{"id":43994,"date":"2024-12-31T07:09:00","date_gmt":"2024-12-31T05:09:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.omnesmag.com\/?p=43994"},"modified":"2024-12-30T13:44:41","modified_gmt":"2024-12-30T11:44:41","slug":"practica-religiosa-campo-concentracion-auschwitz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/practica-religiosa-campo-concentracion-auschwitz\/","title":{"rendered":"La pr\u00e1ctica religiosa en Auschwitz: la fe que las c\u00e1maras de gas no pudieron matar"},"content":{"rendered":"<p>Auschwitz, el nombre alem\u00e1n de la poblaci\u00f3n polaca de O\u015bwi\u0119cim, se ha convertido en el s\u00edmbolo m\u00e1s reconocible del genocidio nacionalsocialista (Holocausto\/Shoa). En el complejo que comprende el campo principal, Auschwitz I, y el campo de exterminio Auschwitz II-Birkenau, ubicado a tres kil\u00f3metros del original, fueron asesinadas aproximadamente 1,1 millones de personas. <\/p>\n\n\n\n<p>Del total de m\u00e1s de 5,6 millones de v\u00edctimas del Holocausto, un mill\u00f3n de jud\u00edos perdieron la vida en este lugar. El campo fue liberado por las tropas del Ej\u00e9rcito Rojo el 27 de enero de 1945.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, en Auschwitz no solo fueron recluidos jud\u00edos, sino tambi\u00e9n gitanos, homosexuales y polacos, muchos de ellos intelectuales, incluidos numerosos cl\u00e9rigos. Entre 1940 y 1945, al menos 464 sacerdotes, seminaristas y religiosos, as\u00ed como 35 religiosas, fueron deportados a Auschwitz desde Polonia y otros pa\u00edses de Europa ocupada: Francia, Chequia, Austria, Pa\u00edses Bajos y Alemania. La mayor\u00eda de ellos perdi\u00f3 la vida en Auschwitz y en otros campos a los que fueron trasladados posteriormente. <\/p>\n\n\n\n<p>En septiembre de 1940, tras la intervenci\u00f3n del Nuncio Apost\u00f3lico en Berl\u00edn, Monse\u00f1or Cesare Orsenigo, ante el gobierno nacionalsocialista, se produjo una cierta concentraci\u00f3n de cl\u00e9rigos en el campo de Dachau. <\/p>\n\n\n\n<p>De los 2.720 cl\u00e9rigos internados, 1.780 eran polacos, y 868 de ellos perecieron en el campo. Esto no significa que dejaran de enviarse cl\u00e9rigos a Auschwitz; las deportaciones continuaron en los a\u00f1os posteriores, como lo confirman los relatos de los internos y los documentos conservados.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Documentos sobre la vida religiosa<\/h2>\n\n\n\n<p>En los campos de concentraci\u00f3n, bajo la direcci\u00f3n de las SS \u2014una organizaci\u00f3n particularmente anticristiana dentro del r\u00e9gimen pagano del nazismo\u2014, estaba terminantemente prohibida cualquier actividad religiosa, y la posesi\u00f3n de objetos de culto era castigada con extrema severidad. Sin embargo, estas prohibiciones no lograron impedir la celebraci\u00f3n de actos de culto ni la administraci\u00f3n de sacramentos; la p\u00e1gina web oficial del \u201c<a href=\"https:\/\/auschwitz.net\/es\/auschwitz-museo\/\">Museo Auschwitz-Birkenau<\/a>\u201d documenta numerosos testimonios al respecto, respaldados por sus correspondientes fuentes.<\/p>\n\n\n\n<p>Es un hecho documentado que, especialmente en Dachau, donde se concentraba un n\u00famero considerable de sacerdotes en la denominada \u201cbarraca de los curas 25487\u201d, se celebraron misas clandestinas. Para estas celebraciones, se utilizaban hostias y vino sacramental que eran introducidos secretamente por trabajadores civiles. En este campo, incluso tuvo lugar la ordenaci\u00f3n sacerdotal de Karl Leisner, el 17 de diciembre de 1944.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Confesiones en Auschwitz<\/h2>\n\n\n\n<p>En los campos de concentraci\u00f3n tambi\u00e9n se realizaron confesiones con frecuencia. Los reclusos recordaban el profundo alivio y consuelo que experimentaban tras confesarse, aunque deb\u00edan hacerlo de forma discreta. Karol \u015awi\u0119torzecki, prisionero n\u00famero 5360, describi\u00f3 su confesi\u00f3n en Auschwitz: \u201cA finales del oto\u00f1o de 1940, me confes\u00e9 ante un sacerdote despu\u00e9s de ser trasladado al bloque n\u00ba 2. M\u00e1s tarde me enter\u00e9 de que en el bloque vecino, el n\u00ba 3, hab\u00eda un sacerdote jesuita. Lo encontr\u00e9 y le ped\u00ed que me confesara, lo cual ocurri\u00f3 tras la lista de la tarde, junto a la pared del bloque n\u00ba 3. El sacerdote me pregunt\u00f3 si pod\u00eda comunicar algo a su superior en el monasterio jesuita de Varsovia, en caso de que me liberaran del campo. Cumpl\u00ed su petici\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando los sacerdotes fueron trasladados de Auschwitz a Dachau, \u201clas despedidas y confesiones no ten\u00edan fin\u201d, seg\u00fan el testimonio del padre jesuita Adam Koz\u0142owiecki. Otro recluso, W\u0142adys\u0142aw Lewkowicz, relata haberse confesado con el padre <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/foco\/san-maximiliano-kolbe\/\">Maximiliano Kolbe<\/a>. Adem\u00e1s de impartir confesiones, los sacerdotes distribu\u00edan la comuni\u00f3n entre los reclusos que lo solicitaban. En algunas ocasiones, las SS descubrieron estas pr\u00e1cticas, y el castigo consist\u00eda en 25 latigazos, como testific\u00f3 Pawe\u0142 Bro\u017cek.<\/p>\n\n\n\n<p>En Auschwitz, tambi\u00e9n fueron bautizados ni\u00f1os nacidos en el campo, ya que algunas de las mujeres llegaron embarazadas. Estas criaturas apenas ten\u00edan posibilidades de sobrevivir. En tales circunstancias, las comadronas del campo bautizaban a los reci\u00e9n nacidos con el permiso de sus madres. <\/p>\n\n\n\n<p>Maria Slisz-Oyrzy\u0144ska, prisionera n\u00famero 40275, relata uno de estos bautizos: \u201cEn la noche del 5 al 6 de diciembre de 1943, naci\u00f3 el primer ni\u00f1o en nuestro bloque 17. La madre era una mujer polaca de Sosnowiec. Dio a luz a un ni\u00f1o, y el parto fue asistido por Stanis\u0142awa Leszczy\u0144ska, una comadrona de \u0141\u00f3d\u017a. Cuando naci\u00f3 el ni\u00f1o, me dijo: &#8216;y ahora vamos a bautizarlo&#8217;. Yo fui su madrina, el primer ahijado de mi vida; la madre quer\u00eda que se le bautizara con el nombre de Adam. Pronunciando las palabras adecuadas, Stanis\u0142awa Leszczy\u0144ska bautiz\u00f3 al peque\u00f1o Adam\u201d. Otro testimonio recuerda que, cuando se acercaba el frente, la se\u00f1ora Leszczy\u0144ska \u201cde repente vino corriendo y dijo que ten\u00eda que le llevaran a todos los ni\u00f1os que a\u00fan no hab\u00edan sido bautizados, para bautizarlos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En Auschwitz, sorprendentemente, tambi\u00e9n se celebr\u00f3 alg\u00fan matrimonio. Anna Kowalczykowa recuerda una celebraci\u00f3n de este sacramento: \u201cAl salir del \u2018hospital\u2019, todav\u00eda estaba d\u00e9bil. Sin embargo, volv\u00ed a mi trabajo en la cocina. Recuerdo que un d\u00eda la capo Zofia Hubert irrumpi\u00f3 en la cocina y dijo: &#8216;venid: Irka Bereziuk&#8230; se va a casar&#8217;. Salimos. Irka estaba de pie junto a la valla que separaba el campo de los hombres del de las mujeres, y del otro lado estaban Mietek Pronobis y otro preso, que era un cura. Irka y Mietek estaban cogidos de la mano a trav\u00e9s de la alambrada, y el preso que estaba junto a Mietek los estaba bendiciendo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s de los sacramentos administrados, en Auschwitz se formaron grupos dedicados a la oraci\u00f3n comunitaria. Sylwia Gross testimonia: \u201cEn mayo de 1944, organic\u00e9 las devociones de mayo en alabanza a la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda en mi bloque hospitalario. Una de las convalecientes dibuj\u00f3 una figura de la Virgen Mar\u00eda en cartulina blanca y yo le coloqu\u00e9 sobre la cabeza una corona de rosas blancas que hice con papel de seda. Dispuse mi rosario en forma de coraz\u00f3n cerca de ese cuadro. Junto a esta capilla provisional, cantamos las canciones de mayo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Afrontar la muerte<\/h2>\n\n\n\n<p>Maria Slisz-Oyrzy\u0144ska tambi\u00e9n dej\u00f3 constancia de las oraciones colectivas de las reclusas en el rosario, las frecuentes plegarias por los moribundos y una cruz que pose\u00eda una de las reclusas: \u201cCuando llegaba octubre, rez\u00e1bamos el rosario por las tardes. Cuando una mujer polaca se mor\u00eda, rez\u00e1bamos la oraci\u00f3n por los moribundos. Una noche, en noviembre de 1943, hab\u00eda una monja polaca agonizando en una de las literas; no s\u00e9 por qu\u00e9 milagro pose\u00eda una cruz, que sosten\u00eda en la mano. Conscientemente rezaba con nosotros la oraci\u00f3n por los moribundos. Admir\u00e9 su valent\u00eda y paz en ese momento. Hab\u00eda una mujer yugoslava agonizando en la litera de al lado y a su alrededor tambi\u00e9n hab\u00eda mujeres yugoslavas de pie rezando en su idioma.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos cl\u00e9rigos de las parroquias cercanas a Auschwitz se comprometieron activamente en la atenci\u00f3n a los internados. Aunque el comandante, Rudolf H\u00f6ss, rechaz\u00f3 la petici\u00f3n del obispo de Cracovia, el cardenal Adam Sapieha, para celebrar una misa en Navidad, argumentando que violaba el reglamento del campo, el sacerdote W\u0142adys\u0142aw Grohs, detenido por actividades clandestinas y encarcelado en Auschwitz, destacaba el gran compromiso del clero de las parroquias de Auschwitz y las cercanas en asistir a los internos, proporcion\u00e1ndoles alimentos, vasos lit\u00fargicos y las especies necesarias para celebrar misa. Para coordinar estas actividades, se estableci\u00f3 un Comit\u00e9 clandestino de Ayuda a los Presos Pol\u00edticos del Campo de Auschwitz, presidido honorariamente por el can\u00f3nigo Jan Skarbek, quien extendi\u00f3 su labor a otras parroquias, motivando al clero y a los feligreses a ofrecer su ayuda.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Auschwitz, el nombre alem\u00e1n de la poblaci\u00f3n polaca de O\u015bwi\u0119cim, se ha convertido en el s\u00edmbolo m\u00e1s reconocible del genocidio nacionalsocialista (Holocausto\/Shoa). En el complejo que comprende el campo principal, Auschwitz I, y el campo de exterminio Auschwitz II-Birkenau, ubicado a tres kil\u00f3metros del original, fueron asesinadas aproximadamente 1,1 millones de personas. 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