{"id":39881,"date":"2024-06-08T06:00:00","date_gmt":"2024-06-08T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=39881"},"modified":"2024-06-03T12:24:41","modified_gmt":"2024-06-03T10:24:41","slug":"profecia-joseph-ratzinger","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/profecia-joseph-ratzinger\/","title":{"rendered":"La profec\u00eda de Joseph Ratzinger"},"content":{"rendered":"\n<p>Mientras la NASA ultimaba los preparativos para que el hombre pisase la luna por primera vez, un joven te\u00f3logo, Joseph Ratzinger, se hac\u00eda preguntas similares. \u201c\u00bfBajo qu\u00e9 aspecto se presentar\u00e1 la Iglesia en el a\u00f1o 2000?\u201d, fue el t\u00edtulo de una de sus alocuciones por radio que posteriormente se recoger\u00edan en el libro \u201c<a href=\"https:\/\/libreria.sanpablo.es\/libro\/fe-y-futuro_11430\">Fe y futuro<\/a>\u201d. El futuro Papa <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/actualidad\/foro-omnes-pablo-blanco\/\">Benedicto XVI<\/a> estaba convencido de que la Iglesia estaba viviendo una \u00e9poca parecida a la que vivi\u00f3 despu\u00e9s de la Ilustraci\u00f3n y de la Revoluci\u00f3n francesa. \u201cNos encontramos en un enorme punto de cambio -explicaba- en la evoluci\u00f3n del g\u00e9nero humano. Un momento con respecto al cual el paso de la Edad Media a los tiempos modernos parece casi insignificante\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El a\u00f1o 2000 quedaba entonces muy lejos. Aparec\u00eda en el horizonte marcando una l\u00ednea simb\u00f3lica. El mismo a\u00f1o que el joven te\u00f3logo alem\u00e1n pronunciaba esta conferencia, Stanley Kubrick presentaba su obra maestra \u201c2001: Una odisea en el espacio\u201d en la que tambi\u00e9n quiso plasmar sus intuiciones acerca del futuro de la humanidad. Hoy, ya rebasado ampliamente aquel umbral temporal, vemos c\u00f3mo muchas de aquellas profec\u00edas se est\u00e1n cumpliendo. Da v\u00e9rtigo comprobar el avance de la inteligencia artificial y su posible acercamiento hacia una supuesta autoconciencia como le ocurr\u00eda al ordenador HAL-9000 en la pel\u00edcula visionaria. Y sobrecoge leer las palabras de aquel joven te\u00f3logo alem\u00e1n. Porque \u00e9l no cre\u00eda que la Iglesia fuese a tener una gran influencia en la sociedad, ni que fuese a marcar esta nueva \u00e9poca de la historia. M\u00e1s bien pensaba todo lo contrario, que se enfrentaba a una gran crisis y a una p\u00e9rdida total de influencia:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cDe la crisis actual -afirmaba- surgir\u00e1 una Iglesia que habr\u00e1 perdido mucho. Se har\u00e1 peque\u00f1a, tendr\u00e1 que empezar todo desde el principio. Ya no ser\u00e1 capaz de habitar los edificios que construy\u00f3 en tiempos de prosperidad. Con la disminuci\u00f3n de sus fieles, tambi\u00e9n perder\u00e1 gran parte de los privilegios sociales\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Cu\u00e1ntas de nuestras iglesias vac\u00edas, de los enormes seminarios hoy convertidos en hoteles o residencias de ancianos, son testigos del cumplimiento de estas palabras! En nuestra propia patria observamos la disminuci\u00f3n de los cat\u00f3licos al tomar el relevo una generaci\u00f3n -precisamente la de los que nac\u00edamos en aquellos a\u00f1os- para los que la fe ya no es relevante para la vida. Nos bautizaron, pero esa fe que quisieron darnos nuestros padres, nosotros ya no se la hemos transmitido a nuestros hijos. As\u00ed, lenta pero inexorablemente, la Iglesia ha dejado de tener miembros activos y, por ello, cada vez es menos relevante en nuestra sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta visi\u00f3n tan cruda del porvenir de la Iglesia no provocaba en Joseph Ratzinger una vivencia negativa. M\u00e1s bien al rev\u00e9s. Cre\u00eda que esta situaci\u00f3n nos llevar\u00eda a un tiempo de purificaci\u00f3n que ayudar\u00eda a la Iglesia a ser m\u00e1s aut\u00e9ntica y libre:<\/p>\n\n\n\n<p><a><\/a> \u201cSe presentar\u00e1 [la Iglesia] de un modo mucho m\u00e1s intenso que hasta ahora, como la comunidad de la libre voluntad, a la que solo se puede acceder a trav\u00e9s de una decisi\u00f3n. Dig\u00e1moslo de forma positiva: el futuro de la Iglesia, tambi\u00e9n en esta ocasi\u00f3n, como siempre, quedar\u00e1 marcado de nuevo con el sello de los santos. Ser\u00e1 una Iglesia m\u00e1s espiritual, que no suscribir\u00e1 un mandato pol\u00edtico coqueteando ya con la izquierda, ya con la derecha. Ser\u00e1 pobre y se convertir\u00e1 en la Iglesia de los indigentes\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><a><\/a> Su sucesor en la sede de Pedro, Francisco, al inicio de su pontificado exclamar\u00eda precisamente: \u201c\u00a1C\u00f3mo me gustar\u00eda una Iglesia pobre para los pobres!\u201d. No es el camino del poder, de la influencia, de las estrategias del mundo el que marcar\u00e1 el futuro de la Iglesia. Ni ser\u00e1 su adaptaci\u00f3n a los criterios de la sociedad lo que nos har\u00e1 m\u00e1s influyentes. Al rev\u00e9s, denuncia el futuro Papa Benedicto XVI, esto nos har\u00eda completamente irrelevantes. El camino que debemos reencontrar es sencillamente, como lo vivi\u00f3 el \u201cpoverello\u201d de As\u00eds, el de la radicalidad del Evangelio. Es el que ha emprendido el Papa Francisco al tomar el tim\u00f3n de la barca de Pedro. Un camino que provocar\u00e1 contrariedades y tensiones internas, como podemos ver hoy en nuestra Iglesia. Tambi\u00e9n esto lo indicaba el joven Joseph Ratzinger en su intervenci\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<p><a><\/a> \u201cEl proceso resultar\u00e1 a\u00fan m\u00e1s dif\u00edcil porque habr\u00e1 que eliminar tanto la estrechez de miras sectaria como la voluntariedad envalentonada. Se puede prever que todo esto requerir\u00e1 tiempo. El proceso ser\u00e1 largo y laborioso. Pero tras la prueba de estas divisiones surgir\u00e1, de una Iglesia interiorizada y simplificada, una gran fuerza, porque los seres humanos ser\u00e1n indeciblemente solitarios en un mundo plenamente planificado. Experimentar\u00e1n, cuando Dios haya desaparecido totalmente para ellos, su absoluta y horrible pobreza. Y entonces descubrir\u00e1n la peque\u00f1a comunidad de los creyentes como algo totalmente nuevo. Como una esperanza importante para ellos, como una respuesta que siempre han buscado a tientas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El joven te\u00f3logo alem\u00e1n preve\u00eda que la Iglesia sufrir\u00eda tensiones internas y externas. Este parece ser el momento que nos est\u00e1 tocando vivir. Cristo es crucificado otra vez por las ideolog\u00edas sectarias que viniendo del mundo quieren colonizar a la Iglesia y una corriente de nuevo pelagianismo voluntarista. No hay que ir muy lejos para percibir esta tensi\u00f3n. \u201cA m\u00ed me parece seguro que a la Iglesia le aguardan tiempos muy dif\u00edciles -insist\u00eda Ratzinger en aquella conferencia radiof\u00f3nica-. Su verdadera crisis apenas ha comenzado todav\u00eda. Hay que contar con fuertes sacudidas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La barca de Pedro es zarandeada una y otra vez. Los ap\u00f3stoles de hoy vuelven a gritar atemorizados temiendo que se hunda. Pero, una vez m\u00e1s, hay un peque\u00f1o reba\u00f1o, un resto de Israel, que permanece fiel. Y que, en su sencillez, viviendo el Evangelio sin p\u00e1ginas arrancadas, sin necesidad de glosas explicativas, ser\u00e1 verdadera luz para un mundo que se ahoga en tinieblas. La Iglesia, peque\u00f1a y pobre, con sus manos vac\u00edas, con menos obras, ser\u00e1 la respuesta a lo que anhelaba su coraz\u00f3n. Es la \u00faltima parte de la profec\u00eda de Joseph Ratzinger que abre la puerta de la esperanza m\u00e1s genuinamente cristiana.<\/p>\n\n\n\n<p><a><\/a> \u201cFlorecer\u00e1 de nuevo [la Iglesia] y se har\u00e1 visible a los seres humanos como la patria que les da vida y esperanza m\u00e1s all\u00e1 de la muerte\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mientras la NASA ultimaba los preparativos para que el hombre pisase la luna por primera vez, un joven te\u00f3logo, Joseph Ratzinger, se hac\u00eda preguntas similares. \u201c\u00bfBajo qu\u00e9 aspecto se presentar\u00e1 la Iglesia en el a\u00f1o 2000?\u201d, fue el t\u00edtulo de una de sus alocuciones por radio que posteriormente se recoger\u00edan en el libro \u201cFe y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":45,"featured_media":38513,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[47],"tags":[1490,665,1518],"class_list":["post-39881","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-firmas","tag-futuro","tag-iglesia","tag-ratzinger","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39881","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/45"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39881"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39881\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/38513"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39881"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39881"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39881"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}