{"id":49051,"date":"2025-07-10T06:00:00","date_gmt":"2025-07-10T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.omnesmag.com\/?p=49051"},"modified":"2025-06-13T10:07:13","modified_gmt":"2025-06-13T08:07:13","slug":"lecturas-del-domingo-xv-del-tiempo-ordinario-c","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/lecturas-del-domingo-xv-del-tiempo-ordinario-c\/","title":{"rendered":"La Iglesia, casa de misericordia. Domingo XV del Tiempo Ordinario (C)"},"content":{"rendered":"<p>Podr\u00edamos enfocar el Evangelio de hoy de muchas maneras. La m\u00e1s evidente es que se trata de una par\u00e1bola sobre la misericordia, que todos estamos llamados a vivir. Resulta chocante que un sacerdote y un levita, ministros de la religi\u00f3n, no muestren misericordia, mientras que el extranjero, un samaritano, odiado por los jud\u00edos, s\u00ed lo haga. Y los samaritanos odiaban a los jud\u00edos tanto como los jud\u00edos a ellos. Pero este samaritano no comprueba el documento de identidad del hombre necesitado. Lo que quiere decir Nuestro Se\u00f1or es que la misericordia no tiene l\u00edmites ni fronteras. La misericordia exige que vayamos m\u00e1s all\u00e1 de nuestros prejuicios, en cierto sentido que nos escandalicemos incluso a nosotros mismos.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero centr\u00e9monos en lo que la par\u00e1bola tiene que decir sobre la Iglesia. Como ense\u00f1aron varios escritores de la Iglesia antigua, Jesucristo es el verdadero Buen Samaritano. Nosotros, la humanidad, somos ese hombre atacado por los ladrones, golpeado y dejado medio muerto. Fuimos atacados por el diablo, Satan\u00e1s, cuando hizo pecar a nuestros primeros padres. Ese pecado introdujo la muerte en el mundo. Y cuando pecamos, no s\u00f3lo herimos a los dem\u00e1s, tambi\u00e9n nos herimos a nosotros mismos. Cada pecado, sobre todo los pecados graves, nos hace m\u00e1s parecidos a aquel hombre: heridos, rotos, moribundos.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero Jes\u00fas, el divino samaritano, vino a la tierra. La Antigua Ley, representada por el sacerdote y el levita, no pod\u00eda ayudarnos. Estaba atada a sus propias leyes r\u00edgidas y a su estrecho fanatismo, que pensaba que la buena religi\u00f3n implicaba excluir a la gente. La verdadera religi\u00f3n, el verdadero catolicismo, no consiste en excluir a la gente, sino en hacerla entrar, con todas sus heridas. De hecho, todos estamos heridos y el que piensa que no lo est\u00e1 sufre la peor herida de todas: la ceguera del orgullo.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas, el samaritano, encuentra a ese hombre y lava sus heridas con vino y aceite. Esto nos habla de los sacramentos de la Iglesia. El vino sugiere la sangre de Cristo (Jes\u00fas convirti\u00f3 el vino en su sangre). Somos lavados por su sangre, primero en el Bautismo, despu\u00e9s en la Eucarist\u00eda y en la Confesi\u00f3n. Tambi\u00e9n en el Bautismo comienza a ungirnos con aceite y lo hace a\u00fan m\u00e1s en la Confirmaci\u00f3n. Y nos lleva a la posada, que es la Iglesia, donde nos cuidan. Hay buenos posaderos, que representan y sirven a Cristo, que nos cuidan en su aparente ausencia. <em>\u201cCuida de \u00e9l\u201d<\/em>, nos dice, <em>\u201cy lo que gastes de m\u00e1s yo te lo pagar\u00e9 cuando vuelva\u201d<\/em>. Nos lo dice a todos: cuidad de los dem\u00e1s hasta que yo vuelva al final de los tiempos y os recompensar\u00e9 (ver Mateo 25, 31-46). En la posada de la Iglesia estamos seguros: se curan nuestras heridas y se nos da el alimento que necesitamos.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Podr\u00edamos enfocar el Evangelio de hoy de muchas maneras. 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