{"id":55231,"date":"2025-11-18T07:10:00","date_gmt":"2025-11-18T05:10:00","guid":{"rendered":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/?p=55231"},"modified":"2025-11-13T17:11:33","modified_gmt":"2025-11-13T15:11:33","slug":"la-virgen-madre-de-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/la-virgen-madre-de-dios\/","title":{"rendered":"La Virgen Madre de Dios"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\">El santo Padre Francisco en la bula de convocatoria del Jubileo de la Esperanza del 2025 record\u00f3 que ese acontecimiento tendr\u00eda lugar durante las celebraciones del concilio de Nicea: \u201cCoincide adem\u00e1s con el aniversario del Concilio de Nicea, que se celebr\u00f3 el a\u00f1o 325. Han pasado 1.700 a\u00f1os. Con este recuerdo los cat\u00f3licos mostramos nuestro agradecimiento al Se\u00f1or por aquellas sesiones conciliares\u2026 que han fijado las ense\u00f1anzas reveladas en la Palabra de Dios y que se sintetizan en las verdades que recitamos o cantamos en el Credo\u201d (\u201cSpes non confundit\u201d, n.17).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En efecto, la consolidaci\u00f3n de la esperanza ha sido la clave de este a\u00f1o jubilar que estamos celebrando en la Iglesia universal y no podemos olvidar que el fundamento de la esperanza est\u00e1 enclavado en la gracia de Dios que se ha derramado en el bautismo bajo la invocaci\u00f3n de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Controversias teol\u00f3gicas<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En primer lugar, es obligado referirnos a las disputas teol\u00f3gicas que surgieron a partir del siglo IV en la Iglesia, es decir, en cuanto los \u201cllamados intelectuales\u201d entraron en contacto con la revelaci\u00f3n cristiana y tuvieron conocimiento de las primeras exposiciones de la fe: catequesis, s\u00edmbolo de los ap\u00f3stoles y apolog\u00edas cristianas&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Recordemos asimismo que Constantino permiti\u00f3 en el 313 a la Iglesia obtener carta de naturaleza y poseer personalidad jur\u00eddica y fueron innumerables las personas que pidieron ser bautizadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los Padres de la Iglesia de este per\u00edodo recalcaron c\u00f3mo esa entrada masiva de nuevos fieles sin una preparaci\u00f3n esmerada y, sobre todo, con poco clero para atenderles en el camino del bautismo, produjo una ca\u00edda de tensi\u00f3n en la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aqu\u00ed tenemos el origen del doble movimiento que se desarroll\u00f3 en toda la Iglesia cat\u00f3lica en ambos extremos del mediterr\u00e1neo, en cuya cuenca hab\u00eda crecido y se hab\u00eda expansionado la fe cristiana. Por una parte, la vida monacal que llev\u00f3 a miles de hombres y mujeres a vivir vida de identificaci\u00f3n con Cristo imit\u00e1ndole en los d\u00edas que pas\u00f3 en el desierto preparando su vida p\u00fablica. Un camino de santidad que tuvo tres fases: los anacoretas, la vida cenob\u00edtica y los monasterios. Ese camino de santidad perdura en nuestro tiempo en formas muy variadas que tienen un tronco com\u00fan con los padres del desierto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Inmediatamente, hemos de recordar a los miles de hombres y de mujeres que, como nos narraba Or\u00edgenes y otros padres apologistas, permanecieron c\u00e9libes en el seno de la sociedad dedicados al trabajo, la vida familiar y el ejercicio de la caridad en celibato apost\u00f3lico o como padres y madres de familia cristiana en plenitud de amor. San Josemar\u00eda se\u00f1alaba sin embargo que \u201ca base de no vivirse termin\u00f3 por olvidarse\u201d este modo de vivir de muchos cristianos. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el marco que acabamos de delinear deseamos ahora presentar el problema de las disputas teol\u00f3gicas que brotaron en el seno de la Iglesia cat\u00f3lica en el siglo IV, apenas conseguida la normalidad institucional.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El problema trinitario<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La primera cuesti\u00f3n planteada por los sacerdotes paganos e incluso por los rabinos y doctores de la ley convertidos al cristianismo, es decir los \u201cintelectuales\u201d de aquel periodo, ser\u00eda c\u00f3mo compaginar la unicidad de Dios con la presencia de las teofan\u00edas del Nuevo Testamento, la identificaci\u00f3n de Jesucristo con su Padre y la innegable presencia del Esp\u00edritu Santo no s\u00f3lo en las teofan\u00edas mencionadas sino en los Hechos de los Ap\u00f3stoles y en la vida diaria de la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por tanto, se trataba de compaginar la trinidad de personas con la unidad de naturaleza. En el fondo los argumentos centrales del Tratado <em>de Trinitate<\/em> en el que todos cre\u00edan y hab\u00edan crecido en la fe y en la vida de fe, requer\u00eda ser explicitado.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La cuesti\u00f3n cristol\u00f3gica<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La segunda gran cuesti\u00f3n ser\u00eda c\u00f3mo compaginar las dos naturalezas de Cristo, la divina y la humana, en la \u00fanica persona de Jesucristo. No olvidemos que desde la extensi\u00f3n de la herej\u00eda de Manes estaba muy extendida la idea de un Dios del bien y otro del mal, lo cual era rechazado por cualquiera que pensara un poco en la substancia divina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La discusi\u00f3n teol\u00f3gica pas\u00f3 del \u00e1mbito cient\u00edfico y especializado al pueblo sencillo y a la calle, gracias, por ejemplo, a las canciones pegadizas de Arrio, y las discusiones abiertas se convirtieron en p\u00fablicas y apasionadas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La Virgen Mar\u00eda<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Finalmente, recordemos la figura de Nestorio, Patriarca de Constantinopla (428-431),quien plante\u00f3 otra cuesti\u00f3n muy delicada. En su opini\u00f3n conven\u00eda llamar a la Virgen Sant\u00edsima, \u201cMadre de Cristo\u201d en vez de \u201cMadre de Dios\u201d no fuera a ser que algunos ignorantes del pueblo pensaran que la Virgen era Dios.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Recogemos a continuaci\u00f3n unas palabras de san Josemar\u00eda comentando esa discusi\u00f3n teol\u00f3gica y la soluci\u00f3n en el Concilio de \u00c9feso que provoc\u00f3: \u201dEsa ha sido siempre la fe segura. Contra los que la negaron, el Concilio de \u00c9feso proclam\u00f3 que \u00absi alguno no confiesa que el Emmanuel es verdaderamente Dios, y que por eso la Sant\u00edsima Virgen es Madre de Dios, puesto que engendr\u00f3 seg\u00fan la carne al Verbo de Dios encarnado, sea anatema\u00bb<sup> <\/sup>(Concilio de \u00c9feso, can. 1, Denzinger-Sch\u00f6n. 252). La historia nos ha conservado testimonios de la alegr\u00eda de los cristianos ante estas decisiones claras, netas, que reafirmaban lo que todos cre\u00edan: \u00abel pueblo entero de la ciudad de \u00c9feso, desde las primeras horas de la ma\u00f1ana hasta la noche, permaneci\u00f3 ansioso en espera de la resoluci\u00f3n&#8230; Cuando se supo que el autor de las blasfemias hab\u00eda sido depuesto, todos a una voz comenzaron a glorificar a Dios y a aclamar al S\u00ednodo, porque hab\u00eda ca\u00eddo el enemigo de la fe. Apenas salidos de la iglesia, fuimos acompa\u00f1ados con antorchas a nuestras casas. Era de noche: toda la ciudad estaba alegre e iluminada\u00bb (S. Cirilo de Alejandr\u00eda, Epistolae, 24 (PG 77, 138). As\u00ed escribe San Cirilo, y no puedo negar que, aun a distancia de diecis\u00e9is siglos, aquella reacci\u00f3n de piedad me impresiona hondamente\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Indudablemente, estas palabras resaltan c\u00f3mo la devoci\u00f3n a la Virgen se apoy\u00f3 siempre en considerarla como Madre de Dios y madre de los hombres y sobre ese privilegio maternal se apoyaron los dem\u00e1s t\u00edtulos y privilegios marianos, como ha recordado recientemente el Dicasterio de Doctrina de la fe.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El santo Padre Francisco en la bula de convocatoria del Jubileo de la Esperanza del 2025 record\u00f3 que ese acontecimiento tendr\u00eda lugar durante las celebraciones del concilio de Nicea: \u201cCoincide adem\u00e1s con el aniversario del Concilio de Nicea, que se celebr\u00f3 el a\u00f1o 325. Han pasado 1.700 a\u00f1os. 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