{"id":55456,"date":"2025-12-01T11:11:50","date_gmt":"2025-12-01T09:11:50","guid":{"rendered":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/?p=55456"},"modified":"2025-12-01T12:10:39","modified_gmt":"2025-12-01T10:10:39","slug":"historia-dogma-inmaculada-concepcion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/historia-dogma-inmaculada-concepcion\/","title":{"rendered":"La historia del dogma de la Inmaculada Concepci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013 <em>Primitivo Tineo (Profesor de la Facultad de Teolog\u00eda de la Universidad de Navarra)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El d\u00eda 8 de diciembre de este a\u00f1o 2004 se cumplir\u00e1 el 150 aniversario de aquel solemne acto pontificio con el que el Papa P\u00edo IX declar\u00f3 como dogma de fe la concepci\u00f3n inmaculada de la Virgen Mar\u00eda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo hizo con estas palabras:&nbsp;\u00abCon la autoridad de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, de los bienaventurados Ap\u00f3stoles Pedro y Pablo y con la nuestra, declaramos, proclamamos y definimos, que la doctrina que sostiene que la beat\u00edsima Virgen Mar\u00eda fue preservada inmune de toda mancha de la culpa original en el primer instante de su concepci\u00f3n, por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atenci\u00f3n a los m\u00e9ritos de Cristo Jes\u00fas, Salvador del g\u00e9nero humano, ha sido revelada por Dios y debe ser, por tanto, firme y constantemente cre\u00edda por todos los fieles\u00bb.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Precisamente con motivo de esta efem\u00e9ride mariana, los obispos espa\u00f1oles han convocado un A\u00f1o especial dedicado a la Inmaculada, que se extender\u00e1 hasta el pr\u00f3ximo 8 de diciembre de 2005.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Papa P\u00edo IX quer\u00eda poner de relieve el asentimiento de la Iglesia universal y por ello deseaba que la proclamaci\u00f3n del dogma tuviera lugar con mucha solemnidad, con la presencia del mayor n\u00famero posible de obispos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 8 de diciembre de 1854, 53 cardenales, 43 arzobispos y 99 obispos participaron en la impresionante ceremonia de la proclamaci\u00f3n.\u00a0Despu\u00e9s del concilio de Trento, era la primera vez que tantos obispos se reun\u00edan alrededor del Papa, llegados de los distintos continentes.\u00a0En a\u00f1os posteriores P\u00edo IX propiciar\u00e1 estas reuniones para intensificar la uni\u00f3n del episcopado con el Romano Pont\u00edfice, reafirmando as\u00ed la unidad de la Iglesia.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La proclamaci\u00f3n del dogma tuvo lugar en la celebraci\u00f3n de una Misa solemne en la bas\u00edlica de San Pedro en presencia de numerosos fieles.&nbsp;Tras la lectura del Evangelio, se enton\u00f3 el Veni Creator para invocar la asistencia del Esp\u00edritu Santo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A continuaci\u00f3n, con una cierta emoci\u00f3n, el Papa ley\u00f3 el decreto de definici\u00f3n:&nbsp;\u00ab&#8230;por la autoridad de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo, de los santos ap\u00f3stoles Pedro y Pablo, y por la nuestra, declaramos, pronunciamos y definimos que la doctrina seg\u00fan la cual la bienaventurada Virgen Mar\u00eda fue preservada inmune de toda mancha de pecado original en el primer instante de su concepci\u00f3n por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atenci\u00f3n a los m\u00e9ritos de Jesucristo Salvador del g\u00e9nero humano ha sido revelada por Dios y, en consecuencia, debe ser cre\u00edda firmemente y constantemente por todos los fieles\u00bb.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abAs\u00ed, pues, si algunos, Dios no lo quiera, tuvieran la presunci\u00f3n de pensar en su interior de un modo distinto a lo que hemos definido, que aprendan y sepan que, condenados por su propio juicio, han naufragado fuera de la fe abandonado la unidad de la Iglesia; y adem\u00e1s que, si por escrito o por cualquier otro camino externo, osaran expresar esos sentimientos de sus corazones, incurrir\u00edan ipso facto en las penas establecidas por el derecho\u00bb.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los asistentes observaron que al leer este decreto P\u00edo IX estaba conmovido.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tres a\u00f1os m\u00e1s tarde, el mismo P\u00edo IX, hablando de ese momento, dec\u00eda: \u00abCuando empec\u00e9 a leer el decreto dogm\u00e1tico, sent\u00ed que mi voz era incapaz de hacerse o\u00edr por la inmensa multitud que llenaba la bas\u00edlica vaticana; pero cuando llegu\u00e9 a la f\u00f3rmula de la definici\u00f3n, Dios dio a la voz de su Vicario tal fuerza y tal vigor sobrenatural, que reson\u00f3 en toda la bas\u00edlica. Y me qued\u00e9 tan impresionado por esa ayuda divina, que me vi obligado a interrumpirme un momento para dar libre curso a mis l\u00e1grimas. Adem\u00e1s, mientras Dios proclamaba el dogma por boca de su Vicario, Dios mismo daba a mi alma un conocimiento tan claro y tan amplio de la incomparable pureza de&nbsp;la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda&#8230;como ning\u00fan lenguaje puede llegar a describir. Mi alma qued\u00f3 inundada de delicias inenarrables que no son terrenales, que s\u00f3lo pueden encontrarse en el cielo&#8230;\u00bb.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de la lectura del decreto dogm\u00e1tico, P\u00edo IX autoriz\u00f3 la publicaci\u00f3n de la bula Ineffabilis Deus \u2014como hab\u00eda sido ya redactada\u2014, que repet\u00eda la definici\u00f3n dogm\u00e1tica y presentaba una argumentaci\u00f3n teol\u00f3gica muy desarrollada.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la noche de aquel d\u00eda memorable. Roma se ilumin\u00f3 como en los d\u00edas grandes para celebrarlo: \u00abLa ciudad era literalmente una ciudad de fuego\u00bb, contar\u00e1 un testigo;&nbsp;\u00abni un balc\u00f3n, ni una ventana, ni un tragaluz que no tuviera sus l\u00e1mparas. Las grandes arterias de la ciudad, el Corso, la V\u00eda papal, Ripetta, son r\u00edos de luz; las plazas p\u00fablicas, los monumentos y las iglesias parec\u00edan ardiendo. El Capitolio centelleaba, y las orquestas al aire libre saludaban, en nombre del pueblo romano, el triunfo de la Reina de los cielos que es tambi\u00e9n la Reina de la Iglesia y de Roma.&nbsp;Por todas partes hab\u00eda transparencias, im\u00e1genes de la Virgen Mar\u00eda, inscripciones en su honor; por todas partes la divisa,&nbsp;<em>Mar\u00eda sine labe originali concepta<\/em>.&nbsp;Una multitud inmensa surca la ciudad; todo el pueblo est\u00e1 en las calles, en las plazas, en San Pedro sobre todo, cuya c\u00fapula eleva en los aires una diadema centelleante\u00bb.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pronto se elevar\u00eda en la plaza de Espa\u00f1a una columna para conmemorar aquella proclamaci\u00f3n dogm\u00e1tica.&nbsp;Est\u00e1 adornada con cuatro esculturas de Mois\u00e9s, David, Ezequiel e Isa\u00edas que rodean el pedestal; pedestal que est\u00e1 adornado con dos bajorrelieves: uno representa a San Jos\u00e9 advertido del milagro de la Encarnaci\u00f3n por un \u00e1ngel durante el sue\u00f1o; el otro representa a P\u00edo IX proclamando el dogma de la Inmaculada Concepci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s, otros monumentos se erigir\u00e1n en todo el mundo en honor del acontecimiento; iglesias dedicadas a la Inmaculada, estatuas, placas conmemorativas, etc.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Lourdes<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuatro a\u00f1os despu\u00e9s, la proclamaci\u00f3n dogm\u00e1tica efectuada por P\u00edo IX recibi\u00f3 una confirmaci\u00f3n celestial a ra\u00edz de la aparici\u00f3n de la Virgen Mar\u00eda en Lourdes. A lo largo de 1858, la Virgen Mar\u00eda se apareci\u00f3 en dieciocho ocasiones a Bernadette Soubirous.&nbsp;En la aparici\u00f3n decimocuarta, el 25 de marzo, la Virgen revel\u00f3 su identidad y lo hizo en el dialecto de Lourdes: Soy la Inmaculada concepci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 8 de diciembre quedar\u00e1 muy grabado en el pontificado de P\u00edo IX, en el que hay tres acontecimientos primordiales. Junto al dogma de la Inmaculada Concepci\u00f3n est\u00e1n el Concilio Vaticano I y la publicaci\u00f3n del Syllabus como piedras fundamentales de su pontificado.&nbsp;El mismo P\u00edo IX se\u00f1al\u00f3 la continuidad de los tres acontecimientos: el dogma fue proclamado el 8 de diciembre de 1854, el Papa fech\u00f3 simb\u00f3licamente el Syllabus el 8 de diciembre de 1864, y mand\u00f3 inaugurar el Concilio Vaticano I el 8 de diciembre de 1869.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la homil\u00eda pronunciada en la misa de beatificaci\u00f3n de P\u00edo IX, Juan Pablo II, adem\u00e1s de resaltar la gran devoci\u00f3n de Juan XXIII por P\u00edo IX, hac\u00eda hincapi\u00e9 en que el nuevo beato, \u00aben medio de los acontecimientos turbulentos de su tiempo, fue ejemplo de adhesi\u00f3n incondicional al dep\u00f3sito inmutable de las verdades reveladas. Fiel a los compromisos de su ministerio en todas las circunstancias, supo atribuir siempre el primado absoluto a Dios y a los valores espirituales\u00bb.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abSu largu\u00edsimo pontificado no fue f\u00e1cil, y tuvo que sufrir mucho para cumplir su misi\u00f3n al servicio del Evangelio. Fue muy amado, pero tambi\u00e9n odiado y calumniado. Sin embargo, precisamente en medio de esos contrastes resplandeci\u00f3 con mayor intensidad la luz de sus virtudes: las prolongadas tribulaciones templaron su confianza en la Divina Providencia, de cuyo soberano dominio sobre los acontecimientos humanos jam\u00e1s dud\u00f3. De ella nac\u00eda la profunda serenidad de P\u00edo IX, aun en medio de las incomprensiones y los ataques de muchas personas hostiles. A quienes lo rodeaban, sol\u00eda decirles: &#8216;En las cosas humanas es necesario contentarse con actuar lo mejor posible; en todo lo dem\u00e1s hay que abandonarse a la Providencia, la cual suplir\u00e1 los defectos y las insuficiencias del hombre\u00bb.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abSostenido por esa convicci\u00f3n interior, convoc\u00f3 el Concilio Ecum\u00e9nico Vaticano I, que aclar\u00f3 con autoridad magistral algunas cuestiones entonces debatidas, confirmando la armon\u00eda entre fe y raz\u00f3n. En los momentos de prueba, P\u00edo IX encontr\u00f3 apoy\u00f3 en Mar\u00eda, de la que era muy devoto. Al proclamar el dogma de la Inmaculada Concepci\u00f3n, record\u00f3 a todos que, en las tempestades de la existencia humana, resplandece en la Virgen la luz de Cristo, m\u00e1s fuerte que el pecado y que la muerte\u00bb.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La Inmaculada Concepci\u00f3n en la Escritura<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Conviene aclarar que la concepci\u00f3n inmaculada de la Madre de Dios ha sido definida, no como una verdad o una conclusi\u00f3n teol\u00f3gica cierta, sino como una verdad revelada por Dios y apoyada en la tradici\u00f3n de la Iglesia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No es posible extraer de la Escritura pruebas directas ni estrictas. Pero hay dos grupos de textos que merecen diferente consideraci\u00f3n: El primer grupo comprende los textos que han sido invocados por los defensores de la Inmaculada Concepci\u00f3n, y que podemos calificar como textos principales.&nbsp;Un segundo grupo lo constituyen los pasajes secundarios, que no constituyen una prueba directa, como son textos de los libros sapienciales, los referentes a figuras de la Virgen en el Antiguo Testamento, textos de San Juan relativos a la mujer revestida de sol, etc.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los textos principales se concretan en el libro del G\u00e9nesis (3.15) y en el Evangelio de San Lucas (1,28).\u00a0El primer pasaje escritur\u00edstico que contiene la promesa de la redenci\u00f3n menciona tambi\u00e9n a la Madre del Redentor: \u00abPondr\u00e9 enemistad entre ti y la mujer, entre tu linaje y su linaje: \u00e9l te pisar\u00e1 la cabeza mientras t\u00fa acechas su calca\u00f1ar\u00bb.\u00a0La sentencia despu\u00e9s del primer pecado fue acompa\u00f1ada del primer Evangelio, que pone enemistad entre la serpiente y la mujer.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La estirpe de la mujer, que aplastar\u00e1 la cabeza de la serpiente es Cristo; la mujer es Mar\u00eda. Dios puso enemistad entre ella y Sat\u00e1n, de la misma manera que hay enemistad entre Cristo y la estirpe de la serpiente.\u00a0S\u00f3lo la continua uni\u00f3n de Mar\u00eda con la gracia santificante explica suficientemente la enemistad entre ella y Sat\u00e1n.\u00a0El Proto-evangelio contiene directamente una promesa del Redentor.\u00a0Y en uni\u00f3n con la manifestaci\u00f3n de la obra maestra de Su Redenci\u00f3n, la perfecta preservaci\u00f3n de Su Madre del pecado original.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otro pasaje principal lo componen el saludo del \u00e1ngel y el de Santa Isabel (Lc 1,28; 1,42). Los pronuncian dos personajes distintos, que hablan en circunstancias diferentes, pero los dos lo hacen en nombre de Dios o bajo la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo: \u00abDios te salve, llena de gracia, el Se\u00f1or es contigo\u00bb, le dice en \u00e1ngel en la anunciaci\u00f3n;&nbsp;\u00abBendita t\u00fa entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre\u00bb.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta plenitud de gracia y esta bendici\u00f3n singular de la Madre de Dios, \u00bfse refieren al privilegio de una concepci\u00f3n inmaculada?&nbsp;Los miembros de la Consulta teol\u00f3gica, instituida por P\u00edo IX en 1848 adoptaron la misma actitud que hab\u00edan tomado respecto del Proto-evangelio.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La mayor\u00eda lo propusieron como argumento v\u00e1lido, y los que no hab\u00edan admitido la fuerza probatoria del texto del G\u00e9nesis tampoco admitir\u00edan en las palabras de la salutaci\u00f3n ang\u00e9lica una prueba directa y espec\u00edfica.&nbsp;Pero la Comisi\u00f3n especial razona los argumentos para admitirlo con un consentimiento un\u00e1nime, con esta precisi\u00f3n: Las palabras del \u00e1ngel no ser\u00edan suficientes, tomadas materialmente, para probar el privilegio de la Inmaculada Concepci\u00f3n; s\u00ed la prueban, si se tiene en cuenta la tradici\u00f3n exeg\u00e9tica de los Santos Padres.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los mismos t\u00e9rminos est\u00e1 redactado el pasaje de la bula que hace referencia a la salutaci\u00f3n ang\u00e9lica. Por tanto, la prueba que se deduce de ah\u00ed est\u00e1 inseparablemente unida a la ense\u00f1anza de los Padres y escritores eclesi\u00e1sticos.&nbsp;La concepci\u00f3n inmaculada de Mar\u00eda est\u00e1 all\u00ed contenida de una forma impl\u00edcita, como elemento o parte integrante de esa plenitud de gracia, de esa uni\u00f3n especial con Dios, de esa singular bendici\u00f3n atribuida a la Virgen por un doble t\u00edtulo: por ser la madre del Verbo encarnado y por ser la nueva Eva.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay otros textos secundarios, como los referentes a la esposa sin mancha, la ciudad santa o la sabidur\u00eda divina. Encontramos muchos pasajes del Antiguo Testamento, como el Cantar de los Cantares, los Libros sapienciales y los Salmos. Estos pasajes, aplicados a la Madre de Dios, pueden ser entendidos por quienes conocen el privilegio de Mar\u00eda, pero no sirven para probar dogm\u00e1ticamente la doctrina y, por lo tanto, son omitidos por la Constituci\u00f3n Ineffabilis Deus y por la Comisi\u00f3n especial.&nbsp;Estos textos directamente proclaman atributos de la divinidad; referidos a la Virgen pueden ser \u00fatiles para la piedad y el amor, pero suponen ya un conocimiento previo del privilegio.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el cap.\u00a012 del libro del Apocalipsis se narra un pasaje que a primera vista se relaciona con el glorioso privilegio de Mar\u00eda: San Juan cuenta una de sus misteriosas visiones que ha tenido en la isla de Patmos: \u00abUna gran se\u00f1al apareci\u00f3 en el cielo: una mujer vestida de sol, la luna a sus pies, y sobre su cabeza una corona de doce estrellas\u00bb.\u00a0 Los artistas cristianos se han inspirado en este vers\u00edculo para realizar las mejores representaciones de la Virgen inmaculada. San P\u00edo X la utiliz\u00f3 en la enc\u00edclica Ad diem illum, del 2 de febrero de 1904, al cumplirse en cincuenta aniversario de la definici\u00f3n. Aunque estas aplicaciones no constituyen una interpretaci\u00f3n aut\u00e9ntica, una simple acomodaci\u00f3n es suficiente para justificarlas.\u00a0Porque se pone de manifiesto m\u00e1s directamente, no tanto la Inmaculada Concepci\u00f3n, sino la glorificaci\u00f3n y la maternidad espiritual de la nueva Eva, que guardan una relaci\u00f3n estrecha con la Inmaculada Concepci\u00f3n.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los que han negado o niegan la concepci\u00f3n inmaculada de la Virgen \u2014protestantes, cism\u00e1ticos griegos, vetero-cat\u00f3licos\u2014 tambi\u00e9n se han apoyado en la sagrada Escritura para fundamentar sus opiniones.&nbsp;Los textos que alegan se refieren a cuatro puntos generales: la universalidad del pecado en los descendientes de Ad\u00e1n; la universalidad de la redenci\u00f3n operada por Jesucristo, la universalidad de la muerte, considerada como efecto o pena del pecado, y la condici\u00f3n del g\u00e9nero humano en el orden actual.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es verdad que la Escritura afirma la universalidad del pecado, de la redenci\u00f3n y de la muerte y a ellos est\u00e1n sometidos los descendientes de Ad\u00e1n, al menos que por un acto de su voluntad libre Dios haga una excepci\u00f3n. Porque como Se\u00f1or supremo tiene la potestad y el derecho de no aplicar la ley en un caso concreto, sin comprometer por ello la existencia de la ley misma. Esta excepci\u00f3n debe ser probada, no simplemente supuesta.&nbsp;Pero una vez probada, la Inmaculada Concepci\u00f3n de la Virgen Mar\u00eda no es incompatible con la universalidad de las otras leyes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Podemos, pues concluir, que en la sagrada Escritura, prescindiendo de los textos secundarios, que el Protoevangelio y la salutaci\u00f3n ang\u00e9lica, contemplados dentro de la tradici\u00f3n de la Iglesia, contienen la Inmaculada Concepci\u00f3n de Mar\u00eda.&nbsp;La contienen comprendida en la enemistad con la serpiente, en la plenitud de gracia, en la uni\u00f3n con Dios, en la bendici\u00f3n dada a Mar\u00eda, madre de Jes\u00fas, unida estrechamente a su Hijo, no solamente como madre, sino tambi\u00e9n como nueva Eva.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">En la tradici\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los estudios e investigaciones que precedieron a la declaraci\u00f3n del dogma de la Inmaculada Concepci\u00f3n, la doctrina de los Padres y escritores mereci\u00f3 una atenci\u00f3n especial, por la importancia que tiene la fe profesada en la Iglesia.&nbsp;Las \u00e9pocas son muy diversas y no nos es posible detenernos en ellas, sino hacer sencillamente unas consideraciones generales.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el per\u00edodo desde el concilio de Nicea al concilio de \u00c9feso (a. 325-431) el lugar central de la literatura y de las controversias lo ocupan otros temas. Es la \u00e9poca de los grandes doctores y hay una abundante literatura mariana en los escritos de San Atanasio, Basilio, los Gregorios, Cirilo, Crisostomo.&nbsp;Prescindiendo de los ap\u00f3crifos, se manifiesta en homil\u00edas sobre la anunciaci\u00f3n y la natividad de la Virgen y paneg\u00edricos o sermones en su honor.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los Padres concentran sus esfuerzos en las controversias contra los herejes sobre los misterios de la Trinidad y la Encarnaci\u00f3n, porque son los m\u00e1s atacados.\u00a0Por eso se pronuncian sobre la Virgen en discursos sobre las diversas circunstancias de la vida de la Virgen.\u00a0 En la Iglesia latina sobresalen San Ambrosio y San Agust\u00edn. Tanto en Oriente como en Occidente nos encontramos con algunas verdades reafirmadas continuamente, en las que se incluye la experiencia impl\u00edcita de la Inmaculada Concepci\u00f3n.\u00a0Una de ellas es la santidad de la Sant\u00edsima Virgen: nos ver\u00edamos obligados a transcribir una multitud de pasajes.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero hay dos puntos que sobresalen en el testimonio de los Padres que son: la absoluta pureza de Mar\u00eda y su posici\u00f3n como segunda Eva.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los escritos tanto orientales como occidentales encontramos la ant\u00edtesis de Eva bajo formas diversas.&nbsp;San Jer\u00f3nimo la enuncia de una forma breve y familiar: \u00abLa muerte por Eva, la vida por Mar\u00eda\u00bb.&nbsp;San Ambrosio destaca muchas veces el papel de Eva y de Mar\u00eda y el car\u00e1cter virginal de \u00e9sta \u00faltima, que ha pasado despu\u00e9s a la literatura.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La doctrina de las dos Evas est\u00e1 muy presente en los Padres, aunque la mayor\u00eda se contenta con enunciar la ant\u00edtesis repetida tradicionalmente: de Eva, la muerte y la expulsi\u00f3n, de Mar\u00eda, la vida y la salvaci\u00f3n.&nbsp;Ciertamente que siempre est\u00e1 considerada Mar\u00eda con relaci\u00f3n al Verbo, de cuya relaci\u00f3n sacan las maravillosas consecuencias. Hasta el mismo Nestorio, enemigo encarnizado de la maternidad divina de Mar\u00eda, excluye a Mar\u00eda del pecado original. Afirma que por ella ha venido la bendici\u00f3n y la justificaci\u00f3n al g\u00e9nero humano, as\u00ed como por Eva hab\u00eda venido la maldici\u00f3n.&nbsp;Esta oposici\u00f3n entre Eva y Mar\u00eda, el nacimiento de Cristo de una carne sin pecado merecen por su parte una atenci\u00f3n especial.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nestorio contin\u00faa el paralelismo entre las dos madres de la humanidad. La primera da a luz en el dolor, dolor que es propio de todas las que dan a luz, hijas de Eva, pena del pecado original. A la segunda, a Mar\u00eda, Dios le ha preparado un alumbramiento sin dolor.&nbsp;Mar\u00eda es la nueva madre, pero una madre virgen, que Dios ha dado a la naturaleza humana.&nbsp;La condenaci\u00f3n pronunciada contra Eva ha sido destruida por el saludo del \u00e1ngel a Mar\u00eda.&nbsp;A Eva, los dolores y los gemidos, frutos del pecado; a Mar\u00eda, la alegr\u00eda, fruto de la gracia de la que ella est\u00e1 llena.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Abundan los escritos patr\u00edsticos sobre la absoluta pureza de Mar\u00eda y con los t\u00e9rminos m\u00e1s expresivos. D\u00eddimo de Alejandr\u00eda afirma la absoluta virginidad con estas expresivas palabras, que son como una definici\u00f3n: \u00abVirgen inmaculada siempre y en todo\u00bb.&nbsp;Cuando hablan de la virginidad perfecta no se refieren s\u00f3lo a la integridad f\u00edsica, sino que comprende tambi\u00e9n la integridad del esp\u00edritu y del alma: Mar\u00eda siempre virgen ser\u00eda igualmente Mar\u00eda siempre santa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En un escrito antiguo, para unos del siglo IV, para otros del siglo V, se contienen unas expresiones que han sido muy utilizadas y explotadas por los defensores de la Inmaculada Concepci\u00f3n.&nbsp;Contiene el siguiente razonamiento: El primer hombre hab\u00eda sido creado y formado de la tierra&nbsp;inmaculada, era necesario que el hombre perfecto naciera de la virgen inmaculada.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No es posible citar a autores y obras donde los Padres expresan su pensamiento. Basten algunas expresiones que demuestran el convencimiento. Los Padres llaman a Mar\u00eda el tabern\u00e1culo exento de profanaci\u00f3n y de corrupci\u00f3n.&nbsp;Or\u00edgenes la llama digna de Dios, inmaculada del inmaculado, la m\u00e1s completa santidad, perfecta justicia, ni enga\u00f1ada por la persuasi\u00f3n de la serpiente, ni infectada con su venenoso aliento.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">San Ambrosio dice que es incorrupta, una virgen inmune por la gracia de toda mancha de pecado.&nbsp;Refutando a Pelagio, San Agust\u00edn declara que todos los justos han conocido verdaderamente el pecado \u00abexcepto la Santa Virgen Mar\u00eda, de quien, por el honor del Se\u00f1or, yo no pondr\u00eda en cuesti\u00f3n nada en lo que concierne al pecado\u00bb.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los Padres sirios nunca se cansaron de ensalzar la impecabilidad de Mar\u00eda. San Efr\u00e9n no consider\u00f3 excesivos algunos t\u00e9rminos de elogio para describir la excelencia de la gracia y santidad de Mar\u00eda: \u00abLa Sant\u00edsima Se\u00f1ora, Madre de Dios, la \u00fanica pura en alma y cuerpo, la \u00fanica que excede toda perfecci\u00f3n de pureza, \u00fanica morada de todas las gracias del m\u00e1s Santo Esp\u00edritu, y, por tanto, excediendo toda comparaci\u00f3n incluso con las virtudes ang\u00e9licas en pureza y santidad de alma y cuerpo&#8230;mi Se\u00f1ora sant\u00edsima, pur\u00edsima, sin corrupci\u00f3n, inviolada, prenda inmaculada de Aquel que se revisti\u00f3 con luz y prenda&#8230;flor inmarcesible, p\u00farpura tejida por Dios, la solamente inmaculada\u00bb.&nbsp;Para San Efr\u00e9n fue tan inocente como Eva antes de la ca\u00edda, una virgen alejada de toda mancha de pecado, m\u00e1s santa que los serafines, sello del Esp\u00edritu Santo, semilla pura de Dios, por siempre intacta y sin mancha en cuerpo y en esp\u00edritu.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se podr\u00edan citar otros muchos testimonios. En todos ellos aparece con claridad que la creencia en la inmunidad de Mar\u00eda frente al pecado en su concepci\u00f3n prevaleci\u00f3 entre los Padres, especialmente en los de la Iglesia griega. Pero el car\u00e1cter ret\u00f3rico de \u00e9stos y similares pasajes nos previene de tendencias demasiado forzadas y de interpretaciones en un sentido estrictamente literal.&nbsp;Los Padres griegos nunca discutieron formal o expl\u00edcitamente la cuesti\u00f3n de la Inmaculada Concepci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Concilio de \u00c9feso<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es incuestionable que el concilio de \u00c9feso ha tenido una influencia considerable sobre el culto y la teolog\u00eda mariana. Al proclamar solemnemente que la Virgen Mar\u00eda era verdaderamente madre de Dios atrae la atenci\u00f3n de los doctores sobre la dignidad sublime expresada por este t\u00edtulo.\u00a0Por eso en la predicaci\u00f3n y en los escritos proliferan magn\u00edficos elogios, graciosas comparaciones, letan\u00edas interminables de ep\u00edtetos laudatorios.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al mismo tiempo el culto mariano progresa con rapidez: las fiestas en honor a la Virgen se propagan por todo el mundo oriental.&nbsp;La fiesta que parece haber inaugurado el ciclo, la fiesta de la Anunciaci\u00f3n, se celebra desde el siglo V en Jerusal\u00e9n, Constantinopla y en otras ciudades, aunque sea a mediados del siglo VI cuando se fija la fecha del 25 de marzo para su celebraci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De la larga serie de textos de estos siglos y los siguientes se puede concluir que a partir del concilio de \u00c9feso, no solamente se ha formulado de una manera impl\u00edcita el dogma cat\u00f3lico de la Inmaculada Concepci\u00f3n, sino que se ha manifestado expl\u00edcitamente la fe en \u00e9l con expresiones suficientemente claras. Lo han expresado con f\u00f3rmulas positivas, m\u00e1s que negativas.&nbsp;En lugar de decir \u00abMar\u00eda&nbsp;ha sido preservada del pecado original\u00bb, dicen: \u00abMar\u00eda es llena de gracia, plenamente santificada desde su aparici\u00f3n en el seno materno.&nbsp;Es una criatura nueva, creada a semejanza de Ad\u00e1n inocente\u00bb.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El per\u00edodo que va desde el concilio de \u00c9feso hasta la separaci\u00f3n definitiva de la Iglesia oriental (a. 1054) presenta como rasgos comunes la tendencia a concebir e insistir en la maternidad divina, la santidad y la plenitud de gracia que le es propia a la Virgen. Hay condiciones diferentes entre Oriente y Occidente: es r\u00e1pida y vigorosa la doctrina en Oriente, y, al contrario, lenta e indecisa en Occidente.&nbsp;Se explica por dos causas principales: los desequilibrios y la inestabilidad que causan las invasiones en los pa\u00edses latinos, y la reacci\u00f3n que toma la teolog\u00eda por su lucha contra el pelagianismo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No obstante los testimonios existen y permiten ver una creencia expl\u00edcita en la concepci\u00f3n inmaculada. El desarrollo doctrinal coincide con el desarrollo cultual que se manifiesta sobre todo en la introducci\u00f3n de fiestas en honor de la Virgen.&nbsp;La fiesta de la Inmaculada Concepci\u00f3n no es de las primeras, pues hace su aparici\u00f3n a finales de este per\u00edodo, pero es notable en s\u00ed misma y sobre todo en la influencia que deb\u00eda ejercer en la afirmaci\u00f3n y propagaci\u00f3n de esta creencia piadosa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Padres postefesinos<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entre los testimonios de los Padres latinos postefesinos, los hay positivos y negativos para la creencia en la concepci\u00f3n inmaculada.&nbsp;Los negativos se encuentran, sobre todo, en San Agust\u00edn y entre sus disc\u00edpulos, pues se inspiran \u00fanicamente, o casi \u00fanicamente en los escritos antipelagianos del Santo; como es comprensible, en estos escritos San Agust\u00edn rechaza y rebate las doctrinas pelagianas y debe reafirmar la universalidad del pecado original y la conexi\u00f3n que existe entre la generaci\u00f3n humana y la concepci\u00f3n en el pecado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay otros testimonios positivos favorables a la creencia en la Inmaculada Concepci\u00f3n, bien porque preparan la eclosi\u00f3n hacia una piadosa noci\u00f3n trascendente de la madre de Dios, o porque contienen ya equivalentemente la creencia en la concepci\u00f3n inmaculada. Mar\u00eda es para ellos la nueva Eva, instrumento de nuestra salvaci\u00f3n y madre de los vivientes en el orden de la gracia.&nbsp;Poco a poco la idea de santidad o de inocencia perfecta y perpetua aparece \u00edntimamente unida a la de Mar\u00eda, madre de Dios.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la segunda mitad del siglo XI y comienzos del XII se prepara la gran controversia sobre la Inmaculada Concepci\u00f3n que se desarrolla en los dos siglos siguientes. Provocada por el desarrollo que va tomando la fiesta de la Concepci\u00f3n, el debate se centra sobre todo en el objeto de la misma fiesta y sobre las creencias que implica. El problema se aborda con nitidez y profundidad, con objeciones puestas al fondo de la cuesti\u00f3n.&nbsp;Por ello el triunfo de la piadosa creencia se impone y llega a ser poco a poco completo y definitivo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Algunos escritores y santos defend\u00edan que a todos, exceptuado el Salvador, se deb\u00edan aplicar las palabras de la Escritura: En maldad fui formado, y en pecado me concibi\u00f3 mi madre.&nbsp;Opon\u00edan la carne de Cristo Salvador y la de Mar\u00eda, al haber sido concebidas las dos, una sin pecado y la otra del pecado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero aparece el gran iniciador y doctor, San Anselmo, arzobispo de Cantorb\u00e9ry, que responde a esa objeci\u00f3n. Puesto que Cristo es Dios y que \u00c9l reconcilia a los pecadores por su propia virtud, tiene que estar indemne de todo pecado, lo que supone afirmar que procede de una masa pecadora, pero liberada del pecado.&nbsp;A pesar de reconocer el misterio, ante las insistencias de sus adversarios, San Anselmo propone una explicaci\u00f3n que pasar\u00e1 a la doctrina posterior.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los frutos de la redenci\u00f3n no abarcan solamente a los que han vivido despu\u00e9s del Salvador, sino que tambi\u00e9n los anteriores se deben beneficiar por la fe en el futuro redentor de ser purificados de sus pecados. Gracias a ese acto de fe la Virgen fue purificada por una aplicaci\u00f3n anticipada de los m\u00e9ritos de su Hijo, y es de la Virgen purificada de la que Cristo ha sido concebido.&nbsp;La purificaci\u00f3n particular y privilegiada de la Virgen Mar\u00eda es una aplicaci\u00f3n anticipada de los m\u00e9ritos de su Hijo, \u00fanico y universal redentor.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La controversia se produce \u2014teniendo en cuenta las doctrinas anteriores\u2014 al volver a celebrar la fiesta de la Concepci\u00f3n en Inglaterra. Ya se celebraba antes de la conquista de los normandos, pero hab\u00eda deca\u00eddo hasta desaparecer.&nbsp;Pero surge la oposici\u00f3n a la fiesta y a la doctrina cuando Anselmo el Joven, sobrino de San Anselmo, y otros la quieren restaurar, hasta provocar vivas recriminaciones: los adversarios a la fiesta declaran que no tiene raz\u00f3n de ser.&nbsp;El resultado de la controversia fue importante para la fiesta, pero tambi\u00e9n para la creencia en el privilegio de Mar\u00eda. Para responder a las objeciones de los que contradec\u00edan la legitimidad del ese culto, se esforzaron los defensores en promover y explicar por qu\u00e9 y bajo qu\u00e9 concepto les parece digna de veneraci\u00f3n la madre de Dios.&nbsp;Al hacerlo afirman la pureza y la santidad original de la bienaventurada Virgen Mar\u00eda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La controversia en Occidente es como una prolongaci\u00f3n de la precedente. provocada por la misma causa, pero que tiene un eco m\u00e1s grande a causa de la calidad y del renombre de los personajes que intervienen.&nbsp;Entre las afirmaciones de los ingleses se dec\u00eda, aportando muchos testimonios, que la fiesta se celebraba en el Continente como en Inglaterra.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El movimiento de expansi\u00f3n lleg\u00f3 a Ly\u00f3n y los can\u00f3nigos de la sede primada adoptaron la fiesta, lo que provoc\u00f3 la intervenci\u00f3n de San Bernardo. Durante alg\u00fan tiempo guard\u00f3 silencio con una cierta impaciencia, en consideraci\u00f3n a la piedad de los que la veneraban en la sencillez de su coraz\u00f3n y por el amor a la Virgen.\u00a0Pero piensa que el tiempo ya ha llegado, y hacia 1138 escribe la famosa Carta a los can\u00f3nigos de Ly\u00f3n.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s del exordio de alabanzas a su sede primada, prepara su ataque. Protesta contra lo que considera una mala innovaci\u00f3n y una reprensible aceptaci\u00f3n de una solemnidad extra\u00f1a en la Iglesia, carente de fundamento racional, no apoyada por la antigua tradici\u00f3n. Sostiene que Mar\u00eda fue santificada en el seno de su madre antes de nacer, porque su nacimiento y Ella tambi\u00e9n fue santa.&nbsp;Pero Mar\u00eda no puede ser santa antes de existir y no existe antes de ser concebida.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por tanto, si la Virgen no ha podido ser santificada antes de su concepci\u00f3n, porque no exist\u00eda todav\u00eda ni en el momento de su concepci\u00f3n, porque se encuentra con el pecado, no nos queda m\u00e1s que admitir entonces que Ella ha recibido el don de La santidad despu\u00e9s de su concepci\u00f3n, cuando ya exist\u00eda en el seno materno. Es santo su nacimiento, pero no su concepci\u00f3n.&nbsp;En consecuencia, si la santidad falta en la concepci\u00f3n de Mar\u00eda, no puede ser objeto de culto.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La intervenci\u00f3n de un personaje tan considerable como era el abad de Claraval no pod\u00eda pasar desapercibida y provoca una larga controversia, que ha llegado a nosotros en numerosos escritos, defendiendo la fiesta de la Concepci\u00f3n. La afirmaci\u00f3n del glorioso privilegio va ganando terreno y aumenta el n\u00famero de sus partidarios, que defienden la fiesta de la Concepci\u00f3n en sentido inmaculista.&nbsp;Se puede afirmar que en el siglo XII la concepci\u00f3n de Nuestra Se\u00f1ora ha sido celebrada en muchas partes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">En el siglo XIII<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Llegamos al punto cr\u00edtico de la controversia en el siglo XIII. Los te\u00f3logos de este siglo tratan ordinariamente el problema a prop\u00f3sito de la santificaci\u00f3n de Mar\u00eda, y tambi\u00e9n a prop\u00f3sito de la fiesta de la Concepci\u00f3n: cu\u00e1ndo tiene lugar la primera santificaci\u00f3n de la madre de Dios, antes o despu\u00e9s de la animaci\u00f3n por la infusi\u00f3n del alma en un cuerpo capacitado. Estos dos momentos, antes de la animaci\u00f3n y despu\u00e9s de la animaci\u00f3n se descomponen en otros muchos puntos y cuestiones.&nbsp;Todos est\u00e1n de acuerdo en admitir la santificaci\u00f3n despu\u00e9s de la animaci\u00f3n, pues Dios no pod\u00eda negar a su madre el privilegio que hab\u00eda otorgado a Jerem\u00edas y a San Juan Bautista.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los te\u00f3logos franciscanos tienen en Alejandro de Hales y en San Buenaventura sus maestros principales.&nbsp;Alejandro de Hales (m. 1245) resume su doctrina en cuatro puntos, que a su vez se descomponen y engloban otras muchas cuestiones: La bienaventurada Virgen no ha sido santificada antes de su&nbsp;concepci\u00f3n; la bienaventurada Virgen no ha sido santificada en el acto mismo de la concepci\u00f3n; la bienaventurada Virgen no ha podido ser santificada despu\u00e9s de su concepci\u00f3n y antes de la infusi\u00f3n del alma; no queda, pues, m\u00e1s que admitir que la bienaventurada Virgen ha sido santificada despu\u00e9s de la uni\u00f3n del cuerpo y del alma, pero antes de su nacimiento.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">San Buenaventura (m. 1274), profesor en Par\u00eds de 1248 a 1255, ense\u00f1a en sustancia la misma doctrina que su maestro, pero trata separadamente la santificaci\u00f3n de la carne y del alma, y reduce las cuestiones.&nbsp;El alma de Mar\u00eda habr\u00eda sido santificada en el instante mismo de su creaci\u00f3n, y por consiguiente no habr\u00eda contra\u00eddo el pecado original.&nbsp;Ha sido liberada por Jesucristo, pero no como los dem\u00e1s, pues, mientras todos los dem\u00e1s han sido sacados del precipicio donde hab\u00edan ca\u00eddo, la madre de Dios ha sido sostenida al borde mismo del precipicio para que no cayera. Mar\u00eda debe su exenci\u00f3n del pecado original a la gracia que depende y viene del Salvador.&nbsp;Pero, a pesar de las afirmaciones anteriores, al referirse al cuerpo y a toda la persona, afirma que la Virgen no ha sido santificada sino despu\u00e9s de haber contra\u00eddo el pecado original.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Alejandro de Hales, al final de su vida, habr\u00eda admitido el glorioso privilegio y compuso un escrito en su favor.&nbsp;San Buenaventura, elegido ministro general de los frailes menores, ha hecho lo mismo, instituyendo para su Orden la fiesta de la Concepci\u00f3n en el cap\u00edtulo de Pisa, el a\u00f1o 1263. Los te\u00f3logos y disc\u00edpulos franciscanos, que ense\u00f1an en Par\u00eds durante el siglo XIII, han repetido la doctrina de estos dos maestros y no se encuentra ninguno que haya aceptado y defendido la doctrina de la Inmaculada Concepci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entre los te\u00f3logos dominicos destaca San Alberto Magno (m. 1280), profesor en Par\u00eds de 1245 a 1248. Trata esta cuesti\u00f3n en dos art\u00edculos: La bienaventurada Virgen Mar\u00eda \u00bffue santificada antes de ser concebida o despu\u00e9s de ser concebida? La respuesta no ofrece dudas: Mar\u00eda no pudo ser santificada antes de su concepci\u00f3n.&nbsp;La Virgen fue concebida como los dem\u00e1s mortales; la gracia de la santificaci\u00f3n no puede venir por la carne, sino que la carne participa de la santificaci\u00f3n por el alma, distinta de la carne.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y se plantea de nuevo la cuesti\u00f3n: la carne de la Virgen \u00bfha sido santificada antes o despu\u00e9s de la animaci\u00f3n? San Alberto rechaza la hip\u00f3tesis de una santificaci\u00f3n anterior a la animaci\u00f3n, condenada ya por San Bernardo en su carta a los can\u00f3nigos de Ly\u00f3n y por los te\u00f3logos de Par\u00eds.&nbsp;La carne en s\u00ed misma no tiene capacidad para recibir la gracia santificante; no puede haber santificaci\u00f3n antes de la animaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El debate continu\u00f3 durante los siglos XIII y XIV, e ilustres nombres se alinearon en uno y otro bando.&nbsp;San Pedro Dami\u00e1n, Pedro Lombardo, Alejandro de Hales, San Buenaventura y Alberto Magno son citados en oposici\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Santo Tom\u00e1s se pronunci\u00f3 primero a favor de la doctrina en su tratado sobre las Sentencias (en 1 Sent. c. 44, q. 1 ad 3); sin embargo, en su Summa Theologica lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n opuesta. Muchas discusiones han surgido ya sea a favor o en contra de Santo Tom\u00e1s, negando que la Sant\u00edsima Virgen fuese inmaculada desde el instante de su animaci\u00f3n, y han sido escritos libros para negar que \u00e9l llegase a esa conclusi\u00f3n.&nbsp;No obstante, es dif\u00edcil decir que Santo Tom\u00e1s no considerase por un instante al menos la animaci\u00f3n posterior de Mar\u00eda y su santificaci\u00f3n anterior.&nbsp;Esta gran dificultad surge por la duda de c\u00f3mo podr\u00eda haber sido redimida si no pec\u00f3. Dicha dificultad la manifiesta al menos en diez pasajes de sus escritos.&nbsp;Pero, aunque Santo Tom\u00e1s retuviese esto como esencial a su doctrina, \u00e9l mismo suministr\u00f3 los principios que, despu\u00e9s de ser considerados en conjunto y en relaci\u00f3n con estos trabajos, suscitaron otros pensamientos que contribuyeron a la soluci\u00f3n de esta dificultad desde sus propias premisas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el siglo XIII la oposici\u00f3n fue en gran parte debida a que se quer\u00eda clarificar el sujeto en disputa. La palabra \u00abconcepci\u00f3n\u00bb era usada en sentidos diferentes, los cuales no hab\u00edan sido separados de la definici\u00f3n.&nbsp;Si Santo Tom\u00e1s, San Buenaventura y otros te\u00f3logos hubieran conocido el sentido de la definici\u00f3n de 1854, la habr\u00edan defendido con firmeza de sus oponentes.&nbsp;Podemos formular la cuesti\u00f3n discutida por ellos en dos proposiciones, ambas en contra del sentido del dogma de 1854: la santificaci\u00f3n de Mar\u00eda tuvo lugar antes de la infusi\u00f3n del alma en la carne, de modo que la inmunidad del alma fuese consecuencia de la santificaci\u00f3n de la carne y no hab\u00eda riesgo por parte del alma de contraer el pecado original. La santificaci\u00f3n tuvo lugar despu\u00e9s de la infusi\u00f3n del alma para redenci\u00f3n de la servidumbre del pecado, que el alma arrastr\u00f3 de su uni\u00f3n con la carne no santificada.&nbsp;Esta formulaci\u00f3n de la tesis excluye una concepci\u00f3n inmaculada.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los te\u00f3logos olvidaron que entre santificaci\u00f3n antes de la infusi\u00f3n y santificaci\u00f3n despu\u00e9s de la infusi\u00f3n hab\u00eda un t\u00e9rmino medio: santificaci\u00f3n del alma en el momento de la infusi\u00f3n. Parec\u00edan ajenos a la idea seg\u00fan la cual lo que era subsiguiente en el orden de la naturaleza pod\u00eda ser simult\u00e1neo en un punto del tiempo.&nbsp;Especulativamente considerado, el alma ser\u00eda creada antes que pudiese ser infundida y santificada, pero en la realidad el alma es creada y santificada en el mismo momento de la infusi\u00f3n en el cuerpo.&nbsp;Su principal dificultad era la declaraci\u00f3n de San Pablo de que todos los hombres han pecado en Ad\u00e1n. La propuesta de esta declaraci\u00f3n paulina, sin embargo, insiste en la necesidad que todos los hombres tienen de la redenci\u00f3n de Cristo.&nbsp;Nuestra Se\u00f1ora no fue una excepci\u00f3n a esta regla.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una segunda dificultad era el silencio de los primeros Padres. Pero los te\u00f3logos de aquel tiempo no se distinguieron tanto por su conocimiento de los Padres o de la historia, sino por su ejercicio del poder del razonamiento. Leyeron a los Padres Occidentales m\u00e1s que a los de la Iglesia Oriental, quienes expusieron con mayor amplitud la tradici\u00f3n de la Inmaculada Concepci\u00f3n.&nbsp;Y algunos trabajos de los Padres que hab\u00edan sido olvidados, cobraron actualidad en este momento.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Doctor Subtilis\u00a0<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El famoso Duns Escoto, el Doctor subtilis, el defensor de la Inmaculada, naci\u00f3 en Escocia el a\u00f1o 1265 \u00f3 1266. Entr\u00f3 en la Orden franciscana y tuvo como maestro en sus estudios teol\u00f3gicos a Guillermo Ware, uno de los m\u00e1s apasionados defensores de la Inmaculada Concepci\u00f3n. Escoto sucedi\u00f3 a su maestro en la c\u00e1tedra de Oxford y aqu\u00ed comenz\u00f3 a defender la sentencia inmaculista. De Oxford pas\u00f3 a Par\u00eds y obtuvo el doctorado y el magisterio en la Sorbona.&nbsp;Su maestro, Ware, tambi\u00e9n hab\u00eda ense\u00f1ado en Par\u00eds, pero no parece que tuviera ocasi\u00f3n de defender p\u00fablicamente el privilegio de Mar\u00eda.&nbsp;El que m\u00e1s llam\u00f3 la atenci\u00f3n general sobre la Inmaculada Concepci\u00f3n y se impuso fue Escoto. Esto suced\u00eda en los comienzos de 1300. Unos a\u00f1os m\u00e1s tarde, un decidido adversario del privilegio de la Virgen, el dominico Gerardo Renier, llamaba a Escoto \u00abel primer sembrador de este error\u00bb (se refiere a la opini\u00f3n defensora del privilegio de la Virgen Mar\u00eda).&nbsp;Esto suced\u00eda en 1350.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A prop\u00f3sito de la influencia que tuvo Escoto en el triunfo de la doctrina sobre la Inmaculada Concepci\u00f3n, se populariz\u00f3 m\u00e1s tarde la narraci\u00f3n de una maravillosa disputa mantenida en Par\u00eds por mandato de la Santa Sede y en presencia de sus delegados.&nbsp;Ten\u00eda como finalidad disipar las sombras que en las escuelas teol\u00f3gicas se iban acumulando contra el insigne privilegio de la Madre de Dios.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bernardino de Bustis en el oficio lit\u00fargico que compuso en honor de Mar\u00eda Inmaculada, aprobado por Sixto IV el a\u00f1o 1480\u2014se expresa as\u00ed: \u00abHubo una \u00e9poca en que ciertos religiosos se enardecieron con tanto furor contra la Inmaculada Concepci\u00f3n, que llamaban herejes a los franciscanos, porque en su predicaci\u00f3n defend\u00edan que la Virgen hab\u00eda sido concebida sin pecado. Por mandato de la Santa Sede se celebr\u00f3 una disputa p\u00fablica en la Sorbona. Los acusadores intervinieron en la discusi\u00f3n con un gran n\u00famero de doctores. Pero nuestro Se\u00f1or, para proteger la dignidad de su amada Madre, destin\u00f3 improvisadamente a esta cita a Escoto, eximio doctor de la Orden de los franciscanos. \u00c9l rebati\u00f3 todos los fundamentos y los argumentos del adversario con una argumentaci\u00f3n irrefutable. Con ello hizo brillar con tanta luz la santidad de la concepci\u00f3n de la Virgen, que todos aquellos frailes, llenos de admiraci\u00f3n por su sutileza, se encerraron en el silencio y cesaron en la discusi\u00f3n.&nbsp;Como consecuencia, la opini\u00f3n de los franciscanos fue aprobada por la Sorbona y Escoto fue denominado el doctor sutil\u00bb.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta discusi\u00f3n tuvo lugar a finales del a\u00f1o 1307 o al principio de 1308. Escoto habr\u00eda venido expresamente a Par\u00eds desde Oxford. Cuando lleg\u00f3 el d\u00eda del acto sorb\u00f3nico\u2014como se llamaba a aquella discusi\u00f3n\u2014, mientras Escoto se dirig\u00eda al lugar de la discusi\u00f3n, se arrodill\u00f3 ante una imagen de la Virgen que se encontraba a su paso, y le dirigi\u00f3 esta plegaria: \u00abConc\u00e9deme que te alabe, virgen sagrada: dame fuerza contra tus enemigos\u00bb.&nbsp;La Virgen, como agradeciendo este acto, inclin\u00f3 la cabeza: posici\u00f3n que ha conservado posteriormente.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Comenzada la discusi\u00f3n, los contrarios desarrollaron contra Escoto una cascada de argumentos; se dice que m\u00e1s de doscientos. Escoto los escuch\u00f3 todos con atenci\u00f3n, pero con la tranquilidad reflejada en la cara. Cuando los adversarios se callaron comenz\u00f3 a refutar sus argumentaciones: rebati\u00f3 uno por uno sus argumentos en el mismo orden en que se los hab\u00edan propuesto.&nbsp;Consecuencia de aquella discusi\u00f3n habr\u00eda sido, no s\u00f3lo la aprobaci\u00f3n por parte de la Sorbona de la opini\u00f3n inmaculista, sino adem\u00e1s la adopci\u00f3n por parte de aquella universidad de la correspondiente fiesta, y la negaci\u00f3n de grados acad\u00e9micos a los que se atrevieran a manifestar un sentimiento contrario.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Francisco Mayroni, disc\u00edpulo de Escoto, resum\u00eda as\u00ed la argumentaci\u00f3n de su maestro: \u00abDios ha podido preservar a Mar\u00eda del pecado: era conveniente que lo hiciera: por tanto, lo hizo\u00bb.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Escoto puso los fundamentos de la verdadera doctrina tan s\u00f3lidamente establecidos y disipadas las dudas en forma tan satisfactoria, que en adelante la doctrina prevaleci\u00f3. \u00c9l mostr\u00f3 que la santificaci\u00f3n despu\u00e9s de la animaci\u00f3n requer\u00eda que se llevase a cabo en el orden de la naturaleza, no del tiempo; \u00e9l resolvi\u00f3 la gran dificultad de Santo Tom\u00e1s mostrando que lejos de ser excluida de la redenci\u00f3n, la Sant\u00edsima Virgen obtuvo de su Divino Hijo la m\u00e1s grande de las redenciones a trav\u00e9s del misterio de su preservaci\u00f3n de todo pecado.&nbsp;\u00c9l introdujo tambi\u00e9n, por la v\u00eda de la ilustraci\u00f3n, el peligroso y dudoso argumento de Eadmer: \u00abdecuit, potuit, ergo fecit\u00bb.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La controversia\u00a0<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde el tiempo de Escoto la doctrina no s\u00f3lo lleg\u00f3 a ser opini\u00f3n com\u00fan en las universidades, sino que la fiesta se expandi\u00f3 a lo largo de aquellos pa\u00edses donde no hab\u00eda sido previamente adoptada.&nbsp;Con excepci\u00f3n de los dominicos, todas o casi todas las \u00f3rdenes religiosas la asumieron: los franciscanos, en el Cap\u00edtulo General de Pisa en 1263, adoptaron la Fiesta de la Concepci\u00f3n de Mar\u00eda en toda la Orden; esto, sin embargo, no significa que profesasen en este tiempo la doctrina de la Inmaculada Concepci\u00f3n.&nbsp;Siguiendo las huellas de Duns Escoto, sus disc\u00edpulos Pedro Aureolo y Francisco de Mayrone fueron los m\u00e1s fervientes defensores de la doctrina, aunque sus antiguos maestros (San Buenaventura incluido) se hubiesen opuesto a ella.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La controversia continu\u00f3, pero los defensores de la opini\u00f3n opuesta fueron la mayor\u00eda de ellos miembros de la Orden Dominicana.&nbsp;En 1439 la disputa fue llevada ante el Concilio de Basilea, donde la Universidad de Par\u00eds, anteriormente opuesta a la doctrina, demostrando ser su m\u00e1s ardiente defensora, pidi\u00f3 una definici\u00f3n dogm\u00e1tica. Los dos ponentes en el concilio fueron Juan de Segovia y Juan Torquemada.&nbsp;Despu\u00e9s de haber sido discutida por espacio de dos a\u00f1os antes de la asamblea, los obispos declararon la Inmaculada Concepci\u00f3n como una piadosa doctrina, concorde con el culto cat\u00f3lico, con la fe cat\u00f3lica, con el derecho racional y con la Sagrada Escritura; de ahora en adelante, dijeron, no estaba permitido predicar o declarar algo en contra).&nbsp;Los Padres del concilio dec\u00edan que la Iglesia de Roma estaba celebrando la fiesta. Esto es verdad s\u00f3lo en cierto sentido. Se guardaba en algunas iglesias de Roma, especialmente en las de las \u00f3rdenes religiosas, pero no fue adoptada en el calendario oficial. Como el concilio en aquel tiempo no era ecum\u00e9nico, no pudo pronunciarse con autoridad.&nbsp;El memorandum del dominico Torquemada sirvi\u00f3 de armadura para todo ataque a la doctrina hecho por San Antonio de Florencia y por los dominicos Bandelli y Spina.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por un Decreto de 28 de Febrero de 1476, Sixto IV adopt\u00f3 por fin la fiesta para toda la Iglesia Latina y otorg\u00f3 una indulgencia a todos cuantos asistieran a los Oficios Divinos de la solemnidad El Oficio adoptado por Sixto IV fue compuesto por Bernardo de Nogarolis, mientras que los franciscanos emplearon desde 1480 un&nbsp;bell\u00edsimo Oficio salido de la pluma de Bernardino de Busti, que fue concedido tambi\u00e9n a otros (p.ej. en Espa\u00f1a, 1761), y fue cantado por los franciscanos hasta la segunda mitad del siglo XIX.&nbsp;Como el reconocimiento p\u00fablico de la fiesta por Sixto IV no calm\u00f3 suficientemente el conflicto, public\u00f3 en 1483 una constituci\u00f3n en la que penaba con la excomuni\u00f3n a todo aquel cuya opini\u00f3n fuese acusada de herej\u00eda.&nbsp;En 1546 el Concilio de Trento, cuando la cuesti\u00f3n fue abordada, declar\u00f3 que \u00abno fue intenci\u00f3n de este Santo S\u00ednodo incluir en un decreto lo concerniente al pecado original de la Sant\u00edsima e Inmaculada Virgen Mar\u00eda Madre de Dios\u00bb.&nbsp;Como quiera que este decreto no defini\u00f3 la doctrina, los te\u00f3logos opositores del misterio, aunque reducidos en n\u00famero, no se rindieron.&nbsp;San P\u00edo V no s\u00f3lo conden\u00f3 la proposici\u00f3n 73 de Bayo, seg\u00fan la cual \u00abno otro sino Cristo fue sin pecado original y que, adem\u00e1s, la Sant\u00edsima Virgen muri\u00f3 a causa del pecado contra\u00eddo en Ad\u00e1n, y sufri\u00f3 aflicciones en esta vida, como el resto de los justos, como castigo del pecado actual y original\u00bb, sino que tambi\u00e9n public\u00f3 una constituci\u00f3n en la que prohib\u00eda toda discusi\u00f3n p\u00fablica.&nbsp;Finalmente insert\u00f3 un nuevo y simplificado Oficio de la Concepci\u00f3n en los libros lit\u00fargicos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras duraron estas disputas, las grandes universidades y la mayor parte de las grandes \u00f3rdenes se convirtieron en baluartes de la defensa del dogma. En 1497 la Universidad de Par\u00eds decret\u00f3 que en adelante no fuese admitido como miembro de la universidad quien no jurase que har\u00eda cuanto pudiese para defender y mantener la Inmaculada Concepci\u00f3n de Mar\u00eda.&nbsp;Toulouse sigui\u00f3 el ejemplo; en Italia, Bolonia y N\u00e1poles; en el Imperio Alem\u00e1n, Colonia, Maine y Viena; en B\u00e9lgica, Lovaina; en Inglaterra, antes de la Reforma, Oxford y Cambridge; en Espa\u00f1a, Salamanca, Toledo, Sevilla y Valencia; en Portugal, Coimbra y Evora; en Am\u00e9rica, M\u00e9xico y Lima.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los Frailes Menores confirmaron en 1621 la elecci\u00f3n de la Madre Inmaculada como patrona de la Orden, y se comprometieron bajo juramento a ense\u00f1ar el misterio en p\u00fablico y en privado. Los dominicos, sin embargo, se vieron en la especial obligaci\u00f3n de seguir las doctrinas de Santo Tom\u00e1s; y las conclusiones comunes de Santo Tom\u00e1s eran opuestas a la Inmaculada Concepci\u00f3n. Los dominicos, por tanto, afirmaron que la doctrina era un error contra la fe.&nbsp;Aunque adoptaron la fiesta, hablaban persistentemente de \u00abSantificaci\u00f3n de la Virgen Mar\u00eda\u00bb, no de \u00abConcepci\u00f3n\u00bb, hasta que en 1622 Gregorio V aboli\u00f3 el t\u00e9rmino \u00absantificaci\u00f3n\u00bb.&nbsp;Pablo V (a. 1617) decret\u00f3 que no deber\u00eda ense\u00f1arse p\u00fablicamente que Mar\u00eda fue concebida en pecado original, y Gregorio V (a. 1622) impuso absoluto silencio, tanto en los escritos como en los sermones, aunque fueran privados, sobre los adversarios de la doctrina, hasta que la Santa Sede definiese la cuesti\u00f3n.&nbsp;Para poner fin a toda ulterior cavilaci\u00f3n, Alejandro VI promulg\u00f3 el 8 de Diciembre de 1661 la famosa&nbsp;constituci\u00f3n Sollicitudo omnium Ecclesiarum, defendiendo el verdadero sentido de la palabra concepci\u00f3n, y prohibiendo toda ulterior discusi\u00f3n contra el com\u00fan y piadoso sentimiento de la Iglesia.&nbsp;Declar\u00f3 que la inmunidad de Mar\u00eda del pecado original en el primer momento de la creaci\u00f3n de su alma y su infusi\u00f3n en el cuerpo eran objeto de fe.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Hacia la definici\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Llegamos al \u00faltimo per\u00edodo, caracterizado por el triunfo definitivo de la Inmaculada Concepci\u00f3n en el Pontificado de P\u00edo IX. Pero antes, en la primera mitad del siglo XIX, sobre todo a partir de 1830, se suceden una serie de acontecimientos particulares.&nbsp;De 1800 a 1830, durante los pontificados de P\u00edo VII y Le\u00f3n XII, son raras las actuaciones a favor del privilegio mariano, aunque hay algunos detalles espec\u00edficos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El cardenal Mauro Capellari, religioso camaldulense, fue elegido papa el 2 de febrero de 1831 y tom\u00f3 el nombre de Gregorio XVI (1831-1846). Desde el principio se mostr\u00f3 favorable al privilegio de la Virgen.&nbsp;En el primer a\u00f1o de su pontificado concede indulgencias, a petici\u00f3n de los franciscano de Santa Fe de Bogot\u00e1, a los fieles que asistan a la misa propia de la Inmaculada Concepci\u00f3n en la iglesia de estos religiosos, honrando a la Madre de Dios \u00abconcebida sin pecado\u00bb, y en 1834 confirma la fundaci\u00f3n de la Sociedad de la Misericordia en la expresi\u00f3n de Mar\u00eda \u00abinmaculada en su concepci\u00f3n\u00bb.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los partidarios de la definici\u00f3n se sintieron estimulados para insistir en sus peticiones.&nbsp;Un acontecimiento maravilloso hab\u00eda sucedido que les animaba a reemprender ese camino y vino a iluminar con luz sobrenatural esa creencia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Peticiones de obispos<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las primeras peticiones que se elevan no ten\u00edan como objeto la definici\u00f3n del privilegio, sino la autorizaci\u00f3n para decir en el prefacio de la fiesta: Et te in conceptione inmaculata. A la petici\u00f3n del cardenal de Sevilla hab\u00edan seguido no menos de 211 s\u00faplicas, en las que se daban las mismas razones que expon\u00eda el cardenal en su carta a Mons. Qu\u00e9len: \u00abConsiderando que las concesiones pontificias acordadas hasta ahora se refieren al culto tributado a Mar\u00eda en el oficio coral y a otros homenajes que son ordinarios y que los fieles no pueden tomar parte en ellos para honrar a la Sant\u00edsima Virgen y la utilidad del pueblo cristiano reclaman, con justicia, que se ofrezcan a los simples fieles los medios para poder ejercitar este culto tan piadoso; y veo que un medio que puede servir para ello es a\u00f1adir en las letan\u00eda de Nuestra Se\u00f1ora este elogio y esta invocaci\u00f3n: Regina sine labe concepta, ora pro nobis\u00bb.&nbsp;Este movimiento se propaga y el mismo favor solicitan muchos obispos, superiores de \u00d3rdenes religiosas, rectores de iglesias particulares, etc.,<strong> <\/strong>tambi\u00e9n para introducirlo en el prefacio de la Misa.&nbsp;Las dos peticiones son atendidas y concedidas al mismo tiempo a varios obispos entre abril de 1844 y mayo de 1847. En 1843 el cardenal Lambruschini, Secretario de Estado de Gregorio XVI, hac\u00eda publicar una disertaci\u00f3n pol\u00e9mica sobre la inmaculada concepci\u00f3n.&nbsp;El autor resum\u00eda las pruebas del privilegio: conveniencia, Sagrada Escritura, actos pontificios, testimonios de los Padres y doctrina de los te\u00f3logos, sobre todo el consentimiento com\u00fan de los fieles, presentado como garant\u00eda de certeza y como preparaci\u00f3n a la definici\u00f3n formal, que declara posible, \u00fatil y conveniente. Aduce tambi\u00e9n la maravillosa difusi\u00f3n de la medalla milagrosa y de las conversiones que se han sucedido.&nbsp;Esta disertaci\u00f3n fue traducida a las principales lenguas y tuvo gran resonancia en los medios cat\u00f3licos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Gregorio XVI se mostr\u00f3 favorable a un pronunciamiento solemne, pero se atuvo a las circunstancias.&nbsp;En una carta dirigida al obispo de La Rochelle le dec\u00eda que \u00abnada le ser\u00eda m\u00e1s agradable que proclamar con un juicio solemne la Inmaculada Concepci\u00f3n de la santa Madre de Dios\u00bb, pero que no lo hab\u00eda hecho por razones de alta prudencia que aconsejaban las circunstancias&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los temores y el miedo a las reclamaciones posibles, en el caso de una sanci\u00f3n solemne del privilegio, no carec\u00edan de fundamento, particularmente por parte de Alemania.&nbsp;En Francia exist\u00eda una sorda oposici\u00f3n en los medios jansenistas o jansenizantes y entre un cierto n\u00famero de galicanos, aunque esta oposici\u00f3n se manifest\u00f3 m\u00e1s tarde en el pontificado de P\u00edo IX.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">P\u00edo IX\u00a0<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Giovanni Mar\u00eda Mastai Ferretti fue elegido Papa el 16 de junio de 1846, y tom\u00f3 el nombre de P\u00edo IX, en memoria y como reconocimiento de P\u00edo VII, al que hab\u00eda sucedido como obispo de Imola y a quien le deb\u00eda el haber sido ordenado sacerdote. Personalmente formaba parte de los que defend\u00edan el privilegio de la Virgen. Para \u00e9l fue un grato honor ratificar una se\u00f1alada muestra de devoci\u00f3n hacia la Virgen Inmaculada que los obispos de Am\u00e9rica septentrional, reunidos en Baltimore en concilio provincial, hab\u00edan decidido, con entusiasmo y por unanimidad, aclamar a la Bienaventurada Virgen Mar\u00eda concebida sin pecado como patrona de los Estados Unidos de Am\u00e9rica.&nbsp;Otros actos pontificios refuerzan las buenas disposiciones del Pont\u00edfice.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entre los meses de julio de 1846 y mayo de 1847 los obispos contin\u00faan a pedir el doble favor: insertar en el prefacio de la Misa el ep\u00edteto Inmaculada y en las letan\u00edas la invocaci\u00f3n Reina concebida sin pecado. Al mismo tiempo son numerosas las peticiones de una definici\u00f3n en los a\u00f1os 1846 a 1848, a\u00f1adidas a las que ya se hab\u00edan hecho durante el pontificado de Gregorio XVI.&nbsp;Para el nuevo Papa supuso una gran alegr\u00eda recibir un centenar de s\u00faplicas de obispos de partes diversas, vicarios apost\u00f3licos, superiores de Ordenes religiosas y otras del rey de las Dos Sicilias, con una petici\u00f3n personal de Fernando II, rey de N\u00e1poles.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Antes de llegar a Roma estas peticiones, P\u00edo IX ya hab\u00eda manifestado sus sentimientos: firmado por \u00e9l mismo, un decreto de la Sagrada Congregaci\u00f3n de Ritos, de 30 de septiembre de 1847, autorizaba un Oficio enteramente propio de la Inmaculada Concepci\u00f3n de Mar\u00eda, con Misa para el d\u00eda de la fiesta y durante la octava.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este mismo a\u00f1o de 1847, el padre Juan Perrone, prefecto de estudios en el Colegio Romano, publica un escrito con el t\u00edtulo de Disquisici\u00f3n teol\u00f3gica, en el que examina \u00absi la Inmaculada Concepci\u00f3n de la bienaventurada Virgen Mar\u00eda pod\u00eda ser objeto de una definici\u00f3n dogm\u00e1tica\u00bb.&nbsp;Despu\u00e9s de una primera parte hist\u00f3rico-cr\u00edtica, en la que resume la historia de la controversia y sus m\u00faltiples fases, plantea y discute el valor real de los argumentos aportados contrarios y favorables al privilegio. Llega a la siguiente conclusi\u00f3n: no se encuentra nada realmente contrario en la Sagrada Escritura, ni en los Santos Padres, ni en los escritores eclesi\u00e1sticos antiguos, ni en los documentos lit\u00fargicos, ni en las actas de los concilios o de los romanos pont\u00edfices, ni en las razones teol\u00f3gicas; los testimonios claramente opuestos pertenecen al per\u00edodo de la controversia.&nbsp;Al contrario, tanto la Sagrada Escritura como la tradici\u00f3n desde los primeros siglos atestiguan con testimonios positivos la existencia de esta creencia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la segunda parte, teol\u00f3gico-cr\u00edtica, despu\u00e9s de examinar las condiciones requeridas para que una doctrina pueda ser objeto de una definici\u00f3n dogm\u00e1tica y c\u00f3mo se cumpl\u00edan en este caso, investiga en la revelaci\u00f3n escrita o transmitida y encuentra razones suficientes para dar un decreto pontificio sobre la Inmaculada Concepci\u00f3n como dogma de fe.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">P\u00edo IX comienza el camino que terminar\u00e1 en la proclamaci\u00f3n dogm\u00e1tica del 8 de diciembre de 1854. El d\u00eda 1 de junio de 1848 constituye una comisi\u00f3n de te\u00f3logos encargada de examinar esta cuesti\u00f3n.&nbsp;La componen 20 miembros: prelados pertenecientes a Congregaciones romanas, generales de diversas \u00d3rdenes religiosas y renombrados maestros.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante su estancia en Gaeta, el 6 de diciembre de 1848, hab\u00eda designado una comisi\u00f3n de ocho cardenales y cinco consultores, para reunirse en N\u00e1poles bajo la presidencia del cardenal Lambruschini y constituir as\u00ed una congregaci\u00f3n antepreparatoria. Se celebr\u00f3 el 22 de diciembre. Las deliberaciones versaron sobre estas dos cuestiones: La primera se refer\u00eda a si, ante las peticiones de los obispos del mundo cat\u00f3lico y de Fernando II, se aconsejaba al Santo Padre declarar que la bienaventurada Virgen Mar\u00eda ha gozado del privilegio particular de haber sido concebida sin pecado original. La segunda, si en las circunstancias actuales era oportuno que Su Santidad procediera a tal declaraci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Discutido el asunto, todos los miembros presentes respondieron afirmativamente a la primera cuesti\u00f3n, mientras que no hubo unanimidad en la segunda y fue dilatada, aconsejando a Su Santidad dirigir una enc\u00edclica a los obispos del mundo entero para pedir oraciones en vistas de la definici\u00f3n y tambi\u00e9n para invitarles a dar su opini\u00f3n sobre la oportunidad.&nbsp;Los consultados deb\u00edan responder a los cinco puntos siguientes: Si constataba que la Iglesia de nuestros d\u00edas demanda una definici\u00f3n dogm\u00e1tica de la Inmaculada Concepci\u00f3n de Mar\u00eda; si la Iglesia, extendida por el mundo, desde los tiempos apost\u00f3licos ha admitido el privilegio excluyendo toda sombra de pecado original, siguiendo la doctrina expl\u00edcitamente sostenida por los primeros apologistas que han tratado ex professo de este tema; qu\u00e9 ofrece el Antiguo Testamento a favor o en contra de la Inmaculada Concepci\u00f3n, si es que dice algo; qu\u00e9 dice tambi\u00e9n el Nuevo Testamento; si los datos que se pueden recabar del examen de los textos greco-orientales y latinos del siglo III e inmediatos, y de otros hasta nuestros d\u00edas permiten afirmar la piadosa creencia de la Iglesia en la Inmaculada Concepci\u00f3n de la Virgen Mar\u00eda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las respuestas a las dos primeras cuestiones y a la \u00faltima fueron afirmativas. Las referidas a la Sagrada Escritura necesitaban mayor estudio.&nbsp;Un consultor fue el encargado de estudiar el modo de definici\u00f3n, escogiendo una definici\u00f3n en forma positiva y con anatema, en una bula dogm\u00e1tica con las formalidades habituales y que ser\u00eda publicada en el tiempo y lugar oportunos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La enc\u00edclica \u00abUbi Primum\u00bb\u00a0<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">P\u00edo IX secunda las medidas sugeridas por los miembros de la congregaci\u00f3n antepreparatoria. Desde Gaeta, donde se encontraba, hizo expedir la enc\u00edclica Ubi primum, el 2 de febrero de 1949. Hac\u00eda saber a los obispos su decisi\u00f3n de someter a un examen definitivo la Inmaculada Concepci\u00f3n.&nbsp;A tal efecto hab\u00eda nombrado una comisi\u00f3n de te\u00f3logos y hab\u00eda instituido una congregaci\u00f3n cardenalicia; de ella esperaba que le transmitiera los resultados de la investigaci\u00f3n.&nbsp;Con esta misma finalidad les ped\u00eda a todos los obispos que hicieran plegarias en sus di\u00f3cesis para implorar luces de Dios a fin de acertar en la decisi\u00f3n a tomar y llevar a feliz t\u00e9rmino este asunto. \u00abDeseamos vivamente \u2014les dec\u00eda\u2014 que nos hagas saber lo m\u00e1s pronto posible cu\u00e1les son en vuestra di\u00f3cesis los sentimientos del clero y del pueblo respecto a la concepci\u00f3n de la Virgen Inmaculada y en qu\u00e9 medida piensa que la cuesti\u00f3n deba ser dirimida por la Sede Apost\u00f3lica; deseamos conocer sobre todo lo que seg\u00fan vuestra sabidur\u00eda pens\u00e1is que se debe hacer en este punto\u00bb.&nbsp;Segu\u00eda a ello una autorizaci\u00f3n general, si lo consideraba oportuno, para que sus sacerdotes pudieran rezar el Oficio Divino propio de la Inmaculada, tal y como lo hab\u00eda ya concedido \u00e9l a los sacerdotes de la di\u00f3cesis de Roma.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfCu\u00e1l fue el resultado de \u00abeste concilio por escrito\u00bb? Las respuestas recibidas est\u00e1n editadas en diez vol\u00famenes con el siguiente resultado: de los 603 obispos respondieron por escrito al Papa 593, de los cuales solamente ocho afirmaban que tal creencia no pod\u00eda ser definida teol\u00f3gicamente, aunque dos no estaban muy seguros de ello. M\u00e1s numerosos fueron los que, declarando su fe en esa creencia, juzgaban inoportuna la definici\u00f3n dogm\u00e1tica (\u00e9stos eran 35, entre los cuales estaba el Cardenal Pecci, arzobispo de Peruggia, futuro Le\u00f3n XIII) o se mostraban dudosos (48 obispos).&nbsp;Como se ve, la inmensa mayor\u00eda de los obispos era favorable a la proclamaci\u00f3n del dogma.&nbsp;El grupo m\u00e1s numeroso de los obispos hab\u00edan aceptado pura y simplemente la definici\u00f3n proyectada, testimoniando tambi\u00e9n que consideraban el privilegio contenido m\u00e1s o menos impl\u00edcitamente en el dep\u00f3sito de la Revelaci\u00f3n. Algunos se hab\u00edan explayado en este punto, bien en sus cartas al Papa, bien con esta ocasi\u00f3n en lecciones o discursos sobre la Inmaculada Concepci\u00f3n.&nbsp;La mayor\u00eda defend\u00eda la oportunidad de una definici\u00f3n, y a continuaci\u00f3n expon\u00edan la conveniencia, las ventajas y la misma necesidad moral.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las respuestas de los obispos, junto a los trabajos de los te\u00f3logos de la comisi\u00f3n y de la congregaci\u00f3n antepreparatoria formaban un extenso dossier que deb\u00edan utilizar los encargados de redactar la bula de definici\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Congregaci\u00f3n especial para redactar la bula de definici\u00f3n (Entre el 10 de mayo de 1852 y el 2 de agosto de 1853).<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La respuesta casi un\u00e1nime de los obispos del mundo reafirm\u00f3 el prop\u00f3sito de P\u00edo IX de definir, por fin, la creencia tan universalmente extendida. Tampoco se puede decir que haya obrado con precipitaci\u00f3n. Entre la creaci\u00f3n de la primera comisi\u00f3n teol\u00f3gica consultiva sobre el tema y la promulgaci\u00f3n de la bula de definici\u00f3n dogm\u00e1tica hab\u00edan transcurrido seis a\u00f1os y seis meses.&nbsp;Nada menos que cuatro comisiones distintas, cardenalicias y teol\u00f3gicas, hab\u00edan examinado la cuesti\u00f3n desde un triple punto de vista: la definici\u00f3n de la creencia, la oportunidad de su definici\u00f3n y la redacci\u00f3n dogm\u00e1tica.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De acuerdo con los que juzgaban conveniente adjuntar a la definici\u00f3n dogm\u00e1tica una exposici\u00f3n de los fundamentos y de la evoluci\u00f3n de la creencia en la Iglesia, \u00e9l se dedica en marzo de 1851 a la preparaci\u00f3n de una bula pontificia. A petici\u00f3n del Papa, el padre jesuita Giovanni Perrone hab\u00eda redactado en 1850 un primer proyecto de definici\u00f3n.\u00a0Este texto fue sometido al examen de diecis\u00e9is te\u00f3logos consultores, sucedi\u00e9ndose otras siete redacciones.\u00a0P\u00edo IX estaba convencido del car\u00e1cter revelado de la doctrina de la Inmaculado Concepci\u00f3n, pues, desde hac\u00eda varios siglos, era objeto de fe en la Iglesia universal. Pero deseaba tambi\u00e9n que la definici\u00f3n replicara a las objeciones teol\u00f3gicas de los adversarios de la doctrina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sigue otro esquema, que probablemente es obra de Passaglia, que ten\u00eda como novedad que la definici\u00f3n iba acompa\u00f1ada de una condena expl\u00edcita de los errores modernos. Este segundo esquema, como el primero, no fue nunca utilizado.\u00a0P\u00edo IX, decidido a dar amplitud a la discusi\u00f3n, instituye, el 10 de mayo de 1852, una congregaci\u00f3n especial de veinte te\u00f3logos bajo la presidencia del cardenal Fornari.\u00a0Comenz\u00f3 sus trabajos desde los cimientos proponiendo las cuestiones m\u00e1s fundamentales: qu\u00e9 caracter\u00edsticas o indicios deb\u00eda tener una proposici\u00f3n para considerarla digna de recibir un juicio solemne del magisterio cat\u00f3lico, cu\u00e1l deb\u00eda ser su redacci\u00f3n en el aspecto positivo y negativo, cu\u00e1les eran los testimonio impl\u00edcitos y expl\u00edcitos de la Sagrada Escritura y de la Tradici\u00f3n, la conexi\u00f3n con otros dogmas, la ense\u00f1anza del episcopado, la piedad de los fieles, etc. Las consideraciones sobre la oportunidad y la conveniencia fueron adjuntadas como conclusi\u00f3n.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A consecuencia de estos trabajos, se decidi\u00f3 utilizar en la bula, como pruebas, la conveniencia, la Sagrada Escritura, la tradici\u00f3n patr\u00edstica, la fiesta de la Concepci\u00f3n y el sentimiento de la Iglesia universal.&nbsp;A ello se agregaban algunas notas explicativas, con la intenci\u00f3n de esclarecer los argumentos propuestos y resolver las objeciones desde el punto de vista escritur\u00edstico y patr\u00edstico.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Discusi\u00f3n del texto de la bula (22 de marzo al 4 de diciembre de 1854)\u00a0<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El nuevo esquema, el tercero, contiene lo que sustancialmente ha permanecido en la redacci\u00f3n definitiva, pero con una forma y un orden que ha dado lugar a numerosas modificaciones: seis veces fue retocado y perfeccionado el texto.&nbsp;Fueron muchos los revisores: te\u00f3logos consultores, cardenales constituidos el 22 de marzo de 1854 en congregaci\u00f3n consultiva, arzobispos u obispos presentes o mandados venir a Roma formando una comisi\u00f3n del 20 al 24 de noviembre bajo la presidencia de los cardenales Brunelli, Caterini y Santucci.&nbsp;Algunos de estos retoques merecen resaltarse, porque proyectan luz sobre la redacci\u00f3n de la bula Ineffabilis, y especialmente sobre el sentido y el encuadre de la definici\u00f3n dogm\u00e1tica del 8 de diciembre.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los tres primeros esquemas los testimonios de los Padres y de los escritores eclesi\u00e1sticos se consignaban y citaban expl\u00edcita y ampliamente; fueron suprimidos en la cuarta, pero aparecen en las siguientes en notas a pie de p\u00e1gina junto con sus escritos citados.&nbsp;Ante la observaci\u00f3n hecha por alg\u00fan cardenal, de que redactando y citando de esa manera la bula se parec\u00eda m\u00e1s a una disertaci\u00f3n pol\u00e9mica o escol\u00e1stica, las referencias fueron suprimidas. Se utilizaron unos t\u00e9rminos m\u00e1s gen\u00e9ricos, que supon\u00edan mucha investigaci\u00f3n, reagrupados en orden l\u00f3gico y sistem\u00e1tico, para concluir que constantem fuisse et esse catholicae Ecclesiae doctrinam.&nbsp;Todo ello qued\u00f3 plasmado en el octavo esquema y en la redacci\u00f3n definitiva.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En todo este trabajo preparatorio dom Gu\u00e9ranger particip\u00f3 activamente. P\u00edo IX sent\u00eda verdadera estima por el reformador de Solesmes, porque cooper\u00f3 de verdad a que las di\u00f3cesis francesas volvieran a la liturgia romana. El Papa le pidi\u00f3 que estudiara el tema de la definici\u00f3n.&nbsp;En abril de 1850, don Gu\u00e9ranger hab\u00eda terminado una importante Memoria sobre la Inmaculada Concepci\u00f3n, que fue muy&nbsp;apreciada por P\u00edo IX, y a finales de 1851, el Papa le hizo ir a Roma y permanecer all\u00ed durante alg\u00fan tiempo.&nbsp;Hab\u00eda decidido nombrarle consultor de la Congregaci\u00f3n de Ritos y del Indice, porque apreciaba su capacidad intelectual y la firmeza de su doctrina.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante su estancia romana, dom Gu\u00e9ranger trat\u00f3 y fue recibido en varias ocasiones por P\u00edo IX y tambi\u00e9n se le requirieron diferentes trabajos doctrinales. Le pidieron que revisara su Memoria, y en enero de 1852 le confiaron la redacci\u00f3n de la bula de la definici\u00f3n dogm\u00e1tica. Como hemos visto, ya se hab\u00edan sucedido otros proyectos como los del P. Perrone y el P. Pasaglia, que hab\u00edan sido considerados insatisfactorios.&nbsp;A aquellos proyectos de los PP. jesuitas se un\u00eda ahora el de un benedictino.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dom Gu\u00e9ranger trabaj\u00f3 con ah\u00ednco, y el 30 de enero presentaba al Papa un nuevo proyecto de bula, que en principio satisfac\u00eda a P\u00edo IX, pero en el que el Papa introdujo numerosas puntualizaciones. Despu\u00e9s, el 27 de febrero, pidi\u00f3 una completa revisi\u00f3n del proyecto, porque deseaba que la bula de definici\u00f3n dogm\u00e1tica condenara tambi\u00e9n de manera solemne los grandes errores filos\u00f3ficos y teol\u00f3gicos contempor\u00e1neos.&nbsp;Acababa de aparecer un art\u00edculo en la Civilt\u00e1 catt\u00f3lica, que el Papa hab\u00eda preparado con los jesuitas, y en el que se suger\u00eda unir la proclamaci\u00f3n del dogma con la condenaci\u00f3n de los errores.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El d\u00eda 29 P\u00edo IX recib\u00eda a dom Gu\u00e9ranger. \u00c9ste le manifest\u00f3 al Papa abiertamente y en\u00e9rgicamente su oposici\u00f3n al proyecto de incluir la condenaci\u00f3n de los errores en la bula; y sugiri\u00f3 que se redactaran dos textos independientes, diferentes y separados. Pero P\u00edo IX le explic\u00f3 al abad de Solesmes que ten\u00eda gran inter\u00e9s en unir la proclamaci\u00f3n del privilegio de la Inmaculada Concepci\u00f3n a la otra proclamaci\u00f3n, rechazando los errores que consideraba contrarios a la fe. Repet\u00eda tambi\u00e9n que desde hac\u00eda a\u00f1os notaba una especie como de movimiento interior que le impulsaba a unir ambas proclamaciones.&nbsp;Dom Gu\u00e9ranger obedeci\u00f3 humildemente.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de que el abad de Solesmes dejara Roma, P\u00edo IX adopt\u00f3 su idea de separar las dos proclamaciones, y para ello se redactar\u00edan dos constituciones distintas y separadas.\u00a0Dej\u00f3 para m\u00e1s adelante la condena solemne de los errores \u2014que realizar\u00eda m\u00e1s tarde en el Syllabus, publicada exactamente diez a\u00f1os despu\u00e9s, y encarg\u00f3 un nuevo proyecto de definici\u00f3n dogm\u00e1tica.\u00a0El texto definitivo qued\u00f3 ultimado cuatro d\u00edas antes de la definici\u00f3n solemne, despu\u00e9s de intervenir personalmente el Papa para corregir algunas expresiones. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Propiamente los trabajos preparatorios hab\u00edan concluido el d\u00eda 1 de diciembre. P\u00edo IX celebr\u00f3 un consistorio secreto, en el que, despu\u00e9s de una breve alocuci\u00f3n dirigida a los cardenales, les pregunta si estaban de acuerdo en que se proceda a la definici\u00f3n dogm\u00e1tica.\u00a0Los cardenales respondieron afirmativamente, con lo que se terminaron los debates y el Papa design\u00f3 el 8 de diciembre, el d\u00eda de la fiesta, para promulgar el solemne decreto del dogma.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Despu\u00e9s de la proclamaci\u00f3n\u00a0<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una vez proclamado el dogma, con los acontecimientos que se narran al comienzo del art\u00edculo, el pueblo fiel y una ampl\u00edsima mayor\u00eda en la Iglesia Cat\u00f3lica recibieron con alegr\u00eda y entusiasmo la definici\u00f3n oficial del privilegio. Fue un motivo de gozo y alegr\u00eda comparable a lo que hab\u00eda sucedido a ra\u00edz del concilio de Efeso, cuando se defini\u00f3 la maternidad divina de la Virgen contra Nestorio. Ya hemos hecho alusi\u00f3n a las celebraciones en Roma y en otras ciudades para celebrar el acto.&nbsp;Con ocasi\u00f3n de la proclamaci\u00f3n, los obispos publican cartas pastorales, escritos, etc.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero los adversarios y contrarios al dogma siguieron atac\u00e1ndolo despu\u00e9s de la proclamaci\u00f3n.&nbsp;En primer lugar se esperaba as\u00ed de otras confesiones separadas de la&nbsp;Iglesia Cat\u00f3lica, pues no reconoc\u00edan ni la autoridad magisterial del Papa ni los principios dogm\u00e1ticos que supon\u00eda la declaraci\u00f3n del 8 de diciembre de 1854.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se pod\u00eda esperar que todos los cat\u00f3licos ser\u00edan obedientes a la palabra del Papa, pero desgraciadamente no fue as\u00ed, aunque tambi\u00e9n es verdad que, cuando se examina la lista de los escritos publicados contra la definici\u00f3n pontificia, no se encuentran personalidades aut\u00e9nticamente cat\u00f3licas y s\u00ed con tendencias jansenistas o galicanas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entre los adversarios al dogma de la Inmaculada es llamativo el caso de D\u00f6llinger al final de su vida: consta que en 1854 no era favorable a la definici\u00f3n. Personalmente considera la concepci\u00f3n sin pecado como una cuesti\u00f3n sobre la cual nada hab\u00eda sido revelado ni transmitido a la Iglesia. Pero tanto antes como inmediatamente despu\u00e9s del 8 de diciembre, p\u00fablicamente guarda silencio.&nbsp;Es m\u00e1s, en 1863, en una conferencia en Munich, presenta la concepci\u00f3n inmaculada como una consecuencia del dogma de la Encarnaci\u00f3n.&nbsp;La oposici\u00f3n m\u00e1s frontal vino despu\u00e9s de su defecci\u00f3n provocada por la definici\u00f3n de la infalibilidad del Romano Pont\u00edfice en 1870. D\u00f6llinger cambia completamente de actitud y de lenguaje, mucho m\u00e1s duro que el que usaban los no cat\u00f3licos.&nbsp;En el congreso para la uni\u00f3n de las iglesias, celebrado en Bonn en septiembre de 1874, que \u00e9l presid\u00eda, firma una declaraci\u00f3n muy dura: \u00abRechazamos la nueva doctrina romana de la concepci\u00f3n inmaculada de la Virgen Mar\u00eda, como algo contrario a la tradici\u00f3n de los trece primeros siglos, seg\u00fan la cual solamente Cristo ha sido concebido sin pecado\u00bb.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero la verdadera causa de todo la explica el mismo D\u00f6llinger: \u00abNosotros, te\u00f3logos alemanes, tenemos un doble motivo para pronunciarnos abiertamente contra la nueva doctrina. El primero es que la historia nos muestra que su introducci\u00f3n en la Iglesia se debe a un conjunto de intrigas y falsificaciones. El segundo es que la definici\u00f3n dogm\u00e1tica de esta doctrina por el Papa tiene como finalidad preparar la definici\u00f3n de la infalibilidad pontificia\u00bb.&nbsp;Esta fue la verdadera causa de que se opusiera tan frontalmente: rechazar la infalibilidad pontificia.&nbsp;Estos principios le llevaron a ser, no s\u00f3lo un adversario de la definici\u00f3n, sino de la misma creencia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las diversas comunidades cristianas permanecieron indiferentes ante aquel acto pontificio, o se opusieron porque lo consideraban un esc\u00e1ndalo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero la oposici\u00f3n y controversia trajo tambi\u00e9n sus beneficios: proporcion\u00f3 a los cat\u00f3licos la ocasi\u00f3n de explicar la doctrina sobre la Inmaculada Concepci\u00f3n, la visi\u00f3n cat\u00f3lica de la Virgen y del dogma en concreto.\u00a0De ah\u00ed nacieron libros, escritos y tambi\u00e9n rituales y oraciones que defend\u00edan el privilegio.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s del 8 de diciembre de 1854, se da un doble avance con relaci\u00f3n a la Virgen, y m\u00e1s en concreto hacia la Inmaculada: un progreso cultual y un progreso doctrinal. En cuanto al primero, P\u00edo IX hizo publicar el 25 de septiembre de 1863 un nuevo oficio y una nueva misa para reemplazar a los anteriores; los textos de la oraci\u00f3n nacen de los mismos estudios y discusiones para la definici\u00f3n, de la bula y de los estudios precedentes.&nbsp;Todo ello fue completado por Le\u00f3n XIII que, el 30 de noviembre de 1879, elev\u00f3 la fiesta de la Inmaculada a fiesta de primera clase.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El progreso doctrinal, adem\u00e1s de las explicaciones doctrinales, escritos, etc., est\u00e1 presente tambi\u00e9n a escala general. La definici\u00f3n era un acto definitivo e irreformable de magisterio. Pero eso no impide que los obispos cat\u00f3licos, reunidos para el Vaticano I, quisieran unir sus voces a las del Pastor supremo, como un acto de adhesi\u00f3n colectivo y solemne al acto pontificio.&nbsp;Sali\u00f3 a colaci\u00f3n en el esquema sobre la doctrina cat\u00f3lica al tratar el pecado original.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al mismo tiempo, el magisterio, no s\u00f3lo deb\u00eda declarar el dogma, sino que en la \u00e9poca posterior tuvo que aclarar y rechazar falsas interpretaciones. Los mismos te\u00f3logos no han podido desinteresarse del dogma de la Inmaculada. Ten\u00edan aqu\u00ed una doble labor: defender la doctrina y explicarla lo mejor posible.&nbsp;Basta considerar las obras escritas y publicadas durante estos a\u00f1os en todas las naciones, monograf\u00edas, etc., para darse cuenta del puesto que ocup\u00f3 en la teolog\u00eda.&nbsp;La publicaci\u00f3n en diversos pa\u00edses de grandes diccionarios y enciclopedias cat\u00f3licas han servido para los defensores de la fe romana, y han proporcionado al gran p\u00fablico elementos de juicio para valorar a los adversarios de esta fe, tales como racionalistas, protestantes, jansenistas o veterocat\u00f3licos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Gracias tambi\u00e9n al n\u00famero tan considerable y a la importancia de los nuevos documentos que se han descubierto y publicado, la historia del culto a la Inmaculada, y la creencia en esta verdad \u2014han servido para conocer mejor la fe tanto de la Iglesia bizantina como de la Iglesia latina de los siglos XI al XIII.&nbsp;La investigaci\u00f3n realizada nos permite afirmar que el privilegio de la Virgen no ha sido ignorado y desconocido en los trece primeros siglos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s, la teolog\u00eda se ha cuidado de considerar la Inmaculada Concepci\u00f3n de Mar\u00eda como una verdad aislada del resto de las verdades de fe. Al contrario, ha sido estudiada y considerada formando parte de todo el papel de la Virgen, sobre todo de su maternidad divina. En concreto, ha sido estudiada en armoniosa relaci\u00f3n con el dogma de la encarnaci\u00f3n y de la redenci\u00f3n.&nbsp;Han insistido en el puesto de la Virgen \u2014nueva Eva\u2014 que su Hijo \u2014nuevo Ad\u00e1n\u2014 le ha asignado: asociarla como un instrumento subordinado a su obra redentora.&nbsp;<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u2013 Primitivo Tineo (Profesor de la Facultad de Teolog\u00eda de la Universidad de Navarra) El d\u00eda 8 de diciembre de este a\u00f1o 2004 se cumplir\u00e1 el 150 aniversario de aquel solemne acto pontificio con el que el Papa P\u00edo IX declar\u00f3 como dogma de fe la concepci\u00f3n inmaculada de la Virgen Mar\u00eda.&nbsp; Lo hizo con [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2425,"featured_media":55673,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[39],"tags":[],"class_list":["post-55456","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55456","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2425"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=55456"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55456\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/55673"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=55456"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=55456"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=55456"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}