{"id":34435,"date":"2023-10-24T06:00:00","date_gmt":"2023-10-24T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=34435"},"modified":"2023-10-23T15:34:14","modified_gmt":"2023-10-23T13:34:14","slug":"charles-peguy","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/charles-peguy\/","title":{"rendered":"Charles P\u00e9guy o el mandamiento de la esperanza"},"content":{"rendered":"\n<p>Como un san Pablo tras su conversi\u00f3n al cristianismo, Charles P\u00e9guy fue un hombre sospechoso tanto para el bando socialista como para la Iglesia cat\u00f3lica en Francia de su \u00e9poca, quienes, a pesar de las diferencias en uno u otro caso, supieron ver en \u00e9l a un excelente poeta y pensador.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El Nobel de Literatura Romain Rolland, por ejemplo, asevera tras la lectura de algunas de sus obras: \u201c<em>Despu\u00e9s de P\u00e9guy no acierto a leer otra cosa. \u00a1C\u00f3mo suenan a vac\u00edo los m\u00e1s grandes de hoy comparados con \u00e9l! Espiritualmente estoy en el polo opuesto, pero lo admiro sin reservas<\/em>\u201d, y el novelista Alain-Fournier lo encomia as\u00ed: \u201c<em>Es sencillamente maravilloso [&#8230;]. S\u00e9 lo que digo al afirmar que, despu\u00e9s de Dostoyevski, no ha habido hombre de Dios tan brillante<\/em>\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Y es que su arrolladora personalidad llev\u00f3 al prestigioso te\u00f3logo cat\u00f3lico Hans Urs von Balthasar a incluirlo en el volumen 3,\u201c<em>Estilos laicales<\/em>\u201d, de su magna obra <em>Gloria<\/em>, junto a Dante, san Juan de la Cruz, Pascal o Hopkins entre otros, teni\u00e9ndolo como uno de los m\u00e1ximos exponentes de la est\u00e9tica teol\u00f3gica de todos los tiempos: \u201c<em>La est\u00e9tica y la \u00e9tica\u201d, <\/em>\u2013explica\u2013, \u201c<em>son para P\u00e9guy id\u00e9nticas en el fondo, y lo son en virtud de la encarnaci\u00f3n de Dios en Cristo: lo espiritual debe hacerse carne, lo invisible debe mostrarse en la forma<\/em>\u201d. De esta manera, el propio P\u00e9guy hab\u00eda escrito: \u201c<em>Lo sobrenatural es a la vez carnal \/ Y el \u00e1rbol de la gracia enra\u00edza en lo hondo \/ Y penetra en el suelo y escudri\u00f1a hasta el fondo. Y el \u00e1rbol de la raza es tambi\u00e9n eternal. \/ \/ Y la eternidad misma est\u00e1 en lo temporal [&#8230;] \/ Y el tiempo mismo es un tiempo intemporal<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Los \u201cmisterios\u201d de P\u00e9guy<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>&nbsp;Como poeta se le conoce principalmente por sus \u201cmisterios\u201d: <em>El misterio de la caridad de Juana de Arco<\/em> (reelaboraci\u00f3n de otra obra anterior), <em>El p\u00f3rtico del misterio de la segunda virtud<\/em> y <em>El misterio de los santos inocentes<\/em>, que constituyen en s\u00ed mismos un solo texto y que, de hecho, en Espa\u00f1a, se han publicado en un \u00fanico volumen. Los tres deber\u00edan ser la primera incursi\u00f3n en su obra. Seg\u00fan Javier del Prado Biezma, estudioso de P\u00e9guy, estos poemarios se asientan en la esencialidad del hombre occidental.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En sentido gen\u00e9rico, cualquier \u201cmisterio\u201d tiene su referencia m\u00e1s viva en la Edad Media y es un tipo de drama religioso que se representaba en los tres p\u00f3rticos de las catedrales medievales, llevando a escena pasajes de las Sagradas Escrituras, fundamentalmente en torno a la figura de Jesucristo, de la Virgen o de los santos, pero tambi\u00e9n asuntos teol\u00f3gicos encarnados en elementos abstractos. En el caso de estas piezas de P\u00e9guy, el p\u00f3rtico principal lo ocupa la virtud teologal de la esperanza, y los laterales la fe y la caridad respectivamente. (En Espa\u00f1a tenemos dos muestras de este subg\u00e9nero dram\u00e1tico en el (fragmento del) <em>Auto de los Reyes Magos<\/em> (s. XII) y en el <em>Misterio de Elche<\/em>, que a\u00fan se sigue representando).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Caleidoscopio perspectivista&nbsp;<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Cuando se empiezan a leer los \u201cmisterios\u201d, se descubre que su autor vuelve constantemente sobre los mismos motivos, repite las mismas palabras, como si nos encontr\u00e1semos con una tuerca pasada de rosca que no permite avanzar en su recorrido, de ah\u00ed que esta incursi\u00f3n literaria requiera por parte del lector cierta pericia y complicidad para llevar a cabo su lectura hasta el final. Es un aviso para quien la quiera acometer. Por otra parte, P\u00e9guy revive versos de un misterio en cualquiera de los otros dos, As\u00ed, partiendo de tres personajes: Jeannette, Hauviette y Madame Gervaise (esta \u00faltima encarna al mism\u00edsimo Dios), que llevan las voces prof\u00e9ticas en los tres \u201cmisterios\u201d, se permite desarrollar todo su pensamiento teol\u00f3gico-po\u00e9tico con el deseo de orientar la vida del hombre a que fomente la virtud de la esperanza. Para ello parte de la idea de que las tres virtudes son criaturas de Dios: \u201c<em>La Fe es una Esposa fiel. \/ La Caridad es una madre [&#8230;] o una hermana mayor que es como una madre [&#8230;]\u201d <\/em>y<em> \u201cla Esperanza es una ni\u00f1ita de nada<\/em>\u201d. Con esa apoyatura, P\u00e9guy hace uso de textos catequ\u00e9ticos del tipo pregunta-respuesta: \u201c<em>El sacerdote ministro de Dios dice: <\/em>\/ \u00bfCu\u00e1les son las virtudes teologales? \/ <em>El ni\u00f1o responde:\/ Las tres virtudes teologales son la Fe, la Esperanza y la Caridad. -\u00bfPor qu\u00e9 se llaman virtudes teologales la Fe, la Esperanza y la Caridad?- La Fe, la Esperanza y la Caridad se llaman virtudes teologales porque se refieren directamente a Dios<\/em>\u201d; a la vez, incorpora literalmente pasajes de los Evangelios o del Antiguo Testamento, u oraciones de la piedad popular o frases en lat\u00edn. Todo un pastiche, si se me permite hablar as\u00ed, con el que crea un caleidoscopio perspectivista, rasgo fundamental de su estilo literario, algo que, con el paso del tiempo, se podr\u00e1 ver tambi\u00e9n en otros poetas, como es el caso de T. S. Eliot, autor de <em>La tierra bald\u00eda<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La esperanza cristiana<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>En la construcci\u00f3n del edificio catedralicio de las virtudes, la esperanza tira de sus hermanas mayores, de ah\u00ed que ocupe el espacio central y se perciba como un s\u00edmbolo del futuro: \u201c<em>Qu\u00e9 har\u00eda uno, que ser\u00eda uno, Dios m\u00edo, sin los ni\u00f1os. Qu\u00e9 vendr\u00eda uno a ser<\/em>\u201d, escribe P\u00e9guy. Y contin\u00faa: \u201c<em>Y sus dos hermanas mayores saben bien que sin ella no ser\u00edan sino servidoras de un d\u00eda<\/em>\u201d. Caracter\u00edsticas de esta virtud son: (1) Es la preferida de Dios: \u201c<em>La fe que m\u00e1s me gusta, dice Dios, es la esperanza<\/em>\u201d; de hecho, se pregunta P\u00e9guy: \u00bfpor qu\u00e9 hay m\u00e1s alegr\u00eda en el cielo por un pecador que se convierte que por cien justos? Y se responde: porque Dios ve cumplida su esperanza; la suya se adelanta antes que la tengamos nosotros. (2) Esta segunda virtud se renueva constantemente al ser m\u00e1s briosa que cualquier experiencia negativa, hasta el punto de que le sorprende al mismo Dios. (3) Es la que el Creador aprecia m\u00e1s en los seres humanos, siendo la m\u00e1s dif\u00edcil de practicar, \u201c<em>la \u00fanica dif\u00edcil [&#8230;]. Para esperar, hija m\u00eda, hace falta ser feliz de verdad, hace falta haber obtenido, recibido una gran gracia<\/em>\u201d. (4) Para asimilarla y darle su importancia, hay que mirar a los ni\u00f1os, que son \u201c<em>el mandamiento mismo de la esperanza<\/em>\u201d. Por \u00faltimo, (5) no tiene una intenci\u00f3n ni contenidos propios: ella es m\u00e1s bien un estilo y un m\u00e9todo, que coinciden con el de la infancia, donde el instante se vive en plenitud.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Abarcar la poes\u00eda de P\u00e9guy<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Cuando se cala en el desarrollo de estas consideraciones, se descubre la vigencia y hondura de la poes\u00eda de P\u00e9guy; una poes\u00eda atemporal que entrelaza la virtud de la esperanza no solo con las otras dos sino con los conceptos de gracia y naturaleza, con el sentido del pecado, con la figura de Jesucristo, con la de la Virgen Mar\u00eda: \u201c<em>Literalmente\u201d,<\/em> \u2013escribe\u2013, \u201c<em>la primera despu\u00e9s de Dios. Despu\u00e9s del Creador [&#8230;]. \/ La que se encuentra descendiendo, no bien se desciende de Dios, \/ En la celeste jerarqu\u00eda<\/em>\u201d<em>,<\/em> con la de su esposo san Jos\u00e9, con la del resto de los santos y, c\u00f3mo no, con la del hombre terreno y pecador, al que Dios espera: \u201c<em>Dios, que es todo, ha tenido algo que esperar, de \u00e9l, de ese pecador. De esa nada. De nosotros<\/em>\u201d. Una poes\u00eda que no se acaba de descubrir nunca del todo y que apunta siempre a la interrelaci\u00f3n de lo humano y lo divino, a \u201c<em>que lo eterno no carezca de lo temporal<\/em>\u201d, para lo cual: \u201c<em>Como los fieles se pasan de mano en mano el agua bendita, \/ As\u00ed nos debemos pasar los fieles de coraz\u00f3n en coraz\u00f3n la palabra de Dios. \/ Nos debemos pasar de mano en mano, de coraz\u00f3n en coraz\u00f3n la divina \/ Esperanza<\/em>\u201d. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como un san Pablo tras su conversi\u00f3n al cristianismo, Charles P\u00e9guy fue un hombre sospechoso tanto para el bando socialista como para la Iglesia cat\u00f3lica en Francia de su \u00e9poca, quienes, a pesar de las diferencias en uno u otro caso, supieron ver en \u00e9l a un excelente poeta y pensador.&nbsp; El Nobel de Literatura [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":55,"featured_media":34436,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[36,39],"tags":[606],"class_list":["post-34435","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-actualidad","category-cultura","tag-cultura","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34435","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/55"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34435"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34435\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/34436"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34435"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34435"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34435"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}