{"id":56640,"date":"2026-01-04T02:42:00","date_gmt":"2026-01-04T01:42:00","guid":{"rendered":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/?p=56640"},"modified":"2026-01-04T02:42:35","modified_gmt":"2026-01-04T01:42:35","slug":"el-poder-de-la-gran-pantalla-san-juan-pablo-ii-y-el-cine","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/el-poder-de-la-gran-pantalla-san-juan-pablo-ii-y-el-cine\/","title":{"rendered":"El poder de la gran pantalla: san Juan Pablo II y el cine"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando Karol Wojty\u0142a accedi\u00f3 a la Sede de Pedro en octubre de 1978 el mundo entero constat\u00f3 que se abr\u00eda una nueva \u00e9poca en la sucesi\u00f3n apost\u00f3lica. Al igual que aquel joven Papa hab\u00eda de desarrollar una peculiar sinton\u00eda y complicidad con representantes del arte, de la cultura y de la comunicaci\u00f3n, de igual modo mostr\u00f3 una clara afinidad hacia el medio cinematogr\u00e1fico. Sus m\u00e1s directos colaboradores as\u00ed lo constatan. Por ejemplo, el cardenal Stanis\u0142aw Dziwisz, su secretario particular durante cuarenta a\u00f1os, afirmaba: \u201cA Juan Pablo II le gustaba mucho el cine y ve\u00eda las pel\u00edculas importantes del momento\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por su parte, el que fuera durante muchos a\u00f1os presidente del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales, el entonces arzobispo John P. Foley, daba fe de que \u201cel Santo Padre conoce bien el cine y ha podido ver pel\u00edculas de directores de distintos pa\u00edses\u201d. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Finalmente, Joaqu\u00edn Navarro-Valls, portavoz de la Santa Sede durante casi todo su pontificado, matizaba: \u201cA san Juan Pablo II le gustaba el cine y sab\u00eda apreciarlo, aunque ve\u00eda poco. En cualquier caso, le gustaba estar al tanto de la producci\u00f3n cinematogr\u00e1fica y preguntaba sobre ella, especialmente sobre pel\u00edculas de contenido\u00a0hist\u00f3rico, biogr\u00e1fico o puramente est\u00e9tico. Le gustaban especialmente aquellas historias que\u00a0expon\u00edan un tema\u00a0humano universal y propon\u00edan una soluci\u00f3n no trivial.\u00a0No era inmune a la est\u00e9tica, pero\u00a0por encima de todo le atra\u00eda el contenido humano\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Un pontificado de cine<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De un modo u otro, el mundo del cine estuvo muy presente en el pontificado de san Juan Pablo II. En efecto, durante esos a\u00f1os se prodigaron los encuentros con actores, cineastas y profesionales de la televisi\u00f3n con motivo de audiencias, jubileos o pases privados de obras cinematogr\u00e1ficas. Nombres como Alberto Sordi, Vittorio Gassman, Monica Vitti, Dario Argento, Roberto Benignini, Andrei Tarkowski, Krzysztof Zanussi, Ettore Bernabei, Ennio Morricone, Martin Sheen o Jim Caviezel fueron desfilado por las estancias vaticanas. Lo mismo hicieron los productores de la serie sobre la Biblia, con quienes el Papa se reuni\u00f3 en diversos momentos. Entre todos estos encuentros, destaca el que mantuvo, por iniciativa propia, con una buena representaci\u00f3n de la industria de Hollywood en el Hotel Registry de Beverly Hills en septiembre de 1987, durante su visita pastoral a Estados Unidos, al que asistieron figuras como Lew Wasserman, Jack Valenti o Charlton Heston.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Menci\u00f3n especial merece la relaci\u00f3n de amistad que san Juan Pablo II mantuvo con su compatriota, el director de cine polaco Krzysztof Zanussi, quien dirigi\u00f3 la primera pel\u00edcula biogr\u00e1fica sobre la vida del nuevo pont\u00edfice: <em>From A Far Country<\/em> (<em>De un pa\u00eds lejano<\/em>, 1981). El <em>biopic<\/em> de Zanussi fue el primero, pero no el \u00faltimo, porque, como afirmaba George Weigel, la propia trayectoria vital de Karol Wojty\u0142a \u2013\u00e9pica y dram\u00e1tica a un tiempo\u2013 \u201cdesafiar\u00eda la imaginaci\u00f3n del m\u00e1s afamado de los guionistas\u201d. En efecto, en 1984 se estren\u00f3 el telefilme estadounidense <em>Pope John Paul II<\/em>, dirigido por Herbert Wise y protagonizado por Albert Finney, y tras la muerte de Wojty\u0142a en 2005, otras producciones televisivas, que manifiestan el inter\u00e9s que despertaba su figura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En otro contexto, conviene mencionar los congresos y jornadas de estudio sobre el s\u00e9ptimo arte que se impulsaron durante sus a\u00f1os al frente de la Iglesia \u2013entre los que destacan las tres ediciones del Congreso Internacional de Estudios sobre el Cine, as\u00ed como la creaci\u00f3n de un espec\u00edfico festival de cine denominado Terzo Millenio Film Festival, cuya primera edici\u00f3n tuvo lugar en 1991. Por \u00faltimo, cabr\u00eda a\u00f1adir otro festival de menor entidad, The John Paul II Inter-Faith Film Festival (JP2IFF), surgido en 2009 para conmemorar el X aniversario de la <em>Carta a los Artistas<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Un magisterio breve pero profundo<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Toda esta extensa presentaci\u00f3n sirve de contexto para entender por qu\u00e9 san Juan Pablo II quiso prestar una especial atenci\u00f3n al medio cinematogr\u00e1fico y por qu\u00e9 le dedic\u00f3 una parte peque\u00f1a, aunque muy sustanciosa, de su magisterio. En concreto, el n\u00facleo fundamental lo constituyen poco m\u00e1s de una decena de discursos en los que se refiere al cine y a la ficci\u00f3n televisiva de manera monogr\u00e1fica y que tuvieron lugar entre 1978 a 1999, es decir, a lo largo de casi todo su pontificado. Algunos de ellos los pronunci\u00f3 con motivo de encuentros con profesionales del sector; otros, a ra\u00edz de jornadas o congresos sobre el cine; finalmente, no faltan los que dedic\u00f3 al s\u00e9ptimo arte con motivo de su primer centenario. Ofrecemos a continuaci\u00f3n una s\u00edntesis de las ideas m\u00e1s relevantes contenidas en todos ellos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Cine y misterio humano<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al igual que otras artes, tambi\u00e9n el cine, gracias a la eficacia evocadora y emotiva de su lenguaje y a la fuerza que posee la representaci\u00f3n dram\u00e1tica de la vida humana, contribuye, en palabras de san Juan Pablo II, \u201ca obtener una conciencia mejor y m\u00e1s profunda de la <em>conditio humana<\/em>, del esplendor y de la miseria del hombre\u201d. De ah\u00ed que insistiera: \u201cEl cine es, pues, un instrumento sensibil\u00edsimo, capaz de leer en el tiempo los signos que a veces pueden escapar a la mirada de un observador apresurado. Cuando se usa bien, puede contribuir al crecimiento de un verdadero humanismo y, en definitiva, a la alabanza que de la creaci\u00f3n se eleva hacia el Creador\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es precisamente en la riqueza del medio cinematogr\u00e1fico \u2013im\u00e1genes y sonidos al servicio de una historia\u2013 donde se logra esa conexi\u00f3n con el espectador que le permite vivir vicariamente la vida de otros en un drama cargado de significado (la experiencia cat\u00e1rtica a la que alud\u00edan los griegos). As\u00ed, este santo Papa explicaba: \u201cEl cine goza de una riqueza de lenguajes, de una multiplicidad de estilos y de una variedad de formas narrativas verdaderamente grande: realismo, f\u00e1bula, historia, ciencia ficci\u00f3n, aventura, tragedia, comedia, cr\u00f3nica, dibujos animados, documentales&#8230; Por eso, ofrece un tesoro incomparable de medios expresivos para representar los diversos campos en que se sit\u00faa el ser humano, y para interpretar su imprescindible vocaci\u00f3n a lo bello, lo universal y lo absoluto\u201d. Como se aprecia, para este Romano Pont\u00edfice el cine, siendo un veh\u00edculo id\u00f3neo para expresar la dimensi\u00f3n trascendente del hombre, posee una singular cualidad performativa y salv\u00edfica, propia de toda manifestaci\u00f3n cultural basada en una adecuada antropolog\u00eda, caracter\u00edstica de aquellas expresiones art\u00edsticas que se abren al esp\u00edritu y muestran la \u00edntima relaci\u00f3n que existe entre la belleza, la verdad y el bien. De ah\u00ed que a\u00f1ada: \u201cAnte las pel\u00edculas el espectador se siente impulsado a la reflexi\u00f3n, hacia los aspectos de una realidad a veces desconocida, y su coraz\u00f3n se interroga, se refleja en las im\u00e1genes, se confronta con perspectivas diversas, y no puede quedar indiferente ante el mensaje que la obra cinematogr\u00e1fica le transmite\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El cine como pedagogo individual y social<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En varias ocasiones, el Papa Wojty\u0142a utiliza el t\u00e9rmino <em>pedagogo<\/em> o <em>agente cultural<\/em>, para reforzar la idea de que todas las pantallas, grandes y peque\u00f1as, se han convertido en instancias conformadoras de los valores que ata\u00f1en a la conciencia individual y social, suplantando a la familia, la escuela y la formaci\u00f3n religiosa. As\u00ed, se\u00f1alaba en una ocasi\u00f3n: \u201cEntre los medios de comunicaci\u00f3n social, el cine es sin duda un instrumento muy difundido y apreciado, y de \u00e9l parten con frecuencia mensajes capaces de influenciar y condicionar las elecciones del p\u00fablico \u2013sobre todo del m\u00e1s joven\u2013 en cuanto forma de comunicaci\u00f3n que se basa no tanto en las palabras, como en hechos concretos, expresados con im\u00e1genes de gran impacto sobre los espectadores y su subconsciente\u201d, hasta el punto de que \u201cmediante los modelos de vida que presentan, con la sugestiva eficacia de la imagen, de las palabras y de los sonidos, los medios de comunicaci\u00f3n social tienden a sustituir a la familia en el papel de preparaci\u00f3n a la percepci\u00f3n y a la asimilaci\u00f3n de los valores existenciales\u201d. El cine se convierte, por tanto, en espejo y modelador de la sociedad, y en un agente de cohesi\u00f3n social e intercambio cultural. En concreto, a los representantes de la principal maquinaria productora y exportadora de entretenimiento que es Hollywood, les se\u00f1alaba con ocasi\u00f3n de un encuentro en 1987: \u201cAyud\u00e1is a vuestros conciudadanos a disfrutar del ocio, a apreciar el arte y a beneficiarse de la cultura. Proporcion\u00e1is a menudo las historias que cuentan y las canciones que cantan. Les suministr\u00e1is las noticias sobre acontecimientos cotidianos, una visi\u00f3n de la humanidad y motivos de esperanza. Vuestro influjo en la sociedad es ciertamente profundo. Cientos de millones de personas ven vuestras pel\u00edculas y programas de televisi\u00f3n, escuchan vuestras voces, cantan vuestras canciones y reflejan vuestras opiniones. Es un hecho que vuestras decisiones m\u00e1s peque\u00f1as pueden tener un impacto global\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Responsabilidad social de los profesionales<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No es de extra\u00f1ar que, ante semejante poder, san Juan Pablo II exigiera una consecuente responsabilidad. Lo hizo en muchas ocasiones entre las que destaca, con singular fuerza, su discurso ante la industria hollywoodiense. \u201cMi visita a Los \u00c1ngeles quedar\u00eda incompleta sin este encuentro, porque vosotros represent\u00e1is <em>uno de los factores de influencia estadounidense m\u00e1s importantes en el mundo de hoy<\/em>. Trabaj\u00e1is en todos los campos de las comunicaciones sociales y as\u00ed contribu\u00eds as\u00ed al desarrollo de una cultura popular de masas. La humanidad se ve profundamente influida por lo que hac\u00e9is. <em>Vuestras actividades afectan a la misma comunicaci\u00f3n<\/em>: \u200b\u200bdando informaci\u00f3n, influyendo en la opini\u00f3n p\u00fablica, ofreciendo entretenimiento (&#8230;). Proporcion\u00e1is a menudo las historias que cuentan y las canciones que cantan. Les suministr\u00e1is las noticias sobre acontecimientos cotidianos, una visi\u00f3n de la humanidad y motivos de esperanza. Vuestro influjo en la sociedad es ciertamente profundo\u201d. Y a\u00f1ad\u00eda: \u201cVuestro trabajo puede ser <em>una fuerza para un gran bien o para un gran mal<\/em>. Vosotros mismos conoc\u00e9is los peligros y las espl\u00e9ndidas oportunidades que se abren ante vosotros. Los productos de la comunicaci\u00f3n pueden ser obras de gran belleza, que revelan lo que hay de noble y edificante en la humanidad, y promueven lo que es justo, equitativo y verdadero. Por otra parte, la comunicaci\u00f3n puede apelar y promover lo que es degradante en las personas: el sexo deshumanizado a trav\u00e9s de la pornograf\u00eda o a trav\u00e9s de una actitud superficial con respecto al mismo sexo y a la vida humana; la avaricia, trav\u00e9s del materialismo y del consumismo o del individualismo irresponsable; la ira y la venganza, a trav\u00e9s de la violencia o de la justicia propia. Todos los medios de cultura popular que represent\u00e1is pueden construir o destruir, elevar o rebajar. Ten\u00e9is incalculables posibilidades para el bien y abominables posibilidades para la destrucci\u00f3n. Es la diferencia entre la muerte y la vida \u2013la muerte o la vida del esp\u00edritu\u2013. Y es una cuesti\u00f3n de elecci\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entre los desaf\u00edos m\u00e1s apremiantes que este Papa se\u00f1ala en sus intervenciones se encuentran el respeto al espectador \u2013basado en la dignidad humana\u2013, la transmisi\u00f3n de valores positivos en defensa de un verdadero humanismo, la representaci\u00f3n responsable de temas pol\u00e9micos como la violencia o el sexo, la promoci\u00f3n de un verdadero bien com\u00fan, la defensa de la libertad creativa y tambi\u00e9n responsable, y la resistencia ante intereses comerciales e ideol\u00f3gicos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se trata, en el fondo, de que los profesionales del cine y de los medios audiovisuales respondan a la confianza que la comunidad deposita en ellos. En este sentido, conclu\u00eda este santo Papa: \u201cCiertamente, vuestra profesi\u00f3n os somete <em>a una gran medida de rendici\u00f3n de cuentas<\/em> \u2013ante Dios, ante la comunidad y ante el testimonio de la historia. Y, sin embargo, a veces parece que se deja todo en vuestras manos. Precisamente porque vuestra responsabilidad es tan grande y vuestro dar cuentas a la comunidad no resulta f\u00e1cilmente ejercible desde el punto de vista jur\u00eddico, la sociedad se apoya tanto en vuestra buena voluntad. En cierto sentido, el mundo est\u00e1 a vuestra merced. Los errores de juicio, las equivocaciones sobre la conveniencia y justicia de lo que se transmite, as\u00ed como los criterios err\u00f3neos en el arte pueden ofender y herir las conciencias y la dignidad humana. Pueden usurpar derechos fundamentales sagrados. La <em>confianza<\/em> que la comunidad deposita en vosotros <em>os honra profundamente y os desaf\u00eda poderosamente<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Responsabilidad del espectador<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, el sentido de responsabilidad no se circunscribe solo a los profesionales. Se trata de una responsabilidad compartida que implica tambi\u00e9n a quienes disfrutan de los contenidos audiovisuales, es decir, a los espectadores. A ellos les corresponde formar su capacidad cr\u00edtica para interpretar correctamente los mensajes que reciben a trav\u00e9s de la peque\u00f1a o gran pantalla, y estar as\u00ed en condiciones de hacer un uso libre y responsable de esos contenidos audiovisuales. De igual manera, se incluyen aqu\u00ed los padres y educadores, en el caso de los menores de edad, y tambi\u00e9n el papel de los cr\u00edticos de cine.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los principios que sustentan este deber de formar (o formarse) en el uso de los medios de comunicaci\u00f3n est\u00e1n enraizados en una visi\u00f3n antropol\u00f3gica que defiende la dignidad del hombre y su actuar libre y responsable. No es casualidad que san Juan Pablo II insistiera en ello desde el comienzo de su pontificado. Por ejemplo, en 1981 recordaba: \u201cEl hombre, tambi\u00e9n en relaci\u00f3n con los&nbsp;<em>mass-media<\/em>, est\u00e1 llamado a ser \u2018\u00e9l mismo\u2019: o sea, libre y responsable, \u2018usuario\u2019 y no \u2018objeto\u2019, \u2018cr\u00edtico\u2019 y no \u2018pasivo\u2019 (&#8230;). Esta es la dignidad que exige que el hombre act\u00fae seg\u00fan opciones conscientes y libres, esto es, movido e inducido por convicciones personales y no por un ciego impulso interno o por mera coacci\u00f3n externa\u201d. Y, m\u00e1s adelante, prosegu\u00eda: \u201cHay que intensificar la acci\u00f3n directa para la formaci\u00f3n de una conciencia cr\u00edtica que influya en las actitudes y en los comportamientos no s\u00f3lo de los cat\u00f3licos o de los hermanos cristianos \u2013defensores por convicci\u00f3n o por misi\u00f3n de la libertad y de la dignidad de la persona humana\u2013, sino de todos los hombres y mujeres, adultos y j\u00f3venes, a fin de que sepan verdaderamente \u2018ver, juzgar y actuar\u2019 como personas libres y responsables, tambi\u00e9n en la producci\u00f3n y en las decisiones que se refieren a los medios de comunicaci\u00f3n social\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En concreto, este Papa propuso fomentar la formaci\u00f3n cr\u00edtica en cine y en las artes audiovisuales, en especial, en el caso de los ni\u00f1os y adolescentes (los m\u00e1s indefensos antes los mensajes de las pantallas); la responsabilidad de los padres y educadores; y, finalmente, el papel de los cr\u00edticos de cine, sobre los que recae la misi\u00f3n de ayudar a formar la recta conciencia cr\u00edtica de los espectadores.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El cine, veh\u00edculo de evangelizaci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Resulta bastante coherente que alguien que entiende de manera tan profunda la naturaleza del medio cinematogr\u00e1fico y su capacidad de penetrar en el interior del hombre, piense en \u00e9l a la hora de transmitir los contenidos de la misma fe. \u201cEl cine, con sus m\u00faltiples potencialidades, puede convertirse en valioso instrumento para la evangelizaci\u00f3n \u2013se\u00f1alaba en una ocasi\u00f3n\u2013. La Iglesia exhorta a los directores, a los cineastas y a todos los que \u2013a cualquier otro nivel\u2013 se profesan cristianos y trabajan en el complejo y heterog\u00e9neo mundo del cine, a actuar de forma plenamente coherente con su fe, tomando valerosamente iniciativas incluso en el campo de la producci\u00f3n para hacer cada vez m\u00e1s presente en ese mundo, a trav\u00e9s de su labor profesional, el mensaje cristiano que es para todo hombre mensaje de salvaci\u00f3n\u201d. En concreto, las historias reflejadas en la pantalla pueden contribuir a remediar la brecha existente entre la fe y la cultura. As\u00ed, invitaba a un grupo de profesionales: \u201cConf\u00edo en que vuestras producciones cinematogr\u00e1ficas sean una ayuda valiosa para el di\u00e1logo indispensable que se est\u00e1 desarrollando en nuestro tiempo entre la cultura y la fe. De modo especial, en el \u00e1mbito del cine y la televisi\u00f3n, donde se encuentran la historia, el arte y los lenguajes de la comunicaci\u00f3n, vuestra obra de profesionales y creyentes resulta particularmente \u00fatil y necesaria\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Una invitaci\u00f3n perenne<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Karol Wojty\u0142a ha sido un Papa que ha manifestado una especial sensibilidad hacia el medio cinematogr\u00e1fico. Lo ha entendido con hondura en todas sus dimensiones: como arte, como industria y como medio de comunicaci\u00f3n. Se trata de un caso singular en los pontificados m\u00e1s recientes. Su magisterio permanecer\u00e1 como fuente de inspiraci\u00f3n. As\u00ed lo reconoc\u00eda el entonces presidente del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales, el arzobispo Foley: \u201cLos mensajes del Santo Padre sobre el cine pueden considerarse un punto de partida para la reflexi\u00f3n y nos recuerdan una vez m\u00e1s cu\u00e1nta atenci\u00f3n ha prestado Juan Pablo II a la gran pantalla. Se trata de una llamada a la responsabilidad, un \u00e1nimo para proseguir por el camino que muchos han emprendido, sobre todo a la luz de una consideraci\u00f3n indispensable: que el cine es una parte integral de la cultura de un pueblo, y que representa las ansias, los miedos, las esperanzas, y que cada pel\u00edcula permanece como un testamento de esta cultura, habla a las generaciones futuras y puede devolver a la mente momentos olvidados o jam\u00e1s conocidos\u201d. En efecto, este breve pero profundo magisterio seguir\u00e1 iluminando a quienes trabajan en la industria audiovisual, con el deseo \u2013en palabras del propio san Juan Pablo II\u2013 de que \u201cla industria del cine en todo el mundo reflexione sobre su potencial y asuma su importante responsabilidad\u201d.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando Karol Wojty\u0142a accedi\u00f3 a la Sede de Pedro en octubre de 1978 el mundo entero constat\u00f3 que se abr\u00eda una nueva \u00e9poca en la sucesi\u00f3n apost\u00f3lica. Al igual que aquel joven Papa hab\u00eda de desarrollar una peculiar sinton\u00eda y complicidad con representantes del arte, de la cultura y de la comunicaci\u00f3n, de igual modo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2425,"featured_media":56641,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[549,548,2770],"tags":[13,716],"class_list":["post-56640","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-evangelizacion","category-foco","category-revista-digital-enero-2026","tag-cine","tag-san-juan-pablo-ii","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56640","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2425"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=56640"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56640\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/56641"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=56640"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=56640"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=56640"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}