{"id":39385,"date":"2024-06-26T06:00:00","date_gmt":"2024-06-26T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=39385"},"modified":"2024-06-29T09:54:13","modified_gmt":"2024-06-29T07:54:13","slug":"la-verdadera-fuerza-de-la-iglesia-santos-pedro-y-pablo-b","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/la-verdadera-fuerza-de-la-iglesia-santos-pedro-y-pablo-b\/","title":{"rendered":"La verdadera fuerza de la Iglesia. Santos Pedro y Pablo (B)"},"content":{"rendered":"<p>Los santos Pedro y Pablo est\u00e1n especialmente unidos por su martirio en Roma. Ambos dieron su vida por Cristo en esta ciudad y la Iglesia de Roma se considera fundada sobre su sangre. \u201c<em>O Roma felix, quae tantorum principum es purpurata pretioso sanguine\u201d,<\/em> canta un himno lit\u00fargico:<em> \u201cOh Roma feliz, enrojecida por la sangre preciosa de tan grandes jefes\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La Iglesia celebra hoy la muerte de estos grandes ap\u00f3stoles; en t\u00e9rminos humanos, su fracaso. De hecho, las dos primeras lecturas de nuestra Misa de hoy se centran en la debilidad de los ap\u00f3stoles m\u00e1s que en su fuerza.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La primera lectura muestra a Pedro encarcelado, retenido por el rey Herodes con la intenci\u00f3n de decapitarlo. Pero en su prisi\u00f3n y sus cadenas, expresiones de su debilidad, Dios act\u00faa para salvarlo, enviando a un \u00e1ngel que lo gu\u00eda fuera del cautiverio pasando, seg\u00fan se nos dice, <em>\u201cdos puestos de guardia uno tras otro\u201d<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Luego lo lleva de vuelta a la ciudad, dej\u00e1ndole que encuentre su propio camino hasta una comunidad cristiana, la casa de Mar\u00eda, madre de san Marcos, donde todos hab\u00edan estado rezando por \u00e9l.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, unas d\u00e9cadas m\u00e1s tarde, Ner\u00f3n har\u00eda lo que Herodes no pudo conseguir: no s\u00f3lo decapitar\u00eda al ap\u00f3stol, sino que lo crucificar\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que llama la atenci\u00f3n es el empe\u00f1o con que los Evangelios parecen mostrar la debilidad de san Pedro. \u00bfC\u00f3mo podr\u00edan ser falsificaciones cuando muestran deliberadamente al primer Papa bajo una luz tan pobre? Un hombre que a menudo se equivoca, que tiene una gran perspicacia sobre Cristo, pero que luego es llamado \u201cSatan\u00e1s\u201d por \u00e9l, y que niega al Se\u00f1or tres veces en el momento en que Cristo lo necesita. Este es el Papa. E incluso despu\u00e9s de la Resurrecci\u00f3n seguir\u00e1 necesitando una correcci\u00f3n p\u00fablica por parte de san Pablo (vid. Gal 2, 11-14).<\/p>\n\n\n\n<p>La segunda lectura muestra a San Pablo en su debilidad: <em>\u201cPues yo estoy a punto de ser derramado en libaci\u00f3n y el momento de mi partida es inminente\u201d<\/em>. Ya no se trata del ap\u00f3stol din\u00e1mico y en\u00e9rgico, sino de un anciano encadenado que espera la muerte. Tanto en Pedro como en Pablo vemos la debilidad convertida en fuerza.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>San Pablo ten\u00eda raz\u00f3n cuando escrib\u00eda: \u201cPorque cuando soy d\u00e9bil, entonces soy fuerte\u201d (2 Co 12, 10).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La \u201cfuerza\u201d de la Iglesia no se basa en el poder humano. M\u00e1s bien, es fuerte cuando sus miembros se dan cuenta de su debilidad y dejan que Dios act\u00fae a trav\u00e9s de ellos. Como nos ense\u00f1a el Evangelio de hoy, Pedro acert\u00f3 sobre la condici\u00f3n divina de Cristo no por \u201ccarne y sangre\u201d, es decir, no por su propia capacidad de observaci\u00f3n, sino porque el Padre celestial se lo revel\u00f3.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La fiesta de los santos Pedro y Pablo nos ense\u00f1a d\u00f3nde encontrar la fuerza: no en nosotros mismos ni en las estructuras visibles, sino en Dios, que act\u00faa a trav\u00e9s de los d\u00e9biles cuando son humildes.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><\/h2>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los santos Pedro y Pablo est\u00e1n especialmente unidos por su martirio en Roma. Ambos dieron su vida por Cristo en esta ciudad y la Iglesia de Roma se considera fundada sobre su sangre. \u201cO Roma felix, quae tantorum principum es purpurata pretioso sanguine\u201d, canta un himno lit\u00fargico: \u201cOh Roma feliz, enrojecida por la sangre preciosa [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1441,"featured_media":13326,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[554,647],"tags":[616,638],"class_list":["post-39385","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-evangelio","category-lecturas-del-domingo","tag-evangelio","tag-lecturas-del-domingo","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39385","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1441"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39385"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39385\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13326"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39385"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39385"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39385"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}