{"id":41611,"date":"2024-10-17T06:00:00","date_gmt":"2024-10-17T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=41611"},"modified":"2024-10-16T13:38:08","modified_gmt":"2024-10-16T11:38:08","slug":"oracion-la-conversacion-que-nutre-el-alma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/oracion-la-conversacion-que-nutre-el-alma\/","title":{"rendered":"Oraci\u00f3n. La conversaci\u00f3n que nutre el alma\u00a0"},"content":{"rendered":"\n<p>El 21 de enero de 2024 al finalizar el rezo del \u00e1ngelus, el Papa Francisco convoc\u00f3 el <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/recursos\/senor-ensenanos-a-orar\/\">A\u00f1o de la Oraci\u00f3n<\/a>, como preparaci\u00f3n para el Jubileo de 2025, al que denomin\u00f3 \u201c<em>acontecimiento de gracia para experimentar la fuerza de la esperanza de Dios\u201d<\/em>.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Se trata de un a\u00f1o en el que celebramos el primer cuarto del siglo XXI. Un siglo irrepetible para todos y en el que han sucedido muchos acontecimientos: una guerra en Europa a las puertas de nuestra casa; el conflicto en la Tierra Santa, que pone en jaque al mundo entero; una pandemia que dej\u00f3 muchos muertos y enfermos por el camino; la irrupci\u00f3n en el mundo de la inteligencia artificial, accesible a todos y que asusta a la vez que abre un mundo incre\u00edble de posibilidades; y la aparici\u00f3n con mucha fuerza, de una antropolog\u00eda que destruye los valores familiares y provoca un individualismo feroz en el que est\u00e1 inmerso nuestro mundo de hoy.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Junto a esto -en medio de una sociedad alejada de Dios, que huye despavorida de los valores-, se constata un deseo innato a la naturaleza del hombre hacia lo espiritual, provocado en muchos casos por el cansancio y la obsolescencia de los bienes materiales, que no llenan los anhelos del coraz\u00f3n humano.<\/p>\n\n\n\n<p>En medio de este \u201cjaleo\u201d, el Papa convoca un A\u00f1o de la Oraci\u00f3n, como modo de contrarrestar la fuerza de esa masa que huye de Dios, que no le conoce o ha dejado de ser su amigo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Necesidad de rezar<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>\u00bfEs necesario rezar? \u00bfPodemos vivir sin experimentar nuestra relaci\u00f3n con Dios? Sin duda se puede vivir, -y de hecho mucha gente lo hace- alejados de Dios, d\u00e1ndole la espalda o viviendo como si Dios no existiera, como dice el Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica haciendo referencia a la constituci\u00f3n apost\u00f3lica <em>Gaudium et Spes<\/em>: \u201c<em>Muchos [&#8230;] de nuestros contempor\u00e1neos no perciben de ninguna manera esta uni\u00f3n \u00edntima y vital con Dios o la rechazan expl\u00edcitamente, hasta tal punto que el ate\u00edsmo debe ser considerado entre los problemas m\u00e1s graves de esta \u00e9poca\u201d (Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica, CEC, n. 2123).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Podr\u00edamos pensar que <em>ellos se lo pierden<\/em>. Vivir una vida empobrecida no ayuda a disfrutar de todas las posibilidades que tiene el hombre, que superan las del resto de las criaturas, y que dan contenido a la expresi\u00f3n <em>creados a su imagen y semejanza<\/em>, que encontramos en la Sagrada Escritura. No estamos, entonces, ante una necesidad <em>existencial<\/em>, sin la que no podemos vivir una vida material, sino ante algo que enriquece la vida, de tal modo, que la transforma y configura en un rango superior, que podr\u00edamos denominar <em>espiritual<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 ocurre? Que si no sabemos, no queremos o no podemos rezar, nos perdemos unas posibilidades enormes de ampliar nuestra dimensi\u00f3n humana, de relacionarnos con el Creador y con lo creado, de descubrir muchas cosas sobre nosotros mismos que potenciar\u00edan nuestra existencia. El plano en el que nos quedar\u00edamos ser\u00eda muy b\u00e1sico, y no el <em>pro, <\/em>al que deber\u00edamos aspirar. La pobreza a la que quedar\u00eda abocada nuestra vida ser\u00eda tremendamente limitante.<\/p>\n\n\n\n<p>Si cubrimos esa necesidad, nuestra existencia adquiere una dimensi\u00f3n nueva, que la enriquece exponencialmente.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A medida que Dios est\u00e1 m\u00e1s presente en nuestra vida, ganamos en los dones de ciencia y sabidur\u00eda, que nos permiten conocerle y conocer la realidad que nos circunda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Formas de rezar<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Hay muchas formas de rezar. En realidad, todas ellas conforman una misma realidad, que se manifiesta de modos diferentes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Se podr\u00eda decir que hay tantas maneras como personas existen, porque si algo es la oraci\u00f3n es personal. Desconf\u00eda de m\u00e9todos, maneras y formularios r\u00edgidos y estipulados para la oraci\u00f3n. Cada persona reza a su manera, como r\u00ede a su manera, llora a su manera y disfruta o sufre a su manera.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>No podemos encasillar la oraci\u00f3n, la actividad m\u00e1s sublime que el hombre puede realizar -relacionarse con Dios- en un estilo, unos modos o con unas t\u00e9cnicas. En cambio, podemos aprovechar la experiencia de los santos, para que fij\u00e1ndonos en c\u00f3mo rezaron ellos, rezar nosotros a nuestro modo, siguiendo su ejemplo y ense\u00f1anza. Es la fuerza del testimonio.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Oraci\u00f3n vocal, meditaci\u00f3n y oraci\u00f3n contemplativa<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>La Iglesia tradicionalmente distingue tres formas generales de oraci\u00f3n: la oraci\u00f3n vocal, la meditaci\u00f3n y la oraci\u00f3n contemplativa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>La oraci\u00f3n vocal<\/em>, que el mismo Jes\u00fas nos ense\u00f1\u00f3 con el <em>Padrenuestro<\/em>, es humana y muy adecuada para cuando se reza con otras personas. Une sentimientos, porque se realiza con el coraz\u00f3n, que tiene que estar necesariamente presente. Recitar palabras sin sentido, es de personas a las que les falta cordura y no poner atenci\u00f3n en lo que se dice no es propio de seres inteligentes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>De la <em>oraci\u00f3n de meditaci\u00f3n<\/em> el Catecismo, en el n\u00famero 2705, dice que \u201c<em>es, sobre todo, una b\u00fasqueda. El esp\u00edritu trata de comprender el porqu\u00e9 y el c\u00f3mo de la vida cristiana para adherirse y responder a lo que el Se\u00f1or pide\u201d<\/em>. Hace falta una atenci\u00f3n dif\u00edcil de encauzar y se puede hacer con la ayuda de alg\u00fan libro como \u201c<em>el Evangelio<\/em>, <em>las im\u00e1genes sagradas, los textos lit\u00fargicos del d\u00eda o del tiempo, escritos de los Padres espirituales, obras de espiritualidad, el gran libro de la creaci\u00f3n y el de la historia, la p\u00e1gina del \u2018hoy\u2019 de Dios\u201d, <\/em>apunta el Catecismo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Exige una respuesta personal, como hemos visto, para aplicarse la voluntad dise\u00f1ada por Dios para la propia vida, y para comprender el porqu\u00e9 de nuestra existencia, saber interpretarla a la luz de lo previsto por el Creador.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Quien mejor define la <em>oraci\u00f3n de contemplaci\u00f3n<\/em> es santa Teresa: \u201c<em>No es otra cosa la oraci\u00f3n mental, a mi parecer, sino tratar de amistad, estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos nos ama (<\/em>Santa Teresa de Jes\u00fas, Libro de la vida, 8). Esta expresi\u00f3n, tan conocida, encierra una belleza extraordinaria y desvela las principales caracter\u00edsticas de esta manera de orar: en el \u00e1mbito de la amistad, hecha de modo personal y con el lenguaje del amor. \u00a1Qu\u00e9 dif\u00edcil es encasillar este tipo de oraci\u00f3n en un modelo concreto, en un modo de rezar determinado! El amor no se encasilla, porque los sentimientos con los que se inicia pueden llevar al sujeto que ama por derroteros insospechados.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En este modo de oraci\u00f3n el tiempo se detiene y es complicado de determinar. \u201c<em>No se hace contemplaci\u00f3n cuando se tiene tiempo, sino que se toma el tiempo de estar con el Se\u00f1or\u201d, <\/em>recuerda tambi\u00e9n el Catecismo<em>. <\/em>Es la oraci\u00f3n por excelencia, que mejor se adec\u00faa a nuestro crecimiento espiritual para conocer m\u00e1s y mejor a Dios.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ese di\u00e1logo personal, <em>tratar de amistad, <\/em>es un modo extraordinario de enriquecimiento personal, porque bebemos de la misma fuente del Creador, hablamos personalmente con \u00c9l y descubrimos su amor por nosotros.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La exigencia del amor es la propia de la oraci\u00f3n, porque el amor mueve el mundo y al hombre, y le hace capaz de dar lo mejor de s\u00ed mismo. Quien reza acaba enamorado de Dios, porque descubre cu\u00e1nto le quiere.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Para rezar bien<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo s\u00e9 que rezo bien? En realidad, no existe un mecanismo para conocer la calidad de nuestra oraci\u00f3n. Es cierto que, como nos transforma, si vamos notando sus efectos en nuestra vida, querr\u00e1 decir que estamos haciendo bien nuestra oraci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Es evidente que el silencio que se requiere para la oraci\u00f3n cuesta esfuerzo. Acallar el m\u00f3vil y las notificaciones de los mensajes; procurar que la memoria no nos impida concentrarnos en la conversaci\u00f3n que tratamos de mantener con Dios; hacer el esfuerzo de pensar qu\u00e9 nos est\u00e1 diciendo Dios en ese peculiar di\u00e1logo, es algo muy exigente.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cHace falta una atenci\u00f3n dif\u00edcil de encauzar,\u201d <\/em>dice el Catecismo. Nos lo pone complicado, y no nos enga\u00f1a diciendo que es sencillo. Por eso, requiere un lugar, un tiempo previo de preparaci\u00f3n y cierta paz en el ambiente para que la oraci\u00f3n pueda hacerse en las mejores condiciones posibles. Luego saldr\u00e1 lo que salga, porque no olvidemos que es una conversaci\u00f3n con Dios: Dios y t\u00fa, t\u00fa y Dios, a solas. Quien tiene m\u00e1s cosas que decir -y mucho m\u00e1s interesantes- es el Esp\u00edritu Santo, que es quien act\u00faa en nosotros cuando rezamos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando esa oraci\u00f3n va cambiando poco a poco mi vida, cuando cada vez que rezo salgo m\u00e1s contento y dispuesto a mejorar en lo que el Esp\u00edritu me hace ver, cuando voy notando m\u00e1s su ayuda y c\u00f3mo interviene en mi vida, la oraci\u00f3n transforma mi vida y hace que se parezca un poco m\u00e1s a lo que Dios quiere para ella.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Agradecimiento, alabanza, petici\u00f3n y desagravio<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Los modo de relacionarnos con los dem\u00e1s son cuatro: dar gracias, alabar, pedir y solicitar el perd\u00f3n cuando hacemos da\u00f1o o nos hemos equivocado. Con Dios nos debe pasar exactamente lo mismo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2013Dar gracias<\/em> supone valorar lo que nos regalan, lo que hacen por nosotros. Es un modo magn\u00edfico de ganar en intimidad y amistad con el otro. Cuando damos las gracias estamos apreciando lo que recibimos y estableciendo una relaci\u00f3n de cercan\u00eda con quien ha compartido con nosotros un bien que nos otorgan.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2013Alabar<\/em> supone apreciar la grandeza de quien es superior, de quien nos quiere y nos da su amor. Es justo hacerlo, adem\u00e1s de gratificante y enriquecedor. La alabanza nos une a quien adoramos, y en la manera de llevarla a cabo, con el cuidado de la liturgia &#8211;<em>religio-, <\/em>manifestamos nuestro amor.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2013Pedimos<\/em> a los dem\u00e1s continuamente y desagraviamos <em>pidiendo perd\u00f3n<\/em> cuando nos equivocamos y, \u00a1c\u00f3mo no vamos a hacerlo con Dios! \u00c9l perdona nuestras ofensas, lo que nos lleva a perdonar como se nos perdona a nosotros. Ganamos en humildad al pedir perd\u00f3n y al perdonar, porque nos damos menos importancia a nosotros mismos, y reconocemos nuestra miseria y poquedad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Estas cuatro formas de rezar estar\u00e1n presentes continuamente en nuestro trato personal de amistad con Dios, saldr\u00e1n espont\u00e1neamente y con la naturalidad de quien se relaciona con un Ser querido y que nos quiere. Cabe preguntarse si llevamos tiempo sin ejercitarnos en alguna, no alabo, no desagravio ni pido perd\u00f3n desde hace tiempo o llevo muchas oraciones sin pedir nada a Dios. Una relaci\u00f3n normal con \u00c9l har\u00e1 que se vayan alternando de modo sencillo estas cuatro actitudes, movidas siempre por el amor, que se tornar\u00e1 en agradecimiento por cuanto Dios hace en m\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Algunas cuestiones pr\u00e1cticas<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Sin \u00e1nimo de ser exhaustivo, me gustar\u00eda detallar algunas cuestiones pr\u00e1cticas sobre el modo de rezar que puedan ayudar a quien se inicia en este arte o a quien quiera mejorar y profundizar en \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013<em>Lugar para la oraci\u00f3n<\/em>. No hay unos lugares mejores que otros para hacer oraci\u00f3n, porque como dijo el Se\u00f1or, \u201c<em>donde dos o tres est\u00e1n reunidos en mi nombre, all\u00ed estoy yo en medio de ellos\u201d <\/em>(Mateo 18, 20)<em>. <\/em>Cualquier sitio, por tanto, puede ser adecuado para conectar con Dios, que est\u00e1 en todas partes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La presencia eucar\u00edstica de Jes\u00fas en el sagrario es un foco de atracci\u00f3n maravilloso que nos hace ver que Dios est\u00e1 f\u00edsicamente all\u00ed, con nosotros, y facilita enormemente el di\u00e1logo con \u00c9l. No siempre ser\u00e1 el mejor lugar, pero es muy dif\u00edcil que no lo sea.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Lo importante es que, estemos donde estemos, tengamos la tranquilidad suficiente para entablar esa conversaci\u00f3n pausada y serena \u201c<em>con quien sabemos nos ama<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013<em>Tiempo adecuado<\/em>. La duraci\u00f3n de esa oraci\u00f3n deber\u00e1 dictaminarla cada uno, quiz\u00e1 con la ayuda y el consejo de quien nos acompa\u00f1e en el camino hacia Dios. En algunos casos, nuestra oraci\u00f3n puede durar m\u00e1s, y otras veces estar menos tiempo; lo que a cada uno le ayude m\u00e1s. Hemos de tener en cuenta que el tiempo adecuado para la oraci\u00f3n lo determina el Se\u00f1or, que es con quien hablamos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013<em>\u00bfCon o sin libro? <\/em>Un libro espiritual o la lectura de alg\u00fan pasaje del Evangelio, como dec\u00edamos al principio, puede ser de gran ayuda para profundizar en alg\u00fan tema sobre el que queremos entablar una conversaci\u00f3n o pensar algo en la presencia del Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que no ser\u00eda adecuado es sustituir la conversaci\u00f3n por la lectura, porque estar\u00edamos ante otro ejercicio espiritual diferente. Algunas ideas de esos libros pueden servirnos para iniciar el di\u00e1logo o comentar con el Se\u00f1or lo que esos p\u00e1rrafos nos sugieren, pero no reemplazarlo. Llevar algo para iniciar la oraci\u00f3n, o echar mano de esos textos cuando nos quedemos sin tema, puede ser sin duda una gran ayuda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013<em>\u00bfMe llevo el m\u00f3vil a la oraci\u00f3n o voy sin \u00e9l? <\/em>Un elemento claramente distorsionador, -no s\u00f3lo para la oraci\u00f3n, sino para cualquier di\u00e1logo con una persona- es el tel\u00e9fono m\u00f3vil. Siempre nos llegar\u00e1n mensajes o nos podremos distraer. Evitarlo es la mejor opci\u00f3n, sin duda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Las excusas de que \u201ces donde tomo nota de los prop\u00f3sitos y las ideas que saco de mi oraci\u00f3n\u201d, si es que los hay, o \u201cque ah\u00ed tengo apuntadas algunas notas sobre las que quiero hablar con el Se\u00f1or\u201d, pueden ser reales, pero siempre es bueno o poner el <em>modo avi\u00f3n<\/em> durante ese rato para que nada nos distraiga o tomar nota en un papel, para no tener la posibilidad de perder el hilo con distracciones que el m\u00f3vil puede provocarnos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013<em>\u00bfDe qu\u00e9 hablo? <\/em>De tu propia vida. El tema de la oraci\u00f3n tiene que ser el tema de tu vida. Cu\u00e9ntale lo que llevas en el coraz\u00f3n, tus anhelos y esperanzas, lo que conforma tus sue\u00f1os e ilusiones, tus preocupaciones y alegr\u00edas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En determinadas circunstancias, las luces que has recibido y los horizontes que se han abierto en tu vida, pueden ser un buen modo de comenzar ese rato de conversaci\u00f3n con \u00c9l, que te llevar\u00e1 por los derroteros divinos que el Se\u00f1or desee.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Acontecimientos que te han impactado; recuerdos del pasado; un proyecto que vas a emprender, ser\u00e1n tambi\u00e9n, como es l\u00f3gico, contenido de tu oraci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013<em>\u00bfC\u00f3mo me dirijo al Se\u00f1or? <\/em>Con naturalidad, porque Dios es tu Padre, y el Se\u00f1or es hombre con coraz\u00f3n de carne como el tuyo. Familiaridad y confianza, como la que manifestaba Jes\u00fas con los ap\u00f3stoles y desea tener tambi\u00e9n contigo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El evangelio es el mejor sitio donde aprendemos c\u00f3mo hemos de tratar a Jes\u00fas. Los ap\u00f3stoles le contaban las alegr\u00edas y las penas, sus propios descubrimientos &#8211;<em>Se\u00f1or, hasta los demonios se nos someten en tu nombre<\/em> (Lucas 10, 17)-.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En ocasiones, sus planes no son muy sobrenaturales, pero los consultan con el Maestro: \u201c<em>\u00bfQuieres que digamos que baje fuego del cielo que acabe con ellos?\u201d <\/em>(Lucas 9, 54).Nosotros tambi\u00e9n le podemos preguntar las dudas, contarle con sencillez nuestros pensamientos para contrastarlos con los suyos, y \u00c9l nos hablar\u00e1 y nos har\u00e1 ver ideas que hasta entonces nunca hab\u00edamos pensado.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013<em>\u00bfSe puede hacer oraci\u00f3n hablando con la Virgen o con alg\u00fan santo?<\/em> Claro. A trav\u00e9s de sus textos o entablando tambi\u00e9n una conversaci\u00f3n directa con ellos, aprendiendo de su ejemplo, de su manera de seguir a Cristo. Aqu\u00e9l santo con quien tengamos m\u00e1s confianza, que nos caiga mejor o de quien conozcamos mejor su vida y conectemos m\u00e1s, puede servirnos para hablar con \u00e9l y aprender a seguir mejor al Se\u00f1or.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013<em>\u00bfTengo que rezar todos los d\u00edas? Y, \u00bfsi un d\u00eda no rezo, pasa algo?<\/em> La respuesta es evidente: \u00bfc\u00f3mo va a pasar algo si no rezas? El peligro es que, si un d\u00eda y otro dejas de rezar, al final pierdes un h\u00e1bito que te habr\u00e1 costado consolidar y habr\u00e1 que volver a adquirir.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La constancia es una ayuda, pero no la \u00fanica. Aunque rezar a diario es muy conveniente, <em>rezar por rezar<\/em> tampoco sirve para mucho. Nos ayuda, sin embargo, hacerlo a la misma hora, si es posible al comienzo del d\u00eda, como nos ense\u00f1\u00f3 Jes\u00fas con su ejemplo, que se levantaba de madrugada para hacer oraci\u00f3n (Cf. Marcos 1, 35)<em>. <\/em>Rezar es un buen modo de empezar la jornada, para dar sentido sobrenatural a todo lo que vayamos a hacer, y renovar el ofrecimiento que en ese primer momento hicimos de nuestras obras a Dios.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013<em>\u00bfC\u00f3mo me habla Dios?<\/em> De m\u00faltiples maneras. Puede que, en ocasiones vengan recuerdos a la memoria; en otros ratos de oraci\u00f3n ver\u00e1s con una nueva claridad, ideas que no hab\u00edas pensado o aspectos de tu vida en los que no hab\u00edas reparado hasta entonces; luces nuevas, horizontes e iniciativas; cosas del pasado por las que pedir perd\u00f3n; un deseo grande de agradecimiento al Se\u00f1or por algo que te ha concedido\u2026, etc. Esas son algunas de las <em>palabras <\/em>que Dios te dirigir\u00e1 en la oraci\u00f3n. El Se\u00f1or no las pinta en la pared, ni las pronuncia, por lo general, de manera clara y en voz alta, sino que con la delicadeza que le caracteriza, hace que parezcan ocurrencias nuestras para no imponerse a nuestra libre correspondencia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013<em>Cuando me vienen demasiadas ideas a la cabeza, \u00bfqu\u00e9 hago?<\/em> Despejar algunas y quedarte con unas pocas. Hace falta cierto orden en la conversaci\u00f3n para no ir saltando de unas cosas a otras, y tratar de ordenar, como si de un agente de circulaci\u00f3n se tratase, aquello de lo que hablas en la oraci\u00f3n con el Se\u00f1or. Cada una importa, y sin duda son luces que habr\u00e1 que aprovechar en ese o en otro momento de tu dialogo personal con \u00c9l.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013<em>Cuando parece que todo se refiere a un mismo hecho del pasado, que me tortura y me atasca y no hago m\u00e1s que darle vueltas \u00bfEstoy rezando bien?<\/em> Si, pero hay que aprender a abandonarlo en las manos de Dios, tratar de ver una soluci\u00f3n y aceptarlo, para seguir avanzando. Dar vueltas una y otra vez a acontecimientos del pasado no ayuda, porque como dec\u00eda san Agust\u00edn, el pasado lo debemos confiar a la misericordia de Dios, el futuro a su providencia y llenar el presente de amor de Dios<em>.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2013\u00bfSe puede rezar cantando o escuchando m\u00fasica? \u00bfTiene que ser religiosa?<\/em> Por supuesto que ayuda, porque como dice la frase atribuida al santo de Hipona, \u201c<em>quien canta reza dos veces\u201d. <\/em>La m\u00fasica eleva el esp\u00edritu, y no tiene por qu\u00e9 ser necesariamente religiosa, aplicando las canciones de amor al Se\u00f1or, en lugar de a una criatura concreta. Lo mismo sucede con la poes\u00eda, o la prosa po\u00e9tica o con otro tipo de literatura que siempre podemos aplicar a la vida espiritual.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013<em>Para que la oraci\u00f3n sea provechosa, \u00bftengo que sacar alg\u00fan prop\u00f3sito? <\/em>No tiene por qu\u00e9 ser as\u00ed. La oraci\u00f3n no es lectura, meditaci\u00f3n y prop\u00f3sito. No se trata de aplicar una t\u00e9cnica, sino de mantener una conversaci\u00f3n amorosa con el Se\u00f1or, de la que pueden salir o no, luces y prop\u00f3sitos, ideas y afectos, sentimientos y razones. Dios quiere que me enamore de \u00c9l, y hasta el momento no se ha inventado ninguna t\u00e9cnica para hacerlo que no sea tener una conversaci\u00f3n amorosa con la persona a la que amamos, los detalles de cari\u00f1o que uno piensa y hace por la persona a la que quiere.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La oraci\u00f3n se contagia<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Es uno de los misterios de la oraci\u00f3n, que, siendo claramente una acci\u00f3n personal, tiene efectos en los dem\u00e1s: <em>se contagia. <\/em>En un determinado ambiente cuando hay una persona que reza, los dem\u00e1s se benefician de su oraci\u00f3n. No s\u00f3lo porque mejoran las relaciones en ese grupo de personas -sea una familia, un grupo de amigos o los compa\u00f1eros de la oficina-, sino porque la comuni\u00f3n de los santos es algo real y tremendamente eficaz.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La oraci\u00f3n es una fuente de gracia no s\u00f3lo personal, sino tambi\u00e9n colectiva. Recuerdo que, cuando viv\u00ed en Barcelona, iba con un grupo de amigos a esquiar a una estaci\u00f3n de esqu\u00ed en Girona. Al terminar, sol\u00edamos parar en un pueblecito muy peque\u00f1o, que ten\u00eda dos cosas muy buenas: una iglesia rom\u00e1nica preciosa y que siempre estaba abierta -donde sol\u00edamos rezar un rato a la vuelta- y una se\u00f1ora que hac\u00eda en su casa unos huevos fritos con chorizo buen\u00edsimos. <\/p>\n\n\n\n<p>Uno de esos d\u00edas, haciendo nuestra oraci\u00f3n antes de la comida-cena, notamos que en el fondo del presbiterio se mov\u00eda una figura que pens\u00e1bamos -al menos yo- que se trataba de una escultura de la iglesia. Sin embargo era el sacerdote, que hab\u00eda permanecido arrodillado durante todo ese rato delante del Sant\u00edsimo. Se trataba de un hombre mayor, con su sotana y una sonrisa cautivadora, feliz de vernos all\u00ed rezar con nuestra ropa de esquiar. Ese pueblo era el m\u00e1s cristiano de toda la provincia, porque ten\u00eda un sacerdote santo que rezaba por todos, tambi\u00e9n por nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>La oraci\u00f3n no s\u00f3lo nos cambia a nosotros mismos, sino que transforma el ambiente en el que nos desenvolvemos, porque rezamos por los dem\u00e1s, le contamos al Se\u00f1or con naturalidad lo que nos pasa, y le hablamos y le pedimos por cada una de las personas a las que queremos.<\/p>\n\n\n\n<p>Ojal\u00e1 este a\u00f1o dedicado a la oraci\u00f3n nos anime a valorar la importancia extraordinaria que tiene cada uno de esos ratos y nos anime a hacerla mejor y a darnos cuenta de que estar a solas con Dios es un lujo impresionante, que hemos de aprovechar y disfrutar. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 21 de enero de 2024 al finalizar el rezo del \u00e1ngelus, el Papa Francisco convoc\u00f3 el A\u00f1o de la Oraci\u00f3n, como preparaci\u00f3n para el Jubileo de 2025, al que denomin\u00f3 \u201cacontecimiento de gracia para experimentar la fuerza de la esperanza de Dios\u201d.\u00a0 Se trata de un a\u00f1o en el que celebramos el primer cuarto [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":42523,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[537],"tags":[1624,604],"class_list":["post-41611","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-recursos","tag-ano-de-la-oracion","tag-oracion-2","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41611","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41611"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41611\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/42523"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41611"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41611"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41611"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}