{"id":43394,"date":"2024-12-01T06:00:00","date_gmt":"2024-12-01T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.omnesmag.com\/?p=43394"},"modified":"2025-02-06T14:27:42","modified_gmt":"2025-02-06T12:27:42","slug":"matrimonio-y-vida-justa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/matrimonio-y-vida-justa\/","title":{"rendered":"El matrimonio y una vida justa"},"content":{"rendered":"<p>La justicia es dar al pr\u00f3jimo lo que le es debido, y ello supone respetar los derechos de cada uno (cfr. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/catechism_sp\/index_sp.html\">Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica<\/a>, 1807). <\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, la concepci\u00f3n cl\u00e1sica de justicia se ha resumido en unas pocas palabras llenas de significado: \u201cdar a cada uno lo suyo\u201d. Esta definici\u00f3n supone que alguien debe y alguien da, es decir, que hay personas en relaci\u00f3n. Por eso, pensar en la virtud de la justicia es pensar en relaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, solo si consideramos la igual dignidad y libertad de cada uno, entonces es posible decir que las relaciones entre las personas son justas. No puede haber, por ejemplo, relaciones justas entre las personas si unas son esclavas de las otras, ya que ese sometimiento implica no darse cuenta de \u201cqui\u00e9nes son los otros\u201d y qu\u00e9 necesitar\u00e1n de m\u00ed.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Debo darme cuenta de qui\u00e9nes son los dem\u00e1s y cu\u00e1les son sus circunstancias para procurarles lo que merecen. Y, desde luego, la persona humana no es esclava, por seguir con el ejemplo expuesto.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>En todo caso, antes de exigir, cumplir<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>De otro lado, para poder exigir al pr\u00f3jimo el cumplimiento de sus obligaciones para conmigo, debo cumplir mis propios deberes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Tales deberes se manifiestan en las ocasiones m\u00e1s ordinarias de la propia vida, derivan de los contratos y convenciones que se acuerden. Nos referimos a la atenci\u00f3n de la <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/firmas\/familia-escuela-de-amor-lupita-venegas\/\">familia<\/a>, la atenci\u00f3n del trabajo y las implicaciones que comporta, la atenci\u00f3n de la comunidad de vecinos, los amigos, las iniciativas, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, solo atendiendo a mi familia, mi trabajo, esa comunidad de vecinos en la que resido, mis amigos e iniciativas que me plantee, y dem\u00e1s circunstancias que me rodeen, podr\u00e9 exigir, con derecho a ello, los deberes del pr\u00f3jimo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Lo justo entre marido y mujer y su entorno familiar<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>El \u00e1mbito familiar es un lugar privilegiado para vivir la virtud de la justicia. Por ejemplo, el reconocimiento del cansancio por parte de cada uno de los esposos al final de una larga jornada de trabajo forma parte de la virtud de la justicia. Consecuencia de esto ser\u00e1 la pr\u00e1ctica de algunas caracter\u00edsticas propias de la virtud de la caridad, como puede ser la amabilidad en el trato: si mi c\u00f3nyuge est\u00e1 agotado, lo justo \u2013y por ende caritativo\u2013 ser\u00e1 tratarle teni\u00e9ndolo en cuenta.<\/p>\n\n\n\n<p>Otros ejemplos de lo anterior en la familia son el respeto de los hijos a los padres y a los abuelos, la colaboraci\u00f3n en lo que se refiera a la atenci\u00f3n de los hijos y las tareas de la casa, dedicar el tiempo necesario a los hijos en funci\u00f3n de las circunstancias propias de cada uno, etc.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Justicia y fidelidad en el matrimonio<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Lo justo entre marido y mujer es ante todo reconocerse como tales y comportarse coherentemente. La fidelidad conyugal es un mutuo deber de justicia, un bien al que el otro tiene derecho, en la medida en que se han dado y aceptado mutuamente en toda la profundidad y extensi\u00f3n de su dimensi\u00f3n personal respectivamente masculina o femenina.<\/p>\n\n\n\n<p>Como sucede con todos los deberes de justicia, en virtud de la exterioridad y alteridad que los caracteriza, es posible que lo justo se viva de muchos modos, con mayor o menor convicci\u00f3n y amor.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo mismo, la injusticia de la infidelidad puede darse de maneras subjetivamente muy diversas: desde un pecado l\u00facida y deliberadamente elegido en toda su gravedad, hasta una actitud muy superficial que casi no capta el valor de la fidelidad y que puede incluso estar ligada a una falta de aut\u00e9ntica voluntad matrimonial.<\/p>\n\n\n\n<p>La fidelidad a la palabra dada, y por tanto a los compromisos adquiridos, es una virtud \u00edntimamente conectada con la justicia en todas sus manifestaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada c\u00f3nyuge debe ser fiel al otro como persona vinculada matrimonialmente, de un modo que trasciende el plano de las actuaciones y circunstancias de la vida conyugal y familiar.<\/p>\n\n\n\n<p>El matrimonio no es una simple asociaci\u00f3n para llevar a cabo una obra com\u00fan, ni mucho menos un intercambio de prestaciones rec\u00edprocas: es dar vida a un v\u00ednculo personal que, como todas las relaciones familiares, afecta a la persona misma en cuanto tal.<\/p>\n\n\n\n<p>Es preciso convencerse de que no se puede ser esposo&nbsp;\u201cpor un tiempo\u201d, de que la fenomenolog\u00eda del amor humano con sus promesas&nbsp;para siempre&nbsp;responde a una estructura de nuestro ser personas humanas naturalmente sexuadas y unidas en la complementariedad correspondiente a esa dimensi\u00f3n sexual.<\/p>\n\n\n\n<p>Dicho de otra manera, es la&nbsp;materia&nbsp;misma del matrimonio, las personas de los esposos en su conyugalidad, lo que permite comprender la \u00edndole permanente del v\u00ednculo y la exigencia de una fidelidad incondicionada.<\/p>\n\n\n\n<p>La fidelidad se halla, as\u00ed, en el cumplimiento activo de los compromisos. Se cree que basta con&nbsp;no traicionar, cuando en realidad, no ser responsable con el otro, no buscar su bien, no hacer lo que me toca en la relaci\u00f3n son ya formas de traicionar la fidelidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunas preguntas de discernimiento para verificar si, en la pr\u00e1ctica, soy justo viviendo mi matrimonio:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>\u00bfCu\u00e1les son mis compromisos? \u00bfQu\u00e9 deberes se siguen de ellos?<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>\u00bfAyudo y comparto las cargas con mi c\u00f3nyuge o le dejo solo?<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>\u00bfBusco ocasiones para que mi c\u00f3nyuge se alegre?<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>\u00bfEstoy atento a mi c\u00f3nyuge?<\/li>\n<\/ul>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La justicia es dar al pr\u00f3jimo lo que le es debido, y ello supone respetar los derechos de cada uno (cfr. Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica, 1807). 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