{"id":35042,"date":"2023-11-04T06:00:00","date_gmt":"2023-11-04T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=35042"},"modified":"2023-11-03T12:35:24","modified_gmt":"2023-11-03T10:35:24","slug":"confianza-y-cuidado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/confianza-y-cuidado\/","title":{"rendered":"Confianza y cuidado"},"content":{"rendered":"<p>Para tiempos de crisis, los cristianos acudimos a la fe, que tiene que ver con la confianza; y esto se traduce en que, como Jes\u00fas, hemos de cuidar de los dem\u00e1s y del mundo que nos rodea.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Con esta propuesta, Francisco se sit\u00faa en plena continuidad con los comienzos de su pontificado, en el camino de su und\u00e9cimo aniversario. Entonces (13-V-2013) perfil\u00f3 su programa a la sombra de san Jos\u00e9, cuya misi\u00f3n, fruto de su fe, no fue otra que custodiar los dones de Dios y servir a su plan amoroso de salvaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En las semanas pasadas, tras su viaje a Marsella, el 4 de octubre el Papa inaugur\u00f3 los trabajos de la Asamblea sinodal sobre la sinodalidad en su primera fase. El mismo d\u00eda vio la luz la exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica <em><a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/actualidad\/laudate-deum\/\">Laudate Deum<\/a><\/em> sobre la crisis clim\u00e1tica. A mitad de mes firm\u00f3 la exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica <em>C\u2019est la confiance,<\/em> en el 150 aniversario del nacimiento de santa Teresa del Ni\u00f1o Jes\u00fas.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Marsella: el \u201cestremecimiento\u201d de la fe vivida&nbsp;<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>El Papa fue a Marsella para participar en la celebraci\u00f3n de los <em><a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/actualidad\/papa-concluye-septiembre-marsella-encuentros-mediterraneos\/\">Encuentros Mediterr\u00e1neos<\/a><\/em>, en la que obispos y alcaldes del \u00e1rea llevan adelante un proceso para fomentar un mundo m\u00e1s humano, donde tenga lugar la esperanza y la fraternidad. En el trasfondo est\u00e1 la compleja cuesti\u00f3n de los migrantes que llegan -o mueren-, por ejemplo, atravesando el Mediterr\u00e1neo.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>El viaje lo clausur\u00f3 en el estadio <em>V\u00e9lodrome<\/em>, con la <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/homilies\/2023\/documents\/20230923-marsiglia-omelia-messa.html\">Misa<\/a> donde plante\u00f3 que <em>\u201cnecesitamos un estremecimiento\u201d <\/em>como el de Juan Bautista en el seno de su madre Isabel, al recibir la visita de Mar\u00eda que llevaba consigo al Mes\u00edas.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cEste<\/em> <em>estrecimiento\u201d, <\/em>se\u00f1al\u00f3 el sucesor de Pedro, <em>\u201ces lo contrario de un coraz\u00f3n aburrido, fr\u00edo, acomodado a una vida tranquila, que se blinda en la indiferencia y se vuelve impermeable, que se endurece, insensible a todo y a todos, aun al tr\u00e1gico descarte de la vida humana, que hoy es rechazada en tantas personas que emigran, as\u00ed como en tantos ni\u00f1os no nacidos y en tantos ancianos abandonados\u201d<\/em> (homil\u00eda 23-IX-2023). Un resumen del mensaje del Papa en Marsella podr\u00eda ser: hay que optar por la fraternidad frente a la indiferencia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El S\u00ednodo desde la confianza<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Las dos intervenciones del Papa (una homil\u00eda y un discurso al principio de la Asamblea sinodal de octubre), marcaron el tono de los trabajos de esas semanas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La homil\u00eda del 4 de octubre arranc\u00f3 contemplandola oraci\u00f3n de Jes\u00fas al Padre: <em>\u201cTe alabo, Padre, Se\u00f1or del cielo y de la tierra, por haber ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes y haberlas revelado a los peque\u00f1os\u201d<\/em> (Mt 11, 25). Esa oraci\u00f3n representa la mirada de Jes\u00fas, en medio de las dificultades que se encuentra (las contradicciones, las acusaciones, la persecuci\u00f3n).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Experimenta una verdadera \u201cdesolaci\u00f3n pastoral\u201d, pero no se desanima: <em>\u201cEn el momento de la desolaci\u00f3n, por tanto, Jes\u00fas tiene una mirada que alcanza a ver m\u00e1s all\u00e1: alaba la sabidur\u00eda del Padre y es capaz de discernir el bien escondido que crece, la semilla de la Palabra acogida por los sencillos, la luz del Reino de Dios que se abre camino incluso durante la noche\u201d.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Participar de la mirada de Jes\u00fas&nbsp;<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Desde esa mirada de Jes\u00fas, y sendas referencias a san Juan XXIII (cfr<em>. <\/em>Alocuci\u00f3n en el comienzo del Concilio Vaticano II<em>,<\/em> 11-X-1962) y a Benedicto XVI (cfr<em>. <\/em>Meditaci\u00f3n al comienzo del s\u00ednodo sobre la nueva evangelizaci\u00f3n, 8-X-2012), Francisco declara: <em>\u201cEsta es la principal tarea del S\u00ednodo: volver a poner a Dios en el centro de nuestra mirada, para ser una Iglesia que ve a la humanidad con misericordia\u201d.<\/em> Y todo ello a impulsos del Esp\u00edritu Santo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Solo as\u00ed, a\u00f1ade, podremos ser, como propon\u00eda san Pablo VI, una Iglesia que <em>\u201cse hace coloquio\u201d<\/em> (enc\u00edclica <em>Ecclesiam suam,<\/em> n. 34), \u201c<em>que no impone cargas sino un yugo suave\u201d <\/em>(Mt 11, 30).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En tercer lugar, esa mirada de Jes\u00fas, que bendice y acoge, y que queremos hacer nuestra, <em>\u201cnos libra de caer en algunas tentaciones peligrosas\u201d<\/em>. Tres tentaciones se\u00f1ala Francisco: la rigidez, la tibieza y el cansancio<em>.<\/em> Frente a ellas, la mirada de Jes\u00fas nos vuelve <em>\u201chumildes, vigorosos y alegres\u201d,<\/em> capaces en medio de las divisiones y conflictos fuera y dentro de la Iglesia, que hay que \u201creparar\u201d y \u201cpurificar\u201d, como hizo san Francisco de As\u00eds. No en s\u00ed misma, se entiende, que es santa e intocable por su lado divino, sino en nosotros. <em>\u201cPorque todos nosotros somos un Pueblo de pecadores perdonados -ambas cosas: pecadores y perdonados-, siempre necesitados de volver a la fuente, que es Jes\u00fas, y emprender de nuevo los caminos del Esp\u00edritu para que llegue a todos su Evangelio\u201d.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El Esp\u00edritu Santo, protagonista de la armon\u00eda<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>En el discurso del mismo d\u00eda 4 de octubre, Francisco comenz\u00f3 se\u00f1alando por qu\u00e9 hab\u00eda escogido el tema de la sinodalidad para este s\u00ednodo (un tema nada f\u00e1cil). Fue uno de los temas que deseaban los obispos del mundo, junto con el de los sacerdotes y la cuesti\u00f3n social.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de recordar, como tantas veces estos meses pasados, lo que \u201cno\u201d es un s\u00ednodo (ni un parlamento ni una reuni\u00f3n de amigos), subray\u00f3 un tema muy querido para \u00c9l: en el S\u00ednodo hay un protagonista principal que no somos ninguno de nosotros, el Esp\u00edritu Santo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cNo olvidemos, hermanos y hermanas, que el protagonista del S\u00ednodo no somos nosotros: es el Esp\u00edritu Santo. Y si el Esp\u00edritu est\u00e1 entre nosotros para guiarnos, ser\u00e1 un buen S\u00ednodo. Si entre nosotros hay otras maneras de avanzar por intereses humanos, personales, ideol\u00f3gicos, no ser\u00e1 un S\u00ednodo, ser\u00e1 una reuni\u00f3n m\u00e1s parlamentaria, que es otra cosa. El S\u00ednodo es un camino que hace el Esp\u00edritu Santo\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00c9l nos une en armon\u00eda, la armon\u00eda de todas las diferencias. Si no hay armon\u00eda, no hay Esp\u00edritu: es \u00c9l quien la hace\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El Esp\u00edritu Santo es como una madre que gu\u00eda y consuela; como el posadero al que el buen samaritano confi\u00f3 a aquel hombre que hab\u00eda quedado apaleado en el camino (cfr. Lc 10, 25-37). El discernimiento sinodal consiste precisamente en aprender a escuchar las voces diferentes del Esp\u00edritu. En rechazar las tentaciones de la cr\u00edtica<em> \u201cbajo la mesa\u201d <\/em>y de la mundanidad espiritual<em>. <\/em>En priorizar no el hablar, sino el escuchar<em>.<\/em> Escuchar en esta \u201cpausa\u201d que la Iglesia entera hace durante este mes, como un s\u00e1bado santo a la escucha de lo que el Esp\u00edritu Santo nos quiera hacer ver.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong><em>Laudate Deum<\/em>, sobre la crisis clim\u00e1tica<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>La confianza en Dios, propia de la fe (de ah\u00ed el t\u00e9rmino \u201cfiel\u201d = el que tiene confianza), nos da tambi\u00e9n la capacidad de confiar en quienes nos rodean. Y nos lleva a cuidar lo que pertenece al bien com\u00fan, comenzando por la dignidad humana y el cuidado de la Tierra para todos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La exhortaci\u00f3n <em>Laudate Deum<\/em> (LD) es una continuaci\u00f3n de la enc\u00edclica <em>Laudato si\u2019 <\/em>(LS)sobre el cuidado de la casa com\u00fan (2015).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Un drama moral<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>En el marco de la Doctrina social de la Iglesia, el Papa parte, tambi\u00e9n aqu\u00ed, de la mirada asombrada de Jes\u00fas ante las maravillas de la creaci\u00f3n de su Padre: \u201c<em>Mirad los lirios del campo\u2026\u201d<\/em> (Mt 6, 28-29). Ahora, por contraste y en muchos casos, se trata de un verdadero drama moral que implica diversos casos de lo que se denomina \u201cpecado estructural\u201d (cfr. enc\u00edclica <em>Sollicitudo rei socialis<\/em>, 36; <em>Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica, <\/em>1869).<\/p>\n\n\n\n<p>Francisco afirma rotundamente la existencia de la crisis clim\u00e1tica global (nn. 5-19) en la que las causas humanas, si no son las \u00fanicas, cuentan notablemente, por m\u00e1s que a veces se niegue o se dude en la opini\u00f3n p\u00fablica; tambi\u00e9n afirma que algunos da\u00f1os y riesgos ser\u00e1n irreversibles quiz\u00e1 durante cientos de a\u00f1os. Y que m\u00e1s vale prevenir una cat\u00e1strofe que lamentarla por negligencia. \u201c<em>Se nos pide nada m\u00e1s que algo de responsabilidad ante la herencia que dejaremos tras nuestro paso por este mundo<\/em>\u201d (n. 18). Adem\u00e1s, como ha puesto de manifesto la pandemia del covid-19, todo est\u00e1 conectado y nadie se salva solo<em>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Lamenta el paradigma tecnocr\u00e1tico que sigue avanzando detr\u00e1s de la degradaci\u00f3n del ambiente. Se trata de un modo de pensar <em>\u201ccomo si la verdad, el bien y la realidad brotaran espont\u00e1neamente del mismo poder tecnol\u00f3gico y econ\u00f3mico\u201d<\/em> (LS 105); como si todo se resolviera mediante un crecimiento infinito o ilimitado (LS 106). Por eso es necesario <em>repensar nuestro uso del poder<\/em> (LS 24 ss.), su sentido y sus l\u00edmites, m\u00e1xime en ausencia de una \u00e9tica s\u00f3lida y una espiritualidad verdaderamente humana.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Falta de una pol\u00edtica internacional eficaz<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>De ah\u00ed pasa, en un tercer punto, a denunciarla debilidad de la pol\u00edtica internacional (LS 34 ss) y el papel de las <em>conferencias sobre el clima<\/em> con sus avances y fracasos<em>. <\/em>Las negociaciones no avanzan a causa de los pa\u00edses que ponen sus intereses nacionales por delante del bien com\u00fan global (LS 169), con lo que eso supone de <em>\u201cfalta de conciencia y de responsabilidad\u201d<\/em> (LD 52).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El quinto apartado lo dedica el Papa a las expectativas ante la COP28 de Dub\u00e1i (Emiratos \u00c1rabes Unidos), prevista para celebrarse del 20 de noviembre al 12 de diciembre de 2023. \u201c<em>Necesitamos superar la l\u00f3gica de aparecer como seres sensibles y al mismo tiempo no tener la valent\u00eda de producir cambios sustanciales\u201d<\/em> (LD 56).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El sexto y \u00faltimo punto del documento expone las \u201c<em>motivaciones espirituales\u201d<\/em> (nn. 61 ss.) \u201c<em>que brotan de la propia fe\u201d,<\/em> sobre todo para los fieles cat\u00f3licos, a la vez que alienta que se haga lo mismo para los otros creyentes. El reconocimiento de Dios como creador, el respeto por el mundo, la sabidur\u00eda que de ah\u00ed dimana y el agradecimiento por todo ello se condensan en la actitud misma de Jes\u00fas, cuando contemplaba la realidad creada e invitaba a sus disc\u00edpulos a cultivar actitudes semejantes (cfr. n. 64). Adem\u00e1s, el mundo ser\u00e1 renovado en relaci\u00f3n con Cristo resucitado, que envuelve a todas las criaturas y las orienta a un destino de plenitud, de modo que hay m\u00edstica en las realidades m\u00e1s peque\u00f1as y que <em>\u201cel mundo canta un Amor infinito: \u00bfc\u00f3mo no cuidarlo?\u201d<\/em> (n. 65).<\/p>\n\n\n\n<p>Ante el paradigma tecnocr\u00e1tico, la cosmovisi\u00f3n judeocristiana invita a sostener un <em>\u201cantropocentrismo situado\u201d,<\/em> es decir, que la vida humana se sit\u00faa en el contexto de todas las criaturas que conforman una <em>\u201cfamilia universal\u201d<\/em> (LS 89, LD 68).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La propuesta del Papa para los fieles cat\u00f3licos es clara: individualmente, reconciliarnos con el mundo que nos alberga, embellecerlo con la propia aportaci\u00f3n. Al mismo tiempo, fomentar adecuadas pol\u00edticas nacionales e internacionales. En todo caso, lo que importa -afirma Francisco- es <em>\u201crecordar que no hay cambios duraderos sin cambios culturales, sin una maduraci\u00f3n en la forma de vida y en las convicciones de las sociedades, y no hay cambios culturales sin cambios en las personas\u201d<\/em> (LD 70). Y en esto caben importantes signos culturales -que pueden incentivar los procesos de transformaci\u00f3n a nivel social y pol\u00edtico- a nivel personal, familiar y comunitario: <em>\u201cEl esfuerzo de los hogares por contaminar menos, reducir los desperdicios, consumir con prudencia, va creando una nueva cultura\u201d<\/em> (LD 71). As\u00ed se podr\u00e1 avanzar <em>\u201cen la senda del cuidado mutuo\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong><em>C\u2019est la confiance<\/em>: el \u201csecreto\u201d de santa Teresita<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>La exhortaci\u00f3n <em>C\u2019est la confiance<\/em> (abreviamos como CC) sobre la confianza en el Amor misericordioso de Dios, en el 150 aniversario del nacimiento de santa Teresa del Ni\u00f1o Jes\u00fas y de la Santa Faz (15-X-2023), propone literalmente el mensaje de santa Teresita: <em>\u201cLa confianza, y nada m\u00e1s que la confianza, puede conducirnos al Amor\u201d<\/em> (n. 1). Y a\u00f1ade Francisco: <em>\u201cCon la confianza, el manantial de la gracia desborda en nuestras vidas, el Evangelio se hace carne en nosotros y nos convierte en canales de misericordia para los hermanos\u201d<\/em> (CC 2).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La \u201catracci\u00f3n\u201d de Jes\u00fas&nbsp;<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>El primer apartado, \u201c<em>Jes\u00fas para los dem\u00e1s<\/em>\u201d, destaca dos luces que brillan en la relaci\u00f3n de Teresita con Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>Primero, sualma misionera<em>, <\/em>porque, como en todo encuentro aut\u00e9ntico con Cristo, su experiencia de fe la convocaba a la misi\u00f3n. \u201c<em>Teresita pudo definir su misi\u00f3n con estas palabras: \u2018En el cielo desear\u00e9 lo mismo que deseo ahora en la tierra: amar a Jes\u00fas y hacerle amar\u2019\u201d<\/em> (CC 9).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, ella entiende que Jes\u00fas, al atraerla hacia s\u00ed, atrae hacia \u00c9l tambi\u00e9n a las almas que ella ama, sin tensiones ni esfuerzos. Esto sucede sobre la base de la gracia del Bautismo y por la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, que, efectivamente, nos libera de la autorreferencialidad<em>,<\/em> de una santidad centrada en uno mismo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El segundo apartado, <em>\u201cel caminito de la confianza y del amor\u201d,<\/em> expresa el mensaje de esta gran santa, que comprendi\u00f3 lo que Dios pide a los \u201cpeque\u00f1os\u201d. Un mensaje tambi\u00e9n conocido como <em>\u201cel camino de la infancia espiritual\u201d<\/em>. Se trata de un camino que, como bien se\u00f1ala el Papa, todos pueden vivir, y que, cabr\u00eda a\u00f1adir, ha encontrado otras formas y expresiones en santos como Carlos de Foucauld y Josemar\u00eda Escriv\u00e1.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>M\u00e1s all\u00e1 de todo m\u00e9rito, el abandono cotidiano<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Y explica Francisco llegando al n\u00facleo teol\u00f3gico de su documento: frente a una idea pelagiana de santidad (cfr. <em>Gaudete et exsultate<\/em>, nn. 47-62), <em>\u201cTeresita subraya siempre la primac\u00eda de la acci\u00f3n de Dios, de su gracia\u201d<\/em> (CC 17).<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 pide Jes\u00fas de nosotros? No pide grandes haza\u00f1as, sino <em>\u201c\u00fanicamente abandono y gratitud\u201d<\/em>. Esto no significa, por nuestra parte, admitir cierto conformismo o quietismo, sino que, apunta el Papa con referencia a la santa, <em>\u201csu confianza sin l\u00edmites alienta a quienes se sienten fr\u00e1giles, limitados, pecadores a dejarse llevar y transformar para llegar alto\u201d <\/em>(CC 21).<\/p>\n\n\n\n<p>Como vamos viendo, esta confianza y abandono no se refieren \u00fanicamente a la propia santificaci\u00f3n y a la salvaci\u00f3n, sino que abarcan la vida entera, liber\u00e1ndola de todo temor: <em>\u201cLa confianza plena, que se vuelve abandono en el Amor, nos libera de los c\u00e1lculos obsesivos, de la constante preocupaci\u00f3n por el futuro, de los temores que quitan la paz<\/em>\u201d (CC 24). Es el <em>\u201csanto abandono\u201d<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>En medio de la oscuridad, una firm\u00edsima esperanza<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Esta confianza, incluso en medio de la oscuridad espiritual m\u00e1s absoluta, la vivi\u00f3 Teresita identific\u00e1ndose personalmente con la oscuridad que Jes\u00fas quiso experimentar en el calvario por los pecadores. Ella \u201c<em>se siente hermana de los ateos y sentada, como Jes\u00fas, a la mesa con los pecadores <\/em>(cfr. Mt 9,10-13)<em>. Intercede por ellos, mientras renueva continuamente su acto de fe, siempre en comuni\u00f3n amorosa con el Se\u00f1or<\/em>\u201d (CC 26).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La mirada en la infinita misericordia de Dios, junto con la conciencia del drama del pecado (recoge el Papa el relato de la santa en relaci\u00f3n con la condena del criminal Henri Pranzini) construyen el trampol\u00edn desde el que Teresita formula su mensaje.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Amor y sencillez en el coraz\u00f3n de la Iglesia&nbsp;<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>El tercer apartado de la exhortaci\u00f3n formula densamente ese mensaje: <em>\u201cSer\u00e9 el amor\u201d<\/em>. Ella, observa el sucesor de Pedro, es un ejemplo de c\u00f3mo el amor a Dios es a la vez eclesial y personal\u00edsimo, <em>de coraz\u00f3n a coraz\u00f3n.<\/em> <em>\u201cEn el coraz\u00f3n de la Iglesia, mi Madre\u201d<\/em>, -decidi\u00f3-, <em>\u201cyo ser\u00e9 el amor\u201d.<\/em> Y a\u00f1ade Francisco: <em>\u201cTal descubrimiento del coraz\u00f3n de la Iglesia es tambi\u00e9n una gran luz para nosotros hoy, para no escandalizarnos por los l\u00edmites y debilidades de la instituci\u00f3n eclesi\u00e1stica, marcada por oscuridades y pecados, y entrar en su coraz\u00f3n ardiente de amor, que se encendi\u00f3 en Pentecost\u00e9s gracias al don del Esp\u00edritu Santo\u201d<\/em> (CC 41).<\/p>\n\n\n\n<p>Precisamente \u201c<em>de este modo llegaba a la \u00faltima s\u00edntesis personal del Evangelio, que part\u00eda de la confianza plena hasta culminar en el don total para los dem\u00e1s<\/em>\u201d (CC 44). Y esto expresa <em>\u201cel coraz\u00f3n del Evangelio\u201d <\/em>(CC 48).<\/p>\n\n\n\n<p>Concluye el Papa se\u00f1alando que <em>\u201ctodav\u00eda necesitamos recoger esta intuici\u00f3n genial de Teresita y sacar las consecuencias te\u00f3ricas y pr\u00e1cticas, doctrinales y pastorales, personales y comunitarias. Se precisan audacia y libertad interior para poder hacerlo\u201d <\/em>(CC 50).<em>\u00a0 <\/em><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para tiempos de crisis, los cristianos acudimos a la fe, que tiene que ver con la confianza; y esto se traduce en que, como Jes\u00fas, hemos de cuidar de los dem\u00e1s y del mundo que nos rodea.&nbsp; Con esta propuesta, Francisco se sit\u00faa en plena continuidad con los comienzos de su pontificado, en el camino [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":20,"featured_media":35043,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[59,537],"tags":[396],"class_list":["post-35042","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ensenanzas-del-papa","category-recursos","tag-papa-francisco","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35042","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/20"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=35042"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35042\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/35043"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=35042"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=35042"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=35042"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}