{"id":40560,"date":"2024-08-05T06:00:00","date_gmt":"2024-08-05T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=40560"},"modified":"2024-08-05T11:14:41","modified_gmt":"2024-08-05T09:14:41","slug":"lecturas-domingo-xxiii-ciclo-b","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/lecturas-domingo-xxiii-ciclo-b\/","title":{"rendered":"La apertura del coraz\u00f3n. Domingo XXIII del Tiempo Ordinario (B)"},"content":{"rendered":"<p>Lo que llama la atenci\u00f3n del evangelio de hoy es la molestia que se toma Jes\u00fas para curar al hombre que le trajeron, que era sordo y ten\u00eda problemas para hablar. \u201c\u00c9l, apart\u00e1ndolo de la gente, a solas, le meti\u00f3 los dedos en los o\u00eddos y con la saliva le toc\u00f3 la lengua.&nbsp;Y mirando al cielo, suspir\u00f3 y le dijo: Effet\u00e1 (esto es, \u2018\u00e1brete\u2019)\u201d. El hombre qued\u00f3 curado y pudo o\u00edr y hablar libremente. \u00bfPor qu\u00e9 hizo Jes\u00fas todo esto? No era su pr\u00e1ctica habitual. Normalmente curaba en el acto, simplemente con una palabra.<\/p>\n\n\n\n<p>Una posibilidad es que el estado f\u00edsico del hombre expresara un estado espiritual: la falta de sinceridad, el no querer darse a conocer. Hay personas que van por la vida esquivando la verdad. No quieren o\u00edrla ni decirla. La sinceridad es la apertura a la verdad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A menudo, las personas esquivan la verdad buscando el anonimato, perdi\u00e9ndose de diversas maneras: entre la multitud, de fiesta, en el <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/actualidad\/el-trabajo-es-esencial-en-la-vida-humana-y-es-camino-de-santificacion\/\">trabajo<\/a>, en las redes sociales&#8230; Cualquier cosa antes que enfrentarse a s\u00ed mismas, a su conciencia, a Dios. Y aqu\u00ed Jes\u00fas lleva al hombre aparte, precisamente lejos de la multitud. Necesitamos hablar con Jes\u00fas a solas, ser sinceros con \u00e9l, dejar que nos diga lo que necesitamos o\u00edr, sin esquivarlo ni negarlo. Jes\u00fas pone los dedos en el o\u00eddo del hombre, como si tuviera que esforzarse m\u00e1s para curar su sordera. Como si Dios tuviera que \u201cesforzarse m\u00e1s\u201d para hablar a quienes no quieren escucharle.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego viene la siguiente fase del milagro: Jes\u00fas con la saliva le toc\u00f3 la lengua. Este hombre no era completamente mudo. En el Nuevo Testamento encontramos a otras personas pose\u00eddas por un \u201cdemonio mudo\u201d. No pueden decir ni una palabra. Esa es la peor condici\u00f3n: gente que no habla, que no pide ayuda. Pero este hombre no estaba tan mal. S\u00f3lo ten\u00eda un impedimento para hablar. Espiritualmente hablando hay personas que dicen algo del problema, pero no todo, una parte, pero no el todo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces aprendemos: \u201cmirando al cielo, suspir\u00f3 y le dijo: Effet\u00e1 (esto es, \u2018\u00e1brete\u2019)\u201d. Este suspiro podr\u00eda expresar el dolor de Dios ante la insinceridad humana. Le entristece nuestra resistencia a su gracia. Es el suspiro de Dios por aquellas personas a las que quiso ayudar pero que lo rechazaron.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Todo esto nos ense\u00f1a la importancia de ser sinceros en aquellos \u00e1mbitos en los que Dios quiere ayudarnos: la confesi\u00f3n, la orientaci\u00f3n espiritual, con los propios padres, maestros y gu\u00edas, y tambi\u00e9n, cuando sea necesario, con los especialistas m\u00e9dicos que tienen la experiencia necesaria para ayudarnos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La homil\u00eda sobre las lecturas del domingo XXIII del Tiempo Ordinario (B)<\/h2>\n\n\n\n<p>El sacerdote Luis Herrera Campo ofrece su <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCYYmE6YwDTDrfBnidp327dw\/videos\">nanomil\u00eda<\/a>, una peque\u00f1a reflexi\u00f3n de un minutos para estas lecturas del domingo.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lo que llama la atenci\u00f3n del evangelio de hoy es la molestia que se toma Jes\u00fas para curar al hombre que le trajeron, que era sordo y ten\u00eda problemas para hablar. \u201c\u00c9l, apart\u00e1ndolo de la gente, a solas, le meti\u00f3 los dedos en los o\u00eddos y con la saliva le toc\u00f3 la lengua.&nbsp;Y mirando al [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1441,"featured_media":13327,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[647,537],"tags":[616,638],"class_list":["post-40560","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-lecturas-del-domingo","category-recursos","tag-evangelio","tag-lecturas-del-domingo","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40560","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1441"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40560"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40560\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13327"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40560"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40560"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40560"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}