{"id":43877,"date":"2025-01-03T07:04:00","date_gmt":"2025-01-03T05:04:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.omnesmag.com\/?p=43877"},"modified":"2025-01-03T21:23:30","modified_gmt":"2025-01-03T19:23:30","slug":"dios-en-hannah-arendt","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/dios-en-hannah-arendt\/","title":{"rendered":"Dios en Hannah Arendt"},"content":{"rendered":"<p>La primera biograf\u00eda de Hannah Arendt publicada originalmente en castellano se la debemos a Teresa Guti\u00e9rrez de Cabiedes (\u201c<a href=\"https:\/\/edicionesencuentro.com\/libro\/el-hechizo-de-la-comprension\/\">El hechizo de la comprensi\u00f3n. Vida y obra de Hanna Arendt<\/a>\u201d, Ed. Encuentro, 2009) y procede de la tesis doctoral dirigida por el fil\u00f3sofo espa\u00f1ol Alejandro Llano. Realmente vale la pena leerla.<\/p>\n\n\n\n<p>En ella nos adentramos en la apasionante vida de esta pensadora jud\u00eda alemana (1906-1975) que vivi\u00f3 en primera persona las vicisitudes hist\u00f3ricas m\u00e1s candentes del siglo XX: persecuci\u00f3n de los jud\u00edos por los nazis, Segunda Guerra Mundial, huida a Francia y participaci\u00f3n en movimientos sionistas, emigraci\u00f3n a Estados Unidos, intervenci\u00f3n en pol\u00e9micas intelectuales decisivas a lo largo de d\u00e9cadas, vida universitaria intensa, periodismo comprometido de alto riesgo, valientes cr\u00edticas de los graves errores pol\u00edticos acontecidos en su patria de adopci\u00f3n, reflexi\u00f3n filos\u00f3fica constante en di\u00e1logo personal -cargado de emotividad- con pensadores de la talla de Martin Heidegger y Karl Jaspers\u2026<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Renovado inter\u00e9s por su pensamiento<\/h2>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de d\u00e9cadas olvidada, el inter\u00e9s por Hannah Arendt ha estallado en los \u00faltimos a\u00f1os y se han multiplicado las publicaciones sobre ella. Muchas de sus obras e intuiciones presentan una asombrosa actualidad para iluminar algunos de los principales problemas del hoy. <\/p>\n\n\n\n<p>Desde su temprana tesis doctoral sobre el amor en San Agust\u00edn, pasando por sus c\u00e9lebres obras \u201cLos or\u00edgenes del totalitarismo\u201d (donde explica c\u00f3mo los reg\u00edmenes totalitarios se apoderan de&nbsp;las&nbsp;cosmovisiones&nbsp;e ideolog\u00edas y las pueden convertir, a trav\u00e9s del&nbsp;terror, en nuevas formas de estado), \u201cLa condici\u00f3n humana\u201d (c\u00f3mo deber\u00edan ser entendidas las actividades humanas -trabajo, labor y acci\u00f3n- a lo largo de la historia occidental), \u201cSobre la revoluci\u00f3n\u201d (en la que compara las revoluciones francesa, americana y rusa), \u201cVerdad y pol\u00edtica\u201d (sobre si siempre es correcto decir la verdad y las consecuencias de la mentira en pol\u00edtica) y \u201cEichmann en Jerusal\u00e9n\u201d (con su valiente y pol\u00edticamente incorrecto discurso sobre la banalidad del mal y otras cuestiones).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La cuesti\u00f3n de Dios<\/h2>\n\n\n\n<p>Un tema poco frecuentado hasta ahora en la bibliograf\u00eda sobre Arendt es su posible apertura a la trascendencia. Lo poco que se encuentra en su obra publicada queda compensado por la multiplicidad y relevancia de alusiones a Dios y a la religi\u00f3n que se pueden encontrar en escritos personales como sus diarios, las confidencias a sus \u00edntimos, el funeral de su marido Heinrich Bl\u00fccher, etc. Estas alusiones superan la visi\u00f3n interesada de una pensadora supuestamente agn\u00f3stica y ajena al cristianismo.<\/p>\n\n\n\n<p>En la partida de nacimiento de Hannah Arendt consta espec\u00edficamente, entre los datos de filiaci\u00f3n, lugar y fecha de nacimiento, que aquella ni\u00f1a descend\u00eda de unos padres con \u201cfe jud\u00eda\u201d. Sus padres hab\u00edan tenido una relaci\u00f3n estrecha con el rabino de K\u00f6nigsberg, con el que adem\u00e1s compartieron la afiliaci\u00f3n a las ideas socialdem\u00f3cratas. La instrucci\u00f3n religiosa de Arendt se redujo a las lecciones individuales de este rabino y, en el exilio parisino, a un estudio sucinto de la lengua hebrea.<\/p>\n\n\n\n<p>En los a\u00f1os dif\u00edciles de la enfermedad paterna, su madre anotar\u00eda en el diario sobre la ni\u00f1a que Hannah \u201crezaba por \u00e9l por la ma\u00f1ana y por la noche, sin que nadie le hubiese ense\u00f1ado a hacerlo\u201d. Tambi\u00e9n al morir Bl\u00fccher, su esposa quiso rezar un Kaddish, la tradicional oraci\u00f3n f\u00fanebre hebrea, en ese caso incoada en el funeral de un no jud\u00edo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Testimonios escritos<\/h2>\n\n\n\n<p>En un art\u00edculo sobre la religi\u00f3n y los intelectuales Arendt escrib\u00eda: \u201cComo en todas las discusiones sobre la religi\u00f3n, el problema est\u00e1 en que realmente no se puede escapar a la cuesti\u00f3n de la verdad, y que en todo el asunto no puede, por tanto, tratarse como si Dios hubiese sido la idea de un cierto pragmatista especialmente listo que sab\u00eda para qu\u00e9 y frente a qu\u00e9 era buena la idea. Ocurre, sencillamente, que no es as\u00ed: o bien Dios existe y la gente cree en \u00c9l -y esto entonces es un hecho m\u00e1s importante que toda la cultura y toda la literatura -o bien no existe y la gente no cree en \u00c9l- y no hay imaginaci\u00f3n literaria ni en cualquier otro orden que, en beneficio de la cultura y por mor de los intelectuales, pueda cambiar esta situaci\u00f3n\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En otra ocasi\u00f3n, tambi\u00e9n hab\u00eda escrito con amargura, al constatar la vinculaci\u00f3n entre la religi\u00f3n y el juda\u00edsmo: \u201cLa grandeza de este pueblo consisti\u00f3 una vez en que cre\u00eda en Dios y cre\u00eda en \u00c9l de tal manera que su confianza y su amor hacia \u00c9l era mayor que su temor. \u00bfY ahora este pueblo s\u00f3lo cree en s\u00ed mismo? \u00bfQu\u00e9 provecho cabe esperar de ello? Pues bien, en este sentido yo no amo a los jud\u00edos ni creo en ellos; simplemente formo parte de ellos como algo evidente, que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de toda discusi\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Conocimiento b\u00edblico<\/h2>\n\n\n\n<p>Ese \u201calgo evidente\u201d comportaba una herencia cultural jud\u00eda, que a veces era capaz de casar un Dios trascendente con un planteamiento inmanente, lo que le producir\u00eda m\u00faltiples quebraderos de cabeza. En un escrito titulado \u201cNosotros los refugiados\u201d escribir\u00eda: \u201cCriados con la convicci\u00f3n de que la vida es el bien supremo y la muerte la aflicci\u00f3n m\u00e1s grande, nos convertimos en testigos y v\u00edctimas de terrores m\u00e1s grandes que la muerte, sin haber sido capaces de descubrir un ideal m\u00e1s elevado que la vida\u201d.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Aquella mujer jud\u00eda lleg\u00f3 a conocer a la perfecci\u00f3n no s\u00f3lo el Antiguo Testamento de la Biblia hebrea sino tambi\u00e9n al Jes\u00fas de los evangelios. Citaba con frecuencia palabras del Profeta jud\u00edo, representaba en sus escritos escenas de su vida y gestos de su lenguaje, as\u00ed como estudi\u00f3 las novedades que aportaba su doctrina. Ella nunca concret\u00f3 una proposici\u00f3n de fe en Jes\u00fas de Nazareth, aunque su maestro Jaspers y su esposo Bl\u00fccher s\u00ed lo hicieran. Su herencia jud\u00eda, su estudio de la escritura, la familiaridad con la obra de San Agust\u00edn, las lecciones de Bultmann, Guardini y Heidegger, le llevaron a mirarse cara a cara con el cristianismo.<\/p>\n\n\n\n<p>La autora de \u00abLa condici\u00f3n humana\u00bb afirmar\u00eda: \u201cSin duda alguna el \u00e9nfasis cristiano en la sacralidad de la vida es parte integrante de la herencia hebrea, que ya presentaba asombroso contraste con las actividades de la antig\u00fcedad: el desprecio pagano por los sufrimientos que la vida impone al ser humano en el trabajo y en el parto, la envidiada imagen de la vida f\u00e1cil de los dioses, la costumbre de abandonar a los hijos no deseados, la convicci\u00f3n de que la vida sin salud no vale la pena vivirla (de tal manera que, por ejemplo, se considera un error la actitud del m\u00e9dico que prolonga una vida cuya salud no puede restablecerse) y de que el suicidio es un noble gesto para escapar de la existencia que se ha hecho gravosa\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En una columna de opini\u00f3n dej\u00f3 escrito: \u201cEl hecho de que Jes\u00fas de Nazareth, al que la cristiandad considera salvador, fuera jud\u00edo puede para nosotros como para el pueblo cristiano ser el s\u00edmbolo de nuestra pertenencia a la cultura greco-judeo-cristiana\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Dios y la vida<\/h2>\n\n\n\n<p>En una semblanza del papa Juan XXIII, afirmaba: \u201cA decir verdad, la Iglesia ha predicado la Imitatio Christi a lo largo de casi dos mil a\u00f1os, y nadie puede decir cu\u00e1ntos p\u00e1rrocos y monjes habr\u00e1 habido que, viviendo en la oscuridad a lo largo de los siglos hayan dicho como el joven Roncalli: Este es mi modelo: Jesucristo, sabiendo perfectamente, ya a los dieciocho a\u00f1os, que parecerse al buen Jes\u00fas significaba ser tratado como un loco\u2026 Generaciones enteras de intelectuales modernos, en la medida en que no fueron ateos -o sea, necios, que pretenden saber lo que ning\u00fan ser humano puede saber-, aprendieron de Kierkegaard, Dostoievsky, Nietzsche y sus incontables seguidores, a considerar interesantes la religi\u00f3n y las cuestiones teol\u00f3gicas. No hay duda de que tendr\u00e1n dificultades para comprender a un hombre que de muy joven hizo voto de fidelidad no s\u00f3lo a la pobreza material, sino asimismo a la pobreza espiritual\u2026 su promesa era para \u00e9l un signo evidente de su vocaci\u00f3n: Soy de la misma familia que Cristo, \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s puedo querer?\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Y en una carta a su marido el 18 de mayo de 1952, le dec\u00eda despu\u00e9s de escuchar el Mes\u00edas de H\u00e4ndel interpretado por la <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Orquesta_Filarm%C3%B3nica_de_M%C3%BAnich\">Orquesta Filarm\u00f3nica de Munich<\/a>: \u201cEl Aleluya s\u00f3lo se comprende desde el texto: Nos ha nacido un ni\u00f1o. La verdad profunda de este relato de la leyenda sobre Cristo: todo comienzo permanece intacto; por el comienzo, por esa salvaci\u00f3n, Dios cre\u00f3 al hombre en el mundo. Cada nuevo nacimiento es como una garant\u00eda de la salvaci\u00f3n del mundo, como una promesa de redenci\u00f3n para quienes ya no son un comienzo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchos a\u00f1os despu\u00e9s, Arendt anotar\u00eda en otro de sus cuadernos: \u201cSobre la religi\u00f3n revelada: se nos presenta el Dios que se revela y se hace ostensible, porque nosotros no podemos representarnos lo que no se manifiesta como presencia, describi\u00e9ndose a s\u00ed mismo. Si Dios ha de ser un Dios vivo, as\u00ed lo creemos, debe necesariamente revelarse a s\u00ed mismo\u201d. Y a\u00f1ad\u00eda el siguiente poema:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa voz de Dios no<\/p>\n\n\n\n<p>nos salva de la abundancia,<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9l s\u00f3lo habla a los miserables,<\/p>\n\n\n\n<p>a los ansiosos, a los impacientes,<\/p>\n\n\n\n<p>Oh Dios, no te olvides de nosotros\u201d.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La primera biograf\u00eda de Hannah Arendt publicada originalmente en castellano se la debemos a Teresa Guti\u00e9rrez de Cabiedes (\u201cEl hechizo de la comprensi\u00f3n. Vida y obra de Hanna Arendt\u201d, Ed. Encuentro, 2009) y procede de la tesis doctoral dirigida por el fil\u00f3sofo espa\u00f1ol Alejandro Llano. Realmente vale la pena leerla. 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