{"id":56821,"date":"2026-01-05T06:53:00","date_gmt":"2026-01-05T05:53:00","guid":{"rendered":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/?p=56821"},"modified":"2026-01-02T12:18:10","modified_gmt":"2026-01-02T11:18:10","slug":"enrique-shaw-empresario-santo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/enrique-shaw-empresario-santo\/","title":{"rendered":"La an\u00e9cdota de Enrique Shaw que ilustra por qu\u00e9 va a ser un empresario santo"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\">Quien habla en esta entrevista no es un sacerdote ni un te\u00f3logo, sino un empresario. Y no uno cualquiera. Fern\u00e1n de Elizalde \u2014empresario argentino, formado desde sus inicios laborales en la cultura del \u201cganar dinero como sea\u201d\u2014 es hoy el administrador general de la causa de santidad de Enrique Shaw. Lleg\u00f3 a esta situaci\u00f3n casi a su pesar. \u201cYo era de los que pensaban que un empresario no pod\u00eda ser santo\u201d, confiesa sin rodeos. Pero Shaw le cambi\u00f3 la perspectiva, por eso cree que puede ayudar a mejorar tambi\u00e9n la imagen que la Iglesia y la sociedad tienen del mundo empresarial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Elizalde se define a s\u00ed mismo como un antiguo \u201ctibur\u00f3n de los negocios\u201d. \u201cHab\u00eda que ganar plata. No te digo matar, pero casi. Ese era el ambiente en el que yo viv\u00eda\u201d, explica. Durante a\u00f1os ocup\u00f3 cargos de alta direcci\u00f3n en grandes empresas, hasta que denunci\u00f3 dos estafas internas siguiendo los c\u00f3digos \u00e9ticos corporativos. \u201cHice la denuncia al jefe de la banda sin saberlo. Y me echaron\u00bb. Aquella experiencia, parad\u00f3jicamente, fue el inicio de su acercamiento a la figura de Enrique Shaw, por quien entonces no sent\u00eda el menor inter\u00e9s. \u201cPara m\u00ed era un santurr\u00f3n que repart\u00eda la plata que otros ganaban. Dec\u00eda eso, y lo dec\u00eda en voz alta\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No conoci\u00f3 personalmente a Shaw \u2014muri\u00f3 en 1961\u2014, pero conocer su vida le oblig\u00f3 a revisar todos sus prejuicios. \u201cDescubr\u00ed que debajo de la punta del iceberg hab\u00eda una enorme riqueza para obtener resultados y con unos buenos principios \u00e9ticos. Me di cuenta de que estaba equivocado en la idea que ten\u00eda de \u00e9l\u00bb. Desde entonces, su vida profesional y personal qued\u00f3 marcada por una convicci\u00f3n: \u201cSe puede ser buen empresario, ganar dinero, tener rentabilidad, y al mismo tiempo ser profundamente cristiano\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Un santo inc\u00f3modo: laico, militar, empresario<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La figura de Enrique Shaw resulta inc\u00f3moda para muchos estereotipos. Laico, padre de familia numerosa, empresario de \u00e9xito y militar de formaci\u00f3n. En Argentina, recuerda Elizalde, \u201cmilitar ha sido siempre mala palabra\u201d. Y, sin embargo, Shaw fue marino, y no uno m\u00e1s: \u201cFue el marino m\u00e1s joven graduado en la historia naval argentina\u201d y, adem\u00e1s, destacado oficial en sus a\u00f1os en la Armada. Tambi\u00e9n curs\u00f3 estudios en la escuela de negocios de Harvard.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Marina le dio una formaci\u00f3n que marcar\u00eda toda su vida. \u201cDisciplina, m\u00e9todo, orden\u201d. Llevar el barco a puerto cuidando a la nave y a los tripulantes fue siempre su objetivo en las empresas en las que trabaj\u00f3.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Shaw fue durante a\u00f1os el principal responsable de Rigolleau, la cristaler\u00eda m\u00e1s importante de Am\u00e9rica Latina, participada por la multinacional estadounidense Corning Glass (botellas, vidrio industrial, vidrio t\u00e9cnico, productos como los famosos Pyrex; en definitiva, una empresa estrat\u00e9gica, con miles de empleados).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u201cYo no quiero echar a nadie como primera opci\u00f3n\u201d<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La an\u00e9cdota que, para Elizalde, resume mejor la \u00e9tica empresarial de Enrique Shaw ocurre cuando la producci\u00f3n debe detenerse y, por lo tanto, la empresa deja de generar ingresos. Desde la casa matriz en Estados Unidos llega una orden tajante: despedir a 1.200 trabajadores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cLa respuesta de Enrique fue clara: \u2018No\u2019. Dijo: \u2018Podemos aguantar. Tenemos ganancias acumuladas. D\u00e9jenme presentar un plan para tratar de reconducir la situaci\u00f3n\u2019\u201d. Su propuesta era concreta y arriesgada: tres meses de plazo y la autorizaci\u00f3n para perder hasta un monto determinado de dinero y un compromiso firme. \u201cSi se supera el tiempo o el dinero autorizado, entonces s\u00ed, har\u00e9 los despidos que ustedes piden, pero los har\u00e9 a mi manera\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Viaj\u00f3 a Estados Unidos para defender un plan que pensaba proponer ante su par, Amory Houghton, que m\u00e1s tarde ser\u00eda el CEO de la Corning Glass. El plan inclu\u00eda medidas muy precisas buscando aprovechar el tiempo de los empleados en tareas \u00fatiles y productivas que normalmente se postergan \u2014mantenimiento, reparaciones, orden de archivos, trabajos t\u00e9cnicos\u2014 para evitar despidos inmediatos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La frase que Shaw repet\u00eda sintetiza toda su filosof\u00eda: \u201cYo no quiero echar a nadie como primera opci\u00f3n\u201d. No era ingenuo ni blando, aclara Elizalde: \u201cSi hab\u00eda que echar, echaba. Pero lo hac\u00eda bien, de manera humana, positiva\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El resultado fue inesperado incluso para los m\u00e1s optimistas. \u201cMucho antes de que se cumplieran los 90 d\u00edas, la actividad comercial se recompuso. La empresa volvi\u00f3 a vender, a facturar y a cobrar\u00bb. Solo se perdi\u00f3 el 50 % de la cantidad autorizada. Entonces ocurri\u00f3 algo ins\u00f3lito. \u201cEnrique fue a los directivos y les dijo: \u2018Nos autorizaron a perder 100. Perdimos 50. \u00bfQu\u00e9 hacemos con los otros 50? Yo propongo repartirlos como premio a la gente\u2019\u201d. Quiso repartir un dinero a p\u00e9rdida y su propuesta se aprob\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u201cMuero contento: por mis venas corre sangre obrera\u201d<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese gesto explica lo que ocurri\u00f3 despu\u00e9s. Poco antes de morir, Shaw necesit\u00f3 transfusiones de sangre. Sin que nadie lo pidiera, 256 obreros de la empresa salieron del trabajo y viajaron hasta el hospital de Buenos Aires donde estaba internado para donar sangre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cHab\u00eda colas de hombres con monos de trabajo. La gente del hospital no entend\u00eda nada. Pensaban que era un sindicalista o un dirigente pol\u00edtico. Cuando les dijeron que era el gerente general de una empresa, no lo pod\u00edan creer\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Shaw recibi\u00f3 la sangre de su gente, pero muri\u00f3 poco despu\u00e9s. Una de sus \u00faltimas frases mostraba su sentido del humor: \u201cMuero contento, porque hoy por mis venas corre sangre obrera\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para Elizalde, no hay mejor definici\u00f3n de santidad laical. \u201cLo adoraban. No por sus discursos, sino por sus gestos concretos. Porque nunca humill\u00f3 a nadie. Porque am\u00f3 a su gente\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.omnesmag.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/21.-Enrique-Shaw.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-56798\" style=\"width:532px;height:auto\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Enrique y su mujer con sus nueve hijos<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Sufrir sin anestesia<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El c\u00e1ncer acompa\u00f1\u00f3 a Shaw durante cinco a\u00f1os de enfermedad. Apenas tomaba calmantes. \u201cDec\u00eda: \u2018Sufro y ofrezco mi dolor por los que sufren de verdad. Yo tengo todo\u2019\u00bb. Muchas veces, recuerda Elizalde, estaba doblado de dolor en reuniones y nadie se daba cuenta. \u201cLa falta de analg\u00e9sicos no fue conocida por su entorno hasta poco antes de morir\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No buscaba hero\u00edsmo ni aplausos. \u201cEra coherencia plena. Lo que dec\u00eda, lo hac\u00eda\u00bb. Ganaba dinero, s\u00ed, y mucho. Proven\u00eda de una de las familias empresarias m\u00e1s importantes de Argentina y de Europa. Pero entend\u00eda la empresa como una comunidad humana, no como una m\u00e1quina de beneficios.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Un empresario que desmonta prejuicios<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEl gran problema \u2014dice Elizalde\u2014 es que la gente habla sin saber. Yo incluso, sobre Enrique, hablaba sin saber. Los argentinos somos de \u201copinar de todo\u201d y no siempre decimos cosas que son ciertas\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La figura de Enrique Shaw desmonta un prejuicio muy arraigado: que un empresario, por definici\u00f3n, no puede ser santo. \u201c\u00c9l demostr\u00f3 que se puede. Siempre tuvo rentabilidad. Y cuando no la ten\u00eda, cambiaba las cosas para volver a tenerla. Pero nunca a costa de la dignidad de la gente\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso su causa de beatificaci\u00f3n tiene un valor que va m\u00e1s all\u00e1 de lo religioso. \u201cLa Iglesia va a declarar santo a un empresario, laico, padre de familia numerosa, militar. Eso es revolucionario\u201d. No por ideolog\u00eda, sino por el ejemplo concreto de una vida coherente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Elizalde lo resume con una convicci\u00f3n nacida de la experiencia: \u201cSi te ves en una situaci\u00f3n dif\u00edcil, rez\u00e1. Dios te va a dar una mano. No es magia. El camino est\u00e1 marcado\u00bb. Y Enrique Shaw, empresario y cristiano, lo recorri\u00f3 hasta el final.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Oraci\u00f3n para la devoci\u00f3n privada<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Oh Dios, tu venerable siervo Enrique nos dio un alegre ejemplo de vida cristiana a trav\u00e9s de su quehacer cotidiano en la familia, el trabajo, la empresa y la sociedad. Ay\u00fadame a seguir sus pasos con una profunda vida de uni\u00f3n contigo y de apostolado cristiano. D\u00edgnate glorificarlo y conc\u00e9deme por su intercesi\u00f3n el favor que te pido\u2026 Por Jesucristo Nuestro Se\u00f1or. Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(Padrenuestro, Avemar\u00eda, Gloria)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con aprobaci\u00f3n eclesi\u00e1stica: Arzobispado de Buenos Aires, 14 de julio de 1999.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Quien habla en esta entrevista no es un sacerdote ni un te\u00f3logo, sino un empresario. Y no uno cualquiera. Fern\u00e1n de Elizalde \u2014empresario argentino, formado desde sus inicios laborales en la cultura del \u201cganar dinero como sea\u201d\u2014 es hoy el administrador general de la causa de santidad de Enrique Shaw. 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