{"id":47244,"date":"2025-05-22T06:00:00","date_gmt":"2025-05-22T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.omnesmag.com\/?p=47244"},"modified":"2025-04-11T11:01:24","modified_gmt":"2025-04-11T09:01:24","slug":"lecturas-del-sexto-domingo-de-pascua-c","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/lecturas-del-sexto-domingo-de-pascua-c\/","title":{"rendered":"Ni tibios ni fan\u00e1ticos. Sexto domingo de Pascua (C)"},"content":{"rendered":"<p>El Esp\u00edritu Santo act\u00faa en la Iglesia de muchas maneras. Gu\u00eda a la Iglesia a toda la verdad (Jn 16, 13), pero, como vemos en el Evangelio de hoy, tambi\u00e9n \u201crecuerda\u201d a la Iglesia las palabras de Cristo:<em> \u201cel Par\u00e1clito, el Esp\u00edritu Santo, que enviar\u00e1 el Padre en mi nombre, ser\u00e1 quien os lo ense\u00f1e todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese recuerdo de Jes\u00fas funciona de dos maneras: nos recuerda lo exigente que es su llamada (por ejemplo, Mt 16, 24; 19,21), pero tambi\u00e9n lo comprensiva que es. La presencia de Dios en nuestras almas &#8211;<em> \u201cvendremos a \u00e9l y haremos morada en \u00e9l\u201d<\/em>&#8211; inquieta y consuela a la vez: <em>\u201cLa paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy yo como la da el mundo. Que no se turbe vuestro coraz\u00f3n ni se acobarde\u201d<\/em>. El mensaje del Evangelio est\u00e1 tan lejos del fanatismo como de la tibieza.<\/p>\n\n\n\n<p>Y este enfoque sereno y equilibrado de Jes\u00fas se ve en la primera lectura de hoy en una decisi\u00f3n hist\u00f3rica tomada por la Iglesia primitiva que consigui\u00f3 ser radical y razonable al mismo tiempo. Algunos conversos del juda\u00edsmo al cristianismo hab\u00edan <em>\u201cmolestado\u201d<\/em> a los conversos del paganismo insistiendo en que ten\u00edan que circuncidarse y adoptar todas las pr\u00e1cticas rituales de la ley jud\u00eda. En cierto sentido, ten\u00edan que ser jud\u00edos para ser cristianos, afirmaban estas personas. Pero los ap\u00f3stoles, despu\u00e9s de reunirse y discutir esto, emitieron un decreto importante. En primer lugar, dejaron claro que aquellas personas que<em> \u201cos han alborotado con sus palabras, desconcertando vuestros \u00e1nimos\u201d<\/em> no ten\u00edan ning\u00fan mandato de ellos:<em> \u201csin encargo nuestro\u201d <\/em>para hacerlo. Y luego dan su decisi\u00f3n, que es una clara ruptura con el juda\u00edsmo (en ese sentido muy radical), respetando al mismo tiempo algunas convicciones que los cristianos jud\u00edos habr\u00edan sentido muy profundamente: el rechazo de la idolatr\u00eda, de comer sangre de animales y animales estrangulados, y de la inmoralidad sexual. La primera y la \u00faltima son obvias, las dos del medio eran m\u00e1s creencias diet\u00e9ticas jud\u00edas de la \u00e9poca que los ap\u00f3stoles respetan (por ejemplo, los jud\u00edos cre\u00edan que la vida de una criatura estaba contenida en su sangre, por lo que comer la sangre de un animal era visto de alguna manera como tratar de tener poder sobre su vida, que s\u00f3lo Dios tiene realmente). As\u00ed pues, la decisi\u00f3n fue en \u00faltima instancia un compromiso sensato, que afirmaba la ense\u00f1anza moral esencial respetando al mismo tiempo las preocupaciones contempor\u00e1neas. Este es siempre el enfoque de la Iglesia: \u201crecordar\u201d a Cristo es ser radical y razonable a la vez, afirmando valores perennes e inmutables, pero sensible a los contingentes.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Esp\u00edritu Santo act\u00faa en la Iglesia de muchas maneras. Gu\u00eda a la Iglesia a toda la verdad (Jn 16, 13), pero, como vemos en el Evangelio de hoy, tambi\u00e9n \u201crecuerda\u201d a la Iglesia las palabras de Cristo: \u201cel Par\u00e1clito, el Esp\u00edritu Santo, que enviar\u00e1 el Padre en mi nombre, ser\u00e1 quien os lo ense\u00f1e [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1441,"featured_media":13326,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[554,647],"tags":[616,638],"class_list":["post-47244","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-evangelio","category-lecturas-del-domingo","tag-evangelio","tag-lecturas-del-domingo","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47244","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1441"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=47244"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47244\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13326"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=47244"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=47244"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=47244"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}