{"id":51943,"date":"2025-09-25T06:00:00","date_gmt":"2025-09-25T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.omnesmag.com\/?p=51943"},"modified":"2025-09-08T12:48:11","modified_gmt":"2025-09-08T10:48:11","slug":"lecturas-del-domingo-xxvi-del-tiempo-ordinario-c","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/lecturas-del-domingo-xxvi-del-tiempo-ordinario-c\/","title":{"rendered":"Lo que necesitamos para salvarnos. Domingo XXVI del tiempo ordinario (C)"},"content":{"rendered":"<p>Jes\u00fas cuenta una par\u00e1bola sobre lo que sucede cuando se ama el dinero y las riquezas. Se trata de un hombre rico que viv\u00eda rodeado de lujos, ignorando por completo al pobre que viv\u00eda a las puertas de su casa. El pobre muere y encuentra consuelo en la otra vida. El rico muere y va al infierno.<\/p>\n\n\n\n<p>El mensaje clave de la par\u00e1bola es que no podemos ser indiferentes ante los pobres y sus necesidades. No podemos vivir ego\u00edstamente en la comodidad mientras explotamos a los pobres o vivimos a costa de ellos. Seremos castigados por ello en la pr\u00f3xima vida. Los pobres y los desdichados ser\u00e1n consolados; los que los explotan ser\u00e1n castigados. Pero adem\u00e1s, seremos castigados no solo por abusar o explotar a los pobres, sino incluso por ignorarlos. Seremos castigados por el mal que hicimos y por el bien que no hicimos.<\/p>\n\n\n\n<p>El hombre rico de la par\u00e1bola no trat\u00f3 mal al pobre: no lo ech\u00f3, simplemente lo ignor\u00f3, mientras \u00e9l viv\u00eda rodeado de lujos, <em>\u201cse vest\u00eda de p\u00farpura y de lino y banqueteaba cada d\u00eda\u201d<\/em>. El tinte p\u00farpura solo pod\u00edan permit\u00edrselo los ricos. El hombre rico ni siquiera le daba sus sobras. El hombre estaba lleno de heridas, pero estaba demasiado d\u00e9bil para ahuyentar a los perros que ven\u00edan a lamerlas. O tal vez los perros intentaban mostrarle un poco de compasi\u00f3n cuando los humanos no lo hac\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p>El deseo de riqueza y comodidad, el querer siempre m\u00e1s, nos vuelve insensibles y duros de coraz\u00f3n. La primera lectura ofrece ejemplos antiguos de vida lujosa que, en realidad, son muy modernos. Se trata de un estilo de vida hedonista basado en posesiones costosas, mimos al cuerpo y exceso de comida y bebida. La conclusi\u00f3n es que el rico ha recibido su recompensa en la tierra y solo puede esperar el tormento en la eternidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el Evangelio tambi\u00e9n transmite otro mensaje. Cuando el hombre rico ve que no hay forma de escapar del Infierno, le pide a Abraham que env\u00ede a L\u00e1zaro para advertir a sus hermanos, para que ellos no vayan tambi\u00e9n al Infierno. Obs\u00e9rvese que el texto habla claramente sobre la realidad del Infierno. El <em>quid <\/em>de la respuesta de Abraham es que Dios ya nos ha dado todas las ense\u00f1anzas que necesitamos para evitar el Infierno y llegar al Cielo, y que no debemos esperar revelaciones extraordinarias. Dios nos da esta ense\u00f1anza a trav\u00e9s de la Biblia, la ense\u00f1anza de la Iglesia y sus sacerdotes, y a trav\u00e9s de nuestra conciencia.<\/p>\n\n\n\n<p>El Evangelio de hoy deja claro que Dios nos da todo lo que necesitamos para salvarnos: esto incluye toda la ense\u00f1anza y la gu\u00eda que necesitamos, pero tambi\u00e9n las oportunidades para hacer el bien a los necesitados, ya que, como nuestro Se\u00f1or ense\u00f1a claramente en otro lugar (Mt 25, 31-46), tambi\u00e9n debemos realizar obras de misericordia para ser acogidos en el Cielo.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas cuenta una par\u00e1bola sobre lo que sucede cuando se ama el dinero y las riquezas. 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