{"id":37637,"date":"2024-02-24T06:00:00","date_gmt":"2024-02-24T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=37637"},"modified":"2024-02-21T17:05:36","modified_gmt":"2024-02-21T15:05:36","slug":"locura-escandalo-cruz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/locura-escandalo-cruz\/","title":{"rendered":"Locura y esc\u00e1ndalo"},"content":{"rendered":"<p>Hablando con un joven cristiano me confesaba que no entend\u00eda por qu\u00e9 ponemos los cat\u00f3licos tanto \u00e9nfasis en la cruz.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Tenemos que hablar de la vida, tenemos que ser gente normal \u2013 me insist\u00eda-. Ser cristiano tiene que ser divertido.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>S\u00ed, Jes\u00fas Resucitado es vida, y vida en plenitud- le respond\u00eda yo desde la atalaya de mis m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os-. Pero la cruz es esencial al cristianismo. No tenemos a otro Cristo que a Cristo crucificado.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>No entiendo el sentido de la cruz, del dolor en la vida -conclu\u00eda mi joven interlocutor-. Quiz\u00e1s debi\u00e9ramos hablar m\u00e1s de esto.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Aquella conversaci\u00f3n me record\u00f3 los versos de Antonio Machado en su famoso poema <em>La saeta<\/em>, en la que canta al Cristo crucificado de los gitanos, que al final concluye con un significativo cuarteto:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u00a1Oh, no eres t\u00fa mi cantar!<br>\u00a1No puedo cantar, ni quiero,<br>a ese Jes\u00fas del madero,<br>sino al que anduvo en el mar!<\/p>\n<cite>Antonio Machado, La Saeta<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Me temo que en esta disyuntiva espiritual se mueve siempre la Iglesia. \u00bfPredicar descarnadamente la cruz? \u00bfNo provoca eso rechazo, como en este joven, como en tantos que oyeron a san Pablo? Esc\u00e1ndalo para los jud\u00edos, locura para los griegos. <\/p>\n\n\n\n<p>La predicaci\u00f3n de la cruz tambi\u00e9n sigue siendo hoy esc\u00e1ndalo y locura. Porque podemos llegar a pensar que la predicaci\u00f3n de la cruz es una espiritualidad pasada, con ra\u00edces en el medievo. Que hoy, para llegar a los hombres y mujeres del tercer milenio del cristianismo, hay que hablar desde otras claves distintas. <\/p>\n\n\n\n<p>Podemos tener la tentaci\u00f3n de silenciar el mensaje de la cruz, porque es inc\u00f3modo, porque es un misterio que no podemos explicar. Porque, en definitiva, duele y provoca rechazo. Hoy, igual que ayer, los hombres vuelven el rostro ante el que pende del madero.<\/p>\n\n\n\n<p>El dilema de hasta qu\u00e9 punto la cruz ha de estar en la predicaci\u00f3n y en la evangelizaci\u00f3n del hombre del siglo XXI me parece nuclear. Y creo que tiene plasmaciones muy concretas y pr\u00e1cticas. <\/p>\n\n\n\n<p>Es m\u00e1s atrayente predicar un cristianismo sin cruz, sin persecuci\u00f3n, en el que somos y vivimos como los dem\u00e1s, centrados en disfrutar la vida. Pero, enseguida surge la pregunta. \u00bfPuede haber cristianismo sin cruz? \u00bfPodemos basar nuestra religi\u00f3n y nuestra predicaci\u00f3n en una propuesta llena de color y luz, sin las sombras amargas que inevitablemente conlleva la muerte en cruz de Jes\u00fas?<\/p>\n\n\n\n<p>Ni que decir tiene que hay que predicar el misterio pascual completo, y que la vida y la resurrecci\u00f3n tienen la \u00faltima palabra. Que Jesucristo es la Vida con may\u00fascula. Y que en Jes\u00fas de Nazaret uno descubre el gozo y la alegr\u00eda que el mundo no puede dar.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero nuestra salvaci\u00f3n ha quedado ligada indeleblemente al \u00e1rbol de la cruz. Y es necesario que, como hac\u00eda san Francisco Javier en sus viajes misioneros en el Oriente, mostremos a este mundo moderno, el mundo de la imagen, el cuerpo desgarrado y roto, clavado en una cruz, de nuestro Salvador.<\/p>\n\n\n\n<p>Y que ense\u00f1amos a vivir desde las consecuencias que esto conlleva. Porque seguimos a un crucificado. Porque, como nos dec\u00eda santa Teresa de Calcuta, hemos de amar hasta que duela, como am\u00f3 Jes\u00fas. Porque solo mirando a Jes\u00fas en el madero nos adentramos en los misterios m\u00e1s insondables de nuestra existencia. Esos que no se llenan a base de \u2018<em>cerves\u2019<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s a\u00fan, desde un punto de vista educativo, es imprescindible mostrar a nuestros j\u00f3venes esa otra cara que tiene la moneda de la vida: la cruz. Solo si educamos para aprender a sufrir estaremos educando de verdad. Porque el sufrimiento es una dimensi\u00f3n ligada a la vida y a sus l\u00edmites. Y por ello no hay una verdadera educaci\u00f3n si no ense\u00f1a a los j\u00f3venes a gestionar adecuadamente el sufrimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Esto s\u00ed que es una locura y un esc\u00e1ndalo educativo!<\/p>\n\n\n\n<p>Porque si algo marca la propuesta de la educaci\u00f3n actual es que hay que huir del sufrimiento y de lo que cuesta. <\/p>\n\n\n\n<p>En una sociedad de padres, madres y profesores hiperprotectores, en los que lo que cuenta es cubrir los deseos del ni\u00f1o para que sea feliz, les estamos arrebatando la capacidad de afrontar las dificultades, de aprender a frustrarse, de aprender a sufrir. <\/p>\n\n\n\n<p>En el fondo, pensamos que ya les tocar\u00e1 pasarlo mal cuando sean mayores y, en realidad, estamos priv\u00e1ndoles de las herramientas para afrontar con coraje y fortaleza la otra cara de la vida, la del dolor, cuando este, inexorablemente, llegue.<\/p>\n\n\n\n<p>Como me dec\u00eda aquel muchacho, los adultos hemos de hablar a nuestros j\u00f3venes de la cruz y del esc\u00e1ndalo que supone hoy seguir a un marginado, fracasado y despreciado de los hombres. <\/p>\n\n\n\n<p>Solo si educamos as\u00ed a nuestros j\u00f3venes, ser\u00e1n capaces de ver a Cristo en el rostro de los crucificados de la tierra, de abrazarles y curar sus heridas.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque les duela.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hablando con un joven cristiano me confesaba que no entend\u00eda por qu\u00e9 ponemos los cat\u00f3licos tanto \u00e9nfasis en la cruz. 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