tanto, que todo lo que veo es falso; y que nunca ha existido nada de lo que la enga\u00f1osa memoria me representa; no tengo ning\u00fan sentido absolutamente: el cuerpo, la figura, la extensi\u00f3n, el movimiento y el lugar son quimeras\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay un no s\u00e9 qui\u00e9n enga\u00f1ador sumamente poderoso, sumamente listo, que me hace errar siempre a prop\u00f3sito. Sin duda alguna, pues, existo yo tambi\u00e9n, si me enga\u00f1a a m\u00ed; y por m\u00e1s que me enga\u00f1e, no podr\u00e1 nunca conseguir que yo no exista mientras yo siga pensando que soy algo. De manera que, una vez sopesados escrupulosamente todos los argumentos, se ha de concluir que siempre que digo \u00abYo soy, yo existo\u00bb o lo concibo en mi mente, necesariamente ha de ser verdad\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No admito ahora nada que no sea necesariamente cierto; soy por lo tanto, en definitiva, una cosa que piensa, esto es, una mente, un alma, un intelecto, o una raz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">MEDITACI\u00d3N TERCERA: DE DIOS, QUE EXISTE<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Debo examinar, tan pronto como se me presente ocasi\u00f3n, la cuesti\u00f3n de si Dios existe, y, en el caso de que exista, si puede ser enga\u00f1oso, puesto que, si se dejan de lado estas cuestiones, par\u00e9ceme que no puedo cerciorarme de ninguna otra cosa&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;El principal error y el m\u00e1s com\u00fan que se puede encontrar en ellos, consiste en juzgar las ideas que existen en m\u00ed iguales o parecidas a las cosas que existen fuera de m\u00ed; puesto que si considerase tan s\u00f3lo las ideas como maneras de mi pensamiento y no las refiriese a otras cosas, no podr\u00edan apenas ofrecer ocasi\u00f3n para errar\u2026&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">He de examinar ahora, en relaci\u00f3n a las ideas que considero tomadas de las cosas que existen fuera de m\u00ed, qu\u00e9 causa me mueve a juzgarlas parecidas a esas cosas\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De este modo, tiene m\u00e1s realidad objetiva la idea por la que concibo a Dios como un ser eterno, infinito, omnisciente, omnipotente, creador de todas las cosas que existen, excepto de s\u00ed mismo, que aquellas por las que se presentan las substancias finitas&#8230;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;Es manifiesto, por tanto, que debe de haber al menos igual realidad en una causa total y eficiente que en el efecto de dicha causa. Porque \u00bfde d\u00f3nde podr\u00eda tomar su realidad el efecto a no ser de la causa? \u00bfY de qu\u00e9 modo la causa puede otorgarla al efecto, a no ser que la posea? De lo que se deduce que la nada no puede crear algo, ni lo que es menos perfecto a lo que es m\u00e1s perfecto, es decir, lo que contiene en s\u00ed m\u00e1s realidad&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Porque si suponemos que existe algo en la idea que no se encuentra en la causa, entonces esto lo posee de la nada; ahora bien, por muy imperfecto que sea ese modo de ser por el que una cosa se encuentra de un modo objetivo en nuestro entendimiento mediante la idea, no por eso, sin embargo, no es absolutamente nada, y no puede, por lo tanto, existir de la nada\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y aunque una idea pueda proceder de otra, no se da, sin embargo, una sucesi\u00f3n hasta el infinito, sino que se debe llegar a alguna primera idea, cuya causa sea equivalente a un original, en el cual est\u00e9 contenida formal-mente toda la realidad que s\u00f3lo existe en la idea de un modo objetivo\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si la realidad objetiva de alguna de mis ideas es tal que est\u00e9 yo seguro de que ella no existe en m\u00ed ni formal ni eminentemente, y de que por lo tanto no puedo ser yo mismo la causa de tal idea, se sigue necesariamente que no soy yo el \u00fanico ser existente, sino que existe tambi\u00e9n alguna otra cosa que es la causa de esa idea\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Queda la idea de Dios, en la que se ha de considerar si es algo que no haya podido proceder de m\u00ed mismo. Bajo la denominaci\u00f3n de Dios comprendo una substancia infinita, independiente, que sabe y puede en el m\u00e1s alto grado, y por la cual he sido creado yo mismo con todo lo dem\u00e1s que existe, si es que existe algo m\u00e1s. Todo lo cual es de tal g\u00e9nero que cuanto m\u00e1s diligentemente lo considero, tanto menos parece haber podido salir s\u00f3lo de m\u00ed. De lo que hay que concluir que Dios necesariamente existe\u2026&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">MEDITACI\u00d3N CUARTA: SOBRE LO VERDADERO Y LO FALSO&nbsp;<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;Primeramente, reconozco que no puede suceder que \u00c9l me enga\u00f1e alguna vez. Y aunque poder enga\u00f1ar parezca ser una prueba de poder o de inteligencia, sin duda alguna querer enga\u00f1ar testimonia malicia o necedad, y por lo tanto no se encuentra en Dios\u2026&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A continuaci\u00f3n experimento que hay en m\u00ed una cierta facultad de juzgar, que he recibido ciertamente de Dios, como todas las dem\u00e1s cosas que hay en m\u00ed; y puesto que Aqu\u00e9l no quiere que yo me equivoque, no me ha dado evidentemente una facultad tal que me pueda equivocar jam\u00e1s mientras haga uso de ella con rectitud\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfDe d\u00f3nde nacen, pues, mis errores? Del hecho solamente de que, siendo mas amplia la voluntad que el intelecto, no la retengo dentro de ciertos l\u00edmites, sino que la aplico aun a lo que no concibo, y, siendo indiferente a ello, se desv\u00eda f\u00e1cilmente de lo verdadero y lo bueno; de esta manera me equivoco y peco\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y ahora no s\u00e9 solamente que existo en tanto que soy una cosa que piensa, sino que tambi\u00e9n se me presenta una cierta idea de la naturaleza corp\u00f3rea, y me sucede que dudo si la naturaleza pensante que existe en m\u00ed, o, mejor dicho, la que soy yo mismo, es diferente de esa naturaleza corp\u00f3rea, o si son ambas lo mismo\u2026&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No hay ninguna imperfecci\u00f3n en Dios porque me haya concedido la libertad de asentir o de no asentir a ciertas cosas, de las que no puso una percepci\u00f3n clara y definida en nuestro intelecto; por el contrario, tengo la imperfecci\u00f3n en m\u00ed sin duda alguna, puesto que no utilizo con rectitud esta libertad, y emito juicios sobre lo que no concibo con claridad&#8230;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">MEDITACI\u00d3N QUINTA: SOBRE LA ESENCIA DE LAS COSAS MATERIALES. Y NUEVAMENTE SOBRE DIOS Y QUE EXISTE&nbsp;<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;Pues no habi\u00e9ndome concedido ninguna facultad para conocerlo, sino, muy al contrario, una gran propensi\u00f3n a creer que las ideas son emitidas de las cosas corp\u00f3reas, no veo de qu\u00e9 manera podr\u00eda entenderse que no es falaz, si procediesen de otra parte que de las cosas corp\u00f3reas; por lo tanto, las cosas corp\u00f3reas existen. Con todo, no existen todas del modo en que yo las concibo por los sentidos, porque la aprehensi\u00f3n de los sentidos es muy obscura y confusa respecto a muchas cosas; pero al menos existe en ellas todo lo que percibo clara y definidamente, es decir, todo lo que est\u00e1 comprendido de un modo general en el objeto de la pura matem\u00e1tica&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;La existencia no menos puede separarse de la esencia de Dios que de la esencia del tri\u00e1ngulo la magnitud de los tres \u00e1ngulos iguales a dos rectos, o de la idea de monte la idea de valle, de modo que no menos repugna pensar en Dios (es decir, un ente sumamente perfecto), a quien falte la existencia (es decir, al que falte una perfecci\u00f3n), que pensar un monte a quien falte un valle&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es necesario, sin embargo, que siempre que me plazca pensar en un ente primero y sumo, y extraer esa idea como del tesoro de mi mente, le atribuya todas las perfecciones, aunque no las enumere una por una, ni atienda a cada una en particular; esta necesidad es suficiente para que concluya con rectitud que existe un ente sumo y primero, una vez que me he dado cuenta de que la existencia es una perfecci\u00f3n\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 hay m\u00e1s manifiesto que el hecho de que existe un ente sumo o Dios cuya esencia es la \u00fanica a la que pertenece la existencia?&#8230;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero una vez que he percibido que Dios existe, habi\u00e9ndome al mismo tiempo dado cuenta de que todo depende de \u00c9l, y de que \u00c9l no es enga\u00f1ador, y habiendo deducido de ello que todo lo que percibo clara y definidamente es cierto, resulta que, aunque ya no siga yo atendiendo a las razones por las que he juzgado que esto es verdad, s\u00f3lo con que recuerde haberlo percibido clara y definidamente, no se puede aducir ning\u00fan argumento en contra que me induzca a dudar, sino que tengo una ciencia verdadera y cierta sobre ello&#8230;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">MEDITACI\u00d3N SEXTA: SOBRE LA EXISTENCIA DE LAS COSAS MATERIALES Y SOBRE LA DISTINCI\u00d3N REAL DEL ALMA Y DEL CUERPO<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque quiz\u00e1s (o mejor dicho, ciertamente, seg\u00fan dir\u00e9 m\u00e1s adelante) tengo un cuerpo que me est\u00e1 unido estrechamente, puesto que de una parte poseo una clara y distinta idea de m\u00ed mismo, en tanto que soy s\u00f3lo una cosa que piensa, e inextensa, y de otra parte una idea precisa de cuerpo, en tanto que es tan s\u00f3lo una cosa extensa y que no piensa, es manifiesto que yo soy distinto en realidad de mi cuerpo, y que puedo existir sin \u00e9l&#8230;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>3. Cr\u00edtica<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque el pensamiento de&nbsp; Ren\u00e9 Descartes es presentado como un \u201cnuevo modo de filosofar\u201d, y de hecho lo es, presentar\u00e9 mi cr\u00edtica desde un modo antiguo de filosofar, digamos desde la filosof\u00eda griega o medieval, pues intenta ser cr\u00edtica desde el sentido com\u00fan, y es el sentido com\u00fan lo que recoge o sistematiza la filosof\u00eda aristot\u00e9lico-tomista.&nbsp; Me resulta imposible tratar de los presupuestos metaf\u00edsicos del pensamiento cartesiano \u2013sin duda inconscientes en el propio Descartes, precisamente por haber hecho tabula rasa de la metaf\u00edsica cl\u00e1sica-, sin hablar de t\u00e9rminos como esencia y existencia.&nbsp; De hecho, sin estos t\u00e9rminos es imposible la cr\u00edtica a la metaf\u00edsica expl\u00edcita o impl\u00edcita en cualquier sistema filos\u00f3fico, incluso aquellos que niegan la metaf\u00edsica (no la niega Descartes, pero s\u00ed lo har\u00e1n sus herederos intelectuales). Y son necesarias tambi\u00e9n estas nociones para poder entender la derivaci\u00f3n impl\u00edcita en la idea cartesiana, que luego implementar\u00e1 la historia de la filosof\u00eda porque la impele la metaf\u00edsica misma que Descartes ignora en su propio planteamiento. Mucho hay de cierto en la afirmaci\u00f3n de Hegel de que la historia termina implementando siempre las derivaciones l\u00f3gicas que estaban impl\u00edcitas en la idea.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El gesto filos\u00f3fico, cuya metaf\u00edsica impl\u00edcita vamos a analizar, es el de derivar&nbsp; del pensamiento la realidad, en vez de la derivaci\u00f3n contraria, natural en el sentido&nbsp; com\u00fan y en la filosof\u00eda, pues \u00e9sta es la gran novedad de la filosof\u00eda cartesiana, o al menos a eso llegar\u00e1 la herencia de su filosof\u00eda. Recordemos que antes de iniciar ese proceso recuperador de la realidad, en el que primero aparece el Yo, luego Dios, luego el Mundo, el fil\u00f3sofo ha quedado sumido en un mundo de pensamientos, de ideas que su entendimiento le presenta, algunas como teniendo correlato real, otras como no teni\u00e9ndolo, pero de las que ninguna f\u00eda, puesto que ha decidido no fiarse de su propio conocimiento. La situaci\u00f3n es m\u00e1s grave de lo que \u00e9l pretend\u00eda inicialmente, y m\u00e1s grave a\u00fan porque es la situaci\u00f3n en que dejar\u00e1 a la filosof\u00eda posterior, la cual tomar\u00e1 este punto de partida, pero no los puentes que Descartes tiende despu\u00e9s a la realidad pues reconocer\u00e1 que son espurios. Y es que parece que obedecen m\u00e1s al prejuicio de un creyente que debe recuperar a toda costa el mundo en que cree que a una raz\u00f3n de coherencia intelectual con su punto de partida. Aunque obviamente esto no lo advert\u00eda el propio Descartes, s\u00ed lo advertir\u00e1n sus seguidores, algunos de los cuales no tendr\u00e1n ya esos prejuicios que salvan a Descartes de la p\u00e9rdida del sentido com\u00fan, y llevar\u00e1n su filosof\u00eda a sus \u00faltimas consecuencias aun a costa de romper con nuestro sentir ordinario.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfCu\u00e1l es la metaf\u00edsica impl\u00edcita en el gesto filos\u00f3fico de quien parte de un mundo de ideas, meramente pensadas y no procedentes de ninguna observaci\u00f3n, y pretende llegar a deducir, como en una demostraci\u00f3n matem\u00e1tica, la realidad que corresponda a estas ideas? El presupuesto es que los seres a los que entonces llegue existen necesariamente, puesto que sin observarlos puede, desde su pura idea, demostrar su existencia. Ahora bien, s\u00f3lo Dios existe necesariamente, s\u00f3lo \u00c9l es el ser necesario, y por tanto Descartes est\u00e1 tomando de alg\u00fan modo a cada uno de los seres, seguro que sin darse cuenta, por el mismo Dios. En una palabra: la derivaci\u00f3n impl\u00edcita en este planteamiento filos\u00f3fico \u2013hablo s\u00f3lo del planteamiento- es el pante\u00edsmo. \u00c9l no llegar\u00e1 al pante\u00edsmo, algo imposible en un hombre piadoso que peregrin\u00f3 a Chartres para agradecer a Nuestra Se\u00f1ora la concepci\u00f3n de su m\u00e9todo, pero la filosof\u00eda que en \u00e9l inicia su andadura terminar\u00e1 en el pante\u00edsmo de Hegel. O, mucho m\u00e1s interesante, terminar\u00e1 en el pante\u00edsmo inmediatamente posterior a Descartes, el de Baruch Spinoza, porque este gran metaf\u00edsico tiene el inter\u00e9s de que muestra que la derivaci\u00f3n de los planteamientos racionalistas, que \u00e9l sintetiza en una serie de definiciones y axiomas de su filosof\u00eda, es el pante\u00edsmo, llegando en pocas p\u00e1ginas a lo que la humanidad tardar\u00e1 casi dos siglos en llegar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Podemos decir esto mismo en t\u00e9rminos m\u00e1s metaf\u00edsicos: la ontolog\u00eda impl\u00edcita en el planteamiento de Descartes es una ontolog\u00eda esencialista, cuya derivaci\u00f3n natural es el idealismo. En efecto, si de la idea misma de los seres estoy dispuesto a probar mediante un razonamiento filos\u00f3fico su existencia, estoy suponiendo impl\u00edcitamente que su existencia va incluida en su esencia \u2013lo que antes hemos llamado \u201cser necesario\u201d- , y este esencialismo o disoluci\u00f3n de la existencia en la esencia, del ser en la idea, estaba ya presente en la filosof\u00eda del jesu\u00edta espa\u00f1ol Francisco Su\u00e1rez, filosof\u00eda en la cual Descartes se hab\u00eda formado, pues era la que se ense\u00f1aba en La Fl\u00e8che y de hecho en todo el mundo cat\u00f3lico de la \u00e9poca y hasta en el mundo protestante. En efecto, en sus Disputationes Metaphisicae, Francisco Su\u00e1rez afirma que no hay distinci\u00f3n real entre esencia y existencia, sino que se trata s\u00f3lo de una distinci\u00f3n de raz\u00f3n, es decir, algo que ponemos nosotros, pero sin correspondencia real (Francisco Su\u00e1rez lleva la filosof\u00eda por ese derrotero con la buena intenci\u00f3n de no hacer caso omiso de la escol\u00e1stica de los dos siglos anteriores, tal como declara en su obra. \u00c9sta, ciertamente, va en esa direcci\u00f3n desde que el inmediatamente posterior Juan Duns Scotto pone una forma propia en cada ser, la forma haecceitas, o forma de \u201c esta cosa\u201d, por lo que puede decirse que cada ser tiene una esencia particular de \u00e9l. Si esencias, pues, se cuentan por existencias, parece cercana la reducci\u00f3n de la existencia a la esencia, del ser a la idea).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es dif\u00edcil calibrar hasta que punto el ambiente esencialista de la \u00e9poca pudo influir en la actitud filos\u00f3fica de Descartes, pero lo que es cierto es que el esencialismo es la base metaf\u00edsica que puede sustentar tal actitud filos\u00f3fica, y ello explica que la derivaci\u00f3n filos\u00f3fica del pensamiento cartesiano sea el idealismo alem\u00e1n, donde todo el ser ser se ha reducido ya a idea, en lo que es m\u00e1s bien un panlogismo: Dios, para Hegel, es Idea. Idea en s\u00ed, Idea para s\u00ed, Idea fuera de s\u00ed, pero explicar esto, ser\u00eda explicar el pensamiento hegeliano, lo que s\u00f3lo haremos m\u00e1s adelante.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Puede objetarse que quiz\u00e1 que no he sido respetuoso con Descartes al no dar cr\u00e9dito a su \u201cyo\u201d como realidad encontrada aparte de su mundo pensado, pero a esto responder\u00e9 con Leonardo de Polo que Descartes cree que ha encontrado el \u201cyo que piensa\u201d cuando lo que en realidad ha encontrado es algo muy diferente: el \u201cyo pensado\u201d. En efecto, una vez que se ha privado de cr\u00e9dito al conocimiento y ha quedado uno sumido en un mundo de puro pensamiento sin correlato real alguno \u2013segunda meditaci\u00f3n metaf\u00edsica de Descartes- el yo que aparece despu\u00e9s \u2013en la tercera meditaci\u00f3n- no puede ser el yo real, sino un yo fruto de sus razonamientos, un yo pensado. Y como consecuencia, la realidad que fundamentar\u00e1 en la invenci\u00f3n de ese yo, ser\u00e1 tambi\u00e9n realidad pensada. Vernaux lo pone de esta manera: \u00bfSe puede colgar una cadena de un clavo pintado en la pared? Respuesta: s\u00ed, se puede. Se puede colgar una cadena, si est\u00e1 tambi\u00e9n pintada en la pared. Esta es la met\u00e1fora con que explica la verdadera situaci\u00f3n en que se encuentra Descartes, aunque no se d\u00e9 cuenta. Tambi\u00e9n es gr\u00e1fico el ejemplo que pone Inmanuel Kant en su Cr\u00edtica de la Raz\u00f3n Pura: un avaro que intenta hacerse inmensamente rico a\u00f1adiendo ceros a la derecha de su cifra de haberes en su libro de cuentas.&nbsp; Cierto es, s\u00ed, que se hace rico, pero s\u00f3lo en su libro de cuentas, riqueza meramente imaginaria (Kant pone el ejemplo como cr\u00edtica al argumento de existencia de Dios en San Anselmo, pero nos vale, pues el argumento por el que Descartes va del pensamiento a la realidad m\u00e1s bien que al contrario, no es sino una variaci\u00f3n del argumento de San Anselmo, y de hecho la filosof\u00eda que derivar\u00e1 de Descartes son variaciones a este argumento).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En todo caso, sea una u otra la interpretaci\u00f3n v\u00e1lida del famoso pasaje cartesiano, el hecho es que la interpretaci\u00f3n que damos aqu\u00ed \u2013el yo es pensado, el conocimiento va de pensamiento a realidad- es la versi\u00f3n de Descartes que&nbsp; tendr\u00e1 descendencia filos\u00f3fica, y es esto es lo que importa en una historia del pensamiento.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mucho se ha escrito sobre el \u201ccogito\u201d como punto de partida de la filosof\u00eda cr\u00edtica, en oposici\u00f3n al \u201cres sunt\u201d, a la afirmaci\u00f3n de que las cosas son &#8211; pura observaci\u00f3n del ser- como punto de partida de la filosof\u00eda cl\u00e1sica antes de esta revoluci\u00f3n. Para los griegos y para la filosof\u00eda medieval, el ser no era cuesti\u00f3n, pues si se pone en duda el ser ya no hay nada m\u00e1s que decir en filosof\u00eda, ya que es lo primero que conocemos, y aparece en la expresi\u00f3n de todo conocimiento, como c\u00f3pula significando realidad: \u201cEns est primum cognitum in intellectu, quasi notissimum, de quo dubitare non possumus et in quo omnes conceptiones solvuntur\u201d&nbsp; El ser es lo primero conocido en el intelecto, como evident\u00edsimo, del cual no podemos dudar y en el cual todas las concepciones se resuelven. \u00bfPodemos, partiendo del \u201ccogito\u201d, del punto de partida cartesiano llegar al \u201cres sunt\u201d cl\u00e1sico? Descartes, por supuesto responder\u00eda que s\u00ed, pues eso es exactamente lo que pretende hacer en su filosof\u00eda, pero ya hemos comentado que es espurio el paso clave de su razonamiento.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De hecho son muchos los que entienden que una filosof\u00eda que parte del pensamiento est\u00e1 condenada a quedarse en el pensamiento, es decir que el puente del \u201ccogito\u201d al \u201cres sunt\u201d es&nbsp; imposible en filosof\u00eda, una quimera. Pero al mismo tiempo opinan que, una vez ha sido puesto ese punto de partida en la filosof\u00eda, es ya imposible librarse de \u00e9l, de modo que todo filosofar posterior ha de ser cartesiano en su origen, como comenta Husserl en sus \u201cmeditaciones cartesianas\u201d, pecando, cualquier vuelta a la filosof\u00eda iniciada en el ser, de arca\u00edsmo y de ingenuidad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De hecho es Husserl, a mi entender, quien de modo m\u00e1s vigoroso ha intentado una filosof\u00eda de origen cartesiano que no tenga un final esc\u00e9ptico sino que acaba en el ser, procediendo de modo riguroso. Las \u201cInvestigaciones L\u00f3gicas\u201d donde establece la ciencia que analice las cogitationes (o fen\u00f3menos), complemento directo del cogito cartesiano tienen a\u00fan, en la intencionalidad de los pensamientos, una referencia a lo real. Pero en su obra posterior \u201cIdeas para una Fenomenolog\u00eda Pura y una Filosof\u00eda Fenomenol\u00f3gica\u201d parece que la deriva final es hacia el idealismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Carlos Cardona deja en su \u201cMetaf\u00edsica de la Opci\u00f3n Intelectual\u201d el dilema entre el \u201ccogito\u201d y el \u201cres sunt\u201d como una pura opci\u00f3n, subrayando mucho la irreductibilidad de uno en el otro, pero a\u00f1adiendo que el \u201cres sunt\u201d es la actitud intelectual que resulta natural en el hombre -naturalmente abierto al ser-&nbsp;, teniendo la otra postura inicial un car\u00e1cter forzado, voluntarista, para la que es necesario un \u201cDe iis omnibus dubitabo\u201d, una voluntad de dudar de todas estas cosas, como dice Descartes de lo percibido por los sentidos, ya que nuestro conocimiento no procede naturalmente as\u00ed. De hecho, al final Cardona va m\u00e1s lejos y afirma que en la actualidad, una vez que conocemos por la historia de la filosof\u00eda y por la historia&nbsp; pol\u00edtica el punto de llegada del \u201ccogito\u201d, se trata ya de una opci\u00f3n moral.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A Leonardo Polo no le parece bien esta soluci\u00f3n del problema pues reduce a mera elecci\u00f3n nada menos que el punto de partida de nuestro pensar filos\u00f3fico. De hecho parece que buena parte de la gnoseolog\u00eda de Polo es respuesta a esta cuesti\u00f3n. En el segundo tomo de su <em>Curso de Filosof\u00eda Positiva<\/em>, viene a decir: \u00bfQu\u00e9 conocemos primariamente, la idea (lo que \u00e9l llama el objeto, pues est\u00e1 ob-iactum ante el entendimiento), o el ente, cuya es la idea? Su respuesta parece ser: Conocemos primariamente la idea. Pero no es que a trav\u00e9s de la idea conozcamos el ser, de modo pues mediato, sino que en la idea conocemos el ser, en la idea \u201cse nos da\u201d el ser, el ser \u201cse hace presente\u201d inmediatamente en la idea, es \u201clo que hay\u201d en la idea (versi\u00f3n actual de la cl\u00e1sica comprensi\u00f3n del acto de conocer como coactualidad de formas, forma en el ente que acaba en forma en mi facultad de conocer. En contraposici\u00f3n del sistema kantiano, donde s\u00f3lo hay forma en mi facultad de conocer, lo que Kant llama las \u201cformas a priori\u201d).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con todo, creo que se ha enfatizado demasiado que el punto de partida de Descartes es el Cogito, y se ha hecho poco \u00e9nfasis en el M\u00e9todo, a pesar de que est\u00e9 en el t\u00edtulo mismo y en la parte inicial de su obra principal. Se ignora con esto que la nueva filosof\u00eda es saludada en su tiempo como un m\u00e9todo, como el \u201cnuevo modo de filosofar\u201d, tanto o m\u00e1s que en raz\u00f3n de su contenido. De hecho creo que el verdadero punto de partida de Descartes no es el Cogito, sino su M\u00e9todo, pues el Cogito es ya consecuencia de su m\u00e9todo.&nbsp; Quiero decir con esto que es el \u00fanico modo posible de iniciar la filosof\u00eda si antes se ha aceptado su m\u00e9todo. Para observar esto, recordemos que se trata en realidad de la emulaci\u00f3n en filosof\u00eda del m\u00e9todo matem\u00e1tico. Ahora bien, la matem\u00e1tica, y en particular la geometr\u00eda euclidea que \u00e9l intenta emular, no es sino una cadena pintada en la pared \u2013los teoremas- colgada de un clavo pintado en la pared \u2013los axiomas, los cuales no son afirmados sino postulados (postulare = pedir; se pide que sean cre\u00eddos para proceder a la deducci\u00f3n) Esto es legal en matem\u00e1ticas puesto que la cadena que vamos a hacer pender de ellos ha de ser una cadena pensada, ya que los objetos matem\u00e1ticos s\u00f3lo son idealidades sin existencia real (no existe un solo tri\u00e1ngulo, pues cualquiera que se trace tendr\u00e1 alg\u00fan grosor en sus lados). Pero en modo alguno es legal en filosof\u00eda, donde no nos preguntamos por idealidades, sino por los seres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Consideremos, como piedra de toque, la exigencia de ideas claras y distintas, tan caracter\u00edstica de la filosof\u00eda cartesiana (y de hecho de toda su herencia, la filosof\u00eda moderna) Esta exigencia emula el hecho de que en geometr\u00eda, y en toda ciencia que llegue a constituirse como&nbsp; consecuencia l\u00f3gica de unos postulados -m\u00e1s tarde se formular\u00e1n as\u00ed tambi\u00e9n las teor\u00edas f\u00edsicas- las ideas son, con raz\u00f3n,&nbsp; claras y distintas, pues el mismo cient\u00edfico las he construido con esa verdadera definici\u00f3n del objeto bajo estudio que son los postulados de la teor\u00eda (objeto definido como todo aquello que cumpla esos postulados). Al exigir esto mismo en la filosof\u00eda, se est\u00e1 produciendo un trasvase del m\u00e9todo cient\u00edfico al filos\u00f3fico, cuya consecuencia ser\u00e1 la cancelaci\u00f3n misma de la filosof\u00eda como sabidur\u00eda, puesto que esta exigencia no puede ser satisfecha por pensamiento humano, ni por tanto en esa sistematizaci\u00f3n suya que es la filosof\u00eda: yo no tengo una idea clara y distinta de lo que es la dignidad humana, como puedo tenerla de lo que es, por ejemplo, un paralelogramo. Sin embargo, s\u00e9 que por la dignidad de un hombre no puedo convertirlo en mi esclavo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En definitiva, y si este diagn\u00f3stico es correcto, el punto de partida del Discurso del M\u00e9todo s\u00ed que admitir\u00eda una cr\u00edtica: es un ERROR DE M\u00c9TODO.&nbsp;<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una versi\u00f3n m\u00e1s resumida de este art\u00edculo puede verse aqu\u00ed. Ren\u00e9 Descartes, formado en matem\u00e1tica, literatura y filosof\u00eda cl\u00e1sicas en los jesuitas de La Fl\u00e8che, licenciado en leyes en Poitiers en 1616, descubre, acuartelado en Baviera en el invierno de 1619, su m\u00e9todo y su vocaci\u00f3n de fil\u00f3sofo y matem\u00e1tico. Se instala en los Pa\u00edses [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2425,"featured_media":58996,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[537],"tags":[948,1824],"class_list":["post-58993","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-recursos","tag-filosofia","tag-filosofos","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58993","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2425"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=58993"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58993\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/58996"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=58993"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=58993"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=58993"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}