{"id":52976,"date":"2025-10-29T06:00:00","date_gmt":"2025-10-29T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/?p=52976"},"modified":"2025-10-01T12:19:30","modified_gmt":"2025-10-01T10:19:30","slug":"lecturas-del-dia-de-todos-los-santos-c","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/lecturas-del-dia-de-todos-los-santos-c\/","title":{"rendered":"\u201cPlan de estudios\u201d para la santidad. Todos los Santos (C)"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\">En su Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a, el Evangelio de la solemnidad de Todos los Santos que celebramos hoy, Jes\u00fas nos da el \u201cplan de estudios\u201d para la santidad. Para subir la monta\u00f1a de la santidad necesitamos el aliento, la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo. Sin su gracia nos cansar\u00edamos r\u00e1pidamente y nos dar\u00edamos por vencidos. Es el Esp\u00edritu Santo quien nos inspira tanto el deseo de santidad como la voluntad efectiva de trabajar para alcanzarla. Pero Jes\u00fas nos esboza la forma de vida que el Esp\u00edritu inspira en quien sigue verdaderamente sus movimientos. Y como la santidad es como escalar una monta\u00f1a, Jes\u00fas sube a una para decirnos c\u00f3mo debemos vivir para alcanzarla.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201cSe sent\u00f3 y se acercaron sus disc\u00edpulos\u201d<\/em>. Jes\u00fas nos habla desde su \u201cc\u00e1tedra\u201d, como maestro. Solo \u00c9l conoce el camino hacia la santidad, porque solo \u00c9l es el mediador, la escalera, el camino entre la Tierra y el Cielo (v\u00e9ase 1 Tim 2, 5; Jn 1, 51; 14, 6). Solo \u00c9l conoce el camino a la casa del Padre (Jn 14, 2). Por lo tanto, en lugar de agotarnos tratando de idear nuestro propio camino al Cielo, lo mejor que podemos hacer es \u201cacercarnos\u201d a Jes\u00fas, a trav\u00e9s de quien llegamos al Padre (Jn 14, 6).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las primeras cuatro bienaventuranzas est\u00e1n relacionadas con la humildad, con el reconocimiento de nuestra propia pobreza espiritual. Si somos pobres de esp\u00edritu, vac\u00edos de nosotros mismos, dejamos que Dios nos llene. Lloramos porque nada en esta Tierra puede satisfacernos y somos muy conscientes de nuestra propia pecaminosidad y del mal que nos rodea, que solos no podemos vencer. Somos mansos al aceptar pac\u00edficamente nuestras limitaciones y la situaci\u00f3n imperfecta en la que nos encontramos, pero siempre confiando en Dios. Y tenemos hambre y sed de justicia, de vivir como Dios quiere que vivamos y de que la sociedad funcione como Dios quiere, sabiendo siempre que solo \u00c9l puede satisfacer nuestra hambre y sed y provocar un cambio positivo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero esta conciencia de nuestra propia necesidad nos lleva a ver las necesidades de los dem\u00e1s. Nos lleva a un coraz\u00f3n misericordioso y puro que busca dar a los dem\u00e1s y no solo buscar el placer ego\u00edsta de ellos. Nos esforzamos por construir la paz en la sociedad, la paz que Cristo mismo nos ha dado (v\u00e9ase Jn 14, 27; 16, 33; 19-21, 26). Y ofrecemos a Cristo con valent\u00eda a los dem\u00e1s, incluso a costa de la persecuci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es viviendo las bienaventuranzas como nosotros tambi\u00e9n estaremos entre esa multitud \u201c<em>que nadie pod\u00eda contar<\/em>\u201d, desconocida quiz\u00e1 para el mundo, pero conocida por Dios, que, como leemos en la primera lectura de hoy, clama alabanzas a Dios en el Cielo, d\u00e1ndole gracias por la salvaci\u00f3n que viene \u00fanicamente a trav\u00e9s de su Hijo Jesucristo.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En su Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a, el Evangelio de la solemnidad de Todos los Santos que celebramos hoy, Jes\u00fas nos da el \u201cplan de estudios\u201d para la santidad. Para subir la monta\u00f1a de la santidad necesitamos el aliento, la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo. Sin su gracia nos cansar\u00edamos r\u00e1pidamente y nos dar\u00edamos por vencidos. 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