{"id":51722,"date":"2025-09-01T06:40:00","date_gmt":"2025-09-01T04:40:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.omnesmag.com\/?p=51722"},"modified":"2025-08-28T10:46:55","modified_gmt":"2025-08-28T08:46:55","slug":"el-decalogo-del-whatsapp","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/el-decalogo-del-whatsapp\/","title":{"rendered":"El dec\u00e1logo del Whatsapp"},"content":{"rendered":"<p>Suena una notificaci\u00f3n y, al otro lado del Whatsapp, un escueto \u00abHola\u00bb indica el inicio de una conversaci\u00f3n de contenido desconocido a\u00fan. Pasan los segundos, incluso los minutos y el interlocutor no parece animarse a continuar. Uno no sabe qu\u00e9 hacer mientras tanto, porque si estaba en ese momento rebozando croquetas y se ha lavado las manos para no guarrear el tel\u00e9fono, lo m\u00e1s educado por deferencia a quien ha iniciado la conversaci\u00f3n es esperar a que termine de dirigirse a uno para contestar a la mayor brevedad. Finalmente, tras varios avisos de \u00abescribiendo\u00bb de la aplicaci\u00f3n, y cuando uno iba ya a volver a meter, impaciente, las manos en el pan rallado, por fin, el siguiente mensaje: \u00ab\u00bfqu\u00e9 tal?\u00bb.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>No hace falta que cuente hasta el final para que todos nos reconozcamos en una historia parecida en la que nos hayan hecho perder el tiempo de una manera injustificada y desquiciante. Quiz\u00e1 el problema es m\u00edo por querer responder a todo en el menor tiempo posible. Lo cierto es que admiro a quienes son capaces de tardar horas e incluso d\u00edas en contestar un mensaje de Whatsapp y lo hacen al cabo del tiempo sin despeinarse, como si acabaras de mand\u00e1rselo. \u00a1Tendr\u00e1n pachorra! (uy, perd\u00f3n, que lo he dicho en voz alta).<\/p>\n\n\n\n<p>Reconozco que esa misma prisa que me mueve a hablar y responder r\u00e1pido para no hacer perder el tiempo a la gente, me lleva a veces al otro extremo, al de saltarme las m\u00e1s b\u00e1sicas normas de urbanidad. M\u00e1s de una vez alg\u00fan amigo ha practicado conmigo la correcci\u00f3n fraterna respondiendo con un elegante y discreto \u00abBuenos d\u00edas\u00bb inicial al fr\u00edo mensaje sin saludo que le espet\u00e9 a primera hora de la ma\u00f1ana.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Como vemos, las nuevas formas de comunicarnos implican nuevos pecados, nuevas formas de faltar a la caridad, por lo que me he animado a dejar por escrito unos mandamientos del Whatsapp que quiz\u00e1 puedan servirle tambi\u00e9n a usted complet\u00e1ndolo con prop\u00f3sitos propios:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>1. Tratar\u00e1s al otro como persona<\/strong>. Nuestro interlocutor no es un robot, es un hijo o hija de Dios que tiene dignidad. Entendiendo el contexto informal de la aplicaci\u00f3n por su propia idiosincrasia, respetemos las formas, los modales. Seamos corteses y amables, hagamos que el otro se sienta a gusto en la conversaci\u00f3n, practiquemos la misericordia.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>2. Respetar\u00e1s el tiempo del pr\u00f3jimo<\/strong>. Incluyamos el vocativo o el saludo en el mismo mensaje evitando los wasaps cortos espaciados. Usemos los mensajes de voz con moderaci\u00f3n. No carguemos nuestra pereza para escribir sobre los hombros de los dem\u00e1s. En los grupos grandes, no abusemos de las intervenciones ni acaparemos el chat.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p><strong>3. No invadir\u00e1s la intimidad<\/strong>. No incluyamos a nadie que no lo haya pedido en grupos o listas de difusi\u00f3n sin justificar. Para compartir algo que nos llame la atenci\u00f3n, usemos los estados o abr\u00e1monos una cuenta en una red social. As\u00ed lo ver\u00e1 s\u00f3lo quien tenga tiempo y le apetezca, sin atosigar a quien pueda no estar interesado en ese momento.\u00a0\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p><strong>4. Chatear\u00e1s con verdad<\/strong>. Las cadenas de Whatsapp nos llegan a trav\u00e9s de alg\u00fan conocido, pero su origen suele ser oscuro y buscan manipular la opini\u00f3n p\u00fablica apelando a nuestra emoci\u00f3n, no a la raz\u00f3n. No reenviemos noticias que no vengan respaldadas por medios serios. Se puede pecar contra el octavo mandamiento sin haber mentido, solo reenviando una mentira. Chismorreos y bulos, fuera.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>5. Dar\u00e1s la cara<\/strong>. A no ser que tengamos un problema que exija privacidad, nuestra foto de perfil deber\u00eda corresponder con nuestra identidad. La que nos hicimos en aquella boda del 97 o la de nuestros nietos son para mostrarlas, seguro, pero no nos representan y dificultan que quien habla con nosotros nos reconozca entre sus contactos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>6. Promover\u00e1s la comuni\u00f3n<\/strong>. Los cristianos estamos llamados a ser, como en la oraci\u00f3n de San Francisco, \u00abinstrumento de tu paz\u00bb. Ante las incomprensiones t\u00edpicas del lenguaje escrito o ante una discusi\u00f3n acalorada en el grupo, nos toca hacer de puente para el entendimiento. En un clima de crispaci\u00f3n social como el actual, las llamadas a la comuni\u00f3n son Evangelio vivo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>7. Esperar\u00e1s con paciencia la respuesta de tu interlocutor<\/strong>. Vivimos en un mundo acelerado y Whatsapp es hijo de esta circunstancia. Cuando tarden en respondernos, debemos pensar que la otra persona tiene que descansar, estar con su familia, atender sus obligaciones o simplemente no le apetece estar en l\u00ednea. Seamos pacientes.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>8. Descansar\u00e1s del m\u00f3vil<\/strong>. Es la versi\u00f3n en primera persona del mandamiento anterior. La desconexi\u00f3n digital es salud para el cuerpo y para el alma. La virtud de la templanza nos ayudar\u00e1 a dejar espacio para lo importante. Es urgente dejar el m\u00f3vil en el caj\u00f3n para disfrutar de nuestra familia o dedicar m\u00e1s tiempo a la oraci\u00f3n o a no hacer nada.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>9. Practicar\u00e1s la solidaridad digital<\/strong>. Whatsapp puede ser una excelente herramienta para practicar la caridad. Usarlo para animar a aquella persona que pasa por un mal momento, interesarse por el enfermo, saludar de vez en cuando a quien sabemos que est\u00e1 m\u00e1s solo, promover iniciativas solidarias o escuchar con cari\u00f1o a quien necesita desahogarse son nuevas obras de misericordia digital.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>10. Compartir\u00e1s la fe<\/strong>. Si el Evangelio es causa de nuestra alegr\u00eda, es l\u00f3gico que queramos transmitirlo. Hag\u00e1moslo con sabidur\u00eda y prudencia, sin proselitismo, sabiendo que m\u00e1s que con palabras, se evangeliza con un modo de ser y actuar. Por eso este \u00faltimo mandamiento es el resumen de todos los dem\u00e1s. \u00a1Que nuestro Whatsapp sea siempre buena noticia!<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Suena una notificaci\u00f3n y, al otro lado del Whatsapp, un escueto \u00abHola\u00bb indica el inicio de una conversaci\u00f3n de contenido desconocido a\u00fan. Pasan los segundos, incluso los minutos y el interlocutor no parece animarse a continuar. 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