{"id":34258,"date":"2023-10-03T13:50:23","date_gmt":"2023-10-03T11:50:23","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=34258"},"modified":"2023-10-03T13:50:30","modified_gmt":"2023-10-03T11:50:30","slug":"papa-mongolia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/papa-mongolia\/","title":{"rendered":"\u201cVale la pena gastar la vida por el Evangelio\u201d. El Papa en Mongolia"},"content":{"rendered":"<p>Dos d\u00edas antes, en el vuelo de regreso dec\u00eda que estaba contento al menos por este motivo: \u201c<em>Para m\u00ed, el viaje era conocer a este pueblo, entrar en di\u00e1logo con este pueblo, recibir la cultura de este pueblo y acompa\u00f1ar a la Iglesia en su camino con mucho respeto por la cultura de este pueblo<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Los primeros misioneros llegaron a Mongolia en el siglo XIII y se mantuvieron un siglo. Una segunda etapa comenz\u00f3 a mediados del siglo XIX, cuando se estableci\u00f3 la primera jurisdicci\u00f3n cat\u00f3lica; pero termin\u00f3 pronto, con la instauraci\u00f3n del r\u00e9gimen comunista.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La tercera y definitiva recomenz\u00f3 en 1991: Juan Pablo II no pudo visitar el pa\u00eds y en 2011 Benedicto XVI recibi\u00f3 en audiencia al presidente de Mongolia. Adem\u00e1s, el Papa se\u00f1al\u00f3 la efem\u00e9ride de los 860 a\u00f1os del nacimiento de Gengis Kan.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En la audiencia del mismo mi\u00e9rcoles, explicaba Francisco en alusi\u00f3n a su viaje que \u201c<em>es justo all\u00ed, lejos de los focos, donde encontramos a menudo los signos de la presencia de Dios, que no mira las apariencias, sino el coraz\u00f3n<\/em>\u201d (cfr. 1 Sam 16, 7). De hecho, continuaba, tuvo la gracia de encontrar en Mongolia \u201c<em>una Iglesia humilde pero feliz, que est\u00e1 en el coraz\u00f3n de Dios<\/em>\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La inculturaci\u00f3n del Evangelio se realiz\u00f3 siguiendo la estela del servicio y de la caridad en aquella tierra de tradici\u00f3n budista. Y tambi\u00e9n, de hecho, al final de su visita pastoral el Papa inaugur\u00f3 la <em>Casa de la Misericordia<\/em>, un lugar abierto a todos donde los misioneros acogen a la gente que acude.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Esperar y caminar juntos<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>La visita comenz\u00f3 el s\u00e1bado, 2 de septiembre, en el encuentro con las autoridades, la sociedad civil y el cuerpo diplom\u00e1tico (cfr. Discurso en el Palacio de Gobierno de Ul\u00e1n Bator, 2-IX-2023). Tras evocar el comienzo de las relaciones entre Mongolia e Inocencio IV (1246), de cuyo documentro tra\u00eda copia aut\u00e9ntica Francisco, se refiri\u00f3 a la sabidur\u00eda de ese pueblo representada por la <em>Ger<\/em>, la casa tradicional, abierta a los espacios inmensos del campo y del desierto, y su tradici\u00f3n respetuosa por la vida y por la tierra.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed se\u00f1al\u00f3 el Papa: \u201c<em>Lo que para nosotros cristianos es la creaci\u00f3n, es decir, el fruto de un ben\u00e9volo designio de Dios, ustedes nos ayudan a reconocerlo y a promoverlo con delicadeza y atenci\u00f3n, contrastando los efectos de la devastaci\u00f3n humana con una cultura del cuidado y de la previsi\u00f3n, que se refleja en pol\u00edticas de ecolog\u00eda responsable<\/em>\u201d. Adem\u00e1s, Mongolia est\u00e1 comprometida con el progreso moderno y la democracia, los derechos humanos (incluida la libertad de pensamiento y de religi\u00f3n) y una paz libre de amenazas nucleares y de la pena capital.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c<em>En la contemplaci\u00f3n de los vastos horizontes, poco poblados por seres humanos\u201d<\/em>, ponder\u00f3 el sucesor de Pedro, \u201c<em>se ha afinado en vuestro pueblo una propensi\u00f3n al aspecto espiritual, al que se accede otorgando valor al silencio y a la interioridad<\/em>\u201d. Esto es un ant\u00eddoto contra el \u201c<em>peligro que representa el esp\u00edritu consumista de hoy en d\u00eda, que adem\u00e1s de crear muchas injusticias, lleva a un individualismo que olvida a los dem\u00e1s y a las buenas tradiciones recibidas<\/em>\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Y a\u00f1adi\u00f3: \u201c<em>Las religiones<\/em>, <em>por el contrario, cuando se inspiran en su patrimonio espiritual original y no son corrompidas por desviaciones sectarias, son a todos los efectos soportes fiables para la construcci\u00f3n de sociedades sanas y pr\u00f3speras, en las que los creyentes no escatiman esfuerzos con el fin de que la convivencia civil y los proyectos pol\u00edticos est\u00e9n siempre al servicio del bien com\u00fan, representando tambi\u00e9n como un freno a la peligrosa carcoma de la corrupci\u00f3n<\/em>\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, los actuales acuerdos de Mongolia con la Santa Sede van en la l\u00ednea del desarrollo humano integral, de la educaci\u00f3n, la sanidad, la asistencia, la investigaci\u00f3n y la promoci\u00f3n cultural. Y \u201c<em>dan testimonio del esp\u00edritu humilde, del esp\u00edritu fraterno y solidario del Evangelio de Jes\u00fas, el \u00fanico camino que los cat\u00f3licos est\u00e1n llamados a recorrer en el itinerario que comparten con todos los pueblos<\/em>\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>De esta nanera comenzaba la propuesta correspondiente al lema elegido para este viaje: \u201c<em>Esperar juntos<\/em>\u201d; caminar los cat\u00f3licos junto con los dem\u00e1s ciudadanos, bajo la magnanimidad y estabilidad del cielo de Mongolia.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Vale la pena<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>El mismo s\u00e1bado, d\u00eda 2, tuvo lugar el encuentro con los obispos, sacerdotes, misioneros, consagrados, consagradas y agentes pastorales (cfr. Discurso en la Catedral de Ul\u00e1n Bator, 2-IX-2023).<\/p>\n\n\n\n<p>El sucesor de Pedro parafrase\u00f3 las palabras del salmo 34 mirando a los presentes, \u201c<em>Gustad y ved qu\u00e9 bueno es el Se\u00f1or<\/em>\u201d (v. 9): \u201c\u2018<em>Gastar la vida por el Evangelio\u2019: es una bella definici\u00f3n de la vocaci\u00f3n misionera del cristiano, y en particular del modo en que los cristianos viven esa vocaci\u00f3n aqu\u00ed<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Y \u00bfpor qu\u00e9 gastar la vida por el Evangelio?, se preguntaba Francisco, para responder: \u201c<em>Porque se ha gustado ese Dios que se hizo visible, tangible, perceptible en Jes\u00fas (cfr. Sal 34). S\u00ed, es \u00c9l la buena noticia destinada a todos los pueblos, el anuncio que la Iglesia no puede dejar de llevar, encarn\u00e1ndolo en la vida y \u2018susurr\u00e1ndolo\u2019 al coraz\u00f3n de cada individuo y de cada cultura<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Se trata muchas veces \u2013explic\u00f3\u2013 de un proceso lento mediante el cual el lenguaje de Dios \u2013a partir de la contemplaci\u00f3n del rostro del Se\u00f1or y el encuentro con \u00c9l en la Palabra y en la Eucarist\u00eda y en los necesitados\u2013 es luz que transfigura el rostro y lo hace a su vez resplandeciente.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Les anim\u00f3 el Papa a seguir y renovar ese mirar, y caminar en la alegr\u00eda del Evangelio, que brota de la adoraci\u00f3n. De la adoraci\u00f3n que hemos perdido en esta \u00e9poca de pragmatismo. Pero el rostro de Jes\u00fas es nuestro tesoro (cfr. Mt 13, 44), la perla preciosa por la cual vale la pena gastar todo (cfr. Mt 13, 45-46).<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, Jes\u00fas envi\u00f3 a los suyos a \u201c<em>testimoniar con la vida la novedad de la relaci\u00f3n con su Padre, para que fuese \u2018Padre nuestro\u2019 (cfr. Jn 20, 17), activando de esa manera una concreta fraternidad con cada pueblo<\/em>\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En este punto se detuvo Francisco, para observar que \u201c<em>la Iglesia no tiene ninguna agenda pol\u00edtica que sacar adelante, sino que solo conoce la fuerza humilde de la gracia de Dios y de una Palabra de misericordia y de verdad, capaz de promover el bien de todos<\/em>\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A esto sirve la estructura sacramental de la Iglesia y tambi\u00e9n sus ministros, concretamente los obispos. Estos no gobiernan con criterios pol\u00edticos espirituales, buscando la unidad sobre la base de la fe (de la fidelidad) y del amor a Cristo, con oraci\u00f3n, sencillez y sobriedad, y con cercan\u00eda y misericordia hacia las personas. Y as\u00ed la comuni\u00f3n eclesial es ya anuncio de la fe y contribuye a la inculturaci\u00f3n de la fe y a mantener la esperanza en medio de las dificultades de la vida.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c<em>Por esto\u201d,<\/em> conclu\u00eda el Papa, \u201c<em>la Iglesia se presenta ante el mundo como una voz solidaria con todos los pobres y los necesitados, no calla ante las injusticias y con mansedumbre se compromete a promover la dignidad de cada ser humano\u201d. <\/em>De ah\u00ed que sea necesario ir adelante, sin depender de los \u00e9xitos o las estad\u00edsticas, sin cansarse de evangelizar, con oraci\u00f3n y fidelidad, con creatividad y alegr\u00eda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Un patrimonio de sabidur\u00eda<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Al d\u00eda siguiente, domingo 3, tuvo lugar un encuentro ecum\u00e9nico e interreligioso en el Teatro Hun de la capital (cfr.Discurso 3-IX-2023).<\/p>\n\n\n\n<p>Alab\u00f3 Francisco la armon\u00eda existente en la cultura de Mongolia \u2013ampliamente extendida, inmensos parajes entre el cielo y la tierra\u2013, capaz de asimilar credos y perspectivas culturales distintas; pues \u201c<em>por el modo en que logremos la armon\u00eda con los dem\u00e1s peregrinos sobre la tierra y en la forma que consigamos transmitir armon\u00eda, all\u00ed donde vivimos, se mide el valor social de nuestra religiosidad<\/em>\u201d. Una armon\u00eda que es casi sin\u00f3nimo de belleza y de sabidur\u00eda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esa sabidur\u00eda brilla en Asia y concretamente en Mongolia: <em>un \u201cgran \u2018patrimonio de sabidur\u00eda\u2019 que las religiones que aqu\u00ed se difundieron han contribuido a crear, y que quisiera invitar a todos a redescubrir y valorar<\/em>\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>De este patrimonio, el Papa enumer\u00f3 diez aspectos muy necesarios en la situaci\u00f3n actual: la buena relaci\u00f3n con la tradici\u00f3n; el respeto por los ancianos y los antepasados; el cuidado por el medio ambiente; el valor del silencio y de la vida interior; un sano sentido de frugalidad; el valor de la acogida; la capacidad de resistir al apego a las cosas; la solidaridad; el aprecio por la sencillez; y un cierto pragmatismo existencial, que tiende a buscar con tenacidad el bien del individuo y de la comunidad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Les confirm\u00f3 el Papa que la Iglesia cat\u00f3lica desea caminar en esa l\u00ednea del \u201c<em>di\u00e1logo en un triple nivel\u201d<\/em>: el di\u00e1logo ecum\u00e9nico, el di\u00e1logo interreligioso y el di\u00e1logo cultural. Un di\u00e1logo basado en la encarnaci\u00f3n del hijo de Dios. Un di\u00e1logo que no es contrario al anuncio y que no elimina las diferencias, pero \u201c<em>ayuda a comprenderlas, las preserva en su originalidad y las hace capaces de confrontarse en pos de un enriquecimiento franco y rec\u00edproco<\/em>\u201d, mientras caminamos con esperanza entre el cielo y la tierra. Como dec\u00eda el fil\u00f3sofo, \u201c<em>cada cual fue grande seg\u00fan el objeto de su esperanza: uno fue grande en la que atiende a lo posible; otro en la de las cosas eternas; pero el m\u00e1s grande de todos fue quien esper\u00f3 lo imposible<\/em>\u201d (S. A. Kierkegaard, <em>Temor y temblor<\/em>,Buenos Aires, 1958, 12).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>N\u00f3madas, peregrinos de Dios&nbsp;<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>M\u00e1s tarde, en la Misa celebrada en el <em>Steppe Arena<\/em> (cfr. Homil\u00eda del domingo, 3-IX-2023), volvi\u00f3 Francisco sobre el camino como imagen de la vida cristiana: \u201c<em>camino de amor\u201d<\/em> que recorremos con el agua viva del Esp\u00edritu Santo, que apaga la sed de nuestra alma (cfr. Jn 4, 10).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Como Abrah\u00e1n, los creyentes somos \u201c<em>\u2018n\u00f3madas de Dios\u2019, peregrinos en b\u00fasqueda de la felicidad, caminantes sedientos de amor<\/em>\u201d. Hemos de \u201c<em>dejarnos amar por Dios para hacer de nuestra vida una ofrenda de amor. Porque solo el amor apaga verdaderamente nuestra sed. No lo olvidemos: solo el amor apaga verdaderamente nuestra sed<\/em>\u201d. Por tanto, apunta Francisco, nuestra sed no se apaga con el \u00e9xito, el poder o la mentalidad mundana. De hecho, Jes\u00fas nos dice que para seguirle hay que abrazar la cruz.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, \u201c<em>cuando pierdes tu vida, cuando la ofreces sirviendo con generosidad, cuando la arriesgas comprometi\u00e9ndola en el amor, cuando haces de ella un don gratuito para los dem\u00e1s, entonces vuelve a ti abundantemente, derrama dentro de ti una alegr\u00eda que no pasa, una paz en el coraz\u00f3n, una fuerza interior que te sostiene<\/em>\u201d. Insisti\u00f3 el obispo de Roma: \u201c<em>Solo el amor apaga la sed de nuestro coraz\u00f3n, solo el amor cura nuestras heridas, solo el amor nos da la verdadera alegr\u00eda. Y este es el camino que Jes\u00fas nos ha ense\u00f1ado y ha abierto para nosotros<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Una Casa con cuatro columnas&nbsp;<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>El \u00faltimo d\u00eda en Ul\u00e1n Bator, el Papa se encontr\u00f3 con los operadores de la caridad e inaugur\u00f3 la <em>Casa de la Misericordia<\/em> (cfr. Discurso, 4-IX-2023). All\u00ed reafirm\u00f3, como en otros lugares a lo largo de estos diez a\u00f1os de pontificado, lo que suele llamar \u201c<em>el gran protocolo<\/em>\u201d, la escena de Jes\u00fas como pastor-juez en el juicio final (cfr. Mt 5, 35): \u201c<em>La dimensi\u00f3n caritativa funda la identidad de la Iglesia<\/em>\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Subray\u00f3 que tambi\u00e9n en Mongolia, como sucedi\u00f3 desde el principio con la Iglesia, esta se apoya sobre \u201c<em>cuatro columnas: comuni\u00f3n, liturgia, servicio, testimonio<\/em>\u201d (cfr. Hch 2, 42): en su peque\u00f1ez, \u201c<em>vive de la comuni\u00f3n fraterna, de la oraci\u00f3n, del servicio desinteresado a la humanidad que sufre y del testimonio de la propia fe<\/em>\u201d. Esto se viene haciendo aqu\u00ed desde que llegaron los primeros misioneros, hace treinta a\u00f1os: dieron un gran valor a la caridad. Y se sigue haciendo como ayuda concreta que la sociedad civil reconoce, aprecia y agradece.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n el Papa lo agradeci\u00f3, mientras inauguraba la <em>Casa de la misericordia<\/em> de Ul\u00e1n Bator, como expresi\u00f3n del servicio de la prefectura apost\u00f3lica \u2013como nombre de la Iglesia misma\u2013 que camina en Mongolia. A esta casa est\u00e1n invitados todos, para colaborar en el voluntariado que hace posible su labor gratuita. Si bien necesita cierta profesionalidad en quienes la mantienen y organizan, el motivo principal para trabajar, especialmente por los m\u00e1s necesitados, debe ser el amor.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Por ello el Papa quiso concluir recordando un conocido episodio de la vida de Teresa de Calcuta. Un periodista, al verla inclinarse sobre la herida maloliente de un enfermo, le dijo: \u201c<em>Lo que ustedes hacen es hermos\u00edsimo, pero personalmente no lo har\u00eda ni por un mill\u00f3n de d\u00f3lares<\/em>\u201d. Y ella le respondi\u00f3: \u201c<em>Tampoco yo lo har\u00eda por un mill\u00f3n de d\u00f3lares; \u00a1lo hago por amor a Dios!<\/em>\u201d. Pidi\u00f3 Francisco que ese estilo de gratuidad fuera el valor agregado de la <em>Casa de la Misericordia<\/em>. <\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dos d\u00edas antes, en el vuelo de regreso dec\u00eda que estaba contento al menos por este motivo: \u201cPara m\u00ed, el viaje era conocer a este pueblo, entrar en di\u00e1logo con este pueblo, recibir la cultura de este pueblo y acompa\u00f1ar a la Iglesia en su camino con mucho respeto por la cultura de este pueblo\u201d. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":20,"featured_media":34259,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[59,537],"tags":[1300,396],"class_list":["post-34258","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ensenanzas-del-papa","category-recursos","tag-mongolia","tag-papa-francisco","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34258","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/20"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34258"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34258\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/34259"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34258"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34258"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34258"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}