{"id":38349,"date":"2024-03-31T03:00:00","date_gmt":"2024-03-31T01:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=38349"},"modified":"2024-03-27T12:38:54","modified_gmt":"2024-03-27T10:38:54","slug":"la-pascua-tiempo-para-la-mistagogia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/la-pascua-tiempo-para-la-mistagogia\/","title":{"rendered":"La Pascua. Tiempo para la mistagog\u00eda"},"content":{"rendered":"<p>Empieza el tiempo de Pascua que en la Iglesia antigua se llamaba el tiempo de la mistagog\u00eda. Era la meta de todo el camino del catecumenado que marcaba el ritmo de las comunidades cristianas que se preparaban cada cuaresma, de forma especial, para la acogida de nuevos miembros. <\/p>\n\n\n\n<p>La Pascua, por tanto, en la Iglesia de los siglos IV y V, era tanto la cumbre en el camino de preparaci\u00f3n para los candidatos a entrar en la comunidad de los salvados como el manantial de constante renovaci\u00f3n de las propias comunidades. <\/p>\n\n\n\n<p>Estas se percib\u00edan, realmente, como un seno materno. En ellas se reviv\u00eda constantemente el misterio de Mar\u00eda: generando, gestando y alumbrando la vida de los nuevos hijos de Dios, los ne\u00f3fitos, que, al mismo tiempo, a su vez, vivificaban y renovaban la vida de los ya creyentes. <\/p>\n\n\n\n<p>Se cumpl\u00eda as\u00ed la palabra de Jes\u00fas a Nicodemo al que invitaba a nacer de nuevo, a\u00fan siendo viejo (cf. Jn 3,3-7).\u00a0<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Evoluci\u00f3n hist\u00f3rica<\/h2>\n\n\n\n<p>Tras el Edicto de Mil\u00e1n y, finalmente, con el reconocimiento del cristianismo como religi\u00f3n oficial del Imperio Romano, las conversiones a la fe cristiana crecieron considerablemente. <\/p>\n\n\n\n<p>Aunque ya ven\u00eda perfil\u00e1ndose, esto provoc\u00f3 que el proceso de incorporaci\u00f3n al cristianismo se institucionalizara con unos pasos bien definitivos. En la conciencia de que \u201clos cristianos no nacen, se hacen\u201d (Tertuliano,\u00a0<em>Apolog\u00eda contra los Gentiles<\/em>, 18,4), el proceso de catecumenado era largo y pod\u00eda llegar a durar varios a\u00f1os, en algunos casos.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, como la entrada en la econom\u00eda de la gracia es el mayor bien, estos procesos de preparaci\u00f3n se fueron acortando para que una espera prolongada no provocara un sentido elitista de la fe, confundiendo una buena preparaci\u00f3n con una cierta dignidad personal para recibir los sacramentos. <\/p>\n\n\n\n<p>Se podr\u00eda olvidar as\u00ed el sentido aut\u00e9ntico de la palabra que la Iglesia nos invita a decir justo en el momento antes de recibir la comuni\u00f3n eucar\u00edstica: \u201cOh Se\u00f1or, no soy digno de que entres en mi casa pero una palabra tuya bastar\u00e1 para sanarme\u201d (cf. Mt 8,8). <\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, porque los ya bautizados deseaban hacer part\u00edcipes a sus hijos de la gracia, el bautismo de ni\u00f1os se impuso hasta extinguirse pr\u00e1cticamente el bautismo de adultos.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>De aqu\u00ed el olvido de todo este itinerario catequ\u00e9tico y mistag\u00f3gico de incorporaci\u00f3n a la Iglesia que, desde el Concilio Vaticano II, estamos tratando de recuperar de forma creativa y actualizada como propuesta de revitalizaci\u00f3n de la fe de los creyentes y de evangelizaci\u00f3n e incorporaci\u00f3n a la Iglesia de nuevos fieles. <\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, algunas realidades eclesiales hijas de la renovaci\u00f3n conciliar han asumido pasos o el itinerario, m\u00e1s o menos completo, de todo este proceso catecumenal en el que se integran equilibradamente la experiencia personal de encuentro con Cristo \u2014el despertar en la fe\u2014, la inserci\u00f3n eclesial a trav\u00e9s de la v\u00eda lit\u00fargico-sacramental y el proceso existencial de conversi\u00f3n.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Hay aqu\u00ed algo clave para este momento de la Iglesia que vivimos. Se nos ofrece un marco o gu\u00eda para todos nuestros proyectos educativos o catequ\u00e9ticos en la fe que siempre corren el peligro de moverse en los esfuerzos, un tanto infecundos, de una intensa educaci\u00f3n externa puesto que, en muchos casos, la fe no ha sido despertada al no haber acontecido el encuentro personal con Cristo o, en cambio, en la promoci\u00f3n de propuestas de despertar en la fe que, sin un cuidado itinerario posterior catequ\u00e9tico y formativo a todos los niveles y, especialmente, lit\u00fargico-sacramentalmente, suelen ser experiencias eminentemente subjetivas que corren el riesgo de apagarse pronto, al ritmo de las emociones.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El Papa Francisco nos recordaba estos dos peligros en\u00a0<em><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20220629-lettera-ap-desiderio-desideravi.html\">Desiderio Desideravi<\/a><\/em>\u00a0conectando con su magisterio anterior en el que reiteradas veces nos ha pedido atenci\u00f3n y cuidado para evitar las tendencias neopelagianas o, su contrario, neogn\u00f3sticas en la Iglesia (cf. DD 17).\u00a0\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Para lograr esta vitalidad lit\u00fargica la clave est\u00e1 en la propuesta formativa a trav\u00e9s de catequesis lit\u00fargicas o mistag\u00f3gicas retomando la pr\u00e1ctica de la Iglesia antigua y readapt\u00e1ndola a las necesidades del presente en la fidelidad creativa que caracteriza siempre los pasos de renovaci\u00f3n en la Iglesia. Ya en\u00a0<em>Sacrosanctum Concilium<\/em>\u00a0se nos invitaba a trabajar en este sentido (cf. SC 36), tambi\u00e9n<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20131124_evangelii-gaudium.html\">\u00a0<em>Evangelii Gaudium<\/em>\u00a0<\/a>trata el tema de la catequesis mistag\u00f3gica (cf. EG 163-168) y el Nuevo Directorio para la Catequesis del a\u00f1o 2020 retoma esta cuesti\u00f3n (nn. 61-65; 73-78).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Continuamente dados a luz<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>El proceso est\u00e1 detalladamente explicado en el RICA, el Ritual para el Catecumenado de Adultos, redactado en 1972. En 2022 celebramos los 50 a\u00f1os de su publicaci\u00f3n y, a pesar de haber transcurrido tantos a\u00f1os y de ser uno de los frutos significativos de la reforma lit\u00fargica conciliar, es un documento a\u00fan poco conocido y valorado, aunque puede ser un magn\u00edfico instrumento para desarrollar procesos catequ\u00e9ticos y de formaci\u00f3n lit\u00fargica que ayuden a profundizar en la vida cristiana para los ya creyentes.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>La profundizaci\u00f3n en el proceso de catecumenado ayuda a vivir en la memoria de que el cristiano es siempre un pecador perdonado experimentando as\u00ed que la alegr\u00eda de la salvaci\u00f3n brota, no de nuestros logros o nuestra perfecci\u00f3n personal, sino de la acogida constante de la misericordia de Dios. <\/p>\n\n\n\n<p>Esta posici\u00f3n de verdad y humildad ante Dios nos libra de la tentaci\u00f3n de creernos el hijo mayor frente al hijo pr\u00f3digo (cf. Lc 15,29-32) o el fariseo frente al publicano (cf. Lc 18,9-14). Vivimos en un proceso de conversi\u00f3n ininterrumpida, siendo continuamente dados a luz en la fe hasta que Cristo sea formado en nosotros (cf. Ga 4,19).<\/p>\n\n\n\n<p>Tras el per\u00edodo kerigm\u00e1tico, en el que se anuncia el coraz\u00f3n del evangelio, que se corresponder\u00eda con los m\u00e9todos hoy de evangelizaci\u00f3n o primer anuncio, para aquellos que tras la conversi\u00f3n a la fe expresaban el deseo de iniciar un proceso de incorporaci\u00f3n a la Iglesia se ofrec\u00eda la entrada en el catecumenado. <\/p>\n\n\n\n<p>Este se conceb\u00eda como un tiempo largo acompa\u00f1ado por algunos cristianos, los catequistas, que deb\u00edan introducir, poco a poco, en el conocimiento de la fe y en la experiencia de oraci\u00f3n con la consiguiente conversi\u00f3n de las costumbres, que esto tra\u00eda consigo. <\/p>\n\n\n\n<p>En el itinerario era fundamental la oraci\u00f3n y la familiarizaci\u00f3n con la Palabra de Dios, la tarea educativa en la doctrina y la fe de la Iglesia, as\u00ed como la conversi\u00f3n de costumbres, que para muchos pod\u00eda suponer un cambio significativo en h\u00e1bitos de vida, mentalidad y criterios, incluso profesi\u00f3n\u2026 <\/p>\n\n\n\n<p>San Agust\u00edn, por ejemplo, abandon\u00f3 su oficio de orador tras la conversi\u00f3n. Se avergonzaba de vivir vendiendo mentiras vestidas de verdad solo por estar bien dichas buscando, adem\u00e1s en ello, ser estimado y gozar de prestigio. Ante la verdad de Cristo, se cayeron las m\u00e1scaras en las que se hab\u00eda escondido ante s\u00ed mismo durante a\u00f1os (Cf.\u00a0<em>Confesiones<\/em>\u00a0IX, II, 2).<\/p>\n\n\n\n<p>Este proceso del catecumenado se intensificaba en la \u00faltima cuaresma antes del momento del bautismo que se recib\u00eda siempre en el contexto de la Pascua, concretamente en la Vigilia Pascua. Esta \u00faltima cuaresma se la llamaba tiempo de la purificaci\u00f3n o iluminaci\u00f3n y era un tiempo absolutamente \u00fanico y especial.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada semana, marcada por el domingo, estaba ligada a un paso o gesto sumamente bello y expresivo: la elecci\u00f3n o inscripci\u00f3n del nombre, los escrutinios o tiempos fuertes de discernimiento sobre la verdad de la propia vida ante la luz de la Palabra, los exorcismos, la entrega de la profesi\u00f3n de fe, del Padre Nuestro, las unciones, el rito del Effet\u00e1\u2026 En este momento toda la gestualidad y ritualidad eclesial expresa la gestaci\u00f3n, la preparaci\u00f3n para el nuevo nacimiento que encontrar\u00e1 en la noche de Pascua, la gran noche bautismal, su expresi\u00f3n definitiva.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En la Pascua la memoria cuaresmal de la misericordia de Dios se transforma en memoria agradecida por la salvaci\u00f3n ante la \u00faltima y definitiva de las&nbsp;<em>mirabilia Dei<\/em>: la Resurrecci\u00f3n de Cristo de entre los muertos. Esta gracia de la resurrecci\u00f3n durante la Pascua no solo se proclama, se realiza en nosotros a trav\u00e9s de los sacramentos que nos incorporan al Cuerpo glorioso de Cristo, Su vida entra en la nuestra.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Se trata de un recorrido de transformaci\u00f3n en Cristo, de modo que el camino de toda una vida cristiana, de a\u00f1os de seguimiento y conformaci\u00f3n progresiva con Cristo, se nos entrega en la noche de Pascua, especialmente, durante la cincuenta pascual y, como prolongaci\u00f3n de esta, en cada eucarist\u00eda cotidiana, que es prenda de lo que ya somos y de lo que estamos llamados a ser.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>En tu Luz vemos la luz<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Como somos limitados, como necesitamos el tiempo para asumir, acoger, comprender esta claridad ofrecida del Misterio de Dios en Cristo, la Iglesia madre despliega la mistagog\u00eda. <\/p>\n\n\n\n<p>El tiempo justamente posterior a la celebraci\u00f3n del Triduo Pascual, la cincuentena pascual, tiene este sentido pedag\u00f3gico de rumia para asimilar mejor y de profundizaci\u00f3n para tomar conciencia del don ya recibido.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>La vida cristiana de cada uno de nosotros puede entenderse como un prolongado tiempo de mistagog\u00eda hasta la entrada plena en el Misterio en la vida del Cielo. <\/p>\n\n\n\n<p>Muchos de nosotros, bautizados en la infancia, necesitamos este tiempo para ir comprendiendo lo que celebramos, lo que creemos y, en definitiva, lo que somos. Vamos asimilando lo que hemos recibido como identidad por la fe y los sacramentos. <\/p>\n\n\n\n<p>Es necesario, por tanto, desarrollar procesos mistag\u00f3gicos como hac\u00edan los Padres del siglo IV con los ne\u00f3fitos que asist\u00edan por primera vez a las celebraciones sacramentales. Puesto que hab\u00edan recibido en una sola noche, durante la Vigilia, los sacramentos de iniciaci\u00f3n necesitaban despu\u00e9s ahondar en lo vivido para, al conocerlo mejor, ir configur\u00e1ndose seg\u00fan esta nueva condici\u00f3n recibida a imagen de Cristo.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Hay un modo nuevo de percibir la realidad como portadora del Misterio de Dios en el que vamos siendo introducidos por la acci\u00f3n lit\u00fargica y la Pascua es el tiempo propicio para esto. En ella, la dimensi\u00f3n mistag\u00f3gica est\u00e1 acentuada y potenciada porque es el tiempo de la plenitud, del cumplimiento donde todo vuelve a su realidad primera y \u00faltima, a su referencialidad creada y a su verdad en Dios desvelada en Cristo Resucitado.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Esta mistagog\u00eda lit\u00fargica pascual tiene, especialmente, varias dimensiones o niveles:\u00a0<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Mistagog\u00eda creacional<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>En la Pascua los signos lit\u00fargicos nos conectan con la creaci\u00f3n: el Fuego que purifica e ilumina desde dentro, la luz del cirio pascual y la cera pura elaborada por las abejas, el agua bautismal, el aceite del santo crisma, el viento del Esp\u00edritu, la vida que misteriosamente despierta del letargo invernal en la primavera y que irrumpe en el Templo a trav\u00e9s de las decoraciones florales, el blanco y dorado de los tejidos\u2026\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Estas dimensiones c\u00f3smicas de la liturgia requieren ser explicadas detenidamente. No son meros elementos decorativos. A trav\u00e9s de ellas, la Iglesia expresa la dimensi\u00f3n creacional del acontecimiento de la resurrecci\u00f3n, superando todo subjetivismo o reduccionismo emotivista de la fe. <\/p>\n\n\n\n<p>Cristo resucitado ha colmado de luz la realidad desde dentro. Esto significa el velo del templo rasgado, el suelo rasgado por los terremotos y las l\u00e1pidas corridas seg\u00fan nos transmiten los evangelistas al narrar el momento de la Muerte y Resurrecci\u00f3n (cf. Mt 27,51-54.28,2). <\/p>\n\n\n\n<p>El nudo de las relaciones vitales: con Dios, con nosotros mismos, con los dem\u00e1s y con la creaci\u00f3n, ha sido desatado. Desde este momento, todo est\u00e1 transido de Dios y es portador de Dios, como si el misterio de Mar\u00eda se cumpliera en cada criatura, todo se abre al Esp\u00edritu y el antagonismo carne-pneuma queda reconciliado, la vida de la gracia se alumbra a trav\u00e9s de la carne de este mundo. <\/p>\n\n\n\n<p>En la liturgia nada es opaco, ni est\u00e1 cerrado sobre s\u00ed, ni separado del resto. Todo est\u00e1 transfigurado, irradia claridad y vida. El pan y el vino se hacen totalmente d\u00f3ciles a la Palabra de Dios y la acci\u00f3n del Esp\u00edritu. <\/p>\n\n\n\n<p>Esto, que sucede en la liturgia, traspasa los muros del templo y, por la mirada sacramental del creyente transformado por la celebraci\u00f3n en la que participa, toca su realidad cotidiana haciendo de ella un espacio y un tiempo sacramental.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Mistagog\u00eda hist\u00f3rico-salv\u00edfica<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>El cristiano, a lo largo de toda su vida, como si toda la historia de Israel se actualizara en su propia historia, es invitado a pasar de la esclavitud a la libertad, de la noche a la luz, del desierto a la tierra prometida, de la tristeza a la fiesta, del hambre al banquete de bodas, de la muerte a la vida, introducido con Cristo, en el \u00faltimo mar rojo de la vida, la muerte y la sepultura para resucitar con \u00c9l a una vida nueva, participando de su propia vida resucitada. <\/p>\n\n\n\n<p>Para vivir esta experiencia es fundamental la familiaridad con la Historia Sagrada a trav\u00e9s de la Palabra de Dios le\u00edda, proclamada, celebrada en la liturgia. La Vigilia Pascual es maestra de esta tarea mistag\u00f3gica.\u00a0\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Su recorrido a trav\u00e9s del Antiguo Testamento por los libros hist\u00f3ricos, prof\u00e9ticos y sapienciales expresan los miedos, los anhelos, los l\u00edmites, la sed del coraz\u00f3n del hombre salvados constantemente por la mano poderosa de Dios. <\/p>\n\n\n\n<p>Toda esta pedagog\u00eda de Dios con el pueblo encuentra en el Nuevo Testamento, con el acontecimiento Cristo y su Resurrecci\u00f3n, su cumplimiento. <\/p>\n\n\n\n<p>Hay que detenerse en las lecturas de cada celebraci\u00f3n, iluminar su sentido en Cristo y existencialmente para el hombre de hoy, confiar en la fuerza performativa de la Palabra que encuentra en el marco sacramental su m\u00e1xima expresi\u00f3n. Ella hace lo que dice.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Mistagog\u00eda sacramental<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>La Pascua es, por excelencia, el tiempo de los sacramentos. La fuerza salvadora que brotaba del Cuerpo de Cristo ha pasado a su Iglesia y, gracias a su acci\u00f3n, toda la existencia del hombre ha quedado bendecida y salvada. <\/p>\n\n\n\n<p>Los sacramentos nos conectan con Cristo resucitado, son la oportunidad del encuentro con su carne gloriosa. As\u00ed, vamos siendo incorporados a \u00c9l, principalmente, por la comuni\u00f3n eucar\u00edstica que cumple la comuni\u00f3n inaugurada en el bautismo: Cristo en nosotros, nosotros en \u00c9l, con un sentido esponsal: unidos en una sola carne, la Carne ofrecida por Cristo para la vida del mundo. <\/p>\n\n\n\n<p>Esta comuni\u00f3n nos alimenta, nos transforma y nos mueve a vivir todo lo humano desde esta dimensi\u00f3n de resurrecci\u00f3n. En Pascua se celebran los sacramentos de iniciaci\u00f3n y, como gracia que de ellos brota, es el momento propicio para la celebraci\u00f3n tambi\u00e9n de los sacramentos de vocaci\u00f3n: el matrimonio y el orden, as\u00ed como la consagraci\u00f3n de v\u00edrgenes. <\/p>\n\n\n\n<p>Es el tiempo en el que lo humano con su misterio de crecimiento, amor, misi\u00f3n y l\u00edmite puede desplegarse sin miedo, en una fecundidad cuyo fruto es la presencia del Reino, la santidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Que a lo largo de esta Pascua que iniciamos seamos capaces los ministros, religiosos, catequistas, responsables de pastoral de desplegar una acci\u00f3n mistag\u00f3gica creativa en nuestras celebraciones, en las tareas catequ\u00e9ticas, en las homil\u00edas, para que realmente seamos transformados por aquello y en aquello que recibimos. <\/p>\n\n\n\n<p>Esta es una tarea de conocimiento en el sentido jud\u00edo de esta palabra: un saber que es comuni\u00f3n y amor, que abarca todas las dimensiones de la persona hasta tocar lo m\u00e1s profundo del ser, hasta mover el coraz\u00f3n, introducir en la intimidad, iluminar la existencia seg\u00fan Cristo.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Esta es la acci\u00f3n propia del Esp\u00edritu Santo, el gran Mistagogo, por eso la Pascua, el tiempo de la mistagog\u00eda, es el tiempo del Esp\u00edritu, de hecho, su meta est\u00e1 en Pentecost\u00e9s.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Empieza el tiempo de Pascua que en la Iglesia antigua se llamaba el tiempo de la mistagog\u00eda. 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