{"id":57630,"date":"2026-01-25T06:07:00","date_gmt":"2026-01-25T05:07:00","guid":{"rendered":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/?p=57630"},"modified":"2026-01-25T12:07:18","modified_gmt":"2026-01-25T11:07:18","slug":"casa-santa-ana-san-joaquin-seforis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/casa-santa-ana-san-joaquin-seforis\/","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 fue de la casa de santa Ana y san Joaqu\u00edn?"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\">En el coraz\u00f3n de la antigua ciudad de S\u00e9foris, a pocos kil\u00f3metros de Nazaret, la tradici\u00f3n cristiana sit\u00faa desde hace siglos la casa de san Joaqu\u00edn y santa Ana, padres de la Virgen Mar\u00eda. Aunque no existen pruebas arqueol\u00f3gicas concluyentes que permitan identificar con certeza la vivienda original, la fuerza de la tradici\u00f3n \u2014documentada al menos desde el siglo VI\u2014 ha configurado la historia y la disposici\u00f3n del lugar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ya en \u00e9poca bizantina, entre los siglos IV y V, habr\u00eda existido una iglesia que conmemoraba este punto concreto, lo que indica una veneraci\u00f3n muy temprana asociada a los or\u00edgenes de Mar\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A la luz de esta tradici\u00f3n se comprende mejor la actual disposici\u00f3n de las imponentes ruinas de la bas\u00edlica cruzada. En el centro del \u00e1bside destaca una gran roca, a modo de cimiento expuesto actualmente al aire libre, que atrae inmediatamente la atenci\u00f3n del visitante. Su ubicaci\u00f3n central no es casual: todo apunta a que fue concebida para se\u00f1alar y custodiar las reliquias de lo que se cre\u00eda la casa de santa Ana.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La bas\u00edlica cruzada&nbsp;<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el siglo XI, durante el per\u00edodo cruzado, se edific\u00f3 sobre el lugar una imponente bas\u00edlica dedicada a santa Ana. Sus dimensiones resultan llamativas para la \u00e9poca, especialmente porque no estaba consagrada directamente a Cristo o a la Virgen, sino a la madre de Mar\u00eda, lo que subraya la importancia que la tradici\u00f3n atribu\u00eda a este enclave. Con el paso del tiempo, la iglesia fue destruida y cay\u00f3 en el abandono, hasta llegar a ser utilizada incluso como establo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A finales del siglo XIX, la Custodia Franciscana de Tierra Santa adquiri\u00f3 la propiedad con el objetivo de rescatarla, siguiendo una de sus misiones hist\u00f3ricas m\u00e1s caracter\u00edsticas: la recuperaci\u00f3n y custodia de los lugares santos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las fotograf\u00edas de comienzos del siglo XX muestran un edificio sin techo, con muros deteriorados y un entorno completamente descuidado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los franciscanos reconstruyeron los muros, repararon la cubierta y mantuvieron la presencia mediante frailes que acud\u00edan de forma intermitente, aunque nunca lleg\u00f3 a establecerse una comunidad estable, debido a la prioridad pastoral que ten\u00edan entonces santuarios cercanos como Nazaret y Can\u00e1. En 1973, ante la falta de personal, el lugar volvi\u00f3 a cerrarse durante casi tres d\u00e9cadas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La llegada del Instituto del Verbo Encarnado<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 8 de mayo de 2006 marc\u00f3 un punto de inflexi\u00f3n con la fundaci\u00f3n en S\u00e9foris de una comunidad de monjes contemplativos del Instituto del Verbo Encarnado (IVE). Con el permiso de la Custodia de Tierra Santa \u2014propietaria del lugar\u2014, los monjes asumieron la misi\u00f3n de custodiar este enclave singular.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En aquel momento, tras treinta a\u00f1os de abandono, el estado del recinto era muy descuidado: vegetaci\u00f3n desbordada, alrededor de ochenta olivos sin podar, fauna salvaje y restos cubiertos por la maleza hasta formar aut\u00e9nticos mont\u00edculos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.omnesmag.com\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/WhatsApp-Image-2026-01-19-at-08.51.06-710x1024.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-57619\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Ruinas cruzadas en 1875<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante a\u00f1os, los primeros monjes se dedicaron casi exclusivamente a limpiar y recuperar el terreno. Separar los olivos de la hierba llev\u00f3 cerca de ocho meses. Aquella etapa fundacional fue dura y silenciosa, pero decisiva. Poco a poco se adapt\u00f3 el ala izquierda de la antigua bas\u00edlica como capilla, se instal\u00f3 un sagrario y, con ello, comenz\u00f3 propiamente la misi\u00f3n. \u201cEn una misi\u00f3n, cuando se implanta un sagrario, empieza todo\u201d, se\u00f1ala el padre Jason, un chileno superior de la comunidad que custodia el lugar actualmente. En mayo se cumplir\u00e1n veinte a\u00f1os desde que la presencia eucar\u00edstica volvi\u00f3 a S\u00e9foris.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A esta recuperaci\u00f3n material y espiritual del lugar se sum\u00f3 tambi\u00e9n la iniciativa de un sacerdote que, tras visitar S\u00e9foris y conocer la historia del santuario, promovi\u00f3 entre sus feligreses una colecta para embellecerlo. Gracias a esa ayuda se pudo realizar una escultura de santa Ana con la Virgen ni\u00f1a, que hoy preside la parte derecha de la fachada del monasterio.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.omnesmag.com\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/WhatsApp-Image-2026-01-11-at-10.49.14-1-1024x576.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-57625\"\/><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Vida mon\u00e1stica en un entorno no cristiano<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy, la comunidad formada por tres monjes del IVE, los \u00fanicos cristianos del entorno inmediato. El monasterio se encuentra en una zona mayoritariamente jud\u00eda, lo que convierte su presencia en un testimonio discreto pero elocuente. Su vida se articula en torno a la oraci\u00f3n, el silencio y el trabajo, con una hora diaria de conversaci\u00f3n comunitaria y el resto del tiempo dedicado al recogimiento, salvo cuando llegan peregrinos o se producen encuentros con vecinos locales, con quienes se van tejiendo lazos de amistad.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.omnesmag.com\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/WhatsApp-Image-2026-01-11-at-10.36.03-576x1024.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-57629\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque la casa de santa Ana no figura entre los destinos m\u00e1s habituales de las peregrinaciones r\u00e1pidas por Tierra Santa, el flujo de visitantes va en aumento. Sacerdotes y fieles encuentran aqu\u00ed un espacio propicio para la celebraci\u00f3n de la Eucarist\u00eda y el sacramento de la confesi\u00f3n, atendidos por los sacerdotes de la comunidad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.omnesmag.com\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/Imagen-de-WhatsApp-2024-05-16-a-las-16.57.42_b5ed68a6-1024x768.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-57623\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La vida del lugar late hoy en el recogimiento de sus monjes, quienes cada jornada se re\u00fanen en oraci\u00f3n frente al Sant\u00edsimo. Desde la peque\u00f1a capilla que tienen a la izquierda de la fachada del santuario, su alabanza prolonga una tradici\u00f3n que otorga vida nueva al sitio donde la fe contempla los or\u00edgenes de la Virgen Mar\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.omnesmag.com\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/WhatsApp-Image-2026-01-11-at-10.36.10-1024x576.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-57627\"\/><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La ayuda de santa Ana<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La vida cotidiana en este lugar santo tambi\u00e9n est\u00e1 marcada por peque\u00f1as historias que los monjes interpretan como signos de la providencia. Uno de ellos recuerda especialmente una v\u00edspera de la fiesta de santa Ana, el 26 de julio de 2021, celebrada cada a\u00f1o con una Misa solemne al atardecer, a pesar de que las temperaturas en esa \u00e9poca del a\u00f1o superan los 40 grados. Aquel a\u00f1o, por el covid, se encontraba solo y sin voluntarios para extender una gran lona que debe cubrir el exterior de la bas\u00edlica, indispensable para proteger a los fieles del intenso calor del verano galileo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tras varios intentos fallidos de conseguir ayuda, confi\u00f3 la situaci\u00f3n a la intercesi\u00f3n de santa Ana. Lo \u00fanico que pudo hacer fue colocar la lona en un punto sobre lo alto del \u00e1bside de la antigua iglesia, pero no pudo desplegarla sobre el resto de puntos de apoyo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.omnesmag.com\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/WhatsApp-Image-2026-01-21-at-16.56.19-768x1024.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-57626\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando se acercaba la hora de la celebraci\u00f3n, un fuerte viento comenz\u00f3 a soplar de manera inesperada, de forma que la lona se levant\u00f3 en diversas ocasiones, mientras el monje aprovechaba cada r\u00e1faga para asegurar uno a uno los puntos de apoyo. Para \u00e9l, aquella experiencia fue vivida como una intervenci\u00f3n providencial: una manera sencilla y silenciosa en la que, hasta el \u00faltimo momento, santa Ana \u201cse ocup\u00f3 de su propia fiesta\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.omnesmag.com\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/WhatsApp-Image-2026-01-21-at-16.56.20-768x1024.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-57628\"\/><\/figure>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si desea <strong>ayudar econ\u00f3micamente<\/strong> a los monjes, puede hacerlo por <a href=\"https:\/\/www.paypal.com\/paypalme\/casadesantaana\">paypal aqu\u00ed<\/a>. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para ponerse en contacto con los monjes y el lugar: <\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Whats App:<\/strong> +972542268705 (solo mensajes) <\/li>\n\n\n\n<li><strong>E-mail<\/strong>: mon.seforis@ive.org <\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Web<\/strong>: lacasadesantaana.vozcatolica.com <\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el coraz\u00f3n de la antigua ciudad de S\u00e9foris, a pocos kil\u00f3metros de Nazaret, la tradici\u00f3n cristiana sit\u00faa desde hace siglos la casa de san Joaqu\u00edn y santa Ana, padres de la Virgen Mar\u00eda. Aunque no existen pruebas arqueol\u00f3gicas concluyentes que permitan identificar con certeza la vivienda original, la fuerza de la tradici\u00f3n \u2014documentada al [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1166,"featured_media":57631,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[36,46],"tags":[2714,777],"class_list":["post-57630","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-actualidad","category-mundo","tag-santa-ana","tag-tierra-santa","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57630","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1166"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=57630"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57630\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/57631"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=57630"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=57630"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=57630"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}