{"id":49685,"date":"2025-06-18T06:43:00","date_gmt":"2025-06-18T04:43:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.omnesmag.com\/?p=49685"},"modified":"2025-08-11T11:59:17","modified_gmt":"2025-08-11T09:59:17","slug":"herencia-y-horizonte-leon-xiii-y-leon-xiv","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/herencia-y-horizonte-leon-xiii-y-leon-xiv\/","title":{"rendered":"Herencia y horizonte: Le\u00f3n XIII y Le\u00f3n XIV"},"content":{"rendered":"<p>\u201c\u00bfLe\u00f3n XIV?\u201d Esas fueron las palabras, con cara de sorpresa, que posiblemente m\u00e1s de uno pronunci\u00f3 el d\u00eda de la elecci\u00f3n del papa. As\u00ed fue al menos en mi caso, estando con un amigo en la plaza de San Pedro. La mente iba hacia atr\u00e1s, para recordar a Le\u00f3n XIII, y al mismo tiempo no pod\u00eda dejar de ir hacia adelante, para comprender qui\u00e9n ser\u00eda Robert Francis <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/actualidad\/papa-leon-xiv-pastor-sereno-para-un-mundo-convulso\/\">Prevost<\/a>. En efecto, las palabras y gestos del nuevo papa nos dar\u00edan m\u00e1s pistas acerca de su pontificado.<\/p>\n\n\n\n<p>No sabemos en qu\u00e9 medida Le\u00f3n XIV se parecer\u00e1 a Le\u00f3n XIII o en qu\u00e9 lo seguir\u00e1, pero el hecho de que en la breve homil\u00eda de inicio de su pontificado el Santo Padre volviera a hacer menci\u00f3n de Le\u00f3n XIII y lo llamara \u201cmi predecesor\u201d permite pensar que esa decisi\u00f3n es algo m\u00e1s que una remota inspiraci\u00f3n. En esa homil\u00eda, tras comentar c\u00f3mo la caridad puede ser fermento de unidad en el mundo, afirm\u00f3: \u00abCon mi predecesor Le\u00f3n XIII, hoy podemos preguntarnos: si esta caridad prevaleciera en el mundo, \u201c\u00bfno parece que acabar\u00eda por extinguirse bien pronto toda lucha all\u00ed donde ella entrara en vigor en la sociedad civil?\u201d (Carta enc. <em><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/leo-xiii\/es\/encyclicals\/documents\/hf_l-xiii_enc_15051891_rerum-novarum.html\">Rerum novarum<\/a><\/em>, 20)\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">M\u00e1s all\u00e1 de la Rerum novarum<\/h2>\n\n\n\n<p>Me ha parecido oportuno analizar qu\u00e9 aspectos caracterizan el pontificado de Le\u00f3n XIII para ver qu\u00e9 podemos vislumbrar a trav\u00e9s del inicio del pontificado de Le\u00f3n XIV, y para ir m\u00e1s all\u00e1 del conocimiento de Le\u00f3n XIII como el papa de la <em>Rerum novarum<\/em> y de la doctrina social de la Iglesia, como fue com\u00fan definirlo en los primeros momentos tras su elecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Para comprender qu\u00e9 marc\u00f3 el pontificado de Le\u00f3n XIII y por qu\u00e9, he estructurado este art\u00edculo de este modo: describir\u00e9 cuatro causas y cuatro efectos del pontificado, para despu\u00e9s sacar algunas breves conclusiones. Las causas, como f\u00e1cilmente se puede deducir, explicar\u00e1n en buena medida los efectos, que conformar\u00e1n las l\u00edneas de fondo que consideramos que caracterizaron a Le\u00f3n XIII.<\/p>\n\n\n\n<p>Como advertencia inicial, perm\u00edtanme decir que no se\u00f1alar\u00e9 muchas fechas ni nombres de enc\u00edclicas, pues mi inter\u00e9s recae principalmente en las l\u00edneas de fondo de su pontificado. Adem\u00e1s, quiz\u00e1 es raro si no empezamos con un breve p\u00e1rrafo sobre la biograf\u00eda de Le\u00f3n XIII, asumiendo el riesgo de trazar m\u00e1s bien una caricatura. No nos queda otra, en beneficio del lector.<\/p>\n\n\n\n<p>Gioacchino Pecci, nacido en Carpineto Romano el 2-III-1810 \u2013no muy lejos de Roma\u2013 y fallecido en la Urbe el 20-VII-1903, fue de joven muy aplicado en los estudios y muy dado a la organizaci\u00f3n. Tras realizar estudios para dedicarse a la diplomacia, fue legado papal (gobernador) de los Estados Pontificios en varias localidades italianas, en especial Benevento y Perusa (en total cinco a\u00f1os), nuncio por poco tiempo en B\u00e9lgica (tres a\u00f1os), y sobre todo obispo de Perusa y obispo de Roma, durante m\u00e1s de treinta y veinticinco a\u00f1os, respectivamente. De talante serio y decidido, ten\u00eda un fuerte sentido de la autoridad y era poco dado a las familiaridades. Gobern\u00f3 en pro de la unidad cat\u00f3lica y con un fuerte sentido centralizador ante un mundo en profunda evoluci\u00f3n, como comprobaremos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Causa 1: Experiencia personal como delegado y obispo<\/h2>\n\n\n\n<p>Como hemos visto en el caso del papa Francisco \u2014y como probablemente tambi\u00e9n ocurri\u00f3 con pont\u00edfices anteriores\u2014 la biograf\u00eda previa al papado resulta determinante para comprender las decisiones de quien llega a ser sucesor de Pedro. La experiencia acumulada durante d\u00e9cadas, la visi\u00f3n del mundo y de la Iglesia, as\u00ed como las acciones realizadas antes de asumir el pontificado, marcan profundamente el estilo y enfoque del nuevo papa. Esto fue claramente as\u00ed en el caso de Le\u00f3n XIII.<\/p>\n\n\n\n<p>Gioacchino Pecci estuvo profundamente influenciado por dos factores: su vocaci\u00f3n y habilidad para el gobierno y la diplomacia, y los treinta y un a\u00f1os que pas\u00f3 como obispo de una misma di\u00f3cesis, la ciudad de Perusa, situada en el interior de Italia, a unos 170 kil\u00f3metros al norte de Roma, y a la que lleg\u00f3 a considerar su hogar.<\/p>\n\n\n\n<p>Su etapa como delegado pontificio en diversas ciudades \u2014especialmente Benevento y Perusa\u2014 y como obispo de esta \u00faltima, le otorg\u00f3 una valiosa experiencia de gobierno y un profundo conocimiento del papel que la Iglesia pod\u00eda desempe\u00f1ar en beneficio del pueblo, tanto desde la acci\u00f3n pol\u00edtica como desde la eclesial. En aquel tiempo, el cargo de delegado pontificio ten\u00eda una funci\u00f3n eminentemente pol\u00edtica: consist\u00eda en administrar un territorio en nombre del Papa, dado que a\u00fan exist\u00edan los Estados Pontificios. Durante esos a\u00f1os, Pecci fue conocido por su incansable actividad pastoral y social, recorriendo personalmente pueblos y ciudades y promoviendo todo tipo de iniciativas asistenciales, educativas y religiosas.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre su etapa como delegado y su episcopado, hubo un par\u00e9ntesis significativo: tres a\u00f1os como nuncio en Bruselas. Esta experiencia le marc\u00f3 especialmente en el \u00e1mbito intelectual, ya que all\u00ed pudo observar c\u00f3mo el catolicismo se vio obligado a renovarse en el modo de exponer la doctrina para responder al desaf\u00edo del liberalismo contempor\u00e1neo. Aunque este periodo fue menos determinante para las l\u00edneas generales de su futuro pontificado, s\u00ed contribuy\u00f3 a afinar su estilo de gobierno, combinando audacia con prudencia.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Causa 2: La ca\u00edda de los Estados Pontificios<\/h2>\n\n\n\n<p>La ca\u00edda de los Estados Pontificios coincidi\u00f3, en Perusa, con la mitad del tiempo en el que Pecci ejerci\u00f3 como obispo, aunque el conflicto \u2013denominado como la \u201ccuesti\u00f3n romana\u201d\u2013 se alargar\u00eda durante muchas d\u00e9cadas. Este hecho fue un golpe muy duro para \u00e9l, pues acumulaba ya una extensa trayectoria de gobierno, primero en el \u00e1mbito pol\u00edtico y luego como pastor. Le doli\u00f3 especialmente porque era plenamente consciente del potencial que ten\u00eda la Iglesia para promover el bien com\u00fan cuando dispon\u00eda de todas las herramientas para intervenir en la sociedad. Sent\u00eda, por tanto, que se estaba perdiendo la capacidad de la Igleisa para realizar un servicio a la humanidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, la p\u00e9rdida del poder temporal fue vivida como una humillaci\u00f3n: para muchos, incluyendo a Pecci, era inaceptable que el Papa \u2014autoridad suprema espiritual\u2014 tuviera que reconocer y someterse a una autoridad civil. Para quienes hab\u00edan nacido y vivido bajo los Estados Pontificios, aceptar esa nueva situaci\u00f3n era comparable a sufrir una invasi\u00f3n b\u00e1rbara.<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante, es importante matizar que Pecci tambi\u00e9n era consciente de los l\u00edmites del gobierno pol\u00edtico de la Iglesia. Durante su episcopado en Perusa, fue testigo de la sucesi\u00f3n de varios delegados pontificios, no todos ellos dignos del cargo que ocupaban. A pesar de estas experiencias, siempre conservar\u00eda una cierta nostalgia por el poder temporal, inspirado por la idea de que la Iglesia pod\u00eda ser el mejor benefactor de la sociedad, tanto en lo humano como en lo espiritual.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Causa 3: Per\u00edodo nacionalista y colonialista<\/h2>\n\n\n\n<p>La ca\u00edda de los Estados Pontificios coincidi\u00f3 con otra realidad: la exaltaci\u00f3n nacionalista de las principales potencias europeas. En el caso de Pecci, dentro de los territorios pontificios, la reunificaci\u00f3n italiana provoc\u00f3 una actitud muy agresiva hacia la Iglesia, al menos desde la perspectiva de c\u00f3mo \u00e9l la vivi\u00f3, tanto como obispo como posteriormente como Papa.<\/p>\n\n\n\n<p>Pecci entend\u00eda que al Papa se le estaba arrebatando su leg\u00edtima capacidad operativa. Con el tiempo, fue comprendiendo que exist\u00edan otras formas, m\u00e1s apropiadas, de ejercer liderazgo e influencia, tanto a nivel nacional como internacional. Sin embargo, esta transformaci\u00f3n de enfoque requiri\u00f3 tiempo para ser plenamente concebida y desarrollada. As\u00ed, a lo largo de todo su pontificado, lo veremos empe\u00f1ado en restaurar el papel del Santo Padre y en proteger su soberan\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Si ese era el desaf\u00edo en Italia, a nivel internacional Le\u00f3n XIII busc\u00f3 algo similar, pero en un contexto distinto. En ese escenario, defendi\u00f3 con firmeza el reconocimiento del Papa como actor de relevancia social frente a las consecuencias del colonialismo. Esto incluy\u00f3 intervenir en disputas territoriales entre pa\u00edses, en la manera en que deb\u00eda propagarse la fe en los territorios coloniales, y en la determinaci\u00f3n de qui\u00e9n deb\u00eda ejercer la autoridad eclesial en los pa\u00edses de misi\u00f3n bajo dominio colonial.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Causa 4: Revoluci\u00f3n industrial<\/h2>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan lo que he podido leer en estos d\u00edas, este es quiz\u00e1s el aspecto m\u00e1s destacado y conocido del pontificado de Le\u00f3n XIII: su lucha incansable por defender la dignidad humana frente a los abusos de los dirigentes empresariales durante la revoluci\u00f3n industrial.<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, en el siglo XIX Europa fue testigo de c\u00f3mo muchas zonas rurales se vaciaban mientras surg\u00edan guetos suburbanos en las periferias de las grandes ciudades. En esos lugares se concentraban, en condiciones precarias, miles de hombres, mujeres y ni\u00f1os, dispuestos a contribuir al desarrollo de la industria.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya en Perusa, Gioacchino Pecci hab\u00eda demostrado una clara preocupaci\u00f3n por mejorar las condiciones laborales de los trabajadores, tarea que emprendi\u00f3 durante su etapa como delegado pontificio y continu\u00f3 como obispo. Como Papa, mantuvo esa misma sensibilidad por las cuestiones sociales.<\/p>\n\n\n\n<p>Este per\u00edodo industrial estuvo caracterizado por formas reales de explotaci\u00f3n y atravesado por crisis econ\u00f3micas que agravaron la situaci\u00f3n: aumentaron la miseria, el desempleo y la emigraci\u00f3n. Pero no solo eso: la transformaci\u00f3n social tambi\u00e9n aceler\u00f3 un proceso de descristianizaci\u00f3n del mundo obrero, y promovi\u00f3 una deificaci\u00f3n del dinero, junto con la exaltaci\u00f3n del progreso, la ciencia y la t\u00e9cnica.<\/p>\n\n\n\n<p>Frente a esta realidad, Le\u00f3n XIII opt\u00f3 por un discurso \u2014ya que la acci\u00f3n pol\u00edtica directa no le era posible\u2014 que buscaba alcanzar tanto a la sociedad capitalista y burguesa como al incipiente movimiento obrero y al socialismo emergente. De ese esfuerzo nacer\u00eda un magisterio que, casi sin propon\u00e9rselo, introducir\u00eda una concepci\u00f3n moderna del Estado y de la organizaci\u00f3n social.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan esta visi\u00f3n, el Estado deb\u00eda asumir un papel activo frente a los problemas sociales, promoviendo el entendimiento entre trabajadores y empleadores. Deb\u00eda ser un juez y legislador justo, atento a los derechos y deberes de todas las clases sociales.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Consecuencia 1: El nuevo papel de la Iglesia en la sociedad<\/h2>\n\n\n\n<p>Pasamos \u2014sin transici\u00f3n alguna, por razones de brevedad\u2014 a describir las consecuencias que estas causas tuvieron en la acci\u00f3n del papa Le\u00f3n XIII. Comenzamos por el modo en que se transform\u00f3 la propia Iglesia. Puede resumirse diciendo que dej\u00f3 de ser \u201cun Estado m\u00e1s\u201d para convertirse, si se permite la expresi\u00f3n, en una entidad de car\u00e1cter eminentemente espiritual, con vocaci\u00f3n de influjo universal.<\/p>\n\n\n\n<p>Ser\u00eda ingenuo pensar que esto era algo nuevo: la Iglesia, fundada por Jesucristo, ya ten\u00eda y ejerc\u00eda esa vocaci\u00f3n. Sin embargo, la realidad es muy tozuda: gobernar extensos territorios implicaba que gran parte del tiempo y de los esfuerzos se destinaban al manejo de los Estados Pontificios.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando se produjo este cambio radical, la Iglesia \u2014de forma forzada y dolorosa, al menos para Le\u00f3n XIII\u2014 tuvo que apoyarse cada vez m\u00e1s exclusivamente en su liderazgo espiritual. En palabras sencillas, algunas de las prioridades del papa Le\u00f3n XIII fueron: una profunda renovaci\u00f3n de la formaci\u00f3n intelectual basada en la doctrina de Santo Tom\u00e1s de Aquino; la revitalizaci\u00f3n y unificaci\u00f3n de las \u00f3rdenes religiosas, especialmente la franciscana y la benedictina; un gran impulso a las misiones aprovechando la expansi\u00f3n colonial; y un fortalecimiento del control sobre la autoridad eclesial en todo el mundo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Consecuencia 2: Un actor influyente \u201cpor la autoridad moral\u201d<\/h2>\n\n\n\n<p>La segunda consecuencia fue de car\u00e1cter m\u00e1s pol\u00edtico. La p\u00e9rdida del rol temporal con la ca\u00edda de los Estados Pontificios oblig\u00f3 a la Santa Sede a hacerse respetar tanto en Italia como en el panorama internacional, ya no mediante el poder militar.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue un proceso largo, pero fruct\u00edfero, ya que en vida del propio Le\u00f3n XIII se constat\u00f3 c\u00f3mo el Vaticano era consultado para resolver numerosos conflictos: disputas territoriales y fronterizas entre colonias, cuestiones comerciales y arancelarias entre pa\u00edses, o crisis humanitarias provocadas por conflictos b\u00e9licos. No era raro que se llegara a un acuerdo gracias a la intervenci\u00f3n de Roma.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas acciones pol\u00edtico-sociales son solo una muestra del proceso de transformaci\u00f3n de la Iglesia. Durante el pontificado de Le\u00f3n XIII, se percibe que la Iglesia elev\u00f3 la mirada m\u00e1s all\u00e1 de los Estados Pontificios y la dirigi\u00f3 con mayor energ\u00eda hacia el conjunto del mundo. A trav\u00e9s del dolor y de m\u00faltiples humillaciones diplom\u00e1ticas, la Iglesia fue descubriendo una nueva forma de contribuir al bien com\u00fan, basada en su autoridad moral, y as\u00ed fue ganando creciente influencia internacional.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Consecuencia 3: Ser defensor de la dignidad del ser humano<\/h2>\n\n\n\n<p>La tercera consecuencia se relaciona con la defensa de la dignidad de la persona. Las corrientes pol\u00edticas y sociales de la \u00e9poca \u2014especialmente el capitalismo, el socialismo y la masoner\u00eda\u2014, junto con el mencionado proceso de industrializaci\u00f3n, llevaron a Le\u00f3n XIII a intervenir con decisi\u00f3n para salvaguardar el valor de cada ser humano.<\/p>\n\n\n\n<p>No nos extenderemos demasiado en este punto, salvo para a\u00f1adir que la motivaci\u00f3n \u00faltima era, como es l\u00f3gico, espiritual: Le\u00f3n XIII valoraba a cada persona por el valor que Cristo le atribu\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n cabe destacar que, como consecuencia de la p\u00e9rdida del poder temporal, el papa fue aceptando progresivamente que los cat\u00f3licos intervinieran \u201caut\u00f3nomamente\u201d en la acci\u00f3n pol\u00edtica para defender los valores humanos inspirados por el Evangelio. Aunque al principio se mostr\u00f3 reticente, comprendi\u00f3 en el caso de Italia que esa participaci\u00f3n era imprescindible, pues de otro modo el pa\u00eds quedar\u00eda en manos exclusivas de liberales y masones. En el resto de Europa, Le\u00f3n XIII tuvo menos reparos en fomentar la participaci\u00f3n de los cat\u00f3licos en la vida p\u00fablica. Eso s\u00ed, esa \u201cautonom\u00eda\u201d debe entenderse entre comillas, ya que siempre aspir\u00f3 a que los cat\u00f3licos se agruparan en un \u00fanico partido.<\/p>\n\n\n\n<p>En cualquier caso, este nuevo enfoque de un catolicismo democr\u00e1tico y social gener\u00f3 un gran entusiasmo entre los j\u00f3venes cat\u00f3licos europeos, y constituy\u00f3 una semilla importante para el futuro.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Consecuencia 4: Conducir a la Iglesia hacia la modernidad<\/h2>\n\n\n\n<p>La \u00faltima gran consecuencia fue que el papa Le\u00f3n XIII condujo a la Iglesia hacia la modernidad en varios de los aspectos mencionados anteriormente. Se dice que los cardenales que lo eligieron \u2014tras el largo pontificado de P\u00edo IX\u2014 buscaban a un papa con madurez y cierta apertura, no para agravar el conflicto provocado por la p\u00e9rdida de los Estados Pontificios, sino para enfrentarlo con mesura y sabidur\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 las aguas estaban tan agitadas? Simplificando al m\u00e1ximo, puede decirse que, por un lado, P\u00edo IX hab\u00eda publicado una enc\u00edclica con un \u201clistado recopilatorio de los principales errores de nuestro tiempo\u201d, m\u00e1s conocida como el <em>Syllabus<\/em>. Con ella, la Iglesia pretend\u00eda ofrecer luz en medio de las tinieblas de los errores modernos, pero como consecuencia se gener\u00f3 la impresi\u00f3n de un enfrentamiento total con la modernidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, la reciente ca\u00edda de los Estados Pontificios hab\u00eda dejado a P\u00edo IX en una posici\u00f3n de repliegue, de la cual no deseaba salir si no era recuperando lo perdido.<\/p>\n\n\n\n<p>En definitiva, como se ha mostrado, la Iglesia se vio obligada a reajustar numerosas piezas. Con perspectiva, puede afirmarse que lo hizo con notable solvencia, y lo hizo de la mano de Le\u00f3n XIII.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Mirada hacia Le\u00f3n XIV<\/h2>\n\n\n\n<p>Le\u00f3n XIII fue un hombre de enorme energ\u00eda. Tanto, que se sabe que trabajaba hasta altas horas de la noche, y que la \u00fanica luz encendida en la plaza de San Pedro era la de su despacho. Por ello, con sentido del humor, se ha dicho que de ese modo hac\u00eda honor a su lema papal: <em>Lumen in caelo<\/em>, \u201cluz en el cielo\u201d. Con esto quiero decir que la s\u00edntesis que hemos hecho de su pontificado es casi una mutilaci\u00f3n, pues fue extenso en el tiempo y abarc\u00f3 una gran variedad de frentes y acciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, parece razonable afirmar que el hilo conductor del pontificado de Le\u00f3n XIII fue el deseo de ver una Iglesia cohesionada y un mundo en el que la persona humana \u2014amada por Dios\u2014 est\u00e9 en el centro de la acci\u00f3n pol\u00edtica y social, de modo que la caridad de Cristo sea el principio tanto evangelizador como de promoci\u00f3n humana. En ese mismo esp\u00edritu parece inspirarse Le\u00f3n XIV.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s de lo dicho hasta ahora, tambi\u00e9n podemos constatar lo siguiente: la biograf\u00eda de Giovanni Pecci antes de ser papa y las circunstancias sociales de su tiempo fueron los dos ejes que m\u00e1s marcaron sus veinticinco a\u00f1os de pontificado. Por eso, si dirigimos nuestra mirada hacia Le\u00f3n XIV, no es descabellado afirmar que quien quiera conjeturar sobre los vientos que trae el Esp\u00edritu Santo con su pontificado, deber\u00e1 al menos explorar esos dos \u00e1mbitos.<\/p>\n\n\n\n<p>Considero apresurado y aventurado predecir hacia d\u00f3nde se orientar\u00e1 este nuevo pontificado. Por ello, prefiero no aventurarme demasiado. Pero, dado que la historia muestra que esos dos elementos \u2014biograf\u00eda personal y contexto social\u2014 suelen encerrar la semilla de lo que luego se despliega, digamos al menos lo que parece evidente.<\/p>\n\n\n\n<p>De su biograf\u00eda \u2014que a\u00fan conozco poco y prefiero ir conociendo a trav\u00e9s de lo que se publique\u2014, es significativo saber que es agustiniano, que en Chiclayo fue un obispo cercano, con gran capacidad de escucha, amistoso, hombre de misi\u00f3n y, al mismo tiempo, muy preparado intelectualmente. Tambi\u00e9n se destaca en \u00e9l un pragmatismo caracter\u00edstico de su lugar de origen.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto al momento eclesial y social del mundo actual, el propio papa ya ha mencionado algunos desaf\u00edos clave: la necesidad de cohesi\u00f3n en la Iglesia para superar la polarizaci\u00f3n interna, la unidad de los cristianos, las implicaciones \u00e9ticas de la inteligencia artificial, las consecuencias de los conflictos armados, y la urgencia de seguir atendiendo especialmente a los m\u00e1s necesitados para evitar toda forma de exclusi\u00f3n social y econ\u00f3mica. Por \u00faltimo, y al igual que Le\u00f3n XIII, sabemos que Le\u00f3n XIV tiene una profunda devoci\u00f3n mariana.<\/p>\n\n\n\n<p>El binomio que resume su proyecto, expresado por el propio papa Le\u00f3n XIV, se encuentra condensado en la homil\u00eda de inauguraci\u00f3n de su pontificado: \u00abAmor y unidad: estas son las dos dimensiones de la misi\u00f3n que Jes\u00fas confi\u00f3 a Pedro\u00bb. De all\u00ed brota este deseo: \u00abUna Iglesia unida, signo de unidad y comuni\u00f3n, que se convierta en fermento para un mundo reconciliado\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Para intuir el rumbo de su pontificado, quiz\u00e1 m\u00e1s que indagar \u00fanicamente en la historia, lo m\u00e1s sencillo sea escucharlo con la misma atenci\u00f3n y con el mismo cari\u00f1o filial con que hemos seguido a Francisco, Benedicto XVI, Juan Pablo II, y \u2014seg\u00fan cada generaci\u00f3n\u2014 a los papas que cada uno ha vivido.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Algunas biograf\u00edas sobre Le\u00f3n XIII\u00a0<\/h2>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Santiago Casas, <em>Le\u00f3n XIII: Un papado entre modernidad y tradici\u00f3n<\/em>, EUNSA, Pamplona 2014<\/li>\n\n\n\n<li>Bernardo O\u2019Reilly, <em>Vida de Le\u00f3n XIII<\/em>, Espasa, Madrid 1886<\/li>\n\n\n\n<li>J. Martin Miller, <em>The life of Pope Leo XIII<\/em>, NEB, Omaha 1903<\/li>\n<\/ul>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201c\u00bfLe\u00f3n XIV?\u201d Esas fueron las palabras, con cara de sorpresa, que posiblemente m\u00e1s de uno pronunci\u00f3 el d\u00eda de la elecci\u00f3n del papa. As\u00ed fue al menos en mi caso, estando con un amigo en la plaza de San Pedro. La mente iba hacia atr\u00e1s, para recordar a Le\u00f3n XIII, y al mismo tiempo no [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2425,"featured_media":49690,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[537],"tags":[2126],"class_list":["post-49685","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-recursos","tag-leon-xiv","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49685","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2425"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=49685"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49685\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/49690"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=49685"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=49685"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=49685"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}