{"id":51940,"date":"2025-09-18T06:00:00","date_gmt":"2025-09-18T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.omnesmag.com\/?p=51940"},"modified":"2025-09-08T12:45:48","modified_gmt":"2025-09-08T10:45:48","slug":"lecturas-del-domingo-xxv-del-tiempo-ordinario-c","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/lecturas-del-domingo-xxv-del-tiempo-ordinario-c\/","title":{"rendered":"La verdadera riqueza. Domingo XXV del Tiempo Ordinario (C)"},"content":{"rendered":"<p>Las lecturas de hoy nos muestran cu\u00e1nto destruye la corrupci\u00f3n a las personas y a la sociedad. En el Evangelio, Jes\u00fas nos cuenta una curiosa par\u00e1bola sobre un hombre que enga\u00f1a. Acusado de \u201cmalgastar\u201d los bienes de su se\u00f1or y enfrentado al despido, piensa en un truco para que, seg\u00fan sus propias palabras,<em> \u201ccuando me echen de la administraci\u00f3n, encuentre quien me reciba en su casa\u201d<\/em>. Llama a los deudores de su se\u00f1or y, vali\u00e9ndose de la autoridad que tiene como administrador \u2014a\u00fan no ha sido despedido\u2014, reduce a la mitad o disminuye considerablemente lo que los deudores deben a su se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p>La actitud de los deudores demuestra que son c\u00f3mplices de la corrupci\u00f3n del sirviente. La corrupci\u00f3n se basa en los corruptores y en aquellos dispuestos a beneficiarse de sus malas pr\u00e1cticas. Pero esos deudores habr\u00edan sido realmente est\u00fapidos al contratar a este hombre despu\u00e9s de que fuera despedido, porque deber\u00edan haberse dado cuenta de que practicar\u00eda con ellos la misma deshonestidad que practica con su actual amo. Esto nos muestra la insensatez de la \u201ceconom\u00eda\u201d que crea la corrupci\u00f3n, generando un sistema en el que las personas desperdician tiempo y talento. La corrupci\u00f3n y el enga\u00f1o son un gran desperdicio de ambos.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra forma de corrupci\u00f3n aparece en la primera lectura: esos hombres malvados, impacientes por que terminen las fiestas religiosas para poder volver a enga\u00f1ar a los pobres, que siempre son v\u00edctimas de la corrupci\u00f3n. Pero Dios lo sabe todo. Puede que uno se salga con la suya con la corrupci\u00f3n en la tierra (aunque a menudo no es as\u00ed), pero nunca nos saldremos con la nuestra ante Dios. El Evangelio nos muestra claramente que el Amo (es decir, Dios) es consciente de las estafas de su siervo, e incluso reconoce una peque\u00f1a parte de bondad en ellas (su astucia).<\/p>\n\n\n\n<p>Las palabras de nuestro Se\u00f1or son entonces misteriosas. Podr\u00eda estar hablando ir\u00f3nicamente, como si dijera: <em>\u201cCre\u00e9is que los amigos que se hacen con dinero os llevar\u00e1n al Cielo. Pero no pueden y no lo har\u00e1n\u201d<\/em>. Pero tambi\u00e9n podr\u00edan tener el sentido de que el dinero bien gastado, por el bien de los dem\u00e1s, nos har\u00e1 amigos que, si mueren antes que nosotros, nos dar\u00e1n la bienvenida al Cielo.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cSi no fuisteis fieles en la riqueza injusta, \u00bfqui\u00e9n os confiar\u00e1 la verdadera?\u201d<\/em>. Cualquier riqueza que recibamos proviene de Dios. Es algo mancillado, pero puede utilizarse bien si lo empleamos para el bien de los dem\u00e1s. Las verdaderas riquezas son la vida eterna. Dios no nos dar\u00e1 los tesoros del Cielo si no utilizamos bien \u2014para el bien de los dem\u00e1s y con honestidad\u2014 los tesoros mancillados de la tierra.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas concluye que no podemos <em>\u201cservir a dos se\u00f1ores&#8230; No pod\u00e9is servir a Dios y al dinero\u201d<\/em>. \u00bfA qui\u00e9n vamos a servir: a Dios o al dinero? Esa es la pregunta fundamental.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las lecturas de hoy nos muestran cu\u00e1nto destruye la corrupci\u00f3n a las personas y a la sociedad. En el Evangelio, Jes\u00fas nos cuenta una curiosa par\u00e1bola sobre un hombre que enga\u00f1a. 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