{"id":377,"date":"2016-02-13T08:20:09","date_gmt":"2016-02-13T07:20:09","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=377"},"modified":"2025-03-03T13:26:18","modified_gmt":"2025-03-03T11:26:18","slug":"myriam-yeshua-todos-decidimos-quedarnos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/myriam-yeshua-todos-decidimos-quedarnos\/","title":{"rendered":"Myriam Yeshua: \u201cTodos decidimos quedarnos\u201d"},"content":{"rendered":"<p>Es una casa sencilla en el madrile\u00f1o barrio de Carabanchel. La hermana Myriam Yeshua me da la bienvenida y, tras cruzar un peque\u00f1o jard\u00edn, me invita al interior de la casa de su congregaci\u00f3n, donde vive desde hace casi un a\u00f1o. Me siento en una butaca de la sala de estar. Ella se sienta frente a m\u00ed a la espera de que comience la entrevista. Saco la grabadora y le pido permiso para grabar la conversaci\u00f3n. <i>\u201cEs s\u00f3lo para que no se me escape nada al transcribirla\u201d<\/i>. Sonr\u00ede y me da su autorizaci\u00f3n. Myriam Yeshua (nombre que adopt\u00f3 al hacer los votos) ha vivido cuatro a\u00f1os y medio en <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/firmas\/siria-una-herida-dolorosa-que-requiere-solidaridad-y-paciencia\/\">Siria<\/a>. All\u00ed ha sido testigo del sufrimiento del pueblo sirio en Alepo, una de las ciudades m\u00e1s duramente golpeadas por la guerra.<\/p>\n\n\n\n<p><i>\u201cTengo nueve hermanos y las cuatro m\u00e1s peque\u00f1as somos religiosas\u201d<\/i>, se\u00f1ala cuando le pregunto por su vocaci\u00f3n. Myriam Yeshua quiso entrar en el \u201caspirantado\u201d cuando ten\u00eda 11 a\u00f1os. Entonces ten\u00eda dos hermanas religiosas. <i>\u201cA mi padre le parec\u00eda que era muy chica y me dijo que primero terminara el bachillerato y que, si realmente el llamado era de Dios, entrara en el convento despu\u00e9s. Pero justo llegu\u00e9 a esa edad tan dif\u00edcil de la adolescencia, empec\u00e9 a conocer gente, a tener amistades\u2026, y la idea se me fue\u201d<\/i>. Cuando termin\u00f3 el bachillerato empez\u00f3 a estudiar Historia. <i>\u201cEntonces mi hermana, la que es justo mayor que yo, me dijo que tambi\u00e9n se iba al convento. Para m\u00ed fue un impacto tremendo\u201d<\/i>. Explica que a partir de ese momento comenz\u00f3 a replantearse lo que hab\u00eda sentido de peque\u00f1a. Como es l\u00f3gico fue una decisi\u00f3n dif\u00edcil, <i>\u201cpero as\u00ed con todo me anim\u00e9 a darle ese s\u00ed a Dios\u201d<\/i>.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras el noviciado y los a\u00f1os de formaci\u00f3n la destinaron a Egipto. Vivi\u00f3 dos a\u00f1os en Alejandr\u00eda donde estudi\u00f3 \u00e1rabe. Luego <i>\u201cel obispo de rito latino de Alepo nos pidi\u00f3 que fu\u00e9ramos a fundar a Siria\u201d<\/i>. As\u00ed, en el a\u00f1o 2008, con 24 a\u00f1os, se traslad\u00f3 a Alepo junto con otras dos hermanas egipcias. All\u00ed comenzaron su apostolado. Las tres religiosas se hicieron cargo de la catedral y de una residencia de universitarias <i>\u201calgunas de las cuales ten\u00edan mi edad\u201d<\/i>. Las chicas eran todas cristianas (la mayor\u00eda ortodoxas), pues la idea del obispo era empezar a hacer la caridad primero por \u201ccasa\u201d.&nbsp; <i>\u201cEl apostolado con ellas era bell\u00edsimo. Hac\u00edamos excursiones, las invit\u00e1bamos a misa dominical y, aunque eran ortodoxas, muchas de ellas acud\u00edan; todas las noches quien quer\u00eda rezaba el rosario con nosotras, convers\u00e1bamos con ellas\u2026 Hab\u00eda que ayudarles en esos primeros a\u00f1os dif\u00edciles lejos de sus familias\u201d<\/i>.<\/p>\n\n\n\n<p>En 2011 comenz\u00f3 la guerra. Yeshua nunca pens\u00f3 que algo as\u00ed pudiera ocurrir en Siria. <i>\u201cSiria era un pa\u00eds muy tranquilo. Los musulmanes respetaban mucho a los cristianos. Hab\u00eda un respeto que muchas veces no encuentro en Europa\u201d<\/i>, asegura. Cuando la violencia empez\u00f3 a generalizarse, los superiores de la orden les preguntaron si quer\u00edan permanecer en el lugar: <i>\u201cTodos decidimos quedarnos\u201d<\/i>.<\/p>\n\n\n\n<p>En medio de esas dificultades, las religiosas trataban de seguir con el apostolado. <i>\u201cAntes de comenzar la guerra lo normal es que a misa diaria fueran dos personas, a veces alguna m\u00e1s. Cinco como mucho. Pero cuando empezaron los enfrentamientos fue incre\u00edble c\u00f3mo empez\u00f3 a crecer el n\u00famero de fieles que iba a misa diaria, a rezar el rosario, a la adoraci\u00f3n al Sant\u00edsimo\u2026\u201d<\/i>. Cuenta la hermana Yeshua que la gente sufr\u00eda much\u00edsimo, <i>\u201cpero tambi\u00e9n vi una confianza en Dios impresionante\u201d.<\/i><\/p>\n\n\n\n<p>Yeshua lamenta la precariedad de la situaci\u00f3n que se vive en Alepo: alimentos pr\u00e1cticamente inaccesibles, cortes en el suministro de electricidad, dificultades para conseguir gas\u2026 <i>\u201cAhora que es invierno y no hay calefacci\u00f3n porque no hay gas, la gente hace fuego dentro de sus casas con lo que encuentran. En las plazas ya no hay \u00e1rboles porque la gente los ha cortado para poder hacer fuego para calentarse o para cocinar. Incluso de los bancos de los parques han quedado s\u00f3lo las estructuras de hierro, porque la gente tambi\u00e9n ha arrancado las tablas de madera para utilizarlas de le\u00f1a\u201d<\/i>.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero lo que m\u00e1s llama la atenci\u00f3n a Yeshua es c\u00f3mo, a pesar de las dificultades, los j\u00f3venes luchan por terminar sus carreras o por asistir a Misa, <i>\u201ca veces en situaciones muy dif\u00edciles, pues los bombardeos y los tiroteos son continuos. Muchas veces ponen su vida en peligro. No tienen miedo. M\u00e1s bien al contrario. Porque saben que est\u00e1n en un riesgo permanente, y que en cualquier momento pueden llegar a morir, est\u00e1n continuamente preparados: van a misa a diaria, se confiesa con frecuencia, rezan el rosario\u2026\u201d<\/i>.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es una casa sencilla en el madrile\u00f1o barrio de Carabanchel. 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