{"id":45731,"date":"2025-03-02T06:00:00","date_gmt":"2025-03-02T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.omnesmag.com\/?p=45731"},"modified":"2025-02-28T11:41:02","modified_gmt":"2025-02-28T09:41:02","slug":"comunicar-y-compartir-la-esperanza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/comunicar-y-compartir-la-esperanza\/","title":{"rendered":"Comunicar y compartir la esperanza"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00bfCu\u00e1les han sido el primer mensaje y el primer gran acontecimiento del A\u00f1o Santo? El Papa los dedic\u00f3 al mundo de la comunicaci\u00f3n. Sucedi\u00f3 poco antes de su ingreso en el hospital.<\/p>\n\n\n\n<p>Como ha sido frecuente, caben dos lecturas de sus ense\u00f1anzas. Primera, la de sus interlocutores inmediatos, no solo los presentes en la plaza de san Pedro, sino en este caso todos los comunicadores profesionales. Segunda, la de todos los cristianos, e incluso todas las personas, llamadas a comunicar, en este <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/actualidad\/jubileo-2025\/\">A\u00f1o jubilar<\/a>, especialmente la esperanza.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Comunicadores de esperanza<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>En su mensaje para la Jornada mundial de las comunicaciones (fechado el 24-I-2025, la Jornada se celebrar\u00e1 el 1 de junio) y en el marco del a\u00f1o jubilar, Francisco invita especialmente a los profesionales de este campo a ser comunicadores de esperanza.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo?: \u201c<em>Comenzando por una renovaci\u00f3n de su trabajo y misi\u00f3n seg\u00fan el esp\u00edritu del Evangelio<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En la introducci\u00f3n de su mensaje, Francisco echa una mirada a c\u00f3mo se presenta hoy la comunicaci\u00f3n (a menudo llena de prejuicios y provocadora de odio y de heridas). Y se\u00f1ala, como otras veces, \u201c<em>la necesidad de \u2018desarmar\u2019 la comunicaci\u00f3n, de purificarla de la agresividad<\/em>\u201d.Desarmar la comunicaci\u00f3n es un presupuesto para poder comunicar propiamente.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En segundo lugar, explica, hoy no debemos reducir la comunicaci\u00f3n a un <em>slogan, <\/em>que amenaza con hacer<em> \u201cprevalecer el paradigma de la competencia, de la contraposici\u00f3n, de la voluntad de dominio y posesi\u00f3n, de manipulaci\u00f3n de la opini\u00f3n p\u00fablica<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Existe tambi\u00e9n un tercer fen\u00f3meno preocupante: la \u201c<em>dispersi\u00f3n programada de la atenci\u00f3n<\/em>\u201d. Es decir, el hecho de que los sistemas digitales nos perfilan seg\u00fan las leyes del mercado, y van modificando nuestra percepci\u00f3n de la realidad. Nos vuelven individualistas desinteresados por el bien com\u00fan e incapaces de escuchar para comprender al otro.Sus rostros se difuminan y podemos f\u00e1cilmente convertirlos en \u201cenemigos\u201d. Mientras tanto, ante esa distorsi\u00f3n de la realidad, se dificulta la esperanza.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El sucesor de Pedro cita aqu\u00ed a Bernanos: <em>\u201cSolo esperan los que han tenido el valor de desesperar de las ilusiones y de las mentiras en las que encontraban una seguridad que tomaban falsamente por esperanza. [\u2026] La esperanza es un riesgo que correr. Incluso es el riesgo de los riesgos\u201d<\/em> (<em>La libertad, \u00bfpara qu\u00e9? <\/em>Madrid 1989, 91-92).<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, advierte el Papa, para los cristianos la esperanza \u2013virtud escondida, constante y paciente\u2013 es imprescindible.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfY por qu\u00e9? Porque, como dec\u00eda Benedicto XVI, es una virtud \u201cperformativa\u201d, es decir, capaz de cambiar la vida: <em>\u201cQuien tiene esperanza vive de otra manera; se le ha dado una vida nueva\u201d<\/em> (enc. <em>Spe salv<\/em>i, n. 2).<\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, el mensaje de Francisco sugiere tres caminos para la comunicaci\u00f3n sobre todo la de los cristianos, pero de diversos modos tambi\u00e9n para otros muchos: dar raz\u00f3n de nuestra esperanza; esperar juntos; no olvidar el coraz\u00f3n. El primero, tomado de san Pedro; el segundo, desarrollado por Benedicto XVI en su enc\u00edclica <em>Spe salvi<\/em> (2007); el tercero, vinculado al magisterio de Francisco, sobre todo en su enc\u00edclica <em>Dilexit nos<\/em> (\u201cNos am\u00f3\u201d, 2024).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Dar raz\u00f3n de nuestra esperanza<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>\u201c<em>Dar raz\u00f3n con mansedumbre de la esperanza que hay en nosotros<\/em>\u201d, propone el Papa, siguiendo la primera carta de Pedro (cfr. 3, 15-16). En ella, Francisco ve la relaci\u00f3n entre la esperanza, el testimonio y la comunicaci\u00f3n cristiana. Fundados en Cristo resucitado, hemos de dar \u2013con delicadeza y respeto\u2013 raz\u00f3n de nuestra esperanza. Cristo vive con nosotros a trav\u00e9s del Esp\u00edritu Santo que nos ha dado y nos llega a cada uno por el bautismo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En esa carta de san Pedro, Francisco detecta tres mensajes:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Primero, en cuanto al fundamento de nuestra esperanza. Lo que hace posible y realista la esperanza es que Cristo vive y el Esp\u00edritu Santo act\u00faa en nosotros la vida y la fuerza de Cristo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Segundo, en cuanto a nuestra responsabilidad: hemos de estar dispuestos (y la manera de entender esta \u201cdisposici\u00f3n\u201d por parte del Papa es muy exigente) a dar esa \u201craz\u00f3n\u201d de nuestra esperanza. Es exigente porque no significa solo hablar; sino reflejar <em>\u201cla belleza de su amor, una forma nueva de vivir todas las cosas<\/em>\u201d. Y esto es as\u00ed porque \u201c<em>es el amor vivido el que suscita la pregunta y exige la respuesta: \u00bfpor qu\u00e9 viven as\u00ed?, \u00bfpor qu\u00e9 son as\u00ed?<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Tercer mensaje, en cuanto <em>al modo<\/em> de dar raz\u00f3n de nuestra esperanza. Dice san Pedro: <em>\u201ccon delicadeza y respeto\u201d<\/em>. Y a\u00f1ade Francisco: con mansedumbre y proximidad<em>,<\/em> como compa\u00f1eros de camino, siguiendo el ejemplo de Jes\u00fas con los disc\u00edpulos de Ema\u00fas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c<em>Por eso<\/em> \u2013se\u00f1ala el Papa con el lenguaje de los tejedores de sue\u00f1os\u2013, <em>sue\u00f1o con una comunicaci\u00f3n que sepa hacernos compa\u00f1eros de camino de tantos hermanos y hermanas nuestros, para reavivar en ellos la esperanza en un tiempo tan atribulado<\/em>\u201d. Esa comunicaci\u00f3n debe ser \u201c<em>capaz de hablar al coraz\u00f3n, no de suscitar reacciones pasionales de aislamiento y de rabia, sino actitudes de apertura y amistad<\/em>\u201d; de \u201c<em>apostar por la belleza y la esperanz<\/em><strong><em>a<\/em><\/strong><em> aun en las situaciones aparentemente m\u00e1s desesperadas<\/em>\u201d<strong>;<\/strong> \u201c<em>capaz de<\/em> <em>generar compromiso, empat\u00eda, inter\u00e9s por los dem\u00e1s<\/em>\u201d; \u201cque nos ayude a <em>reconocer la dignidad de cada ser humano y [a] cuidar juntos nuestra casa com\u00fan<\/em>\u201d (enc. <em><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/20241024-enciclica-dilexit-nos.html\">Dilexit nos<\/a>,<\/em> 217).<\/p>\n\n\n\n<p>Y prosigue insistiendo en la relaci\u00f3n entre comunicaci\u00f3n y esperanza: \u201c<em>Sue\u00f1o con una comunicaci\u00f3n que no venda ilusiones o temores, sino que sea capaz de dar razones para esperar<\/em>\u201d(y evoca el estilo de Martin Luther King). Pero eso nos pide curarnos de la autorreferencialidad y de los discursos in\u00fatiles. As\u00ed podremos lograr que los otros puedan sentirse incluidos en la esperanza que proponemos y ser \u201cperegrinos de la esperanza\u201d, como dice el lema del Jubileo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La esperanza se vive juntos<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>El jubileo proclama la esperanza como un proyecto a la vez personal y comunitario. Caminamos \u2013vivimos\u2013 juntos y juntos traspasamos la Puerta Santa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Y por ello el jubileo, apunta Francisco, tiene muchas implicaciones sociales. Nos interpelan los detenidos en las c\u00e1rceles, los que sufren o est\u00e1n marginados.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A los comunicadores, como parte de los que trabajan por la paz que <em>\u201cser\u00e1n llamados hijos de Dios\u201d<\/em> (Mt 5, 9) el jubileo nos pide una \u201c<em>comunicaci\u00f3n atenta, tranquila, reflexiva, capaz de indicar caminos de di\u00e1logo<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ello el sucesor de Pedro les anima a contar <em>\u201chistorias de bien\u201d<\/em> escondidas entre los pliegues de la cr\u00f3nica; como imitando a los buscadores de oro que criban la arena para buscar la min\u00fascula pepita. \u201c<em>Es hermoso encontrar estas semillas de esperanza y darlas a conocer<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La esperanza es tarea del coraz\u00f3n<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>La esperanza \u2013observa el Papa\u2013 se vive desde el coraz\u00f3n. Esto quiere decir \u201c<em>ser mansos y no olvidar nunca el rostro del otro; hablar al coraz\u00f3n<\/em>\u201d. No dejarse llevar por las reacciones instintivas, sino \u201c<em>sembrar esperanza siempre, aun cuando sea dif\u00edcil, aun cuando cueste, aun cuando parezca no dar fruto<\/em>\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La esperanza lleva a intentar practicar una comunicaci\u00f3n que sepa \u201c<em>sanar las heridas de nuestra humanidad<\/em>\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed Francisco da una clave central: la confianza del coraz\u00f3n. Pues, en efecto, la esperanza tiene que ver esencialmente con la confianza (con la fe, ya a nivel humano) y con el amor. La confianza-esperanza, llam\u00e9mosle as\u00ed, en que el futuro ser\u00e1 mejor para los hijos, para los ni\u00f1os, para los pobres.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Nadie niega que se trata de un reto, pero nos hace mucha falta: \u201c<em>una comunicaci\u00f3n no hostil, que difunda una cultura del cuidado, que construya puentes y atraviese los muros visibles e invisibles de nuestro tiempo<\/em>\u201d; un \u201c<em>contar historias llenas de esperanza, teniendo en cuenta nuestro destino com\u00fan y escribiendo juntos la historia de nuestro futuro<\/em>\u201d. Y como el Papa habla para cristianos (aunque no exclusivamente), concluye que esa comunicaci\u00f3n es posible contando con la gracia de Dios que el Jubileo nos ayuda a recibir en abundancia.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La vocaci\u00f3n de los periodistas<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>El 25 de enero tuvo lugar el Jubileo de los comunicadores<em>, <\/em>primer acontecimiento del A\u00f1o Santo.<\/p>\n\n\n\n<p>En su discurso, que no lleg\u00f3 a leer pero remiti\u00f3 a los participantes, Francisco comenz\u00f3 recordando a aquellos que han perdido la vida en el servicio a esta tarea \u2013solo en el \u00faltimo a\u00f1o, m\u00e1s de 120\u2013 y a los que est\u00e1n en la c\u00e1rcel por haber sido fieles a la profesi\u00f3n de informar \u2013m\u00e1s de 500. Para estos pidi\u00f3 la liberaci\u00f3n, y ha defendido la libertad de prensa y de pensamiento junto con el derecho a una informaci\u00f3n veraz.<\/p>\n\n\n\n<p>La vocaci\u00f3n y la misi\u00f3n de los periodistas \u2013se\u00f1al\u00f3 luego\u2013 es fundamental en nuestra sociedad. En la comunicaci\u00f3n importa no solo lo que se narra \u2013los hechos\u2013 sino c\u00f3mo se realiza, para alimentar la esperanza, crear puentes y abrir puertas, y no lo contrario.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Coraje y liberaci\u00f3n del coraz\u00f3n<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, Francisco profundiz\u00f3, en su di\u00e1logo con los informadores, a partir de dos preguntas que estos le han dirigido.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, el coraje: \u201c<em>ese impulso interior, esa fuerza que surge del coraz\u00f3n y que nos permite afrontar las dificultades y los retos sin dejarnos abrumar por el miedo<\/em>\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La palabra&nbsp;\u201ccoraje\u201d&nbsp;\u2013a\u00f1ade el Papa\u2013 podr\u00eda recapitular todas las reflexiones de las Jornadas mundiales de las comunicaciones sociales&nbsp;de los \u00faltimos a\u00f1os.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Al llamamiento para la liberaci\u00f3n de los periodistas detenidos, a\u00f1ade ahora Francisco el <em>llamamiento <\/em>de la <em>\u201cliberaci\u00f3n de la fuerza interior del coraz\u00f3n\u201d<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Exhorta el Papa a aprovechar el Jubileo para renovar o redescubrir este coraje. \u00bfEn qu\u00e9 consiste?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c<em>Pongamos de nuevo en el centro del coraz\u00f3n el respeto por lo m\u00e1s elevado y noble de nuestra humanidad, evitemos llenarlo de lo que se pudre y lo pudre. Las elecciones que cada uno de nosotros hace cuentan, por ejemplo, para expulsar esa \u2018podredumbre cerebral\u2019 causada por la adicci\u00f3n al continuo&nbsp;<\/em>scrolling<em>, \u2018deslizamiento\u2019, en las&nbsp;redes sociales, elegida por el Diccionario de Oxford&nbsp;como palabra del a\u00f1o<\/em>\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Y se pregunta el Papa: <em>\u201c\u00bfD\u00f3nde encontrar la mejor cura para esta enfermedad sino trabajando, todos juntos, en la educaci\u00f3n, especialmente en la de los j\u00f3venes?<\/em>\u201d&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Para ello \u2013propone\u2013 necesitamos una <em>\u201calfabetizaci\u00f3n medi\u00e1tica\u201d<\/em>, es decir: una educaci\u00f3n en el pensamiento cr\u00edtico y en el discernimiento, de modo que crezcamos personalmente y participemos activamente en nuestras comunidades.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c<em>Necesitamos empresarios valientes, ingenieros inform\u00e1ticos valientes, para que no se corrompa la belleza de la comunicaci\u00f3n. Los grandes cambios no pueden ser el resultado de una multitud de mentes dormidas, sino que comienzan con la comuni\u00f3n entre corazones iluminados<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Como san Pablo, que se convirti\u00f3 a ra\u00edz de un encuentro con la luz de Cristo resucitado camino de Damasco y la posterior explicaci\u00f3n que le dio Anan\u00edas, tambi\u00e9n el trabajo de la comunicaci\u00f3n puede prestar ese servicio: \u201c<em>Encontrar las palabras adecuadas para esos rayos de luz que pueden tocar el coraz\u00f3n y hacernos ver las cosas de otra manera<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Contar y compartir la esperanza<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>San Pablo cuenta tres veces el acontecimiento de su conversi\u00f3n en el libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles. Con motivo de este Jubileo, exhorta el sucesor de Pedro a los comunicadores:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c<em>Cuenten tambi\u00e9n historias de esperanza, historias que alimenten la vida. Que su arte de contar historias <\/em>(storytellling)<em> sea tambi\u00e9n arte de contar historias de esperanza\u00a0\u00a0<\/em>(hopetelling)<em>. Cuando cuenten el mal, dejen espacio para la posibilidad de remendar lo que est\u00e1 desgarrado, para que el dinamismo del bien pueda reparar lo que est\u00e1 roto. Siembren interrogantes<\/em>\u201d. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfCu\u00e1les han sido el primer mensaje y el primer gran acontecimiento del A\u00f1o Santo? El Papa los dedic\u00f3 al mundo de la comunicaci\u00f3n. Sucedi\u00f3 poco antes de su ingreso en el hospital. Como ha sido frecuente, caben dos lecturas de sus ense\u00f1anzas. 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