{"id":58143,"date":"2026-02-17T06:30:00","date_gmt":"2026-02-17T05:30:00","guid":{"rendered":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/?p=58143"},"modified":"2026-02-17T11:21:10","modified_gmt":"2026-02-17T10:21:10","slug":"ousman-umar-patera-paraiso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/ousman-umar-patera-paraiso\/","title":{"rendered":"Ousman Umar, en patera hacia \u00abel para\u00edso\u00bb"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\">Ousman Umar no sali\u00f3 de su aldea pensando que iba a Espa\u00f1a. \u201cYo iba al para\u00edso\u201d, repite. Naci\u00f3 en una peque\u00f1a comunidad rural del norte de Ghana, rodeada de selva, sin acceso a educaci\u00f3n formal y con menos de cien habitantes. All\u00ed la informaci\u00f3n se transmit\u00eda de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n y el mundo se explicaba a trav\u00e9s de relatos. El suyo comenz\u00f3 marcado por la p\u00e9rdida: su madre muri\u00f3 durante el parto y, seg\u00fan las creencias de su tribu, eso lo convert\u00eda en un ni\u00f1o \u201cmaligno\u201d, portador de un esp\u00edritu demasiado poderoso. En muchos casos, ese estigma significaba la muerte. Ousman sobrevivi\u00f3 porque su padre era el cham\u00e1n de la aldea y nadie se atrevi\u00f3 a tocar al hijo del curandero.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde peque\u00f1o tuvo una curiosidad inagotable y gran habilidad para construir cosas con sus manos. Con apenas nueve a\u00f1os, fue enviado a la ciudad para aprender chapister\u00eda y soldadura. Fabricaba coches y camiones sin haber visto nunca uno de verdad. No sab\u00eda entonces que aquel primer desplazamiento ser\u00eda el inicio de un viaje que lo llevar\u00eda a cruzar medio continente africano y el mar en patera.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Hacia \u00abel para\u00edso\u00bb<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el puerto de Ghana descubri\u00f3 barcos, gr\u00faas y mercanc\u00edas llegadas de Occidente. Se pregunt\u00f3 por qu\u00e9 los \u201cblancos\u201d pod\u00edan crear todo aquello y ellos no. Esa pregunta, unida a la falta de informaci\u00f3n y oportunidades, lo empuj\u00f3 a caer en manos de una red de traficantes de personas. Escondido en camiones, cruz\u00f3 fronteras de noche hasta llegar a N\u00edger. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abDespu\u00e9s subimos hasta Gades y all\u00ed nos ofrecieron llevarnos en unos Land Rovers para cruzar el desierto de Sahara. Tras seis horas de viaje nos abandonaron en medio del desierto y nunca m\u00e1s volvieron, entonces tuvimos que cruzar el desierto a pie\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ousman cuenta que eran 46 cuando comenzaron a andar y s\u00f3lo 6 llegaron a Libia con vida, \u00abeso sin contar los cad\u00e1veres que \u00edbamos encontrando por el camino\u00bb. Define aqu\u00e9l viaje de 21 d\u00edas como un verdadero infierno. Sin comida ni bebida, Ousman afirma que \u00abel que pod\u00eda hacer pis era un afortunado\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con 13 a\u00f1os lleg\u00f3 a Libia sin familia y sin protecci\u00f3n. All\u00ed pas\u00f3 cuatro a\u00f1os \u00abpr\u00e1cticamente esclavizado\u00bb hasta reunir el dinero necesario (1800 d\u00f3lares) para pagar a los traficantes. Le prometieron que en 45 minutos llegar\u00eda al \u201cpara\u00edso\u201d. La realidad fue un nuevo calvario de tres meses atravesando T\u00fanez, Argelia, Marruecos, Mauritania y el S\u00e1hara Occidental.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Una patera, o un ataud<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abEntre Mauritania y Sahara Occidental nos escondieron en las dunas, y all\u00ed nos dieron madera y fabricamos dos pateras. Digo pateras por decir algo, pero realmente fabric\u00e1bamos un ata\u00fad\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abCog\u00ed dos pateras. En el primer intento se ahogaron entre 150 y 180 personas. La m\u00eda volvi\u00f3 a tierra. Estuvimos en el desierto casi un mes y medio hasta que nos trajeron m\u00e1s madera y as\u00ed poder hacer un segundo intento. Emprendimos dos pateras de nuevo y en medio del mar se hunde una. La m\u00eda, despu\u00e9s de dos d\u00edas y medio, lleg\u00f3 a Fuerteventura\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.omnesmag.com\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Diseno-sin-titulo-2026-02-09T155314.031.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-58226\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">La traves\u00eda de Ousman Umar<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La indiferencia<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una vez en Espa\u00f1a, el CIE (Centro de Internamiento de Extranjeros) confirm\u00f3 que era menor de edad. En M\u00e1laga le preguntaron a qu\u00e9 lugar de Espa\u00f1a quer\u00eda ir. Solo conoc\u00eda una palabra: \u00abBar\u00e7a\u00bb. As\u00ed lleg\u00f3 a Barcelona el 24 de febrero de 2005, solo, sin idioma y sin nadie esper\u00e1ndolo. Durmi\u00f3 en la calle durante casi un mes. \u201cLo peor no era el hambre, era la indiferencia\u201d, recuerda. La sensaci\u00f3n de no existir para nadie.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abFue terrible vivir en la calle. En el desierto, al menos, hab\u00eda cinco personas sobreviviendo conmigo con las que s\u00f3lo mirando sus ojos, sus miradas, se me devolv\u00eda la humanidad. Pero en la calle nadie te mira a la cara. Cuando intentaba pedir un vaso de agua, la gente se escond\u00eda el bolso pensando que les ibas a robar\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El \u00e1ngel de Ousman: Montse<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La vida de Ousman cambi\u00f3 cuando un d\u00eda apareci\u00f3 la que \u00e9l llama su \u00ab\u00e1ngel de la guarda\u00bb: \u00abyo acababa de levantarme en la calle Navas de Tolosa, una calle muy cortita, y una se\u00f1ora que viv\u00eda a media hora de Barcelona estaba all\u00ed aquella ma\u00f1ana. De repente, algo me dijo &#8216;lev\u00e1ntate y habla con esa se\u00f1ora que te va a salvar&#8217;. Me levant\u00e9 con entusiasmo y la segu\u00ed como si la conociera de algo. Cuando ella se dio cuenta, se gir\u00f3, y en vez de asustarse, me cogi\u00f3 la mano. Yo llevaba m\u00e1s de un mes en la calle, con la misma ropa, sucio&#8230; \u00a1Y ella me cogi\u00f3 la mano!\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Montse, que es ahora su madre adoptiva, lo acogi\u00f3 en su casa aqu\u00e9l d\u00eda. Le dio de cenar y lo arrop\u00f3 \u00abcomo a un ni\u00f1o de 5 a\u00f1os\u00bb y le dio un beso. Ousman cuenta que a pesar de haber pasado del fr\u00edo de la calle a una casa confortante fue la peor noche de su vida. \u00abEra la primera vez que no ten\u00eda que luchar, ya se hab\u00eda acabado todo. Pero yo no dejaba de preguntarme &#8216;\u00bfqu\u00e9 necesidad hab\u00eda de sufrir tanto? \u00bfQu\u00e9 he hecho mal? \u00bfPor qu\u00e9 mi mejor amigo muri\u00f3? \u00bfPor qu\u00e9 yo?'\u00bb. Ousman lleg\u00f3 as\u00ed a la conclusi\u00f3n de que la pregunta no deb\u00eda ser \u00abpor qu\u00e9\u00bb sino \u00abpara qu\u00e9\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy Ousman tiene claro su \u00abpara qu\u00e9\u00bb y es dar voz a los que no llegaron al \u00abpara\u00edso\u00bb con vida, y a los que siguen muriendo cada d\u00eda en esa infernal traves\u00eda. \u00abY trabajar para evitar que otros sufran lo que yo he sufrido\u00bb a\u00f1ade. As\u00ed es como naci\u00f3 la ONG que \u00e9l mismo fund\u00f3: <a href=\"https:\/\/nascoict.org\/en\/\">Nasco Feeding Minds<\/a>. \u00abEntend\u00ed que todos los que ven\u00edamos, ven\u00edamos por falta de formaci\u00f3n, informaci\u00f3n y una oportunidad. Es necesario generar una oportunidad all\u00ed\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Nasco Feeding Minds<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con sus propios ahorros, y con ayuda de sus amigos, Ousman fue a Ghana y compr\u00f3 42 ordenadores, contrat\u00f3 a dos profesores y abri\u00f3 la primera escuela inform\u00e1tica en San Agust\u00edn Junio High School. \u00abHoy, despu\u00e9s de 13 a\u00f1os, contamos con casi 17 centros inform\u00e1ticos que utilizan m\u00e1s de 58 colegios y, solo este a\u00f1o, llegamos a m\u00e1s de 6.000 alumnos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 2021, cuando se gradu\u00f3 la primera promoci\u00f3n, crearon una peque\u00f1a empresa social de outsourcing y programaci\u00f3n. Ahora trabajan 23 personas en Nascutec, su empresa social en Ghana, y 13 de ellos ya trabajan para el Banco Santander de Espa\u00f1a, \u00abcon un sueldo digno, sin necesidad de subir a una patera ni saltar ninguna valla\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abCreemos que esta es la \u00fanica ayuda realmente transformadora: no solo dar comida para un d\u00eda, sino alimentar la mente. Porque la educaci\u00f3n les permite construir su propio futuro con dignidad\u00bb afirma convencido Ousman.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.omnesmag.com\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/DSC03684-1-edited-scaled.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-58297\"\/><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00ab\u00c1frica no necesita caridad, sino prosperidad\u00bb<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ousman defiende que la ayuda a \u00c1frica debe basarse en el respeto, la dignidad y la igualdad, no en la caridad ni en el paternalismo. Critica la idea de \u201cir a salvar\u201d a nadie o de imponer soluciones desde fuera sin conocer la realidad local. Para \u00e9l, antes de actuar hay que escuchar, preguntar y tratar a las personas de t\u00fa a t\u00fa, entendiendo que saben mejor que nadie lo que necesitan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su apuesta es clara: \u201calimentar mentes\u201d. Es decir, invertir en educaci\u00f3n, formaci\u00f3n y empleo para que las personas creen su propia prosperidad con autonom\u00eda. Para Ousman, ense\u00f1ar, capacitar y generar trabajo digno es la \u00fanica forma de producir un cambio real y duradero, porque no se trata de dar de comer un d\u00eda, sino de ofrecer herramientas para toda la vida.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfQu\u00e9 hacer con \u00abnuestros pobres\u00bb?<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ousman sufri\u00f3 en carne propia la indiferencia de los transe\u00fantes de Barcelona. \u00abMuchos pasaban y me tiraban cosas. Nadie me ve\u00eda, m\u00e1s bien hac\u00edan como que no me ve\u00edan. Una papelera val\u00eda m\u00e1s que yo.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al preguntarle qu\u00e9 se puede hacer por \u00abnuestros pobres\u00bb su respuesta es clara: \u00abaunque sea, cinco minutos de tu tiempo. \u00bfQu\u00e9 necesita? No saques conclusiones propias sobre lo que crees que necesita. Esc\u00fachalo. Y si no tienes tiempo para escucharle, reg\u00e1lale una sonrisa: \u00a1es gratis! Devu\u00e9lvele la humanidad. Es lo que yo ech\u00e9 de menos, m\u00e1s que la comida\u00bb.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ousman Umar no sali\u00f3 de su aldea pensando que iba a Espa\u00f1a. \u201cYo iba al para\u00edso\u201d, repite. Naci\u00f3 en una peque\u00f1a comunidad rural del norte de Ghana, rodeada de selva, sin acceso a educaci\u00f3n formal y con menos de cien habitantes. 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