{"id":55126,"date":"2025-11-16T06:54:00","date_gmt":"2025-11-16T04:54:00","guid":{"rendered":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/?p=55126"},"modified":"2025-11-13T12:55:34","modified_gmt":"2025-11-13T10:55:34","slug":"que-pasa-despues-de-la-muerte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/que-pasa-despues-de-la-muerte\/","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 pasa despu\u00e9s de la muerte?"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\">Uno de los temas principales es \u201c\u00bfQu\u00e9 pasa despu\u00e9s de la muerte?\u201d Muchas cuestiones sobre algo que es incierto a los ojos humanos, en cambio a los ojos de la fe se ve como aquel \u201cvolver a Dios\u201d de donde hemos salido.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La muerte como fin del ser humano<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La muerte, ciertamente, le revela al hombre una \u201cfinitud\u201d inminente de la que no puede escapar que es causa del pecado, ese morir lo abre tambi\u00e9n a otra realidad que se abandona su alma totalmente a la voluntad de Dios, el hecho de \u201cfin\u201d no se interpreta la p\u00e9rdida total, sino un nacer a la vida nueva, eterna y verdadera. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El catecismo es claro, un fin pero tambi\u00e9n un inicio \u201cFrente a la muerte, el enigma de la condici\u00f3n humana alcanza su cumbre\u201d (<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19651207_gaudium-et-spes_sp.html\">GS<\/a>\u00a018). En un sentido, la muerte corporal es natural, pero por la fe sabemos que realmente es \u201csalario del pecado\u201d (<em>Rm<\/em>\u00a06, 23; cf.\u00a0<em>Gn<\/em>\u00a02, 17). Y para los que mueren en la gracia de Cristo, es una participaci\u00f3n en la muerte del Se\u00f1or para poder participar tambi\u00e9n en su Resurrecci\u00f3n (cf.\u00a0<em>Rm<\/em>\u00a06, 3-9;\u00a0<em>Flp<\/em>\u00a03, 10-11. CEC 1006).\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero \u00bfHasta aqu\u00ed llega todo? La escatolog\u00eda cristiana ense\u00f1a que tal como hemos salido de Dios, volveremos a \u00c9l como aquel primer principio de todo lo creado. Ahora bien, \u00bfqu\u00e9 pasa despu\u00e9s de morir? Partamos de una primera idea, el hombre conoci\u00f3 el pecado, con el pecado vino la muerte, la finitud de su vida se hizo presente por s\u00ed misma. Con cristo todo cambia, todo vuelve a surgir con la esperanza de la resurrecci\u00f3n total en Dios. Su muerte no es causa de un pecado, es causa de vida para aquellos que quieren la eternidad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entendemos primeramente que el hombre debe morir, pero una muerte que trae vida, si entendemos que morimos para vivir eternamente con Cristo en el Cielo, esperando la resurrecci\u00f3n de la carne, no como un eterno dormir, sino que nuestra alma ver\u00e1 a Dios. La fe en Cristo y la confesi\u00f3n en que por el vino toda la salvaci\u00f3n, garantiza transitar el camino de la vida, y no morir eternamente \u201cYo soy la resurrecci\u00f3n y la vida; el que cree en m\u00ed, aunque haya muerto, vivir\u00e1\u201d (Jn 11, 25) Cristo es el camino para la salvaci\u00f3n, pero \u00bfvivir eternamente, que significa? La muerte no ha reinado sobre la vida, no logra destruir al hombre, subsiste el alma, m\u00e1s el cuerpo aguarda la resurrecci\u00f3n.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0\u201cEl alma racional es la forma propia del hombre\u201d (S.T I, q, 76, c, 1, a 1) santo Tomas, afirma positivamente que el alma es forma del cuerpo, se entiende esto en tanto que existe la materia, si existe la materia \u201cinformada\u201d que no posee forma, cuando adopta una forma que en nuestro caso es el alma, entonces puede avanzar hacia una perfecci\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El alma viene de Dios, esto es algo evidente, al encontrar que no hay en la naturaleza, ni en la materia una cualidad propia que venga de la misma que explique los sentidos y la inteligencia que posee el hombre en comparaci\u00f3n de otras criaturas. Si el alma viene enteramente de Dios y volver\u00e1 a \u00c9l \u00bfpara qu\u00e9 est\u00e1 el cuerpo? \u201cpara que el alma se perfeccione en el conocimiento de la verdad necesita unirse al cuerpo\u201d (S.T I, q 76, c, 1, a 2) el alma para conocer la verdad de Dios necesita de un cuerpo, y el cuerpo necesita quien le de forma que es alma.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entender la muerte como final, es una idea que negar\u00eda la acci\u00f3n de Cristo en el mundo, vivir con la esperanza de la resurrecci\u00f3n es vivir conforme a lo que Dios quiere, esa Pascua eterna en la que veremos a Dios \u201ctal cual es\u201d (cf. 1Jn 3,2)&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La esperanza cristiana en la resurrecci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cCreemos firmemente, y as\u00ed lo esperamos, que del mismo modo que Cristo ha resucitado verdaderamente de entre los muertos, y que vive para siempre, igualmente los justos despu\u00e9s de su muerte vivir\u00e1n para siempre con Cristo resucitado y que \u00c9l los resucitar\u00e1 en el \u00faltimo d\u00eda (cf.\u00a0<em>Jn<\/em>\u00a06, 39-40)\u201d (CEC 989). La resurrecci\u00f3n no significa solamente la vida terrena (con un Cielo nuevo y Tierra nueva) sino, una transformaci\u00f3n total de ser humano en la gloria de Dios, donde ya la corrupci\u00f3n del pecado (la muerte) no tenga espacio entre los hombres \u201csolo al final del mundo recibir\u00e1n los hombres la eficacia de la plena resurrecci\u00f3n, a saber, la superaci\u00f3n de la muerte como castigo del pecado, cuando Cristo resucite con su poder a todos los muertos\u201d (Gerhard M\u00fcller \u201cla resurrecci\u00f3n futura\u201d Dogm\u00e1tica, teor\u00eda y pr\u00e1ctica de la teolog\u00eda). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La resurrecci\u00f3n de los cuerpos, en un cuerpo glorioso, unido a Dios, de donde hemos salido, la consumaci\u00f3n de la creaci\u00f3n se da cuando suceda la aparici\u00f3n gloriosa del Se\u00f1or. Donde el amor de Dios abarca todo y a todos, en un mismo amor que vence incluso la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No significa un retorno a la vida de la misma forma en el que estamos ahora, esto llevar\u00eda a una teor\u00eda reencarnaci\u00f3n que negar\u00eda totalmente el misterio de la redenci\u00f3n por el hecho de que nuestra vida volver\u00eda a empezar de cero, el hecho de profesar que volveremos a un cuerpo que no es el nuestro, y volveremos a \u201cempezar\u201d trae consigo muchos negaciones a la fe, es afirmar adem\u00e1s que existen millones de ciclos de muerte, adem\u00e1s de esto; negar\u00edamos totalmente la acci\u00f3n completa del hombre, donde solo se revestir\u00eda de un cuerpo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El catecismo (1013), dice textualmente: \u201cLa muerte es el fin de la peregrinaci\u00f3n terrena del hombre, del tiempo de gracia y de misericordia que Dios le ofrece para realizar su vida terrena seg\u00fan el designio divino y para decidir su \u00faltimo destino. Cuando ha tenido fin \u201cel \u00fanico curso de nuestra vida terrena\u201d (<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19641121_lumen-gentium_sp.html\">LG<\/a>\u00a048), ya no volveremos a otras vidas terrenas. \u201cEst\u00e1 establecido que los hombres mueran una sola vez\u201d (<em>Hb<\/em>\u00a09, 27). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No hay \u00abreencarnaci\u00f3n\u201d despu\u00e9s de la muerte\u201d. Afirmar la reencarnaci\u00f3n es negar la uni\u00f3n del alma y del cuerpo, porque si pensamos que el alma buscara despu\u00e9s de usar el cuerpo es porque no estaba unido a \u00e9l, y esto llevar\u00eda a ver el cuerpo simplemente como una \u201cc\u00e1rcel\u201d de la cual se escapa al morir y volver a empezar con la misma alma. De igual forma, la reencarnaci\u00f3n llevar\u00eda a pensar que nunca ver\u00edamos a Dios, no existir\u00eda la visi\u00f3n beatifica y nuestra esperanza estar\u00eda nula, ya que es una continua supervivencia en diferentes cuerpos.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La fe en la resurrecci\u00f3n de los muertos es incompatible con la reencarnaci\u00f3n, pues no somos como un ser an\u00f3nimo, sino una persona, unidad que esta llamada por Dios a vivir con \u00c9l, la resurrecci\u00f3n es una transformaci\u00f3n divina. Y si la resurrecci\u00f3n viene de Cristo es porque nuestra alma y cuerpo son personales, naturalmente unidas, que forman un ser unido y \u00fanico que es amado. Por lo tanto, afirmar la reencarnaci\u00f3n seria negar la acci\u00f3n de Dios, de igual forma la redenci\u00f3n de cada persona por el misterio de la Cruz.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El juicio<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cHa de venir a juzgar vivos y muertos\u201d estas palabras que repetimos en las solemnidades, tienen un trasfondo de esperanza. En el Evangelio de Juan que leemos: \u201cEl que cree en \u00e9l no ser\u00e1 juzgado; el que no cree ya est\u00e1 juzgado, porque no ha cre\u00eddo en el nombre del Unig\u00e9nito de Dios\u201d (3, 18) Cristo no condena: \u00c9l es la pura salvaci\u00f3n. Siendo as\u00ed, la pura salvaci\u00f3n es la propia persona quien se juzga, bien lo leemos del ap\u00f3stol Juan, \u201cya est\u00e1 juzgado\u201d el juicio tambi\u00e9n nace de un libre albedrio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El aceptar a Cristo, con todo lo que conlleva, es llegar a la salvaci\u00f3n; el alejarse de Dios trae consigo la separaci\u00f3n del Bien y por lo tanto la condenaci\u00f3n. Joseph Ratzinger afirma que: \u201cEl juicio consiste en la ca\u00edda de las m\u00e1scaras que implican la muerte\u201d (\u201cEscatolog\u00eda la muerte y la vida eterna\u201d).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La idea de juicio, en la concepci\u00f3n cristiana, introduce un cambio radical respecto de la noci\u00f3n de condenaci\u00f3n eterna: es Dios quien se hace hombre, el que puede juzgar y que tambi\u00e9n lo hace es el mismo que busca al hombre, para que conozca la verdad, para que se aleje de las sendas de muerte y viva eternamente con \u00c9l en el Cielo. Por lo tanto, el hombre en sus decisiones es quien se hace juez de s\u00ed mismo, Cristo no niega caminar por las sendas de su verdad. \u00c9l, que hizo carne y habito entre nosotros, manifest\u00f3 durante su vida terrenal el plan divino de la salvaci\u00f3n, anunciando el Reino.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jes\u00fas no solo habla del Reino, sino que Jes\u00fas es el Reino de Dios \u201cIgualmente vosotros, cuando ve\u00e1is que suceden estas cosas, sabed que est\u00e1 cerca el reino de Dios\u201d (Lc 21, 31) El Reino ha llegado, es una persona, es Cristo mismo, por la cual accedemos al Padre. Sigue actuando, no como un futuro, sino como un \u201cahora\u201d por el Esp\u00edritu Santo: \u201cJes\u00fas es el reino no meramente en su presencia f\u00edsica, sino mediante la irradiaci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo\u201d (Joseph Ratzinger \u201cEscatolog\u00eda, la muerte y la vida eterna\u201d). Act\u00faa en el mundo, se mantiene en la Eucarist\u00eda como realidad permanente de lo que un d\u00eda esperamos ver en todo su esplendor, ya no como apariencia de pan. La liberaci\u00f3n del hombre por medio de Cristo instaura el se\u00f1or\u00edo de Dios en el mundo, y por esa acci\u00f3n de Dios en el mundo, Cristo es el Reino de Dios.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Infierno, Cielo y purgatorio.\u00a0<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Encontramos en las realidades donde el alma se puede encontrar despu\u00e9s de morir. El infierno, del cual es la separaci\u00f3n total de la criatura de Dios, que respeta la libertad de su creatura, por lo tanto, existe tambi\u00e9n que se condenen por su propio libre albedrio. El \u201cs\u00ed\u201d del hombre al amor de Dios para que llegue a la salvaci\u00f3n es ciertamente una respuesta mutua. Cristo baja al infierno, pero no trata a los hombres como quien no puede, no como infantes, sino que los hace responsables de su libertad, les deja el derecho de su condenaci\u00f3n.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El darlo todo del cristiano, el \u201capostarlo\u201d todo por su salvaci\u00f3n, con la vista en el Cielo, el tom\u00e1rselo en serio por su propia alma. Joseph Ratzinger menciona: \u201cDios sufre y muere, lo malo para \u00c9l no es lo irreal. Para \u00c9l, que es amor, el odio no es pura nada. \u00c9l supera el mal no por la dial\u00e9ctica de la raz\u00f3n universal, que puede convertir todas las negaciones en afirmaciones. No supera el mal en un viernes santo especulativo, sino en un totalmente real\u201d (Escatolog\u00eda, la muerte y vida eterna). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El mal existe, quiere que Dios no reine en el mundo, es una presencia real, que no puede ser ignorada o transformada mediante conceptos. Hegel intenta resolver el mal en ideas, donde desarrolla que el mal como momentos necesarios para el desarrollo de la conciencia, se vuelve una idea.\u00a0 No afirma que el mal desaparezca, en un sentido hist\u00f3rico. Dios supera el mal, no como una idea, o dial\u00e9cticamente, sino en un evento concreto y real, con el sacrificio del cordero.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando el mal se pone en concreto, Dios responde con el descenso de Jes\u00fas para liberar del lugar de los muertos. Esa es su respuesta de amor. El alcance de la liberaci\u00f3n, solo se puede ver a trav\u00e9s de la fe, pero que acompa\u00f1a a Jes\u00fas, que se sumerge en su persona, una experiencia espiritual que se vuelve existencial: \u201cno hay hombre que pueda mirar o, a lo m\u00e1s, solo puede mirar en la medida en que se adentra tambi\u00e9n el en esa oscuridad mediante una fe que sufre\u201d (Joseph Ratzinger, escatolog\u00eda, la muerte y vida eterna). Es vivir la \u201cnoche oscura\u201d que dice san Juan de la Cruz, es vivirla a la luz de la redenci\u00f3n de Cristo, del sufrimiento por la salvaci\u00f3n de las almas, el trono de Cristo es su cruz, nuestra salvaci\u00f3n es la Cruz de Cristo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El purgatorio<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El catecismo de la Iglesia nos explica una centralidad de lo que se puede definir como purgatorio: \u201cLos que mueren en la gracia y en la amistad de Dios, pero imperfectamente purificados, aunque est\u00e1n seguros de su eterna salvaci\u00f3n, sufren despu\u00e9s de su muerte una purificaci\u00f3n, a fin de obtener la santidad necesaria para entrar en la alegr\u00eda del Cielo\u201d (CEC 1030) La imperfecci\u00f3n de los hombres se extiende hasta el ultimo momento de su vida terrena, donde su alma pasa a la \u201cpurificaci\u00f3n\u201d donde tiene que entrar sin tacha a la presencia de Dios. Purificados para hacer nuestro cuerpo, conforme al de Cristo.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El entrar en esta realidad, nos hace entrarnos al tiempo de Dios, donde no hay leyes f\u00edsicas que puedan medir el paso por el purgatorio. No es un campo de tortura en otro mundo, es un proceso necesario ya que se hace capaz de Dios, de Cristo y se une al coro de los \u00e1ngeles para alabar al Se\u00f1or, \u201cel oro se acrisola a fuego\u201d (1Pe 1,7) donde tenemos que purificarnos, pasar por el fuego que nos haga imagen completa de Cristo, donde es realmente ah\u00ed es donde ocurre la liberaci\u00f3n, donde todo el pecado que puede tender es purificado por la gracia. La Iglesia llama\u00a0<em>purgatorio<\/em>\u00a0a esta purificaci\u00f3n final de los elegidos que es completamente distinta del castigo de los condenados.\u00a0(CEC 1031). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Podr\u00edamos afirmar que nos encontramos en una \u201csala de espera\u201d donde nuestra alma no se encuentra completamente perdida, sino que quiere ver a Dios. Los que aun peregrinamos en la Tierra, esta Iglesia militante, ayuda a la Iglesia purgante rezando por aquellos que han muerto, que confiamos a la misericordia de Dios, esta ayuda, especialmente con el sacrificio de la eucarist\u00eda, ayuda a los fieles a rezar por el alma de lo que queremos que vean a Dios, para que ellos tambi\u00e9n intercedan como Iglesia triunfante por nosotros.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Papa Benedicto XVI afirma: \u201cCristo mismo, el Juez y Salvador. El encuentro con \u00c9l es el acto decisivo del Juicio. Ante su mirada, toda falsedad se deshace. Es el encuentro con \u00c9l lo que, quem\u00e1ndonos, nos transforma y nos libera para llegar a ser verdaderamente nosotros mismos. En ese momento, todo lo que se ha construido durante la vida puede manifestarse como paja seca, vacua fanfarroner\u00eda, y derrumbarse\u201d (Spe salvi n. 47) el fuego de amor es el que purifica, saber que estamos configur\u00e1ndonos con Cristo, que lo intentamos en la Tierra y que ahora solo viviremos con \u00c9l en el Cielo es la muestra del amor infinito de Dios. Ciertamente dolorosa, pero que trae libertad, por la cual podemos ser nosotros mismos, tal cual somos donde ya no habr\u00e1 nada oculto que no se haya revelado.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El Cielo<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vivir en el Cielo es \u00abestar con Cristo\u00bb (cf.\u00a0<em>Jn<\/em>\u00a014, 3;\u00a0<em>Flp<\/em>\u00a01, 23;\u00a0<em>1 Ts<\/em>\u00a04,17). Los elegidos viven \u00aben \u00c9l\u00bb, a\u00fan m\u00e1s, tienen all\u00ed, o mejor, encuentran all\u00ed su verdadera identidad, su propio nombre (cf.\u00a0<em>Ap<\/em>\u00a02, 17). La esperanza del Cielo que tantas veces en la Tierra pensamos, que podemos imaginar como una continua ver a Dios. Incorporados por \u00c9l, Jes\u00fas nos abre el Cielo, cuando baja al <em>sheol <\/em>(lugar de los muertos) donde iban todos los muertos, en la espera de la liberaci\u00f3n del mes\u00edas. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cristo baja a la morada de los muertos, como cumplimiento de la salvaci\u00f3n, baja para que todos llegue la voz del Padre, para que todos vivan. Jes\u00fas abre el Cielo, desciende a la muerte, y as\u00ed conociendo tambi\u00e9n la muerte, es enviado a anunciar la salvaci\u00f3n, ya que todos: vivos y muertos est\u00e1n inscritos en el plan salv\u00edfico de Dios. Las almas de los justos antes de Cristo esperaban en el seno de Abraham y eso nos recuerdo a la par\u00e1bola del rico epul\u00f3n (cf. Lc 16, 19-31): L\u00e1zaro como un pobre y justo que sufri\u00f3 en este mundo, esperaba en el seno de Abraham, a que llegara el Mes\u00edas.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora bien, muchas concepciones de ver la escritura traen de nuevo la idea del <em>sheol <\/em>donde la propia interpretaci\u00f3n, a la luz de su propia raz\u00f3n explica que esperaremos en un estado de sue\u00f1o, esto despu\u00e9s de morir, esto especialmente viene de grupos del siglo XIX. Si traemos de nuevo la idea de un \u201csue\u00f1o\u201d a la espera de la parus\u00eda de Cristo, esto llevar\u00eda a que la acci\u00f3n de Cristo no es redentora, sino solo de un mensaje que no trae consigo acci\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por Cristo, con \u00c9l y en \u00c9l hemos sido redimidos, se nos ha abierto el Cielo. Si entendemos el descenso al lugar de los muertos como la soledad sin Dios, Cristo penetra con su amor completamente para dar vida. Da vida, la separaci\u00f3n total de Cristo es el infierno, nuestra alma no pasa a dormir hasta que vuelva Cristo, si no que es juzgada. Por lo tanto, pensar de nuevo en una idea de <em>\u201csheol\u201d <\/em>trae consigo el no creer en que Cristo abri\u00f3 el Cielo.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Cielo esta abierto, sabemos que ya est\u00e1 la Iglesia triunfante, por los santos, an\u00f3nimos y los reconocidos por la Iglesia, los m\u00e1rtires, con santa Mar\u00eda, viendo y adorando continuamente a Dios en sus tres personas. Si existe Cielo es porque el mismo Cristo se ha hecho hombre, ha muerto y resucitado. El Cielo es la participaci\u00f3n del cuerpo de Cristo, llevar a cabo la vocaci\u00f3n por la cual somos bautizados. La unidad entre Dios y los hombres. Todos unidos con otros, la comuni\u00f3n de los santos que unidos a Cristo como cabeza, este es el Cielo, cuando vuelva el Se\u00f1or y todo el cuerpo este unido con su cabeza, unido en uno solo, en la unidad, ese d\u00eda que ha de venir, ese d\u00eda solo habr\u00e1 alegr\u00eda y jubilo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Santa Mar\u00eda y el Cielo<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Santa Mar\u00eda, la madre de Dios, que es la gran intercesora, en nuestra vida aqu\u00ed en la Tierra, pero tambi\u00e9n cuando llegue el momento de nuestra purificaci\u00f3n. Ella que fue asunta al Cielo por el poder de Dios, en cuerpo y alma, su totalidad. \u201cEl enunciado central del dogma de la Asunci\u00f3n dice que dado que Mar\u00eda tuvo, en la fe y en la gracia, una vinculaci\u00f3n tan singular con la obra redentora de Cristo participa tambi\u00e9n de su forma resucitada como la primera criatura plena y absolutamente redimida\u201d (Gerhard M\u00fcller, \u201cDogm\u00e1tica, teor\u00eda y pr\u00e1ctica de la teolog\u00eda\u201d). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mar\u00eda goza de modo singular una intercesi\u00f3n mas completa gracias a su vinculaci\u00f3n con la obra redentora, al ser el prototipo y modelo de los redimimos de su hijo, ya que est\u00e1 configurada m\u00e1s plenamente con \u00c9l. A ella como Se\u00f1ora de la Merced (de la Misericordia) acudimos todos los d\u00edas, en las oraciones diarias, en el Sacrificio del altar para que nos alcance las gracias de poder llegar un d\u00eda a contemplar a su hijo.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Uno de los temas principales es \u201c\u00bfQu\u00e9 pasa despu\u00e9s de la muerte?\u201d Muchas cuestiones sobre algo que es incierto a los ojos humanos, en cambio a los ojos de la fe se ve como aquel \u201cvolver a Dios\u201d de donde hemos salido.&nbsp; La muerte como fin del ser humano La muerte, ciertamente, le revela al [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2425,"featured_media":55135,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[537],"tags":[1825],"class_list":["post-55126","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-recursos","tag-escatologia","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55126","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2425"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=55126"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55126\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/55135"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=55126"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=55126"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=55126"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}