{"id":56868,"date":"2026-01-06T06:54:00","date_gmt":"2026-01-06T05:54:00","guid":{"rendered":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/?p=56868"},"modified":"2026-01-06T10:57:32","modified_gmt":"2026-01-06T09:57:32","slug":"belen-de-ventanas-y-espejos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/belen-de-ventanas-y-espejos\/","title":{"rendered":"Bel\u00e9n: de ventanas y espejos"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\">La belleza no est\u00e1 s\u00f3lo al alcance de los artistas, pero es verdad que para ellos es m\u00e1s f\u00e1cil contemplarla, descubrirla, crearla\u2026, amarla. Y, de alguna manera, todos somos un poco artistas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una de las claves para hacerse con el universo de lo bello es la inspiraci\u00f3n. Para crear belleza hay que inspirarse, hay que elevarse, hay que subir. La inspiraci\u00f3n es como asomarse a una ventana que nos descubre algo maravilloso. Y lo maravilloso es algo que no es nosotros. Cuando la modernidad descubre el yo, se enamora del yo y, entonces ya no sale de s\u00ed. Llevamos no pocos siglos con el ensue\u00f1o del yo. No salimos de \u00e9l. \u00bfY por qu\u00e9? Porque el esp\u00edritu moderno confundi\u00f3 las ventanas con los espejos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La ventana hace visible lo invisible, y el medio es el arte y el s\u00edmbolo. El espejo s\u00f3lo refleja, no puede crear, y el medio es el yo que tambi\u00e9n se convierte en fin. Por eso, quien no descubre ventanas s\u00f3lo puede caer en el narcisismo o en el individualismo. La ventana nos transporta de las cosas reales a cosas m\u00e1s reales. El espejo no puede transportar porque no hay espacio, no hay viaje.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando viajamos a un mundo nuevo a trav\u00e9s de la inspiraci\u00f3n las potencias del alma comienzan a trabajar de un modo mucho m\u00e1s activo, porque el hombre est\u00e1 destinado a maravillarse, y lo maravilloso \u201ctoca\u201d el ingenio.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo maravilloso tiene que ver con la verdad. Si la verdad es trascendente, o sea, est\u00e1 fuera de mi, entonces el espejo no puede aspirar a ella. El narcisista no puede estar en la verdad porque est\u00e1 instalado en la autoreferencialidad, se ahoga en ella, no puede desplegarse porque no hay ventanas para salir de s\u00ed. El espejo es mito, Narciso, subjetividad, solipsismo, mirada de s\u00ed, puro yo y s\u00f3lo yo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando se rompe con la cultura del espejo, del espect\u00e1culo (espejo y espect\u00e1culo tienen la misma ra\u00edz etimol\u00f3gica) entonces nace la capacidad de asombro, porque ya no se mira uno a s\u00ed mismo, sino que la fuerza de lo otro irrumpe en el yo, que ya deja de ser yo y se convierte en persona.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando nos instalamos en la cultura de la ventana, la persona siempre es <em>capax Dei, <\/em>capaz de maravillarse de lo que uno no es, de la verdad de los otros y del Otro. Y por eso mismo puede relacionarse y comportarse como lo que es: persona\u2026 relaci\u00f3n. Las ventanas invitan a la relaci\u00f3n, el espejo invita a la soledad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bel\u00e9n es una ventana clave para la vida cristiana. Es un portal por el que se mira la Trascendencia. Bel\u00e9n es la puerta, el portal que nos introduce en el misterio de la vida. Y ese misterio se desvela en una familia necesitada. En la ventana de Bel\u00e9n no hay espejos. Todo all\u00ed es una epifan\u00eda, una ventana de la Verdad, la Belleza y el Bien.&nbsp;<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La belleza no est\u00e1 s\u00f3lo al alcance de los artistas, pero es verdad que para ellos es m\u00e1s f\u00e1cil contemplarla, descubrirla, crearla\u2026, amarla. Y, de alguna manera, todos somos un poco artistas. Una de las claves para hacerse con el universo de lo bello es la inspiraci\u00f3n. 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