{"id":45624,"date":"2025-02-26T06:00:00","date_gmt":"2025-02-26T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.omnesmag.com\/?p=45624"},"modified":"2025-02-25T17:16:07","modified_gmt":"2025-02-25T15:16:07","slug":"jesus-y-las-fuentes-no-canonicas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/jesus-y-las-fuentes-no-canonicas\/","title":{"rendered":"Jes\u00fas y las fuentes no can\u00f3nicas sobre \u00e9l"},"content":{"rendered":"\n<p>A menudo se piensa que s\u00f3lo las Escrituras cristianas hablan de Jes\u00fas de Nazaret y que no existen otras pistas o referencias a \u00e9l fuera de \u00e9stas. Pero no es as\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Si, en efecto, por un lado tenemos las fuentes llamadas \u00abcan\u00f3nicas\u00bb (es decir, aquellos textos aceptados y reconocidos por la Iglesia cat\u00f3lica como inspirados por Dios y, por tanto, sagrados: los cuatro Evangelios can\u00f3nicos, los <a href=\"https:\/\/www.conferenciaepiscopal.es\/biblia\/hechos-apostoles\/\">Hechos de los Ap\u00f3stoles<\/a>, las Ep\u00edstolas paulinas), por otro lado tenemos las no can\u00f3nicas, que podemos dividir en no cristianas y cristianas (en este \u00faltimo grupo encontramos las llamadas \u00abap\u00f3crifas\u00bb, es decir, los Evangelios ap\u00f3crifos, los \u00e1grafa y la \u201clogia Iesu\u201d.) Luego est\u00e1n las fuentes arqueol\u00f3gicas, que constituyen una categor\u00eda aparte.<\/p>\n\n\n\n<p>En este art\u00edculo hablaremos brevemente de las fuentes cristianas no cristianas y no can\u00f3nicas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Fuentes no evang\u00e9licas: documentos hist\u00f3ricos no cristianos<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Entre estas fuentes se encuentran referencias a Jes\u00fas o especialmente a sus seguidores. Son obra de autores antiguos no cristianos, como T\u00e1cito, Suetonio, Plinio el Joven, Luciano de Samosata, Marco Aurelio y Minucio F\u00e9lix. Tambi\u00e9n pueden leerse alusiones a Jes\u00fas de Nazaret en el Talmud babil\u00f3nico. Sin embargo, la informaci\u00f3n que proporcionan estas fuentes no es especialmente \u00fatil, ya que no aportan informaci\u00f3n detallada sobre Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>A veces, en efecto, queriendo disminuir su importancia o la legitimidad del culto nacido de \u00e9l, se refieren a \u00e9l de manera inexacta y calumniosa, hablando de \u00e9l, por ejemplo, como hijo de un fabricante de peines, o de un mago, o incluso de cierta Pantera, nombre que es una transcripci\u00f3n y mala interpretaci\u00f3n de la palabra griega \u201cparthenos\u201d (virgen), ya utilizada por los primeros cristianos para referirse a la persona de Cristo, hijo de la <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/recursos\/apariciones-marianas\/\">Virgen<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, los documentos hist\u00f3ricos no cristianos ya proporcionan cierta confirmaci\u00f3n de la existencia de Jes\u00fas de Nazaret, aunque sea a trav\u00e9s de informes fragmentarios.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El \u201cTestimonium Flavianum\u201d<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>De todos los documentos hist\u00f3ricos no cristianos sobre Jes\u00fas de Nazaret, el m\u00e1s famoso es sin duda el \u201cTestimonium Flavianum\u201d, del autor jud\u00edo Josefo Flavio (c. 37-100).<\/p>\n\n\n\n<p>El pasaje en cuesti\u00f3n se encuentra en la obra \u201cAntig\u00fcedades jud\u00edas\u201d (XVIII, 63-64). Hasta 1971 circul\u00f3 una versi\u00f3n que se refer\u00eda a Jes\u00fas de Nazaret en t\u00e9rminos considerados excesivamente sensacionalistas y piadosos para un jud\u00edo observante como Josefo Flavio. De hecho, se sospechaba que la traducci\u00f3n griega conocida hasta entonces hab\u00eda sido reelaborada por los cristianos.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1971, el profesor Shlomo Pin\u00e9s (1908-1990), de la Universidad Hebrea de Jerusal\u00e9n, public\u00f3 una traducci\u00f3n diferente, conforme a una versi\u00f3n que hab\u00eda encontrado en un manuscrito \u00e1rabe del siglo X, la \u201cHistoria Universal de Agapio de Hier\u00e1polis\u201d (fallecido en 941). Se considera un texto m\u00e1s fiable, ya que no se encuentran en \u00e9l posibles interpolaciones, y hoy se considera universalmente como el relato m\u00e1s antiguo de Jes\u00fas de Nazaret en una fuente no cristiana (la obra \u201cAntig\u00fcedades jud\u00edas\u00bb data del a\u00f1o 94 d.C.).<\/p>\n\n\n\n<p>He aqu\u00ed el pasaje: \u201cHab\u00eda por aquel tiempo un sabio que se llamaba Jes\u00fas, que mostraba una buena conducta de vida y era considerado virtuoso, y ten\u00eda por disc\u00edpulos a muchas personas de los jud\u00edos y de otros pueblos. Pilato lo conden\u00f3 a la crucifixi\u00f3n y a la muerte, pero los que hab\u00edan sido sus disc\u00edpulos no renegaron de su doctrina y contaron que se les hab\u00eda aparecido tres d\u00edas despu\u00e9s de la crucifixi\u00f3n y que estaba vivo, y que probablemente era el Cristo del que hab\u00edan hablado los profetas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El propio Josefo Flavio describe, de nuevo en \u201cAntig\u00fcedades jud\u00edas\u201d (XX, 200), la lapidaci\u00f3n del ap\u00f3stol Santiago (jefe de la comunidad cristiana de Jerusal\u00e9n): \u00abAnano (el sumo sacerdote An\u00e1s) [&#8230;] convoc\u00f3 al sanedr\u00edn para juzgarlo y condujo all\u00ed al hermano de Jes\u00fas, llamado el Cristo, llamado Santiago, y a algunos otros, acus\u00e1ndolos de transgredir la ley y conden\u00e1ndolos a la lapidaci\u00f3n\u00bb. Esta descripci\u00f3n coincide con la dada por el ap\u00f3stol Pablo en su carta a los G\u00e1latas (1.19). En otro pasaje (XCIII, 116-119) el historiador se\u00f1ala la figura de Juan el Bautista.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro testimonio importante es el del pagano T\u00e1cito, quien, en sus \u201cAnales\u201d (hacia el a\u00f1o 117 d.C.), al tratar de Ner\u00f3n y del incendio de Roma en el a\u00f1o 64 d.C., relata (XV, 44) que el emperador, para desviar los rumores que le culpaban del desastre que hab\u00eda destruido casi totalmente la capital del Imperio, culp\u00f3 a los cristianos, conocidos entonces por el pueblo como crestinos: \u201cEl autor de este nombre, Cristo, bajo el imperio de Tiberio, hab\u00eda sido condenado al suplicio por el procurador Poncio Pilato; pero, reprimida por el momento, la execrable superstici\u00f3n estall\u00f3 de nuevo, no s\u00f3lo para Judea, origen de aquel mal, sino tambi\u00e9n para Urbe, donde de todas partes fluyen y se exaltan todas las cosas atroces y vergonzosas&#8230;\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Fuentes no evang\u00e9licas: documentos cristianos no can\u00f3nicos<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><em>\u00c1grafa y \u201clogia Iesu\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Los \u00c1grafa, es decir, \u00abno escritos\u00bb, son dichos breves o aforismos atribuidos a Jes\u00fas y que, sin embargo, se han transmitido fuera de la Sagrada Escritura (Graf\u00e8) en general o de los Evangelios en particular (por ejemplo, la frase \u00abSe es m\u00e1s dichoso dando que recibiendo\u00bb, que Pablo recoge en Hechos 20,35 pero que no se encuentra en ninguno de los Evangelios).<\/p>\n\n\n\n<p>Un argumento similar puede esgrimirse en el caso de la \u201clogia Iesu\u201d (dichos), tambi\u00e9n frases breves atribuidas al Nazareno, en este aspecto bastante similares a los \u00c1grafa, salvo que estos \u00faltimos se encuentran m\u00e1s t\u00edpicamente en obras de los Padres de la Iglesia (autores de la literatura patr\u00edstica, por ejemplo, Atanasio, Basilio el Grande, Gregorio Nacianceno, Juan Cris\u00f3stomo, Jer\u00f3nimo, Ambrosio, Agust\u00edn, Gregorio Magno, Juan Damasceno) o relatadas en documentos antiguos como los Hechos de los Ap\u00f3stoles o encontrados en documentos antiguos como papiros, como los de Oxirrinco (entre los siglos I y VI d.C, encontrados en Egipto entre los siglos XIX y XX y que contienen fragmentos de autores como Homero, Euclides, Livio, etc.).<\/p>\n\n\n\n<p>Desde un punto de vista hist\u00f3rico, estas fuentes no se consideran totalmente fidedignas.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Evangelios ap\u00f3crifos<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed hablamos por fin de los Evangelios ap\u00f3crifos. Con este t\u00e9rmino, que deriva del griego \u1f00\u03c0\u03cc\u03ba\u03c1\u03c5\u03d5\u03bf\u03c2 (\u201capocryphos\u201d, es decir, \u00aboculto\u00bb, \u00absecreto\u00bb y, por extensi\u00f3n, de autor desconocido) nos referimos a esos numerosos (unos quince) y heterog\u00e9neos escritos sobre Jes\u00fas de Nazaret que no encajan en el canon b\u00edblico cristiano por diversas razones:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>tard\u00edos en comparaci\u00f3n con los Evangelios can\u00f3nicos (una diferencia media de un siglo: para los Evangelios can\u00f3nicos se habla de una redacci\u00f3n que data de la segunda mitad del siglo I d.C., para los ap\u00f3crifos de la mitad del siglo II d.C.);<\/li>\n\n\n\n<li>forma textual distinta de la can\u00f3nica (los Evangelios can\u00f3nicos son reconocibles por su organicidad expresiva y ling\u00fc\u00edstica y su estilo sencillo desprovisto de sensacionalismo, mientras que los ap\u00f3crifos por su aura legendaria y de cuento de hadas);<\/li>\n\n\n\n<li>transmiten doctrinas que contradicen las oficiales (a menudo se trata de documentos gn\u00f3sticos \u00abingeniosamente\u00bb construidos para difundir nuevas doctrinas y justificar posiciones pol\u00edticas y religiosas de individuos o grupos).<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Sin embargo, los Evangelios ap\u00f3crifos no son del todo poco fiables (por ejemplo, el Protoevangelio de Santiago contiene relatos y tradiciones de la infancia de Jes\u00fas, de la vida de Mar\u00eda o de ap\u00f3stoles que han entrado en el imaginario popular cristiano). De hecho, nos ofrecen una panor\u00e1mica religiosa y cultural del ambiente en el siglo II d.C. Sin embargo, las contradicciones que contienen, su disconformidad con los textos considerados oficiales, as\u00ed como las evidentes deficiencias de doctrina, veracidad e independencia de las fuentes no permiten atribuirles autoridad desde un punto de vista hist\u00f3rico.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A menudo se piensa que s\u00f3lo las Escrituras cristianas hablan de Jes\u00fas de Nazaret y que no existen otras pistas o referencias a \u00e9l fuera de \u00e9stas. Pero no es as\u00ed. 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