{"id":53392,"date":"2025-10-09T18:20:52","date_gmt":"2025-10-09T16:20:52","guid":{"rendered":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/?p=53392"},"modified":"2025-10-10T11:13:06","modified_gmt":"2025-10-10T09:13:06","slug":"dilexi-te-el-amor-a-los-pobres-exigencia-de-la-vida-cristiana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/dilexi-te-el-amor-a-los-pobres-exigencia-de-la-vida-cristiana\/","title":{"rendered":"\u00abDilexi te\u00bb: El amor a los pobres, exigencia de la vida cristiana"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo cierto es que el Papa Le\u00f3n XIV ha demostrado ser \u201cintegrador\u201d de los diversos aspectos de la vida cristiana, buscador de la unidad y de la coherencia. Pero de ning\u00fan modo relativizador, sino al rev\u00e9s, incisivo y profundo, sabiendo mostrar las exigencias de la verdad cristiana, aunque, ciertamente no se puede hablar de todo al mismo tiempo<em>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica <em><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/leo-xiv\/es\/apost_exhortations\/documents\/20251004-dilexi-te.html\">Dilexi te<\/a><\/em>, \u201cte he amado\u201d es el primer documento largo de Le\u00f3n XIV. En su t\u00edtulo recoge palabras que Cristo dirige, en el libro del Apocalipsis (3, 9), a una comunidad cristiana poco relevante y expuesta al desprecio. El texto se centra en <em>el amor hacia los pobres<\/em>. Se trata de un aspecto de la fe y de la vida cristiana que ha ido cobrando progresivamente importancia en el magisterio de la Iglesia sobre todo a partir del Concilio Vaticano II (cfr. <em>Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica,<\/em> nn. 2443-2449).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La presentaci\u00f3n vincula el tema de este documento con la enc\u00edclica <em><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/20241024-enciclica-dilexit-nos.html\">Dilexit nos<\/a><\/em> (2024) del <a href=\"https:\/\/www.omnesmag.com\/actualidad\/claves-enciclica-dilexit-nos\/\">Papa Francisco,<\/a> sobre el amor divino y humano de Cristo, pues contemplar el amor de Cristo, en palabras de esa enc\u00edclica, \u201cnos ayuda a prestar m\u00e1s atenci\u00f3n al sufrimiento y a las carencias de los dem\u00e1s, nos hace fuertes para participar en su obra de liberaci\u00f3n, como instrumentos para la difusi\u00f3n de su amor\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El amor a los necesitados, camino de santificaci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Papa Prevost se\u00f1ala que el documento retoma un texto preparado por Francisco, \u201cimaginando que Cristo se dirigiera a cada uno de ellos diciendo: no tienes poder ni fuerza, pero \u2018yo te he amado\u2019\u201d. Declara compartir el deseo del Papa anterior \u201cde que todos los cristianos puedan percibir la fuerte conexi\u00f3n que existe entre el amor de Cristo y su llamada a acercarnos a los pobres\u201d (3). As\u00ed queda enunciado el objetivo principal del documento: proponer este \u201ccamino de santificaci\u00f3n\u201d de fuerte raigambre evang\u00e9lica: reconocer a Cristo en los necesitados para configurarse &nbsp;con Cristo, en lo que consiste la santidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En sus \u201cpalabras indispensables\u201d o preliminares (cap\u00edtulo I), Le\u00f3n XIV se\u00f1ala c\u00f3mo el Se\u00f1or se identifica con los necesitados (cfr. sobre todo Mt 25, 40). \u201cEn el rostro herido de los pobres encontramos impreso el sufrimiento de los inocentes y, por tanto, el mismo sufrimiento de Cristo\u201d (9). Y por ello confiesa el Papa: \u201cEstoy convencido de que la opci\u00f3n preferencial por los pobres genera una renovaci\u00f3n extraordinaria tanto en la Iglesia como en la sociedad, cuando somos capaces de liberarnos de la autorreferencialidad y conseguimos escuchar su grito\u201d (7). Esto pide un cambio de mentalidad sin dejarse enga\u00f1ar por burlas, argumentaciones interesadas y pseudocient\u00edficas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Una exigencia de la coherencia cristiana<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>La Sagrada Escritura<\/em> (cfr. cap\u00edtulo II) ense\u00f1a que \u201cno se puede rezar ni ofrecer sacrificios mientras se oprime a los m\u00e1s d\u00e9biles y a los m\u00e1s pobres\u201d (17). Jes\u00fas se hizo pobre para revelarnos el amor del Padre (cfr. 2 Co 8, 9). Su pobreza y su amor a los pobres es signo de su v\u00ednculo con el Padre y de la entrega que pide tambi\u00e9n a sus disc\u00edpulos. Por eso \u201cno se puede amar a Dios sin extender el propio amor a los pobres\u201d (26) y de ah\u00ed que se recomiendan las <em>obras de misericordia,<\/em> como signo de la autencidad del culto a Dios (cfr. 27).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es significativo que el ap\u00f3stol Santiago, para ejemplificar la necesaria uni\u00f3n entre la fe y las obras, ponga como ejemplos la relaci\u00f3n con los necesitados (cfr. St 5, 3-5). De hecho, la primera comunidad cristiana de Jerusal\u00e9n se cuidaba cotidianamente de compartir los bienes y asistir a los pobres (concretamente a las viudas, cfr. Hch 6, 1-6) y san Pablo recibi\u00f3 la indicaci\u00f3n de que no se olvidase de los pobres (cfr. Ga 2, 10). Hay pues, un v\u00ednculo entre el amor a Dios y el amor a los pobres.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Cristo, presente en la Eucarist\u00eda y en los pobres<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los <em>padres de la Iglesia<\/em> (cfr. cap\u00edtulo III) vieron en la caridad hacia los necsitados una expresi\u00f3n concreta de la fe en el Verbo encarnado. Con fuertes acentos impulsaron a reconocer a Cristo no solo en la Eucarist\u00eda sino tambi\u00e9n en los encesitados. Para Agust\u00edn, el pobre no es s\u00f3lo alguien a quien se ayuda, sino la presencia sacramental del Se\u00f1or (44). Todo ello teniendo ahora en cuenta la diversificaci\u00f3n de las formas de pobreza: moral, espiritual, cultural, \u201cla del que se encuentra en una condici\u00f3n de debilidad o fragilidad personal o social, la pobreza del que no tiene derechos, ni espacio, ni libertad\u201d (9).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cSobre este aspecto (\u2026) se puede afirmar que la teolog\u00eda patr\u00edstica fue pr\u00e1ctica, apuntando a una Iglesia pobre y para los pobres, recordando que el Evangelio s\u00f3lo se anuncia bien cuando llega a tocar la carne de los \u00faltimos, y advirtiendo que el rigor doctrinal sin misericordia es una palabra vac\u00eda\u201d (48). Y en esta l\u00ednea se multiplican las obras de tantos santos y santas, concretamente en la vida religiosa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cCuando la Iglesia se arrodilla para romper las nuevas cadenas que aprisionan a los pobres, se convierte en signo de la Pascua\u201d (61).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los pobres, los migrantes y refugiados, los enfermos y cuantos sufren, Cristo se revela y es adorado. \u201cCuando la Iglesia se inclina hasta el suelo para cuidar de los pobres, asume su postura m\u00e1s elevada\u201d (79).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Los pobres y la educaci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cuanto a la <em>educaci\u00f3n<\/em> de los pobres, para la Iglesia no se trata de un favor, sino de un deber. Merece la pena citar este entero p\u00e1rrafo: \u201cLos peque\u00f1os tienen derecho a la sabidur\u00eda, como exigencia b\u00e1sica para el reconocimiento de la dignidad humana. Ense\u00f1arles es afirmar su valor, darles las herramientas para transformar su realidad. La tradici\u00f3n cristiana entiende que el conocimiento es un don de Dios y una responsabilidad comunitaria. La educaci\u00f3n cristiana forma no s\u00f3lo profesionales, sino personas abiertas al bien, a la belleza y a la verdad. Por eso, la escuela cat\u00f3lica, cuando es fiel a su nombre, se convierte en un espacio de inclusi\u00f3n, formaci\u00f3n integral y promoci\u00f3n humana. As\u00ed, conjugando fe y cultura, se siembra futuro, se honra la imagen de Dios y se construye una sociedad mejor\u201d (72).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo ello afecta, por tanto, no s\u00f3lo a la vida personal sino tambi\u00e9n a la vida social y pol\u00edtica, con la ayuda de las ciencias y de la t\u00e9cnica: &nbsp;hay que luchar contra las causas estructurales de la pobreza, las estructuras de pecado y las desigualdades extremas. Tambi\u00e9n las instituciones de la Iglesia han de implicarse en el esfuerzo por erradicar la pobreza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El magisterio y concretamente la <em><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/pontifical_councils\/justpeace\/documents\/rc_pc_justpeace_doc_20060526_compendio-dott-soc_sp.html\">Doctrina social de la Iglesia<\/a><\/em> (cf. cap\u00edtulo IV) viene insistiendo en la atenci\u00f3n a los pobres no solo por motivos sociol\u00f3gicos y de justicia, sino tambi\u00e9n por motivos cristol\u00f3gicos. Pablo VI insisti\u00f3 en que todo pobre representa y refleja a Cristo. Y los papas siguientes han subrayado la primac\u00eda del criterio del destino universal de los bienes y la necesidad de trabajar por el bien com\u00fan. El papa Francisco y el magisterio del <a href=\"https:\/\/www.omnesmag.com\/actualidad\/el-celam-la-sinodalidad-y-los-retos-para-america-latina\/\">CELAM<\/a> asumieron un compromiso particular para atender a los pobres y oponerse a <em>la dictadura de una econom\u00eda que mata<\/em> (92)<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La santidad personal pide el compromiso social<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cSiempre debe recordarse que la propuesta del Evangelio no es s\u00f3lo la de una relaci\u00f3n individual e \u00edntima con el Se\u00f1or. (\u2026) En la medida en que \u00c9l logre reinar entre nosotros, la vida social ser\u00e1 \u00e1mbito de fraternidad, de justicia, de paz, de dignidad para todos. Entonces, tanto el anuncio como la experiencia cristiana tienden a provocar consecuencias sociales\u201d (96).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como ya se\u00f1alaba el <a href=\"http:\/\/www.americalatina.va\/content\/dam\/americalatina\/Documents\/12)%20Aparecida%202007.pdf\">documento de Aparecida<\/a> (2007), esto requiere escuchar a los pobres, valorarlos en su bondad propia, acompa\u00f1arlos, evangelizarleo (con una atenci\u00f3n religiosa prioritaria) y dejarse evangelizar por ellos, ayudarlos a trasformar su situaci\u00f3n. Y todos salimos ganando: \u201cS\u00f3lo comparando nuestras quejas con sus sufrimientos y privaciones, es posible recibir un reproche que nos invite a simplificar nuestra vida\u201d (102).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">En el centro y en el coraz\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El amor a los pobres es pues <em>un desaf\u00edo pemanente<\/em> (cap\u00edtulo V) y una urgente llamada para todos, y concretamente para los creyentes. \u201cEs la garant\u00eda evang\u00e9lica de una Iglesia fiel al coraz\u00f3n de Dios\u201d (103).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero esto supone rechazar la tentaci\u00f3n de desentendernos de los dem\u00e1s, especialmente de los m\u00e1s d\u00e9biles. \u201cDig\u00e1moslo, hemos crecido en muchos aspectos, aunque somos analfabetos en acompa\u00f1ar, cuidar y sostener a los m\u00e1s fr\u00e1giles y d\u00e9biles de nuestras sociedades desarrolladas\u201d (105).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La <a href=\"https:\/\/www.omnesmag.com\/etiqueta\/santidad\/\">santidad<\/a> no puede entenderse al margen del reconocimiento vivo de la dignidad de todo ser humano. Como dec\u00eda el Papa Francisco, El hecho de que ver sufrir nos molesta, nos perturba y no queremos perder en ello nuestro tiempo \u201cson s\u00edntomas de una sociedad enferma\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Haciendo eco al Papa Francisco, insiste Le\u00f3n XIV en que \u201clos pobres para los cristianos no son una categor\u00eda sociol\u00f3gica, sino la misma carne de Cristo\u201d (110). Por eso propone situarlos <em>en el centro de la Iglesia y en el coraz\u00f3n de cada fiel.<\/em> Y tambi\u00e9n por eso se\u00f1ala que cada comunidad de la Iglesia debe ocuparse por incluir a todos, a riesgo de correr el riesgo de la mundanidad espiritual e incluso de la disoluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El aspecto religioso es inseparable de la promoci\u00f3n integral. En ese sentido no es suficiente \u201crezar y ense\u00f1ar la verdadera doctrina\u201d (cfr. 114), como si la aut\u00e9ntica oraci\u00f3n y la aut\u00e9ntica doctrina no implicaran la preocupaci\u00f3n concreta por el bien integral de todos y cada uno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por \u00faltimo, se\u00f1ala la actualidad e importancia de <em>la limosna<\/em>: \u201cLa limosna sigue siendo un momento necesario de contacto, de encuentro y de identificaci\u00f3n con la situaci\u00f3n de los dem\u00e1s\u201d (115), si bien no exime de la inteligencia y del trabajo, de las responsabilidades y compromisos en lo social, tanto de las instituciones como de las personas. Y concluye cerrando el trazado inicial: \u201cYa sea a trav\u00e9s del trabajo que ustedes realizan, o de su compromiso por cambiar las estructuras sociales injustas, o por medio de esos gestos sencillos de ayuda, muy cercanos y personales, ser\u00e1 posible para aquel pobre sentir que las palabras de Jes\u00fas son para \u00e9l: \u2018Yo te he amado\u2019 (Ap&nbsp;3,9) (121).<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lo cierto es que el Papa Le\u00f3n XIV ha demostrado ser \u201cintegrador\u201d de los diversos aspectos de la vida cristiana, buscador de la unidad y de la coherencia. Pero de ning\u00fan modo relativizador, sino al rev\u00e9s, incisivo y profundo, sabiendo mostrar las exigencias de la verdad cristiana, aunque, ciertamente no se puede hablar de todo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":20,"featured_media":53393,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[537],"tags":[2579,1327,2319,956,972],"class_list":["post-53392","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-recursos","tag-dilexi-te","tag-exhortacion-apostolica","tag-papa-leon-xiv","tag-pobreza","tag-santidad","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53392","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/20"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=53392"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53392\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/53393"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=53392"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=53392"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=53392"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}