{"id":56380,"date":"2025-12-21T06:39:00","date_gmt":"2025-12-21T04:39:00","guid":{"rendered":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/?p=56380"},"modified":"2025-12-17T17:20:01","modified_gmt":"2025-12-17T15:20:01","slug":"san-juan-pablo-ii-y-los-medios-de-comunicacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/san-juan-pablo-ii-y-los-medios-de-comunicacion\/","title":{"rendered":"San Juan Pablo II y los medios de comunicaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\">En su af\u00e1n por estar presente en el mundo y llevar a cabo su misi\u00f3n de evangelizar a todos los pueblos, la Iglesia ha prestado una singular atenci\u00f3n a los medios de comunicaci\u00f3n, en especial a partir de mitad del siglo XX. Dentro de este vasto cuerpo magisterial, el pontificado de san Juan Pablo II fue especialmente prolijo e intenso, no solo en cuanto al n\u00famero de textos o referencias, sino tambi\u00e9n en cuanto objeto de atenci\u00f3n medi\u00e1tica, un fen\u00f3meno sin parang\u00f3n hasta ese momento en la historia de la Iglesia. As\u00ed lo demuestran los encuentros regulares que mantuvo con profesionales de los medios de informaci\u00f3n y entretenimiento desde el inicio de su misi\u00f3n al frente de la Sede de Pedro y que perduraron hasta el final, como demuestra la convocatoria en Roma de los periodistas del mundo entero con motivo del jubileo del a\u00f1o 2000. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De igual modo, fue sorprendente su decisi\u00f3n de nombrar portavoz a un acreditado periodista y encargarle la profesionalizaci\u00f3n de la comunicaci\u00f3n institucional del Vaticano. Por otro lado, destacan sus mensajes con motivo de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales y sus discursos a los miembros del Pontificio Consejo de las Comunicaciones Sociales. Todo este vasto <em>corpus<\/em> magisterial ha sido igualmente objeto de diversos estudios y compilaciones. En este art\u00edculo nos proponemos destacar las ideas m\u00e1s fundamentales<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Un Papa medi\u00e1tico<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A nadie escapa que san Juan Pablo II pose\u00eda unas cualidades excepcionales como \u201cpersonaje medi\u00e1tico\u201d, gracias a su bagaje teatral, su amplia cultura, su inter\u00e9s por los asuntos del mundo contempor\u00e1neo y su permanente atenci\u00f3n \u2013verdadera preocupaci\u00f3n pastoral\u2013 a la gente de la calle (j\u00f3venes, obreros, padres y madres de familia). Todo ello facilit\u00f3 su \u201cconexi\u00f3n\u201d con los profesionales de los medios de comunicaci\u00f3n, traducida en cercan\u00eda, respeto y admiraci\u00f3n mutuos. As\u00ed lo expresa uno de ellos: <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cAtleta y actor, el cuerpo es para \u00e9l un medio de expresi\u00f3n y comunicaci\u00f3n. Un instrumento valioso al servicio de la misi\u00f3n (\u2026). All\u00ed est\u00e1 uno de los secretos de Wojty\u0142a como fen\u00f3meno medi\u00e1tico. Su carisma reside en la transparencia. Tiene un encanto personal que se expresa en su manera de mirar, de sonre\u00edr, de moverse. Una actitud tan c\u00e1lida que seduce irremediablemente\u201d. Incluso algunos de sus bi\u00f3grafos menos favorables, como Berstein y Politi, reconocen que \u201cJuan Pablo II fue el primer Papa en entender la era de la televisi\u00f3n, el primero en dominar el medio, en manejar un micr\u00f3fono, el primer Papa que acostumbraba improvisar, que no tem\u00eda actuar en p\u00fablico\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Detr\u00e1s de esta proximidad y cercan\u00eda, se esconde una convicci\u00f3n profunda sobre el papel que la Iglesia debe jugar en la sociedad contempor\u00e1nea, donde los cristianos est\u00e1n llamados a ser protagonistas en la batalla por el alma del mundo que se juega sobre todo en los \u201cnuevos are\u00f3pagos\u201d, entre los que destacan los medios de comunicaci\u00f3n. As\u00ed lo se\u00f1alaba espec\u00edficamente este santo Papa: \u201cEl primer are\u00f3pago del tiempo moderno es el\u00a0<em>mundo de la comunicaci\u00f3n,\u00a0<\/em>que est\u00e1 unificando a la humanidad y transform\u00e1ndola \u2013como suele decirse\u2013 en una \u2018aldea global\u2019. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los medios de comunicaci\u00f3n social han alcanzado tal importancia que para muchos son el principal instrumento informativo y formativo, de orientaci\u00f3n e inspiraci\u00f3n para los comportamientos individuales, familiares y sociales. Las nuevas generaciones, sobre todo, crecen en un mundo condicionado por estos medios. Quiz\u00e1 se ha descuidado un poco este are\u00f3pago: generalmente se privilegian otros instrumentos para el anuncio evang\u00e9lico y para la formaci\u00f3n cristiana, mientras los medios de comunicaci\u00f3n social se dejan a la iniciativa de individuos o de peque\u00f1os grupos, y entran en la programaci\u00f3n pastoral s\u00f3lo a nivel secundario\u201d. Parece claro que san Juan Pablo II ten\u00eda una clara conciencia de este d\u00e9ficit y de la necesidad de solucionarlo desde un momento muy inicial de su etapa al frente de la Barca de Pedro. De ah\u00ed su iniciativa de profesionalizar la Sala Stampa y crear una nueva cultura de relaci\u00f3n institucional con los medios de comunicaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Dones de Dios<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En consonancia con lo afirmado por la Iglesia en el \u00faltimo medio siglo, el Papa Wojty\u0142a subraya el car\u00e1cter positivo de los medios de comunicaci\u00f3n, vi\u00e9ndolos como dones de Dios, que deben ser aprovechados para el bien: \u201cLos medios de comunicaci\u00f3n \u2013afirma\u2013 son el billete de ingreso de todo hombre y toda mujer al mercado moderno, donde se expresan p\u00fablicamente las propias opiniones, se realiza un intercambio de ideas, circulan las noticias y se transmiten y reciben informaciones de todo tipo. Por todos estos dones damos gracias a Dios\u2026\u201d La confirmaci\u00f3n de esta realidad no responde \u00fanicamente al deseo de reafirmar el magisterio anterior; antes bien, es fruto de su propio convencimiento personal y de su experiencia pastoral. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al mismo tiempo, en consonancia con el Magisterio, recalca la naturaleza instrumental de estos dones, que como tales pueden ser utilizados al servicio del hombre y de la sociedad o en contra de ellos. \u201cLa relaci\u00f3n de la Iglesia con los medios de comunicaci\u00f3n es compleja y requiere una reflexi\u00f3n constante \u2013explica\u2013.\u00a0 Por un lado, la Iglesia ve a los medios de comunicaci\u00f3n social un potencial sin fin, no s\u00f3lo para la difusi\u00f3n de informaci\u00f3n, la creaci\u00f3n y la comunicaci\u00f3n del arte y la cultura, la recreaci\u00f3n y la mejora del esp\u00edritu humano, sino tambi\u00e9n para el crecimiento y fortalecimiento del reino de Dios. Al mismo tiempo, es dolorosamente consciente del da\u00f1o que se puede infligir en los individuos y en la sociedad por el mal uso de estos instrumentos\u201d. En estas palabras se condensan los otros principales aspectos que desarrolla en su magisterio y que comentaremos a continuaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Agentes de socializaci\u00f3n y culturizaci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Resulta significativo que en uno de sus primeros mensajes con motivo de la Jornada Mundial de las Comunicaciones (1980) san Juan Pablo II hiciera referencia al poder de influencia de los medios de comunicaci\u00f3n \u201cen el proceso de socializaci\u00f3n de los j\u00f3venes, facilitando una visi\u00f3n del hombre, del mundo y de las relaciones con los dem\u00e1s que, a menudo, difiere profundamente de aquella que la familia trata de transmitir\u201d. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y ese mismo a\u00f1o, ante la UNESCO, afirma: \u201cDado que estos medios son los medios \u2018sociales\u2019 de la comunicaci\u00f3n, no pueden ser medios de dominaci\u00f3n sobre los otros, tanto por parte de los agentes del poder pol\u00edtico, como de las potencias financieras que imponen su programa y su modelo. Deben llegar a ser el medio de expresi\u00f3n de esta sociedad que se sirve de ellos, y que les asegura tambi\u00e9n su existencia. Deben tener en cuenta las verdaderas necesidades de esta sociedad. (\u2026) Deben tener en cuenta el bien del hombre, su dignidad. No pueden estar sometidos al criterio del inter\u00e9s, de lo sensacional o del \u00e9xito inmediato, sino que, teniendo en cuenta las exigencias de la \u00e9tica, deben servir a la construcci\u00f3n de una vida \u2018m\u00e1s humana\u2019\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En efecto, no solo \u201cla comunicaci\u00f3n genera cultura\u201d, sino que \u201cla cultura se transmite mediante la comunicaci\u00f3n\u201d, como tambi\u00e9n se\u00f1ala. Aqu\u00ed se fundamenta la cuesti\u00f3n crucial que subyace en el caso de los medios de comunicaci\u00f3n, y es su poder de influencia social y cultural; o, dicho en otros t\u00e9rminos, su papel de agentes de socializaci\u00f3n y culturizaci\u00f3n. \u201cSe trata de un fen\u00f3meno de vastas proporciones contin\u00faa afirmando\u2013, sostenido por poderosas campa\u00f1as de los medios de comunicaci\u00f3n social, que tienden a proponer estilos de vida, proyectos sociales y econ\u00f3micos y, en definitiva, una visi\u00f3n general de la realidad, que erosiona internamente organizaciones culturales distintas y civilizaciones nobil\u00edsimas. Por su destacado car\u00e1cter cient\u00edfico y t\u00e9cnico, los modelos culturales de Occidente son fascinantes y atrayentes, pero muestran, por desgracia y siempre con mayor evidencia, un progresivo empobrecimiento human\u00edstico, espiritual y moral\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed, los contenidos transmitidos por los medios de comunicaci\u00f3n \u2013sean informativos o de mero entretenimiento\u2013 nunca resultan inocuos. Reflejan una determinada visi\u00f3n antropol\u00f3gica y sociol\u00f3gica. El propio proceso comunicativo es base para la creaci\u00f3n de cultura, de una manera de ver y entender lo que nos rodea, y muy particularmente, al hombre mismo. De este modo lo recalca este santo Papa: <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cLa persona humana y la comunidad humana son el fin y la medida del uso de los medios de comunicaci\u00f3n social; la comunicaci\u00f3n deber\u00eda realizarse de personas a personas, con vistas al desarrollo integral de las mismas\u201d. \u201cPorque los <em>mass-media<\/em> siempre responden a una determinada concepci\u00f3n del hombre, tanto cuando se ocupan de la actualidad informativa, como cuando afrontan temas propiamente culturales o se emplean con fines de expresi\u00f3n art\u00edstica o de entretenimiento; y se los eval\u00faa seg\u00fan sea acertada y completa esta concepci\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Indudablemente, este influyente poder conlleva una grave responsabilidad moral, como el mismo Papa Wojty\u0142a subraya: \u201cSabemos que los medios de comunicaci\u00f3n social ejercen gran influencia en la formaci\u00f3n de las conciencias y, en consecuencia, en el \u00e1mbito de la moral. Por ello debemos primero prestar atenci\u00f3n al hecho de que los medios de comunicaci\u00f3n ayuden a la gente a formar sus conciencias y actitudes morales de una manera que no s\u00f3lo respete la ley de Dios, sino que tambi\u00e9n defienda la naturaleza humana, portadora de una innata e inalienable dignidad que debe ser respetada en toda circunstancia\u201d. \u201cAs\u00ed, pues, sobre los contenidos hay que apelar siempre al sentido de responsabilidad de los comunicadores y al sentido cr\u00edtico de quienes reciben la comunicaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Servicio a la verdad y al bien com\u00fan<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De lo dicho hasta el momento se desprende el estrecho y necesario v\u00ednculo que existe entre comunicaci\u00f3n y verdad y, por tanto, entre comunicaci\u00f3n y bien com\u00fan. Es \u00e9ste un aspecto que san Juan Pablo II quiso subrayar desde el inicio de su pontificado: la comunicaci\u00f3n como servicio a la verdad y al bien com\u00fan. Ya en un encuentro con profesionales de los medios de comunicaci\u00f3n en M\u00e9xico (1979), muy pocos meses despu\u00e9s de haber sido elegido Papa, los llamaba \u201cbuscadores de la verdad\u201d, y les exhortaba: \u201cServid ante todo a la verdad, a lo que construye, a lo que mejora y dignifica al hombre\u201d. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y ese mismo a\u00f1o, ante profesionales del mundo de la comunicaci\u00f3n en la ONU, les confiaba: \u201cVosotros sois aut\u00e9nticos servidores de la verdad; vosotros sois sus incansables transmisores, difusores, defensores. Sois transmisores entregados, que promov\u00e9is la unidad entre todas las naciones al hacer que todos los pueblos compartan la verdad. (&#8230;) Sed fieles a la verdad y a su transmisi\u00f3n, porque la verdad perdura; la verdad no desaparecer\u00e1. La verdad no pasar\u00e1 ni cambiar\u00e1. Y yo os digo (&#8230;) que el servicio a la verdad, que el servicio a la humanidad mediante la verdad, es una de las cosas m\u00e1s valiosas de vuestros mejores a\u00f1os, de vuestros sutiles talentos y de vuestra m\u00e1s esforzada entrega. Como transmisores de la verdad, sois instrumentos de la comprensi\u00f3n entre la gente y de la paz entre las naciones\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Buscadores, transmisores, difusores, defensores, servidores&#8230; Es dif\u00edcil encontrar una retah\u00edla mayor de calificativos para describir el deber de los profesionales de la comunicaci\u00f3n para con la verdad. En este sentido, resulta igualmente relevante otra intervenci\u00f3n del a\u00f1o 1982, ante representantes de los medios de comunicaci\u00f3n en Madrid. En ella subrayaba: \u201cHe pronunciado una palabra bien pensada: servicio. Porque, en efecto, con vuestro trabajo serv\u00eds y deb\u00e9is servir la causa del hombre en su integridad: en su cuerpo, en su esp\u00edritu, en su necesidad de honesto esparcimiento, de alimento cultural y religioso, de correcto criterio moral para su vida individual y social\u201d. Y con acentos fuertes, aseguraba: \u201cLa b\u00fasqueda de la verdad indeclinable exige un esfuerzo constante, exige situarse en el adecuado nivel de conocimiento y de selecci\u00f3n cr\u00edtica. No es f\u00e1cil, lo sabemos bien. (&#8230;) Si es dif\u00edcil una objetividad completa y total, no lo es la lucha por dar con la verdad, la decisi\u00f3n de proponer la verdad, la praxis de no manipular la verdad, la actitud de ser incorruptibles ante la verdad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se trata, en el fondo, de una <em>diacon\u00eda<\/em>, tal y como el propio san Juan Pablo II explica en la enc\u00edclica <em>Fides et Ratio<\/em>: \u201cEntre los diversos servicios que la Iglesia ha de ofrecer a la humanidad, hay uno del cual es responsable de un modo muy particular: la diacon\u00eda de la verdad\u201d. Es esta una diacon\u00eda de la que tambi\u00e9n participan los medios de comunicaci\u00f3n y el resto de agentes culturales. As\u00ed, llegar a afirmar: \u201csi los medios de comunicaci\u00f3n social son bien utilizados, constituyen una ayuda para llegar a conocer la verdad y liberarnos de la ignorancia, de los prejuicios, del aislamiento y de la violaci\u00f3n de la dignidad humana, que se produce cuando los medios de comunicaci\u00f3n son manipulados con el fin de controlar y limitar el pensamiento humano\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta insistencia en la defensa de la verdad permanecer\u00e1 inalterable hasta el final de su pontificado. No deja de ser revelador que se refiriera a ello de nuevo, en el Jubileo de los periodistas del a\u00f1o 2000: \u201cEn este gran viaje de la humanidad se manifiesta tambi\u00e9n la verdad de la persona humana, creada a imagen de Dios y destinada a la comuni\u00f3n eterna con \u00e9l; y se manifiesta la verdad, que es el fundamento de toda \u00e9tica y que est\u00e1is llamados a observar tambi\u00e9n en vuestra profesi\u00f3n (&#8230;): est\u00e1is llamados a consagrar vuestra profesionalidad al servicio del bien moral y espiritual de las personas y de la comunidad humana\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Una profesi\u00f3n con trasfondo vocacional<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A la vista de lo expuesto, es f\u00e1cil entender la alta estima que san Juan Pablo II ten\u00eda por los profesionales de la comunicaci\u00f3n. De ah\u00ed que calificara esa profesi\u00f3n como una \u201cvocaci\u00f3n tan actual y hermosa\u201d, en beneficio de la \u201cnobleza de la tarea\u201d que llevan entre manos; \u201cun servicio de incalculable trascendencia\u201d, \u201cuna tarea en cierto sentido \u2018sagrada\u2019\u201d. Por ello mismo, a ellos se refiere no solo como \u201cservidores de la verdad\u201d sino incluso como \u201cdispensadores y administradores de un inmenso poder espiritual\u201d. Y concluye: \u201cNo hay duda de que los <em>mass-media<\/em> son hoy una de las grandes fuerzas que modelan el mundo y que en este campo un creciente n\u00famero de personas, bien dotadas y altamente preparadas, est\u00e1 llamado a encontrar el propio trabajo y la posibilidad de ejercer su propia vocaci\u00f3n. La Iglesia piensa en ellos con afecto atento y respetuoso, y reza por ellos. Pocas profesiones requieren tanta energ\u00eda, dedicaci\u00f3n, integridad y responsabilidad como \u00e9sta y, adem\u00e1s, al mismo tiempo, pocas son las profesiones que tengan tanta incidencia en los destinos de la humanidad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El mundo de los medios de comunicaci\u00f3n ha experimentado una evoluci\u00f3n exponencial en estas \u00faltimas d\u00e9cadas. Sin embargo, estas palabras pueden seguir inspirando a las nuevas generaciones de profesionales de este sector. Al fin y al cabo, la tecnolog\u00eda evoluciona, el mundo cambia, pero la naturaleza humana permanece.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En su af\u00e1n por estar presente en el mundo y llevar a cabo su misi\u00f3n de evangelizar a todos los pueblos, la Iglesia ha prestado una singular atenci\u00f3n a los medios de comunicaci\u00f3n, en especial a partir de mitad del siglo XX. 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